NOTAS: Esto inicialmente iba a ser un One Shot Takari lleno de fluff, pero Mimato insistió en aparecer. Incluso iba a ocupar un distinto universo. Ni siquiera tengo una canción para este capítulo, pues se escribió por sí solo. Dentro de esta serie de Outtakes estoy considerando realizar una colección de "Recuerdos Takari" que se enfocaran en revelar secretos del pasado y tomaran espacio antes de los acontecimientos de "The boy with the silver linning, The girl with the cinderblock garden". Dentro del recuerdo (letra cursiva) T.K. y Kari tienen 11 años, Mimi 14 y Matt 15. Después del recuerdo Kari tiene unos 14-15 años. Al haber clarificado eso me despido. Digimon no me pertenece.

Hikari vio desde lejos como Takeru anotaba algo en su libreta y rápidamente volvía a enterrarla en el bosillo de su pantalón.

Si bien, la chica conocía desde mucho que ese era un hábito del rubio, siempre le parecía gracioso. Observaba como el chico fruncía levemente sus labios tratando de convertirlos en una pequeña línea rosácea, su ceño fruncido al máximo, había ocasiones en los cuales sus ojos se hallaban cerrados. Siempre esperaba unos cuantos segundos para acercársele y sacarlo de su ensoñación, con un pequeño golpe en su nariz con su dedo medio. Recordaba que las primeras veces que hizo este gesto Takeru solía enojarse con ella, y empezaba a caminar apuradamente de vuelta a casa mientras la chica se quedaba atrás, plantada en su lugar tratando de analizar su reacción. No fue hasta que Takeru detuvo su andar y dio vuelta a verla: "Kari ¿Qué estas esperando? Es hora de irnos a casa." Ese era el momento en que la chica caía en cuanta que Takeru no solía enojarse en serio con ella. Trotando fue a alcanzarlo y asumir su posición de siempre de camino a casa.

En cambio, esta vez cuando la chica se acercó para realizar su gesto rutinario, el rubio tuvo su mirada fija en ella por unos segundos a los cuales Kari pensó que eran interminables y le dedicó una radiante y grande sonrisa.

"¿Estas lista?" Hikari asintió levemente con su cabeza, y echó a caminar sin siquiera comprobar si Takeru se encontraba a su lado.

"Kari, hey Kari. ¿Estás bien?" La castaña mantuvo la mirada baja mientras el rubio se incorporaba a caminar a su lado.

"He estado sintiéndome un poco mareada últimamente."

De un momento a otro se encontró con su rostro entre las manos del chico. Sintió como Takeru buscaba signo alguno de que estuviera enferma. Pudo sentir una calidez apoderándose de su cuerpo, en lo profundo de su ser sabía que no era por algún tipo de fiebre, sino más bien de cierta mirada azulada que parecía atravesarla. Takeru apartó su flequillo y colocó su palma encima de su frente, buscando señales de temperatura elevada.

Las mejillas de Kari ardían.

Se maldijo a sí misma, por haber sido tan enfermiza desde temprana edad.

"¡Hey! ... Ugh … ¡Kari, T.K.! ... ¡Espérennos!" El grito proveniente de Mimi, fue como un balde de agua fría para ambos. Takeru bajó las manos del rostro de Kari y se apartó unos cuantos pasos mientras dejaba caer sus brazos a sus costados. Hikari apenas se movió, sabía que el rubor en su cara seguía presente y la abrupta separación del chico, solo lo había empeorado.

"¡Mimi! ¡Mimi, deja de correr!"

A pesar de lo incomodo que se había tornado el ambiente, ambos chicos rieron cuando escucharon el grito de Yamato un poco después que el de su novia. Las carcajadas prosiguieron cuando ambos lograron avistar a Mimi corriendo como loca hacía el punto en que se hallaban parados, los mechones teñidos con un rosa fuerte y llenos de brillos siendo empujados en todas direcciones.

Pero sin duda lo que realmente los tenía cerca de reír hasta que doliera, era Matt corriendo detrás de ella, cargando los bolsos de ambos, tratando su mejor intento en perseguir a Mimi. Su flequillo rubio pegándosele a los ojos, respirando apresuradamente por la boca.

"¡Vamos, Matt! ¡Apresúrate!" Gritó Tachikawa mientras se acercaba a Hikari y Takeru. Poniéndose ambas manos en su cintura se dio vuelta para enfrentarlos. "¡Oh mi Dios!" Ambos chicos se confundieron cuando escucharon el grito ahogado de la peli rosa. "¿Tienen fiebre?"

