El memorial permaneció en silencio, frente a sus ojos. Faltaba en él un nombre: el que más merecía estar ahí, y sin embargo, al que siempre le quedaría vedada inscripción.
—Era un héroe… pero sobre todo, un shinobi. Eligió las sombras, debes de comprenderlo.
Sakura se lo había dicho todo.
—Siempre estuvo vigilándote… tratando de mantenerte con vida.
Secretos que había sido obligada a guardar; sólo tras la muerte de Itachi pudo darles voz.
—Incluso si era doloroso para ambos. Incluso si significaba sacrificarse a sí mismo y su vida entera, lo hizo por amor: por un bien mayor… y por ti. Siempre.
Fue la última cosa que el Uchiha pudo hacer por su hermano menor, en sus últimas horas: poner en las manos de Sakura la tarea de revelar la verdad, pues él sabía que ella siempre estaría al lado de Sasuke.
—Vi el futuro que te esperaba, y él también. ¿Puedes perdonarnos? A nosotros… a todos nosotros.
Ella se había quedado, incluso tras ver en qué se convertiría, y estaba totalmente dispuesta a dar su vida por él en la lucha contra Itachi. Dicho Uchiha no lo había dudado un ápice.
En el estómago de Sasuke, hervía una ira incontrolable y cegadora. Se encontró a sí mismo asolado y hecho trizas, tras enterarse. No sabía qué pensar o hacer, pero definitivamente quería estar solo. Su Sello Maldito no le había dado tantos problemas en meses.
—Es mejor así. Si no te lo dijera ahora, otra persona lo haría- digo, ¿hará? Alguien malo.
Se sentía traicionado, como si todos le hubieran estado mintiendo. No, eso era exactamente lo que había sucedido. No muchos sabían la verdad, pero el sentimiento era el mismo. Conocía este dolor.
—Dijeron que reaccionarías mal… pero, por favor, no hagas nada estúpido.
Se marchó, porque no estaba seguro de poder controlarse un solo momento más. No se había sentido así desde la masacre.
—Es por un futuro mejor… Hay tantos peligros en nuestro camino. Debemos de ser fuertes… y mantenernos unidos.
No sabía- había tanta ira y confusión y dolor-
—¡Hey, no pienses que te puedes escapar de mí! —Era Naruto, que (para su molestia) lo había encontrado. Quizá con ayuda de Sakura y su nuevo conocimiento de su persona.
Muy para su sorpresa, Naruto siguió a la carga a pesar de que un kunai salió volando en su dirección. Estaba sonriendo como si supiera exactamente lo que se traía entre manos.
Naruto, como Sasuke había aprendido, era como una fuerza de la naturaleza, porque una vez elegía una meta no pararía hasta alcanzarla. Nada en este mundo podría detenerlo por mucho. Incluso su chakra era tan poderoso y omnipresente como la luz del sol en un mediodía de verano.
Y así es como Sasuke se vio enredado en una pelea.
—¡Si no dejamos que Sakura estuviera sola, tú no vas a ser excepción! ¡No te vas a escapar así de nosotros, créelo!
Y no hubo nada que pudiera hacer para demostrar lo contrario.
Nota: el título es un pequeño juego de palabras. Naruto y Sasuke son comparados a luz/oscuridad, sol/luna - así que si ambos están en "cénit", ¿no se produciría un eclipse? Ambos son un momento en el que ambas naturalezas acaban sobreponiéndose.
