Disclaimer:Éste es un fanfic original basado en Free! Iwatobi Swim Club, Free! Eternal Summer y High Speed!
Los personajes no son de mi autoría. Pertenecen a las series anime y la novela anteriormente mencionada.
Advertencias:Este fanfic es de temática Yaoi (homosexual). Si no te gusta este género, te recomiendo que no leas.
Título:Cómo robar un uke
Autor:MikaShier
Personajes principales:Matsuoka Rin; Nanase Haruka;
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Capítulo 16
Un jadeo salió de sus labios.
Estaba tan cansado. El aire de la habitación parecía hacerse cada vez más pesado a pesar de que la noche era fría. La ropa yacía esparcida por el suelo de la recámara mientras que algunas habían caído al piso, haciendo que el lugar luciese más desordenado. La cama rechinó ante el peso de su cuerpo al caer. Rin estaba realmente cansado. No quería seguir.
Recoger su habitación después de tanto tiempo de ausencia era realmente difícil. Es decir, claro que había ordenado la Navidad pasada, era una tradición limpiar la casa en familia por esas fechas, pero en aquél entonces él simplemente se había encargado de lo superficial.
Sin embargo su abuela se había encaprichado repentinamente con la caridad y quería que sacase toda la ropa y cosas que Rin ya no utilizaba. Y había de éstas en abundancia.
Su closet estaba lleno de ropa de cuando era menor y aún había algunos juguetes en alguna parte de él. Esto se debía a la partida del pelirrojo hacia Australia, pues había dejado ropa ahí y, tras su llegada, se había ido directo a Samezuka.
Sí, Rin estaba atrasado en la limpieza de su habitación.
Claro que había vuelto en las fiestas mientras estudiaba en aquél país, pero… Bueno, no iba a desperdiciar el valioso tiempo que podía pasar con su familia…
En fin. Era el fin de semana más largo que Rin había pasado desde su llegada a Japón. Encerrado en su vieja habitación, desenterrando, literalmente, su pasado.
Fotos de cuando era pequeño, sus juguetes favoritos así como aquellos que solo había llegado a usar por compromiso, sábanas y colchas con motivos de tiburones, tiburones de peluche, mochilas con estampados de tiburones… La mayoría acabó en una caja de cartón con una etiqueta a su nombre y el destino.
Sin embargo, lo demás yacía en el piso, a la espera de ser calificado lo suficientemente bueno como para perdurar a lado de Rin, o lo suficientemente inútil como para ser desechado.
La puerta se abrió, ocasionando que el pelirrojo frunciera el ceño y girara la cabeza hacia la entrada de su habitación. Gou sonrió cálidamente, llevaba una bandeja entre las manos con dos tazas humeantes y un plato con galletitas en ella. El mayor sonrió levemente, irguiéndose y acomodándose en su cama. La chica se acercó hacia su hermano y se sentó a un lado suyo. Vestía su pijama de invierno, al igual que el chico.
─Gracias, Gou ─musitó Rin mientras tomaba una galletita y la examinaba. La aludida sonrió, ladeando la cabeza.
─No tiene mucha azúcar. La abuela las hizo pensando en ti ─comentó. Alzó la mano y señaló las pequeñas galletas circulares, que se hallaban junto a unas en forma de triangulo. Rin había tomado de las segundas─. Éstas son para nosotras. Y las otras son para ti. Tienen menos dulce.
─Gracias ─repitió con una sonrisa. La pelirroja colocó la bandeja en la cama y se acomodó el cabello para mirar fijamente a su hermano.
─Quiero hablar contigo sobre algo… Aunque sé que quizá pienses que no es de mi incumbencia y no tengo derecho. Pero enserio… Quisiera que confiaras en mí, así como yo lo hago en ti ─el chico asintió mientras tomaba la taza con la otra mano y la olisqueaba─. Es chocolate amargo, quizá te guste. Está bastante caliente, no te quemes…
─Entiendo, Gou. Suéltalo de una vez, ¿sí? ─sonrió de lado y dio una mordida a la galleta. Su hermana no lo pudo evitar. Observó la manera en que el pelirrojo separaba el bocadillo de su boca, intentando ver la marca que los dientes de su hermano dejaban en ésta. Eran como pequeños triangulitos. Y eso siempre le había divertido─ ¡Gou!
