Hola a todos, bueno luego de un buen tiempo actualizo. Quiero pedirles disculpa a los que siguen esta historia por tardarme, yo sé lo que es esperar tanto por una historia, pero estaba bloqueada en una parte, pero gracias a sus comentarios me llego la inspiración. (Espero que les guste ajaja) . Bueno, quería darle las gracias a los que dieron follow, o fav, pero especialmente quería agradecerles a : "Abi sama" "panesitoo" "cerecito07" "lucysh" "nicolesakura" y a "Sonohrina" por tomarse el tiempo de comentar. Sus reviews me alegran el día.
Bueno ya las dejo de romancear jajajaja y continúo con las advertencias:
-esto- : significa que es un recuerdo
"esto": significa lo que piensa uno de los personajes
-esto- significa que es una conversación por teléfono.
-esto- : es dialogo normal.
Ahora sí, dun dun duuuun, Espero que lo disfruten.
Disclaimer: Naruto no me pertenece.
Mi Secretaria
Capitulo Seis
Sakura se encontraba con los ojos abiertos, le había pedido a Sasuke que le acompañará a dormir, pero la adrenalina que había sentido previamente ya le había abandonado, dejándole con la culpa y la pena.
Escucho la respiración suave y tranquila de Sasuke, y se pregunto si estaba dormido o si al igual que ella no podía conciliar el sueño.
-Sasuke -llamo suavemente, pero no obtuvo respuesta.
-Sasuke -volvió a intentar.
-¿mmm? -fue la respuesta que obtuvo.
-Lo siento. -dijo viendo la dirección en donde dormía su jefe.
Eso hizo que Sasuke se moviera de posición, encendió la luz de una de sus lámparas que estaba en su mesa de noche y miro a Sakura con una ceja alzada -¿lo sientes?
-Si -Sakura se sonrojó al ver el rostro soñoliento del pelinegro -por hacerte pasar vergüenza.
Escucho al pelinegro darse la vuelta y suspirar -no pienses en eso, sólo ve a dormir.
-no puedo -sincerizo viendo la espalda del Uchiha.
Por un momento pensó el que el chico le ignoraría pero tras unos segundos hablo -tampoco yo.
Se sorprendió al escucharlo -¿te preocupa algo?
El hombre que tenía a su lado, tenía muchas preocupaciones, muchas tristezas, el Sasuke Uchiha que todos conocían, era sólo una fachada.
-Me ...-comenzó pero se detuvo y cambio de parecer -ve a dormir.
-Sasuke
-sólo. Ve. A . Dormir. -había perdido toda gentileza, lo miro moverse hasta apagar la luz de su lámpara.
Permanecieron en silencio, luego de un rato la respiración del pelinegro se tranquilizó y podía asumir que se había quedado dormido. Imitando a su jefe, cerró sus ojos hasta quedarse dormida.
Por un momento se sorprendió al ver un niño pelinegro caminando con tristeza, al levantar su rostro pudo ver como las lágrimas se derramaban de sus ojos oscuros.
Alcanzo a escuchar que el pequeño llamaba a su madre. No pudo entender como una madre podía dejar a ese pequeño sólo.
Sin dudarlo dos veces se acerco al niño con cautela -¿pequeño, a quien buscas?
Sus ojos la miraron seguía llorando -a mi mami.
-¿dónde estaba tu mami?
Llevo sus pequeñas manos a sus ojos limpiando las lágrimas -no lo se.
-¿por qué no?
-porque mi papi dice que ella nos abandonó.
-¡Sasuke!
Se levanto abruptamente al sentir como se removían en la cama. Encendió la lámpara de noche y miro a Sasuke claramente teniendo una pesadilla.
Acerco con cautela su mano al brazo del chico -Sasuke -llamo suavemente. -Sasuke, despierta.
Al escuchar su voz abrió sus ojos, su respiración era rápida y fuerte -que -trago grueso -¿qué sucede?
-¿estás bien? -pregunto suavemente, su rostro reflejaba preocupación.
El pelinegro se llevo sus manos a su cara, por un momento Sakura pensó que estaba llorando pero rápidamente se las quito -mi padre decía que mi madre nos había abandonado por mi culpa.
-Sasuke -soltó suavemente. -no fue tu culpa.
