HOLA A TODOS! POR FIN LOGRÉ HACER ESTE CAP! Tuve el bloqueo de autora más grande de toda mi vida, por dios! pero ya he vuelto! Les informo que estamos cerca de acabar esta historia tan linda! Gracias a todos los que me siguen y comentan!


"Ayuda..." Jack rogó suavemente, su cuerpo entero temblando mientras veía viscosas sombras reptar DENTRO de sus brazos cada vez más pálidos.

Ninguno de los guardianes le respondió o probablemente escuchó, todos concentrados en sus problemas, lo que era lógico, ya que la mitad de ellos iban a terminar con una parte menos del cuerpo.

Jack trataba en lo posible de no mirarse al espejo, pero, aun cuando Pitch, no, no Pitch, ese tipo, no estaba allí, las sombras seguían volteando su cabeza para que vea que su cabello blanco como la nieve estaba casi totalmente negro.

"Ayuda..." Sollozó el espíritu, bajando la mirada, mientras los otros guardianes gritaban de dolor sin que él pudiera hacer algo.

-.-.-.-.-

Pitch estaba de rodillas, mirando a la oscuridad en frente de él, todavía con esa tonta expresión y sonrisa incrédula. ¡No podía creerlo! ¡Ko-Kozmotis era él! No, um...¡Él era Kozmotis!? ¿¡Cómo se supone que era!?

Tuvo una vida antes...sí tenía papás...oh bueno, hasta cierta edad...y-y ¡tenía una familia!,personas que lo querían...No fue su culpa...¡FUE LA DE ESOS MONSTRUOS!

Delicadamente, creó una continuación de sombras y arena a la cadena rota y se lo puso alrededor del cuello."Tengo que salir de aquí...tengo que decirle a-los guardianes..." Pitch de repente se acordó que sus amigos estaban en algún lugar de aquí, y al parecer en problemas.

El chico empezó a tirar de sus cadenas nuevamente, con una nueva fuente de energía, sus memorias. Pero así como antes, estas seguían reusándose a quebrarse.

Pitch las fulminó con la mirada y un gruñido se escapó de su garganta.

Cerró los ojos, apretando sus puños tan fuerte que sus nudillos se volvieron blancos. Después de haber intentado por horas mucho antes, por fin sintió su poder fluyendo por sus venas de nuevo. Abrió ligeramente un ojo y se dio cuenta que la misma luz de luna que iluminó su medallón estaba sobre él, envolviéndolo completamente.

Esta luz era la única que no le quemaba, y parecía debilitar las cadenas. Pitch respiró profundamente antes de crear un cuchillo con arena negra. Inmediatamente empezó a cortar las cadenas de su muñeca derecha, luego la izquierda con un poco de dificultad, y una vez libre, materializó su guadaña y con un solo corte las cadenas se separaron de su cuerpo, los grilletes todavía se quedaron, pero eso era lo de menos.

De inmediato se puso de pie, pero un dolor indescriptible recorrió su pierna, obligandolo a sentarse de nuevo. Oh...cierto, estaba rota. ¡Pero Pitch no tenía tiempo para ponerse a llorar por eso! ¡Debía ayudar a sus amigos!

Suspiró pesadamente y la forró con arena de la mejor manera que pudo para que se mantenga inmóvil, lo que para su sorpresa ¡sí funcionó! Seguía doliendo, aunque ya no tanto, y mientras no lo apoye tanto, estaría bien.

Pitch llamó a Onyx, quien después de un poco de intentos fallidos, apareció de las sombras, bufando y relinchando, agitando sus patas delanteras. La pobre pesadilla estaba estresada, y pedía perdón a su pequeño amo.

"¡Sí, sí! Te perdono por golpearme Onyx, está bien, pero ahora necesito tu ayuda" Onyx se agachó para que su joven amo pueda subir.

Escuchó el sonido de gritos, pero estos parecían venir de todas partes

"Hay que buscar a los Guardianes, Onyx..." Le dijo a la pesadilla, quien bufó, expulsando arena por sus orificios nasales.

Sin embargo, Pitch se dio cuenta que algo totalmente inundaba toda la cueva...

Miedo.

Pitch suspiró y con una pequeña sonrisa, agitó las riendas de la pesadilla.