─ ¡Ah! Sí… Bueno… Espero que no te enojes demasiado ─musitó tomando la taza restante y acercándosela al rostro para soplar en ella suavemente─. Quisiera que me hablases de lo que te pasa con Haruka-senpai y Sousuke-kun.
─No tengo problema con ello ─dijo Rin de inmediato mientras se encogía de hombros y se recargaba en la pared─. Claro, si tú no tienes ningún problema con mi homosexualidad.
─ ¡No lo tengo!
─Me parece bien… ¿Qué es lo que quieres saber?
─Pues… Todo… Es decir… ¿Qué sientes por ellos? No me gusta verte tan comprometido a elegir… No tienes que escoger, lo sabes, ¿no? Pienso que ellos entenderían lo que sientes si tú no les dieras… alas.
─Ah… ─Rin desvió la mirada y suspiró antes de soplar a la taza─ No era que quisiese hacer eso… No quería herir a nadie, solo estaba… Yo estaba con Sousuke, Gou. Y que Haru venga tan de repente con esa intención… ─soltó otro suspiro y cerró los ojos con fuerza─ Todo iba bien y de pronto ya estaba solo. Todos se pusieron de parte de alguien y yo… en sí no tengo ningún problema con ello.
─Hermano… Nosotros solamente queremos que seas feliz…
─Sí, Gou… Pero esa es su parte de la historia, ¿Qué hay de la mía? ─la pregunta ocasionó un silencio momentáneo, más su hermana no supo contestar. Rin asintió suavemente, aceptando aquella inmutación como una respuesta─ Ustedes no respetaron mi relación. No es que quiera culparlos, sin embargo fue gracias a ustedes que Sousuke y yo terminamos ─su voz se quebró en la última frase. Gou fue testigo de cómo Rin fruncía el ceño y tosía disimuladamente mientras bajaba la mirada hacia su taza y le daba un sorbo. La pelirroja no le dijo que sus ojos se habían cristalizado. Se ahorró aquello, pues su voz también le fallaría─. Desde que supo lo que Haru quería se puso… muy extraño. Fue como… si se transformara en alguien más posesivo y llegó el punto en que simplemente parecía que no se detendría… ¿Sabes? Al principio no lo había entendido, el por qué Haru y Sousuke me empujaron hacia abajo cuando me besaban… Pero al final lo comprendí. Fui un estúpido al no darme cuenta. Dime, Gou… ¿Haru también quiere acostarse conmigo?
La pregunta la dejó helada. No contestó, pues no sabía la respuesta. Rin respetó aquél silencio y terminó su té junto a su porción de galletas. Se levantó y continuó recogiendo su habitación mientras su hermana continuaba con la mirada clavada en el edredón de la cama de su hermano.
"Yamazaki-san terminó con Rin porque él no quería tener sexo" Había dicho Rei semanas atrás. Gou retorció sus manos mientras se mordía el labio.
Estaban rompiendo las reglas.
Rin estaba siendo lastimado colateralmente. Sus ataques, al afectar a Sousuke, lo habían afectado a él también, lo cual significaba…
Que Rin de verdad quería a Sousuke.
Salió de la habitación de su hermano y se dirigió a la propia. Ella ya había acabado con la limpieza, así que se tomó la libertad de dejar la bandeja en su tocador y tomar su celular. Se acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja mientras marcaba un número telefónico.
─ ¿Podemos vernos mañana en la azotea de la preparatoria? ─preguntó─ Tengo que hablar con ustedes.
Colgó tras recibir una afirmativa.