Takeru decidió hablar por ambos: "¿De qué estás hablando Mimi?"

"Ambos están muy sonrojados."

Hikari prefirió contestar: "Es nada."

"¿Estás segura, Kari?"

"Sí, Mi, lo juro."

Mimi pareció estar satisfecha con la respuesta y se dio vuelta a observar la dirección por la cual debería aparecer Yamato. Al ver que no había rastro alguno de su novio, la chica se puso a gritar de nuevo: "¡Dios, Matt! ¡No seas tan lento!"

"Ya voy. Más te vale que no salgas corriendo de esa manera otra vez." Repuso el chico mientras llegaba al lado de su novia, dejó caer los bolsos de ambos al suelo y apoyó sus manos en sus rodillas mientras trataba de recuperar el aliento.

"¿Estás bien, hermano? Tal vez deberías unirte a Tai en sus trotes de fin de semana." Incluso si Hikari se estaba rehusando a mirar cerca de la dirección en que estaba Takeru, podía sentir la sonrisa en su tono de voz. Ella sabía que él adoraba que su hermano fuera el novio de Mimi Tachikawa, la enérgica chica solía sacar una faceta en Yamato que no era vista a menudo, ella tampoco lo creería no si hubiera visto por sí misma, como esa vez que en una reunión de grupo mientras Mimi sostenía una amena conversación con Yolei de un momento a otro se escapó a darle un suave beso en la mejilla a un estoico Yamato que se encontraba a su lado, la cara del chico ardió de la misma manera que la de ella lo estaba haciendo hasta hace unos momentos, antes de la interrupción de Tachikawa.

"Cállate T.K." Replicó el rubio mayor mientras recogía los bolsos del pavimento y le tendía el de Mimi a su respectiva dueña. "Toma, no soy tu sirviente."

Mimi ignoró a Matt, obligando a este a refunfuñar algo bajo su aliento y volver a cargar ambos bolsos a la vez que se incorporaba.

"Estabamos pensando en ir a tomar un helado, nos preguntábamos si querían acompañarnos."

Takeru fue el primero en constestar. "Me encantaría, solo que Kari no estaba sintiéndose del todo bien y pensaba ir a dejarla a su casa."

Hikari juró que su corazón se había saltado un latido al escuchar a T.K. hablar.

Las miradas de la pareja de novios se posaron en ella. "No es nada, a mí también me encantaría acompañarlos. De hace tiempo que he querido tomar un helado."

-X-

Contempló durante un largo tiempo la fotografía, si bien la calidad no era de la mejor, no como la que ofrecía la cámara profesional que sus padres había decidido darle en su cumpleaños número 14, valía la pena conservarla. La sonrisa y el brillo de los ojos de Mimi Tachikawa era algo que no veía hace mucho tiempo, la cara de sorpresa de Yamato Ishida al sentir como la que era su novia le dejaba rastro de su helado de vainilla en forma de un corazón en su pómulo izquierdo, era algo de lo cual no estaba segura si volvería a presenciar en toda su vida. Y la calidez del brazo de Takeru Takaishi alrededor de sus hombros era algo que se había obligado a olvidar por su propio bien. Tres sonrisas auténticas plasmadas en la foto y algo de emoción en el rostro de Matt, algo que no había pasado en los dos últimos años de su vida. Volvió a poner la foto en el estante y se detuvo a observar lo vacía que se veía la habitación. Las paredes de un rosa pálido, estaban desnudas, su madre la había ayudado a desprender cada una de las fotografías que tomaba ella misma. Su padre la había ayudado a empacar, aconsejándola de cómo enfrentarse al clima mediterráneo. Tai no había vuelto todavía de su práctica de futbol. Yolei estaba en una cita con Ken y no iba a ser una mala amiga al interrumpir una cita que sabía que la peli morada había soñado hace años.

Mimi le había asegurado que la estaría esperando en el aeropuerto, ansiosa por contarle sobre su retomada vida en los Estados Unidos, y mostrarle todos los lugares más geniales de la zona. En los que según lo que le había asegurado la única hija de los Tachikawa: "Podía desatar su pasión fotográfica."

Su celular vibró en la mesita de noche. Lo revisó solo por si acaso era Yolei, avisándole de que su cita había terminado antes de lo presupuestado.

Tan solo era una notificación de Facebook:

Takeru Takaishi tiene una relación con Catherine Deneuve.

Miró la hora en el dispositivo antes de arrojarlo a su antigua cama. Deseaba estar en Nueva York en este mismo instante.