Yiah!" Relinchando una vez más, corrió hacia una sombra, persiguiendo el inconfundible aroma del miedo, y ambos desaparecieron.

Lo último que se vio, fue el brillo plateado de su medallón en la oscuridad.

-.-

"Chi-chicos..." Jack murmuró, encogiéndose con un siseo de dolor. "No sé si me están escuchando pero...hay algo que nunca les dije...que-que tengo que hacerlo...Ese día de Pascua...vine aquí, pero yo no quería traici-¡AH! Traicionarlos...ni-ni que se destruyeran-¡AH! Los huevos...perdón" Jack lloriqueó suavemente, respirando con dificuldad. Esperaba que los Guardianes lo hayan oído. No quería admitirlo, pero tenía miedo de lo que le podría pasar, a él, a los Guardianes.

De repente escuchó el sonido de un relincho, y como siempre, su curiosidad le hizo levantar su cabeza. Sus ojos casi sin color se agrandaron, y una sonrisa contenta pero adolorida se formó en su rostro pálido y casi gris.

"Pitch..."

El chico de pelo negro se bajó del caballo y una mueca entre angustia y furia pasó por su rostro. ¡¿Qué les habían hecho?! Todos estaban heridos y-y...

Era una escena tan horrible que no podía describirla. El miedo contaminaba el lugar y lo abrumaba. Se oían gritos, gritos de dolor, de desesperación y miedo. Sabía que los guardianes no los veían, probablemente tomándolos por sombras, pero Pitch sí los veía y ver sus horribles ojos lo enfurecían. Los Temores estaban alrededor de ellos, y, aunque los Guardianes no estaban inconscientes, estaban paralizados del miedo.

Tooth estaba rodeada de sombras, quienes reían y le iban arrancando las plumas de su cuerpo lentamente, Bunny tenía los ojos cerrados, y se veía pequeñito, ¿¡qué le habían hecho!? Más al fondo vio el brillo de Sandy , aunque era tan tan débil, y lo que parecía cabello blanco, Jack...

Norte tenía los brazos arriba de su cabeza, los Temores le agarraban el rostro y hacian que abra bien los ojos, mientras acercaban un objeto puntiagudo a su cara. Pitch empezó a hiperventilarse, no aguantando oír sus gritos, su miedo, el de todos. ¡¿Qué le estaban haciendo a Norte?!

"¡NOOO!" Pitch creó en su mano lo primero que le vino a la mente, un boomerang, y lo arrojó a los monstruos, quienes antes de siquiera poder agrandar sus ojos rojos, se evaporaron, dejando a Tooth en paz y el puntiagudo objeto se detuvo a centímetros de los ojos de Norte, quien soltó un grito de desesperación al verlo tan cerca de él.

Pitch atrapó el boomerang, y corrió hacia los guardianes.

"¡Chicos! Perdónenme, prometo que no volveré a hacer lo que hice, ¡en serio! ¡Los voy a sacar de aquí!" El niño dijo desesperado, mirando a cada guardián.

"...¿Pitch...?" Norte susurró, parpadeando ligeramente para enfocar su vista en la oscuridad. Pudo distinguir la figura de un delgado niño de ojos plateados, y sus ojos afortunadamente no arrancados se llenaron de lágrimas.

"A-algo así..." Pitch rió ligeramente pero paró inmediatamente cuando vio a Jack y a Sandy. El peliblanco parecía inconsciente, y ¿sangrando? , pero Sandy se veía peor, el pecho del creador de sueños estaba completamente negro, rápidamente extendiéndose a sus extremidades y cuello, pero el punto más oscuro era donde estaba su corazón. La oscuridad estaba infectando su alma, matándolo lenta y dolorosamente.

"Sandy..." Pitch negó con la cabeza. No, ¡Sanderson no podía morir! Se arrodilló a su lado y estuvo a punto de tocarlo cuando se detuvo, cerrando sus manos. Solo lo iba a lastimar más. Esperó por un segundo escuchar a las voces, pero no le hablaron, ninguna de las dos. Kozmotis no le habló, y los Temores tampoco...

"¿Pitch?" Una vocecita tan suave y dulce, pero a la vez herida y cansada resonó en su mente. Sanderson. Claro. Él nunca le había 'hablado' solo parecía ya que transmitía sus pensamientos a su mente.