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El resto del fin de semana pasó rápidamente. Rin regresó a la Academia Samezuka el domingo por la noche. No tenía muchas ganas de ver a Sousuke, pues seguía algo herido por el comentario que éste había soltado hacía días.
Cuando entró a la habitación, no había nadie dentro.
Rin no podía negar que eso le causaba cierto sentimiento de soledad. Se dejó caer en la cama y abrazó su almohada con fuerza. Después de sacarla de la maletita, claro. El pelirrojo no podía dormir bien a ausencia de ésta, por lo que la había llevado a casa junto a un cambio de ropa. Permitió que un suspiro escapara por sus labios mientras se acomodaba sobre el colchón. Enterró la cabeza en la almohada e inhaló profundo, intentando impregnarse de calma.
Eso no tardó en suceder, pues, pronto, Rin se quedó dormido.
Las festividades de navidad y año nuevo, así como los días alrededor de éstos, le causaban melancolía al ojicarmín. Extrañaba a su padre con todo el corazón. Su sueño se volvió una pesadilla. Aunque esa pesadilla se trataba más bien de un recuerdo.
El recuerdo de la caminata al templo, para velar un cuerpo que no había sido encontrado en el inmenso mar. La pérdida era absoluta y ahora no quedaba nada de él más que una lápida sin sentido encajada sobre la tierra. Cuando le visitaba, le hablaba al cielo, intentando comunicarse con su padre. Pero Rin creía que la posibilidad de que éste escuchase aquellas palabras pronunciadas por el mayor de sus hijos era incapaz de llegar debido a la falta de un cuerpo. Sin cuerpo… ¿Cuál era entonces la conexión?
Rin no lo sabía y dormir no lo ayudaría a descifrarlo. Ni siquiera entendía por qué soñaba eso ahora.
Sintió un par de manos rodear su cintura y asirlo. Su espalda quedó pegada a un pecho que conocía a la perfección y un aroma identificado lo impregnó. Sousuke le besó la mejilla con suavidad, provocando que el pelirrojo abriera los ojos, pues la pesadilla lo había mantenido con el sueño ligero.
─Rin… Quisiera…
─Ya te perdoné ─se adelantó el menor. El pelinegro apretó los ojos con fuerza.
─No fue mi intención, de verdad… Decir aquello...
─Está bien, Sou. Pero… A la próxima no digas cosas tan crueles…
─ ¿Significa que regresamos? ─El menor se acurrucó contra su mejor amigo antes de negar con la cabeza.
─No, Sou… Ya no quiero hacerte daño… No lo haremos mientras esté tan confundido.
El mayor asintió y apretó a Rin contra sí. Lo comprendía. El pelirrojo ya no quería estar dentro del juego indirectamente. Lo hizo voltearse y, pidiendo un permiso con la mirada, se atrevió a besar los labios de Rin.
─Detente ─había ordenado el pelirrojo. Pero aquella palabra se perdió en la oscuridad de la habitación. Sus labios fueron nuevamente atacados, sin compasión.
Rin terminó dejándose llevar por el intenso beso que Sousuke estaba brindándole. La idea de besarse en la cama no le agradaba. Pero se lo permitió.
Porque extrañaba aquella sonrisa única que el pelinegro solía dedicarle. Las bromas. Los abrazos. Los besos inocentes. Las estupideces que hacían juntos... Lo extrañaba.
Sousuke tomó a Rin por la cadera e, impulsándolo, lo subió arriba suyo. Tomó las piernas del menor mientras éste hacía caso omiso a sus movimientos y lo acomodó a horcajadas sobre él.
Le acarició el cabello, rojo, brillante y suave. Pasó a su largo cuello. Delineó sus hombros. Arrastró sus dedos hasta la cintura del ojicarmín y los encajó ahí. Le mordió el labio antes de abrir los ojos y clavarlos en el rojo opaco de los contrarios.
Los ojos de Rin estaban llenos de lágrimas.
Se sentía terrible. Estaba jugando a algo en que no solo uno saldría herido. Todos se habían involucrado y ahora no había como retroceder.