-Mi padre -la miro con ojos cansados -no es lo que aparenta, el...-su voz se cortó, y sus manos regresaron a su rostro -el actúa como un buen hombre, pero. -bajo sus manos pero esta vez no la miro, sus ojos estaban cerrados -con nosotros no lo fue.
Y se quebró.
Sakura lo miraba con un rostro de tristeza -ven aquí -le dijo abriendo sus brazos. El Uchiha la miro y pensó que se negaría pero fue todo lo contrario. Como un niño pequeño se acerco a ella y se recostó sobre su pecho.
Sasuke no lloro, solamente estuvieron en esa posición hasta que se quedaron dormidos.
Sakura se levanto al escuchar pasos en el cuarto, lo primero que vio (y no se quejaba) fue a Sasuke Uchiha abrochándose los botones, su corbata aún desecha.
-ah, estas despierta -saludo el pelinegro viendo su reflejo en el espejo -Marie vino a dejarte ropa, para que vayas a trabajar.
Sakura lo miro sorprendida y un sonrojó invadió su rostro - te pagare.
Sasuke le alzó una ceja -no seas tonta, es un regalo. Puedes tomarlo como un bono, si quieres.
Eso hizo que se sonrojara aún más -gracias. -seguía mirando al pelinegro arreglandose, sus miradas se cruzaron y rápidamente miro hacia otra parte.
Sasuke le regalo una sonrisa burlona -puedes ver todo lo que quieras -le dijo -no soy tímido.
-¿ya se va? -pregunto, aún evitando mirarlo.
Sasuke asintió -estoy seguro que no te gustaría llegar al trabajo conmigo.
Eso hizo que Sakura lo mirara, el la miraba directamente, su rostro serio. De hecho, no había pensado en eso, pero debía admitir que Sasuke tenía un punto válido.
-Además tengo que hacer unas cosas antes. -le dijo mientras se miraba por última vez en el espejo -procura llegar temprano, no te quiero deducir tu salario.
-tengo que ir a mi casa primero.
El pelinegro alzó una ceja y le regalo una sonrisa burlona -tienes una hora para llegar al trabajo, Sakura.
Maldito maldito maldito Sasuke, mil y una vez maldito Sasuke. Un millón de veces maldito Sasuke.
-maldita seas Uchiha -dijo en alto mientras entraba a su casa
-¿Hija?
La voz de su madre hizo que se paralizara. -¿s-si?
Y ahí frente a ella apareció su madre que la miro con una cara de confusión -¡oh por Dios! -exclamo su madre al ver su vestimenta.
Sakura se sonrojó por la vergüenza, aún andaba la ropa de Sasuke. ¿Por qué no se la cambio? Porque le daba vergüenza tomarse una ducha donde Sasuke.
Pero noo, el caballero de su jefe le había obligado a venirse en un taxi. Y pasar la pena de que su madre la viera en ese estado.
-mama, no es lo que piensas
Pero Mebuki Haruno pensaba de lo peor -me dijiste que estabas trabajando.
Sakura suspiro -y lo estaba mama. -comenzó a rezar internamente.
-¿y esa ropa?
-eh...-decidió abordar el tema por otro camino -estaba con mi jefe, Sasuke Uchiha
Eso hizo que la mirara fijamente y con desaprobación -¿te estás acostando con tu jefe?
Su rostro se puso de todos colores -¡no mama! ¡Dios! -exclamo molesta -no soy de ese tipo de persona.
Mebuki al escuchar a su hija se comenzó a tranquilizar -lo se hija, es sólo que.
-¿es sólo que, que mama?
-Sasuke es tan mujeriego, no quiero que salgas lastimada.
-mama, tu no lo conoces.
Mebuki miro a su hija sorprendida -¿Sakura, te enamoraste de tu jefe?
La pelirrosa al escucharla soltó una carcajada -mama pero que dices -sacudió sus manos y se acerco a ella -no pienses cosas locas, mama -le puso una mano sobre su hombre -mejor me voy a bañar, no quiero llegar tarde. Con permiso -le dijo con una sonrisa mientras se iba.
Mebuki miro como su hija se iba a su habitación -Sakura...
Sakura cerró de golpe la puerta de su habitación, su corazón latía rápidamente. Su madre había dado en el clavo.
