Ninguno de los personajes, ni nada de D gray- man me pertenece, todo le pertenece al maestro Katsura Hoshino, (mi lo admira mucho x3), ficc elaborado sin fines de lucro, ni nada por el estilo.

Después de caminar unos minutos con Allen en sus brazos Kanda llega a un pequeño cuarto, este, como toda la ciudad se encontraba abandonado, pero con las suficientes cosas para pasar una estancia decente.

Entro y dirigió inmediatamente a depositar con sumo cuidado el cuerpo de Allen sobre la cama, el buscador que se encontraba tomando un poco de té se paró de inmediato a ver quién era aquel joven que había traído Kanda, por su uniforme podía saber que se trataba de un exorcista, no intento pensar en nada mas, ya que pudo percatarse de la herida que traía aquel muchacho.

-Esta…mu…muerto?- pregunta con cierto miedo el buscador.

-No, aun está vivo-

-Gracias a dios- suspira aliviado

-Crees poder curar esa herida?- pregunto sin dejar de mirar a Allen

La voz de Kanda denotaba una pisca de culpa, era la primera vez que el buscador oía ese tono salir de la boca del exorcista, además pudo percatarse de la preocupación que se reflejaba levemente en los oscuros ojos de Kanda, le dirigió una mirada de curiosidad al joven que se encontraba sobre la cama, ciertamente no tenía la menor idea de quién era, puesto que no recordaba haberlo visto antes, sin embargo, estaba seguro de una cosa, quien quiera que fuera esa niño peli plateado, era una persona que le importaba a Kanda.

-Hare lo posible..lo primero es cerrar la herida para que no pierda mas de sangre- de una pequeña alacena toma el botín de primeros auxilios y se acerca a Allen, empieza a quitarle la capa y la camisa con delicadeza intentando no lastimarlo más. Si eso era posible.

Kanda se paró a un lado de la cama. Observaba en silencio la herida del cuerpo del Moyashi, pero no solo eso, sin "querer" su mirada se desvió recorriendo todo el abdomen del albino, su blanco y a pesar de su corta edad bien torneado abdomen, se perdió completamente en esa nada despreciable vista, tanto que no se había percatado de que el buscador le estaba hablando.

-Kanda-sama…esta aquí?- repetía por quinta vez.

-Tsk! No hagas preguntas tan tontas, es obvio que estoy aquí- contesto con molestia una vez que por fin había reaccionado.

-No parecía que estuviera- susurro sin mirarle

-Acaso dijiste algo?- le pregunto Kanda al tiempo que una venita empezaba a marcarse en su frente.

-yo?...b-b-ueno..- empezó a tartamudear - dije que necesito más cosas para curar la herida del señor exorcista- esa fue lo primero que se le ocurrió.

-Dime que necesitas y lo conseguiré- decía mientras se acercaba a la puerta.

La actitud del exorcista sorprendió por completo al buscador, el esperaba una mala respuesta como; "Si necesitas algo ve a buscarlo tú" , "No me importa lo que necesite ese niñato", o "A caso me ves cara de mandadero?", así es, por su mente habían pasado muchas opciones, pero en ningún momento esa. Como era una mentira, se tardo en pensar que mandaría a buscar a Kanda, al final solo pido más vendas y desinfectantes.

El japonés salió del pequeño cuarto para buscar lo que se le había pedido, se tardaría un poco puesto que la antigua farmacia del lugar estaba algo lejos, obviamente llevaba consigo a su mugen por si encontraba al akuma.

-Vaya...en verdad esta persona es importante para Kanda-sama- comento para sí mismo mientras acercaba una silla para sentarse junto a la cama y así cuidar al joven.

Solo habían pasado unos minutos desde que Kanda había salido cuando Allen empezó a abrir los ojos, sentía un fuerte aun en el abdomen, además todo le daba vueltas, no reconocía el lugar donde estaba, giro la cabeza al lado donde estaba el buscador.

-Buenas Noches, señor exorcista- saludo con una sonrisa.

-Buenas Noches- correspondió amablemente el saludo

-Qué bueno que se despertó- comento el buscador

-¿Dónde estoy?- pregunto confundido el joven al no reconocer el lugar.

-No se preocupe por donde se encuentra, lo importante es que se encuentra a salvo señor…- no pudo terminar su frase, a causa de no saber el nombre del exorcista.

– Me llamo Allen Walker, pero puedes decirme solo Allen- se presento el albino.

-Es un gusto conocerlo Allen-san, mi nombre es Tom y soy el buscador que acompaña a Kanda-sama en su misión- dice también a manera de presentación

-Es verdad, donde está Bakanda?- recorre la habitación con la vista tratando de buscarlo.

-Kanda-sama salió a buscar un poco de vendas para usted- respondió Tom.

-Eso es algo que no esperaba- ríe levemente

-¿Por qué lo dice?- pregunta confundido el buscador –a mi me parece que Kanda-sama se preocupa por usted-

Se formo un momento de silencio, Allen no sabía que contestar a aquellas palabras, era la primera persona que le decía que Kanda se preocupaba por lo que le pudiera pasar, quería preguntarle a Tom porque decía esas cosas. Sin embargo no tuvo la oportunidad, cuando estaba decidido a preguntar, Kanda abrió de forma brusca, (como suele hacerlo siempre), la puerta.

-Vaya, menos mal que despiertas enano….es molesto tener que cuidar de heridos- dice Kanda con su tono frio de siempre mientras entra al cuarto.

-¿Y de quien la culpa?- pregunta Allen un tanto molesto.

-Tsk!...Ahora me culparas por no saberte cuidar- contesta con prepotencia.

-Si se cuidarme, lo que pasa es que hay ciertas personas demasiados agresivas e impulsivas como para avisarle a sus propios compañeros antes de atacar- suspira –pero no se puede hacer nada con ese tipo de tontos.

Al entender la "indirecta" del Albino Kanda fruñe el ceño y un par de venitas se dibujan en su frente, deja las vendas y desinfectantes sobre la mesa, voltea a ver amenazadoramente a su compañero, Allen no se queda a tras e intenta ver de la misma manera al japonés. En esa mini guerra ninguno estaba dispuesto ceder, Tom al percatarse de aquellas miradas siente un escalofrió recorrer su cuerpo, casi puede asegurar que en el lugar se sentía un aura asesina emanando de amos jóvenes.

El buscador se pregunta a que se deberá el cambio de actitud de Kanda, cuando llego con el joven en sus brazos se encontraba preocupado, y ahora parecía quererlo matar con la mirada. Estaba dispuesto a investigar qué era lo que sucedía con los sentimientos de Kanda.

Disculpas por tardar tanto en subir el siguiente capítulo, pero la escuela quita el tiempo e inspiración para escribir TTwTT pero una semana más y estoy de vacaciones wiiii…bueno...espero k no me maten por lo chafa de este capitulo jeje….

Gracias por leer…

Pd…se siguen aceptando consejos

Pd2 Gracias por sus comentarios TwT me hacen feliz… jeje