Pitch le dio una mirada rápida a Jack para ver si estaba bien,no vio nada en realidad tan fuera de lo común, así que decidió enfocarse en Sanderson.

"No...Kozmotis..." Le dijo con una sonrisa. ¿Sandy sabía que él era Kozmotis? Nunca lo había mostrado...

El Creador de Sueños agrandó sus ojos.

"Kozzy..." Pitch soltó una risita y asintió.

Sandy sonrió pero inmediatamente se llevó una mano al pecho, haciendo una silenciosa mueca de dolor. Cuando se tocó el pecho, la oscuridad solo avanzó y Pitch gritó.

"¡Sandy! No-no te preocupes, yo los voy a ayudar a salir de aquí y-"

"Pitch...ya no importa...no lo lograré..." El chico frunció el ceño molesto.

"No digas eso, yo voy a-" Se olvidó sobre 'no tocar a Sandman' y puso sus manos en su redondo pecho. Pitch agrandó los ojos con un grito ahogado,recogiendo sus manos, asustado por el daño que pudo haber ocasionado.

Pero la oscuridad empezó a retroceder...

Levantó una ceja confundido, y vio a Sandy sonreír levemente, viendo como el dorado de su cuerpo regresaba. "Los niños vuelven las pesadillas en sueños..."

Pitch sonrió, sin considerar realmente cómo es que hizo eso, solo estaba feliz de ver a su viejo amigo fuera de peligro. Bunny estaba despertando y lo miró asustado por un momento, pero luego le dio una sonrisa que se veía tan linda en ese mini cuerpo...

Se levantó para ir con Jack,ya que le pareció verlo sangrar, cuando una horrible, desquiciada y tormentosa voz sonó detrás de él.

"Pitch...Pitch...Pitch..."

Giró inmediatamente, apuntando a las sombras con su guadaña. ¡¿Dónde estaba?! ¡Lo iba a matar por lo que le hizo a Kozmotis y a los Guardianes!

"¡Aléjate de ellos!" Pitch dijo, tomando una pose defensiva en frente de sus amigos, no dejaría que los lastime.

"¿Y por qué habría de hacer eso...?" El hombre de negro salió de las sombras, sus ojos rojos al descubierto y tomando su forma adulta.

Pitch gruñó, apretando los dientes tan fuerte que estos empezaron a doler. Lo odiaba, ¡lo adiaba! ¡Le había arruinado su vida! ¡Le había quitado a Kozmotis su familia, y lo iba a vengar!

"¡AAAAHHH!" Con un grito, cargó contra su enemigo, agitando su guadaña pero el Hombre de negro rodó los ojos y desapareció, y Pitch se estrelló contra lo que parecía una pared de roca.

"Qué patético, mocoso..." El hombre de negro reapareció, poniendo sus manos detrás de su espalda, mostrando en una sonrisa sus podridos y retorcidos dientes.

Pitch gruñó de dolor, poniendo una mano sobre su frente, mientras el mundo le daba vueltas.

"En serio piensas que tú, nos vas a derrotar?"

"¡Sí lo haré!" Pitch sabía que de nada servía discutir con este monstruo, pero no podía evitarlo, lo indignaban sus comentarios.

"Oh Pitch...pero tú no eres más que una marioneta, nuestro tan amado cuerpo, la mano que destruyó la Edad Dorada..."

"¡CÁLLATE!" Pitch gritó, lanzandose sobre él una vez más, pero no tuvo el resultado esperado, es más, el Hombre de negro creó su guadaña y le desgarró el brazo, realizando un profundo corte.

"¡Aaaahhh!" Se llevó una mano al brazo y siseó de dolor, mientras se estrellaba otra vez contra otra pared.

"¡Pitch!" Cuatro de cinco guardianes gritaron, luchando contra sus cadenas. El Hombre de negro clavó una mirada aburrida hacia ellos, y los Temores rieron, subiendo por sus cuerpos y ajustandose alrededor de su boca, como mordazas.

Pitch miró eso y con su respiración entrecortada miró al Hombre de Negro.

"Dé-Déjalos en paz, e-esto es entre ustedes y yo" Pitch ahora sabía que el Hombre de Negro no era más que un conglomerado de Temores, sin embargo, eso no lo hacia menos escalofriante.