¿Tanto se le notaba?
Los sentimientos que tenía por Sasuke se los llevaría a la tumba. La relación con Sasuke era puramente profesional, aunque con los eventos de la noche anterior comenzaba a cuestionarse si era cierto.
Negó con la cabeza y comenzó a quitarse la ropa de Sasuke, se aseguraría de devolvérsela. Entro a su baño, preparo el agua caliente y se adentró a la ducha.
El agua caliente hizo magia en Sakura, su cuerpo instantáneamente se relajo. Por un momento se olvido de todo, pero se dio cuenta que era una labor bastante difícil.
Al finalizar la ducha, se envolvió su cuerpo y su cabello con una toalla, miro su reflejo en el espejo. No notaba nada distinto en ella, todavía estaba a salvó.
Sonrió al salir del baño y decidió cambiarse, pero su tranquilidad se vio interrumpida al ver el reloj.
Tenía veinte minutos para llegar al trabajo. No sabía si Sasuke cumpliría lo que dijo, pero no quería tentar su suerte.
Con la velocidad de la luz, se puso la ropa que Marie le había escogido que consistía en una falda gris y una camisa de botones negra. Busco unos zapatos de tacón negro, se hizo un moño y salió rápidamente de su cuarto.
-¡mama ya me voy! -le grito mientras caminaba a la salida -¡te miro en la tarde!
Escucho como su madre se acercaba rápidamente a ella y le abrazo -ten cuidado, hija.- Sakura sabía que su madre se refería a tener cuidado con sus sentimientos.
Sakura le devolvió el abrazo y asintió -tranquila mama, confía en mí. -se separaron y con una sonrisa en su rostro la pelirrosa se despidió y salió de su casa.
Sasuke miraba su computadora fijamente, tenía una mirada de concentración, aunque sólo era una fachada.
Había cometido el error de haber ido a ver a su antiguo maestro, Kakashi Hatake.
Tremendo error.
El viejo quería que Kakashi lo convenciera que se reconciliara con su madre, como si se tratara de un niño. Bufo molesto recordando su reunión con Kakashi.
-¿Te acostaste con la chica?
Sasuke le regalo una mirada de molestia -eso a ti no te importa -contesto simplemente , para luego tomar de su bebida.
Y como si el mayor estuviera acostumbrado de sus respuestas imito sus acciones y bebió de su bebida -has cambiado, Sasuke.
Sasuke no lo miro -mmmm
-me alegra que consideres a Sakura como alguien importante.
Eso hizo que lo mirara con una ceja alzada -no seas estúpido, Sakura es sólo mi secretaria.
Kakashi lo miro seriamente -sigue diciéndote eso, y tal vez te lo creas.
Las malditas agallas de Kakashi de decirle eso, Jah, por lo menos logro que pagara la cuenta.
Sakura era solamente su secretaria, nada más y nada menos. Y hablando de la señorita Haruno, no estaba por ninguna parte.
Ya llevaba quince minutos tarde, y aunque no quisiera admitirlo comenzaba a preocuparse. Sakura siempre había sido puntual, luego de una lucha interna tomo su celular y comenzó a marcar el número de la pelirrosa hasta que alguien llamo a la puerta.
-adelante -
Y apareció la pelirrosa luciendo sonrosada y hermosa. Se tapó su rostro con su mano escondiendo el sonrojo que delataba lo que pensaba, maldita sea en que estaba metido.
-perdón por haber llegado tarde.
Sasuke no la miro -que no se repita -le dijo de forma estricta.
Sakura asintió, no esperaba que el pelinegro le recibiera con cariño, le había dejado claro que el volvía a ser su jefe y ella su secretaria. -espero sus órdenes, señor Uchiha -le dijo haciendo una pequeña reverencia.
-puedes salir -
Sakura volvió asentir y salió de la oficina. El Uchiha miro como desaparecía y escondió su cabeza entre sus brazos. Maldito Kakashi, por su culpa tenía ideas estúpidas en su cabeza.
Sakura era su secretaria, y se lo iba a demostrar a todos.
Tomo su móvil y marco un número que él conocía a la perfección, era la primera vez que él le llamaba -Karin -saludo.
