Nota: para los que saben inglés, el título de este cap está dedicado a "Heartbeat" (cuyo autor tiene un nombre con un punto, así que si queréis verlo, está en mi otra cuenta, en los favoritos).
Nadie confiaba en Naruto. Era una cosa estúpida, porque cuando menos lo esperabas se le ocurriría alguna idea alocada en la que nunca habías pensado. Podrías confiarle tu vida, pero nunca, jamás, esperar que se volviera predecible. Cualquier cosa podría provocarlo, y cualquier persona cerca de él podía considerarse afortunada de estar preparada (nunca era el caso).
Hizo falta ver cómo de hosco estaba Sasuke, y el hecho de que Ino parecía triste. Derrotados. La manera en que los médicos sacudieron sus cabezas como si todo esto fuera un malgasto de su tiempo. La expresión de Sakura, cambiando de sonrisa triste a nada en absoluto. Su frustración, su desespero. Podía sentirlo todo haciéndose eco en su corazón, y les gritó para que lo intentaran de nuevo.
—¡No podéis dejarla ahí sin más! ¡No os rindáis, demonios! —Ino respingó físicamente, e intercambió una mirada con Sasuke. Estaban echados en el suelo. Ino en medio y sujetando su mano y la de Sakura. Los ojos vidriosos de la pelirrosa estaban dirigidos a las nubes. Los médicos no pudieron separarlos a tiempo: Ino arrastró al Uchiha y a sí misma a la mente de Sakura, una vez más.
Y esta vez, Naruto saltó hacia ellos y consiguió agarrarse al brazo de Ino antes de que nadie pudiera apartarlo.
Una oleada de chakra demoníaco llenó el campo de entrenamiento un latido después.