Si escogía a Haru, todos estarían felices. Habría aceptación, abrazos y sonrisas. Pero él... Él simplemente sería un premio.
Por otra parte, si Sousuke era el electo, corría el riesgo de perder a sus amigos. Todos podrían darle la espalda, estaría solo. Y también sería un premio.
Así que no podía estar con uno sin perder al otro. Eso era deprimente, porque ambos eran sus mejores amigos.
Claro... Podía no escoger a alguien... Quizá era la mejor opción. Buscaría a alguna otra persona. Se enamoraría de alguien más, ¿por qué no? Buscaría un nuevo amante. Se los mostraría y el "Nosotros" entre Sousuke y él o Haru y él quedaría en el olvido. No habría más pelea. Todos podrían estar bien otra vez. Nadie intentaría ganarse su amor en un estúpido juego en donde lo único que podían hacer era amargarlo.
No.
¿En qué estaba pensando? No podía hacer eso. No podía involucrar a nadie más. Debía aceptarlo, no había movimiento para él. Pudo haber hecho su jugada antes, pero ahora era demasiado tarde. Si detenía las cosas, después de haber encontrado una manera eficiente de parar la "lucha", todo podría terminar muy mal. Porque, por más repetitivo que fuese, los bandos habían terminado de formarse y Rin había quedado al medio.
El juego, ese al que se había metido sin darse por enterado, sólo tenía un final.
Y no era uno feliz. Rin solo podía perderlo todo.
No había regla alguna que pudiese impedir que los demás lo lastimasen. Porque todos sabían y todos ignoraron la fase clave para ganar aquél juego: El sentimentalismo de Rin.
El pelirrojo sonrió, aunque Sousuke pensó que eso era dirigido a él. Bien, sí todos podían jugar sin analizar primero las consecuencias, entonces debían prepararse.
¿Querían amarlo? Podía amarse él mismo.
¿Querían un revolcón? Podían acostarse con él en el infierno.
¿Querían verlo feliz? Pues debían comprarse un diccionario y buscar la palabra felicidad en él, porque nadie estaba haciéndole sentir aquello.
¿Querían jugar a por él? Él podía jugar por sí mismo. Él ganaría su propio juego. Sería el villano de su propia historia. Crearía una nueva ruta. Pelearía por su dignidad y se defendería. Aún si no quedaba nadie que pudiese estar en su bando. Dios no le había indicado que debería estar con alguno de ellos. Rin podía solo.
No iba a ser el pasivo de nadie.
Quinto paso para robarse a Rin: No lastimes su orgullo.
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¡Perdón por la tardanza! Tuve un problema con el largo, porque escribía algo y me quedaba muy corto y pues... no podía hacer eso. Así que, tras horas de revisión y reescritura, por fin el capítulo quedó bien (a mi gusto:P) ¡Gracias por sus reviews y su apoyo! Me gusta de que les agrade la historia, sigan dejando su opinión.
Quisiera explicar una cosa porque este No és un fanfic SouRin. Sin embargo, si prestaron la debida atención, y aunque no fuese así, se habrán dado cuenta de que hay mucho de ésta Ship. También parecerá que Rin quiere a Sousuke. Y lamento decirles, Rin no está con Sou porque quiera olvidarse de Haru. Rin quiere a Sousuke. Se habrán dado cuenta en éste capítulo. Pero, si necesitan que lo aclare: Sí, habrá un final feliz en este Fanfic cuya Ship es HaruRin. Solo sepan esperar xD No iba a ponerlo tan facil y, después de algunos reclamos porque Rin es muy dejado, me alegra decirles que alguien más pudo las palabras que yo no sabía como decir: Rin se derrite con Sou (porque Rin ama a Sou) Rin está a la defensiva con Haru (Porque al fin había logrado verlo como un amigo)
Creo que divago. Como publiqué en mi Sábado de Owari no Seraph (D: pecado) entonces, les aviso: Próxima actualización Martes 22 de Diciembre.