Sakura tenía su mirada perdida, desde que se había disculpado con Sasuke por llegar tarde este no le había vuelto a dirigir la palabra, toda su mañana la había pasado tranquila, sin ningún trabajo, sólo una que otra llamada.
No entendía como Sasuke la noche anterior se había portado como un caballero, luego como un asno y de nuevo como un caballero y ahora actuaba otra vez como un asno.
Las puertas de la oficina de Sasuke se abrieron y salió el pelinegro, luciendo guapísimo. Pero era una idea que la chica se negaba en aceptar.
-saldré un momento -le dijo sin verla -deberías ir a comer -se lo dijo con suavidad y preocupación.
Sakura lo miro y asintió -si señor Uchiha.
Se quedaron en silencio, el Uchiha se negaba a mirarla pero podía notar que quería decirle algo, al final decidió lo contrario y se fue.
Sakura suspiro, nunca entendería a su jefe.
Sonó el teléfono logrando que saliera de su ensoñación -Oficina del señor Uchiha -dijo contestando -¿con quién tengo el gusto?
Por un momento pensó que se habían equivocado porque no decían nada -¿Alo?
-Sakura
Su corazón comenzó a acelerarse, era Sai -Sai -le dijo sin alguna formalidad -Sai, siento tanto lo de la otra noche.
Juro que el pelinegro le cortaría pero lo escucho suspirar -no puedo permanecer enojado contigo, Sakura.
Su corazón se derritió con esas palabras, prefirió no decir nada.
-ven almorzar conmigo y hablamos ¿te parece?
La Haruno sonrió ampliamente -me parece increíble.
Pudo sentir al pelinegro sonreír -entonces te espero en la entrada.
Sasuke fingía escuchar lo que su acompañante se encontraba contando. La pelirroja hablaba, hablaba y seguía hablando. Agradecía que hubiera terminado de comer porque de lo contrario hace mucho hubiera perdido el apetito.
-Sasuke ¿me estas escuchando? - pregunto la chica con una ceja alzada.
-ah, sí -le dijo con tono aburrido.
Pero eso fue suficiente para Karin porque continúo hablando. Sasuke se contuvo las ganas de rodar sus ojos. Karin seguía hablando, por lo que su mirada viajo a los clientes del restaurante.
Fue cuando vio una cabellera rosada en un moño, como el de Sakura, y frente a ella estaba el arquitecto de la empresa.
Frunció su ceño. Sakura debería estar en la compañía, no almorzando con ese bastardo.
-¿Sasuke, donde vas?
No se había percatado cuando se levanto de su mesa y camino en dirección de la pareja que charlaba animadamente.
-Sasuke -volvió a llamarlo Karin pero él la ignoro. En ese momento sólo tenía un objetivo y ese era su secretaria.
-¿qué haces aquí? -pregunto Sai con molestia.
Sasuke ni siquiera lo miro -Sakura -le dijo con frialdad -nos vamos.
-¿disculpa quien te crees que eres? -pregunto Sai levantándose de su silla.
-soy el jefe de Sakura y la necesito en la oficina en este momento. -la miro -vámonos Sakura.
-¿cuál es tu problema? -pregunto la chica mirándolo -es mi hora de almuerzo, señor Uchiha.
Sasuke la fulminó con la mirada -yo no tengo ningún problema señorita Haruno, pero si usted no se levanta y se va conmigo en este momento, la que va estar en problemas es usted.
La chica lo miro fijamente pero no contesto.
-te espero afuera en dos minutos, si no llegas comienza a reservar tu puesto en la fila de desempleados.
Sin despedirse camino hacia la salida, no sin antes detenerse frente a un mesero -yo pago lo que consumimos -apuntando a la mesa en donde estaba la pelirroja.
Sakura miro a Sai -Sai, lo siento. Otra vez te quedo mal.
Sai negó con la cabeza -tranquila Sakura, se que Sasuke es un idiota -le tomo su mano y la apretó -yo pago. Ve, no quiero que pierdas tu empleo.
La pelirrosa asintió, se acerco y le dio un beso en su mejilla -gracias y de nuevo perdón. - se despidió y camino hacia la salida del restaurante. Los presente la miraban pero ella camino con la cara en alto.