El monstruo sonrió. "Ah,ah, ah...Allí es donde te equivocas, Pitch...Ellos son luz, nosotros somos oscuridad, ¡y tú, con nuestra ayuda, vas a destruir toda la luz de este planeta!" Gritó el Hombre de Negro maniaticamente, y Pitch soltó un gruñido inhumano, sus ojos plateados mirando a sus vacios ojos rojos con odio...

Pero con miedo.

Los gritos de los guardianes eran silenciados por los Temores, quienes les susurraban cosas horribles y desesperanzadoras al oído, haciendo que griten en agonía.

Jack miraba la escena temblando, negando con la cabeza lentamente. ¿Qué estaba haciendo...?

"Me deshice de ustedes una vez, y lo voy a volver a hacer!" Gritó el chico, levantándose del suelo con ayuda de su guadaña pero el Hombre de negro rió, y con un movimiento de manos, Pitch terminó arrojado una vez más contra un muro, el aire escapandose de sus pulmones ante el golpe.

"¿Te sigues creyendo el gran héroe, Kozmotis?" Siseó el Hombre de Negro, levantando a Pitch de su polo y fulminádolo con la mirada, antes de lanzarlo al suelo otra vez, recibiendo un gemido de dolor del chico.

"¡Por favor, Pitch! Eres débil, siempre lo fuiste, y el hombre que eras no era más que un miedoso humano!"

"¡No es cierto!" La adrenalina corrió por sus venas y se levantó, agitando su guadaña para clavársela en el ojo, pero su arma chocó contra la de él.

"¿Oh no? No pudo proteger a su hija, ni a su esposa, ambas murieron, y fue todo su culpa, era un inútil, igual que tú, y se volvió nuestra marioneta tan fácilmente..."

Inútil-débil-cobarde-morirán por tu culpa-

Pitch se quedó congelado en su sitio, bajando su guardia por un minuto, que fue suficiente para el Hombre de negro que lo lanzó al piso, sonriendo.

EL hombre de negro abrió su boca, enseñándole sus miles de colmillos, y los Temores que salían de esta, y se lanzó sobre él.

Pitch agrandó los ojos, esperando que hagan lo mismo que en sus pesadillas, pero un campo de luz plateado brilló alrededor de él, arrojando al Hombre de Negro unos metros de distancia.

Pitch miró confundido sus manos, que todavía portaban el brillo plateado que lentamente desaparecía.

No le podía hacer nada.

Sombra gruñó y se levantó del suelo, fulminando a Pitch con la mirada.

"¡Ese hechizo que Lunar te puso no te protegerá por siempre, Pitch!" Siseó con molestia. Pitch todavía no sabía que pasaba. Solo sabía que Sombra no lo podía tocar...

Agarró su guadaña con fuerza, una pequeña sonrisa formándose en sus labios, la sangre seca de su rostro tapando mitad de su cara.

Cargó una vez más contra él, con un nuevo sentimiento de seguridad en él. El único sonido era de las guadañas chocándose entre sí, pero dentro de la mente de Pitch, todo era un caos.

Débil- mocoso- inútil- no eres nadie- regresa-nosotros te creamos-

Pitch sabía que debía continuar, tenía que proteger-proteger a los Guardianes, no dejaría que su voz lo controle de nuevo, no dejaría que destruya este planeta también.

Sombra pareció sentir sus esperanzados pensamientos y sonrió, deteniendose en su pequeño ataque. Pitch gritó cuando cayó al suelo donde Sombra había estado segundos atrás.

"Tú nunca serás como ellos, Pitch..."

Pitch apretó sus dientes. "¡Tú no sabes lo que soy!"

Sombra sonrió con malicia. "Por supuesto que lo sé...Pitch Black, el monstruo que se oculta bajo las camas, el monstruo que todos odian, al que los guardianes pelearon por años y juraron exterminar antes de que te volvieras...eso" Dijo, señalándolo y Pitch gritó de rabia, molesto de que su voz lo afectara tanto.

"Nunca serás un héroe, Pitch...¿sabes por qué?" El chico lo estaba apuntando con su guadaña, y al no recibir respuesta, Sombra se carcajeó.

"Porque no protegerás a tus tan queridos 'guardianes'..." Canturreó.

Pitch suspiró hondo. Él sabía que estaban a salvo, solo mentía...

