¡Gracias a los guests/anónimos por vuestros reviews!


Itachi no dijo nada, pero los engranajes de su mente estaban girando a toda velocidad. Había sido muy difícil convencerlo para que participara, y aún le daba muchas vueltas al asunto. Capturar a la chica había sido fácil. Utilizar las técnicas requeridas, no tanto.

Especialmente porque la marioneta estaba obsesionada con ella; parecía ser un punto clave en el plan, así que tardaron mucho tiempo en hacer todas las cosas necesarias. Había costado un gran esfuerzo por parte de todos, y era poco probable que se recuperaran del todo. Itachi estaba casi ciego a causa de ello. Sakura tenía una condición genética mínima, que empeoraría al pasar el tiempo por las mismas razones. La marioneta había dado ambos ojos y la habilidad de moverse.

Itachi había considerado qué tipo de trucos harían falta para engañarlo, y no pudo encontrar un sólo hueco en la historia que se le había dado. Sasuke estaba sano y salvo en Konoha. La marioneta no podía predecir cada uno de sus movimientos, pero seguía teniendo las memorias que no podían explicarse de otro modo; secretos que nadie conocía, cosas que habían pasado y cosas que no… por ahora.

Detalles de los que nadie más sabía. Jutsu prohibidos que la mayoría de los Uchiha habían olvidado. Predicciones que siempre acababan por ser ciertas.

Las memorias de su hermano pequeño.

Historias de cómo Sasuke Uchiha acabaría destruyendo todo si nada cambiaba. Y cómo, en sus últimas horas, intentó arreglar las cosas de la única manera que pudo: mandando una pieza de su propia alma al pasado, dentro de una marioneta.

El chakra de la máquina sólo podía ser recargado por otro humano, así que no estaba del todo viva para empezar; por tanto, "Sasuke" había buscado a Itachi. No era suficiente como para albergar todo el poder que el futuro yo de su hermano poseería, y la mayoría había sido agotado en las técnicas utilizadas en Sakura.

La marioneta estaba comenzando a romperse, y a pesar de que Itachi sabía que estaba muriendo más deprisa a causa de las recargas, estaba seguro de que la máquina acabaría por descomponerse del todo en pocos meses, de un modo u otro.

—Esta vez, salvaremos a todos.