Y fiel a su palabra, Sasuke la estaba esperando al lado de su carro, sus ojos oscuros la miraron.
-¿te despediste ya?
Sakura asintió -si señor Uchiha
-entra -le pidió abriéndole la puerta para que entre. Sin ganas de pelear accedió y entro.
El camino fue hecho en silencio, Sakura miraba por la ventana y Sasuke miraba a todas partes menos a ella.
-no tenías que hacer eso -hablo la Haruno cuando no pudo contenerse.
-¿hacer qué?
-eso. Actuar como un idiota, sólo porque estaba almorzando con Sai.
Sasuke la miro sorprendido, ella se atrevía a llamarlo idiota. -te hice un favor.
-¿ah sí? -le pregunto con una ceja alzada -¿como cuando me besaste? Pensé que te había dejado claro que No necesito tus favores.
-entonces te hubiera dejado con tu amiguito, ya que lo estabas pasando bien.
-lo estaba pasando muy bien -le dijo -y creo que tu también.
-eso no te importa
-así como a ti no te importaba si yo la estaba pasando bien.
-necesito que hagas un trabajo para mí. -le miro fijamente -soy tu jefe.
-pero no mi novio para actuar de ese modo. Ni siquiera eres mi amigo. Estaba en mi hora libre.
Le mostró su celular -¿ves? Tu hora libre ya paso.
Sakura alzó una ceja, bufó molesta y decidió ignorarlo. -eres un inmaduro.
-y tu una dejada.
-Mire señor Uchiha -le dijo seriamente -yo soy sólo su secretaria, no su mercancía. No se equivoque, no soy como sus amigas.
-Deberías cuidar lo que dices, Sakura. ¿No te demostré que quien juega con fuego se quema?
Pero a diferencia de la ultima vez la chica lo miro con arrogancia –tu fuego ya no me quema, Sasuke.
Decir que Sasuke estaba enojado era piropo, pero quien se creía Sakura hablándole de ese modo. Claro que el tenía derecho, ella era su empleada, y en ese momento la necesitaba.
Además le hizo un maldito favor, le estaba quitando de encima al bastardo de Sai.
El que se empeñaba a hacerle la vida imposible.
Necesitaba quitarse el enojo, y sólo existía una manera de hacerlo. Tomo su celular y marco el número de Karin, la cual luego de reclamarle por haberle hecho pasar "vergüenza" según ella, acepto ir a verlo.
-Sakura -la llamo por el interlocutor -voy a recibir visita, por favor cancela mis reuniones de la tarde.
-está bien, señor Uchiha.
-no quiero que salgas en ningún momento -le pidió.
-como usted diga señor Uchiha.
Sakura suspiro, luego de la conversación que tuvo con Sasuke en el carro este no le dirigía la palabra, hasta ese momento.
Sabía lo que significaban las visitas de Sasuke.
Una de sus amigas especiales.
Probablemente la pelirroja.
Suspiro, su corazón comenzaba a doler. Aunque Sasuke fuera un idiota, ella tenía sentimientos por él.
-Hola -saludo la pelirroja amiga de Sasuke -¿está Sasuke?
-si señorita, esperándola
Karin se vio complacida con la pelirrosa -oye -le dijo antes de entrar -¿qué te tienes con Sasuke?
-nuestra relación es puramente profesional, señorita.
Karin sonrió -lo sé tonta, Sasuke nunca se fijaría en alguien como tu. -se despidió con su mano mientras entraba a la oficina.
"La mato"
Quería tirarle el monitor en la cabeza a esa tipa. Pero quién demonios se creía.
-ummm Sasuke -
-¿pero qué demonios? -pregunto en voz alta, el interlocutor estaba encendido.
-¡ah Sasuke!
Ellos estaban teniendo sexo y ella estaba escuchando todo, llevo sus manos a sus orejas pero los seguía escuchando.
Para esto el bastardo no quería que se moviera.
Quería que ella supiera lo que hacían.
-¡Sasuke!
Sakura cerró sus ojos, tenía que largaras de ahí, no podía quedarse, pero él le había dicho claramente que se tenía que quedar.
¿Eso valía su dignidad?
Necesitaba el empleo, la paga era buena, tenía una deuda pendiente por pagar y no podía tentar su suerte.
-¡Ah!