"Eres tan patético...que dejarás que el chico Frost sufra por lo que tu sufriste..." Dijo con tristeza fingida, mirando a cierto lugar en la oscuridad.

Pitch lo miró con cautela, y lanzó una mirada al lugar que Sombra miraba.

Las sombras parecieron despejarse al momento que miró, y el tiempo pareció detenerse para el chico cuando miró al más joven guardián.

Con los brazos separados a los lados, y sangre corriendo por su pecho, muñecas y frente, estaba Jack, su pecho estaba al descubierto, pero lo que hizo que el color se fuera de su cara, fue que el blanco cabello de Jack estaba casi tan negro como el suyo, y su piel se tornaba...gris...

No...No, ¡No! ¡NO!

"¡JACK!" Pitch gritó. ¿¡Cómo no se dio cuenta antes!? Ellos estaban...Jack...estaba...

"¡¿Qué le hiciste?!" Gritó Pitch, aunque no directamente al Hombre de negro. Corrió hacia Jack, pero justo después de dar unos pasos, los Temores lo jalaron hacia atrás y su vista se tornó negra.

Miró a todos lados, pero la oscuridad era abrumadora, no podía ver nada...

"Íbamos a necesitar ayuda para extinguir la luz cuando recuperemos nuestro cuerpo, Pitch...Jack parecía ser una buena opción ¿no? El negro le queda bien..." Escuchó su voz, riendo sádicamente y sus ojos se llenaron de lágrimas, el miedo aplastándolo una vez más.

Inútil-tonto-pobre general-patético-no los protegerás-morirán por tu culpa-Jack será nuestro

Los Temores sonrieron y comenzaron a rodearlo, Pitch se cubrió los oídos. Solo eran voces, están afuera ahora, no era real, solo eran voces.

Tenía miedo, no podía evitarlo, y sentir su propio miedo lo enfermaba. Estaba enfrente de las criaturas contra las que Kozmotis había peleado toda su vida, y las mismas que lo derrotaron...las mismas que lo po-po...poseyeron...

La oscuridad lo rodeaba, le faltaba la respiración. Quería que los guardianes estén bien, ¡quería ayudar a Jack! No quería, no podía dejar que le pasara lo mismo que a él, Jack estaba sufriendo, los Guardianes estaban en peligro, quería protegerlos, pero-pero era débil...no podía...no podía...

De repente, afuera del remolino, el chico escuchó su voz.

"Pitch...soy Jack...ayúdame...por favor...no dejes que me hagan daño...por favor, ayúdame. Tengo miedo, por favor...Me duele..."

Pitch agrandó los ojos y negó con la cabeza. "Jack... ¡NO! ¡DÉJENLO EN PAZ!" Gritó Pitch temblando, todos los ojos rojos y blancos mirándolo sonrientes.

"¡Pitch! ¡AYÚDAME! ¡Me duele!"

Pitch trató de salir, pero si se acercaba a los extremos del remolino, sentía que se quedaba sin aire, que algo aplastaba sus pulmones y los susurros se hacían más fuertes dentro de su mente.

´Papi...por favor...ayúdame...´

Pitch frunció el ceño. Ese no era Jack...Abrió sus ojos plateados que no sabía que había cerrado. La realización lo golpeó fuerte.

Él no era Jack.

Así como ella nunca fue Emily.

Solo eran trucos, ¡estaban jugando con su mente! Los Temores hacían eso, pero Kozmotis no lo sabía, por eso cayó, ¡Pitch sí sabía, no se dejaría engañar! Todo el dolor que sentía, su pierna, su brazo, y todos sus músculos ya no parecían tener importancia.

"¡No! ¡No voy a caer en eso!" Pitch gritó, respirando pesadamente. Su guadaña empezó a tomar un suave brillo blanco, que poco a poco empezó a aumentar.

"¡ARGH!" Cortó a través del remolino de Temores, que poco a poco habían estado debilitando el campo de luz invisible que lo rodeaba y tomó una bocanada de aire, viendo al Hombre de negro mirarlo venenosamente.

Pitch tenía miedo, pero no,no de ellos. Ya los había peleado antes, y así como Kozmotis en su primera batalla, los iba a destrozar.

Con coraje.

Tenía por quien luchar, tenía por quien ser valiente. Por su familia, por Jack, por Sandy, ¡por todos!

El brillo plateado de su cuerpo se intensificó, y sintió como este viajaba a su guadaña, iluminando la cueva entera.

"Mi nombre es Kozmotis Pitchiner y ¡ya no LES TENGO MIEDO!"

La luz de su guadaña, luz de estrella, la única sabida que cortaba a través de la oscuridad, atacó los ojos rojos del Hombre de Negro, quien siseó, quedando ciego y con la guardia baja por unos segundos.

Con un grito, Pitch se abalanzó sobre el monstruo todavía distraído, y la filuda y quemante hoja de la guadaña atravesó su oscuro antropomórfico cuerpo.

Los Temores en la cueva, aullaron de dolor, y el Hombre de negro chilló, las miles voces que componían el grito del Hombre de Negro fueron el más fuerte.

La luz parecía crear grietas blancas en el Hombre de Negro, y la explosión de luz hizo que el chico se encogiera de dolor, apretando los ojos y girando su cabeza.

Después...

Silencio.

Pitch abrió lentamente sus ojos, viendo a su alrededor. Estaba respirando entrecortadamente, y cayó de rodillas al suelo, soltando un suspiro que no sabía que estaba reteniendo.

Lo-Lo logré...

Las cadenas que amarraban a los Guardianes desaparecieron al igual que todos los Temores, y los cinco cayeron al suelo.

Bunny apenas tocó el suelo regresó a su tamaño original, y gruñó de dolor por el cambio brusco. En serio no pensó que su propia desesperación lo llevarían a esta forma. Norte abrazó fuertemente a Tooth, quien todavía tenía lágrimas en los ojos, ya sea de susto, o de miedo, y ayudaron al hombrecito de arena a levantarse.

Todos miraron al despeinado chico con lágrimas en sus ojos, sin creer que Pitch los había defendido de esa manera. Aun después de cómo lo habían tratado en la mañana. Solo pasó un día, pero para ellos fueron días.

Pitch pareció recordar algo.

¡¿Don-Dónde está Jack?!

Los cuatro guardianes veteranos se levantaron y corrieron a abrazarlo, pidiendo disculpas y dando súplicas que Pitch no estaba registrando.

Decidió ignorarlos un rato para poder ocuparse de algo más importante...MUCHO más importante

"¡JACK!" Se levantó rápidamente y cogeó lo más rápido que pudo hacia el chico, quien convulsionaba rápidamente en el suelo, el último fragmento de cabello blanco tiñiéndose de negro. Pitch agrandó sus ojos y negó su cabeza rápidamente, apoyando la cabeza de Jack en su pecho.

"¡Jack! ¡Jack, despierta! ¡Por favor! ¡Jack, soy yo, despierta!" Sacudió sus hombros erráticamente cuando Jack dejó de convulsionar, quedándose alarmantemente quieto. Los Guardianes se iban acercando a ellos lentamente, obviamente no sabían lo que había pasado y estaban confundidos.

De repente, ojos amarillos se abrieron de par en par y los de Pitch se llenaron de lágrimas.

"¡¿Quién demonios es Jack?!" El chico empujó a Pitch molesto e intentó pararse. Las sombras habían cubierto su pecho, formando un saco negro, pero sus profundas heridas seguían sangrando, y se notaba claramente. Ese movimiento tan brusco hizo que Jack se tambaleara y cayera hacia atrás, inconsciente.

¡LEVÁNTATE!

¡De-Déjenme en paz!

Pitch frunció el ceño cuando vio que Jack trataba de levantarse, pero se detenía antes de hacerlo. Jack estaba luchando...Pero no lo haría por mucho tiempo.

"¡Tenemos que detener esto! ¡Por favor!" Miró a los Guardianes suplicante. "Sé que todavía hay tiempo...no ha llegado a su corazón..." Murmuró suavemente, recogiendo a Jack del suelo y abrazándolo suavemente.

"¡El trineo está afuera!" Norte dijo rápidamente, pero Pitch gruñó.

"¡No hay tiempo!" Con eso dicho, movió su mano y todos fueron absorbidos por las sombras.


OK, de aquí quedan 2 capitulos más creo, dependiendo de qué tan largo sea lo que viene a continuación, por favor dejen sus comentarios que me alegran el alma y espero verlos pronto, adios!