Siguió escuchando como Sasuke le hacía el amor a la pelirroja, Sakura sentía su corazón quebrarse. Sasuke le había dejado claro que el sólo la miraba como su secretaria. Pero ordenarle que no se moviera para escucharlos, era sucio.
Su tipo eran esas zorras y facilonas. Ella tenía dignidad.
La cual estaba perdiendo al escucharlos.
-¿oye Sasuke? -llamo Karin con voz seductora -¿qué tienes con la chica pelirrosa?
-es mi secretaria
-parecías celoso, que estuviera almorzando con el hombre pelinegro.
Sakura se sorprendió al escucharlos. La amiga de su jefe le estaba diciendo que parecía celoso.
Pero que interesante.
-no seas estúpida.
Sakura tuvo que soltar una risa, luego de esa tortura aun podía reír, aunque fue una risa agridulce.
Karin bufo -eres tan extraño. Será mejor que me vaya, Sasuke -hubo un momento de silencio, asumía que ella le había besado -espero vernos pronto. Lo disfrute mucho.
Pero el no contesto o si lo hizo ya había cortado la comunicación.
Karin salió de la oficina con un rostro de alegría, que hizo que Sakura quisiera vomitar. Le envió una mirada de superioridad a Sakura y luego se fue.
La idea de lanzarle el monitor seguía siendo buena.
-Sakura, ven aquí
Y ahí estaba el dulce de su jefe.
-en este momento señor Uchiha.
Juntando su roto corazón se levanto de su silla y se acerco a la puerta. Soltó un suspiro y entro a la oficina.
Su cuerpo estaba contra la pared, y era Sasuke quien le estaba acorralando -¿te gusto lo que escuchaste?
Se paralizo.
-te pregunte -
-sé lo que preguntaste –le interrumpió con todo el valor que tenia.
Soltó una risa burlona -tú te crees distinta que las demás, pero eres igual que las otras.
-¿qué haces?
Sasuke le besaba su cuello -esto le encanta a todas. Tú no eres distinta. ¿Sientes algo ahí no?
Ella negó, pero él tenía razón, lo deseaba, pero no de esa manera, ella no quería ser una más en la larga lista de Sasuke Uchiha.
-esto es acoso. –Su voz había comenzado a temblar –me estas acosando.
Y volvió a reírse -no si lo deseas. Y por lo que siento, lo deseas.
-Suéltame -pidió las lágrimas comenzaban aparecer -por favor.
-déjate llevar. Escuchaste como Karin disfrutaba. ¿No quieres disfrutar, Sakura? -sus manos habían viajado por sus caderas.
-¡no! -le empujo -¡no soy tu puta!
Sasuke la miro fijamente -no actúes como una santa. –le dijo con sarcasmo- Tú me deseas al igual que las que estuvieron antes que ti.
-eres un bastardo -sus lágrimas caían sin señal de detenerse.
El se alejó de ella -me han dicho peores.
-¡plap! -
Le dio una cachetada, su rostro estaba contraído por la ira y la decepción. Sin esperar que le ordenara que se fuera, salió rápidamente.
Sus lagrimas se derramaban sin señal de detenerse, Sasuke se había sobrepasado con el, este era el Sasuke que todos conocían, el bastardo que miraba a las mujeres como una mercancía.
Ella estaba enamorada de Sasuke y sus demonios.
Odiaba no poder odiarlo.
Comenzó a caminar rápido hacia la oficina de Sai, necesitaba ayuda y el pelinegro era el único amigo que ella tenía.
Sin anunciarse y sin esperar que las secretarías de Sai le detuvieran corrió hasta abrir la puerta de la oficina del chico que al verla se levanto rápidamente.
-Sai -le dijo luego de un sollozo -ayúdame, por favor.
-¿qué sucede? -se acerco y la envolvió en un abrazo. –¿estás bien?
-ya no quiero trabajar para Sasuke, Sai, por favor ayúdame.
. ¿Y bien? Espero que no me quieran matar ajajaja. Bueno, espero que lo hayan disfrutado. Nos vemos pronto, voy a procurar no tardarme tanto en actualizar. Gracias a los que se toman parte de su tiempo en comentar y en leer este fic. Se los agradezco mucho.
Buen día ;)
