Holaa, lo prometido es deuda, y aquí está el capitulo siete, no puedo creer que ya vamos por el capitulo siete, aun no decido cuantos capítulos va tener este fic, pero si se cómo va terminar muajaja. De todo corazón, muchas gracias a los que le dieron follow, fav, y especialmente a las que se tomaron su tiempo en dejar un review, no se imaginan lo feliz que me pusieron con sus comentarios, los reviews me hacen feliz ajajaja, muchas gracias a "Namiroku", "Sonohrina", "Karliss", "DULCECITO311", "HalGise", "lucysh", "panesitoo", "Abi sama", "kiome17", "Sweet-NS", "satomiuchiha1" , "nicolesakura" y a "Guest". *les hace ojitos coquetos*.

Y ahora las advertencias:

-esto- : significa que es un recuerdo

"esto": significa lo que piensa uno de los personajes

Esto: es para enfatizar algo.

-esto- : es dialogo normal.

Ahora si, chan chan chaaaan, espero que lo disfruten.

Naruto no me pertence.

Mi Secretaria

Capítulo Siete

-¿entonces esa es tu decisión final? -pregunto un muy sombrío Itachi Uchiha, para luego soltar un suspiro.

-Si señor Uchiha -le dijo la pelirrosa cabiz baja.

Itachi volvió a soltar un suspiro -es una pena verte partir, Sakura. Tienes mucho potencial.

-Itachi -interrumpió Sai que había permanecido en silencio hasta ese momento -yo quiero contratar a Sakura.

Itachi alzó una ceja -ya tienes suficiente personal, Sai.

El pelinegro negó -hace poco Cho dejo su empleo, tengo una vacante y sé que Sakura sería perfecta para ello.

Sakura miro con sorpresa al pelinegro, le había pedido ayuda pero no imagino que él le ofrecería trabajo. -No es

-Itachi -interrumpió Sai -tú decides.

Itachi volvió a suspirar -necesito preguntarle a Sasuke -le envió una mirada a Sakura que se traducía en "perdón".

-¿por qué?

-porque las referencias que dan los jefes las tomamos en consideración, aún si ya trabajaban en la empresa. -miro como Sai rodaba sus ojos -lo siento Sai, Sakura, pero es el protocolo.

Hubo un llamado a la puerta, Sai y Sakura se pusieron tensos e Itachi únicamente cerró sus ojos -Adelante

Y ahí apareció el demonio vestido de Sasuke Uchiha. Sakura lo miro y rápidamente bajo su mirada.

-Hermano -saludo Itachi -no quiero tomar mucho de tu tiempo.

Sasuke miro a Itachi, luego a Sai y por último a Sakura -¿qué sucede?

-Sakura está terminando el contrato laboral. -la sorpresa paso por los ojos de Sasuke pero rápidamente se compuso.

-¿ah sí? -la miro -¿y qué tengo que ver yo en eso?

-Sai quiere contratar a Sakura, pero necesito tus referencias.

Las manos de Sasuke se hicieron puños a sus costados, su mirada se posó en Sai -¿no te gusta quitarme todo lo mío? ¿Un poco envidioso, eh?

-Sakura no es tuya -le contesto con frialdad.

Miro a Sakura que tenía su cabeza baja -Sakura es una increíble profesional, es puntual, es inteligente, es astuta, dinámica, tiene pasión por lo que hace y todo lo que hace, -se detuvo -lo hace de la mejor manera.

Sakura alzó su cabeza por las palabras del Uchiha.

-en conclusión, si van a contratar a Sakura, están tomando la decisión correcta.

Sasuke ya no miraba a la pelirrosa, su mirada estaba puesta en su hermano el cual por las palabras de Sasuke se había quedado sin nada que decir.

-¿me puedo ir ya?

Itachi negó con la cabeza -¿no te molesta dejar ir a Sakura?

Sasuke se quedo callado y luego de lo que pareció una eternidad contesto lleno de burla-va estar mejor con Saisito.

Itachi miro fijamente a su hermano pero este evitaba su mirada y luego de unos segundos volvió a suspira -la decisión es tuya, Sakura. -miro a la pelirrosa.

La Haruno miro a Sasuke, pero este no le dirigía la mirada y peor la palabra, el tenía un aura de frialdad -yo...yo quiero trabajar con Sai.

Escucho como Sai suspiraba relajado y miro como Sasuke se tensaba, su rostro en ningún momento lo delataba.

Itachi asintió -entonces así será. Suerte, Sakura.

La pelirrosa hizo una reverencia -muchas gracias.

Itachi le regalo una pequeña sonrisa -pueden irse. Necesito hablar con mi hermano.

Ambos asintieron y dejaron solos a los hermanos Uchiha, no querían tentar su suerte.

-Sea bienvenida, señorita Haruno -le dijo el pelinegro con una sonrisa.

Sakura le regalo una sonrisa pero no dijo nada, no podía dejar de pensar en Sasuke.

"Maldito seas Uchiha"


-pensé que hablabas del arquitectucho -

-Sasuke, toma asiento.

El pelinegro menor tenía los brazos cruzados -¿me vas a dar un sermón? Porque no estoy de ánimos.

Itachi rodo sus ojos -sólo toma asiento.

Sasuke soltó un suspiro y accedió a lo que su hermano le pedía -¿que quieres?

-¿por qué la dejaste ir?

Sasuke lo miro, esta vez sin ninguna barrera -no sé de que hablas.

-Sasuke, se que Sakura para ti es alguien importante.

El menor soltó una carcajada -¿que se fuman tu y Kakashi? Dejen de decir estupideces.

El mayor volvió a soltar un suspiro -estas en negación, Sasuke.

El pelinegro menor miro a su hermano fijamente -ella va estar mejor con Sai.

Eso sorprendió a Itachi, su hermano le estaba confiando sus cosas y no había insultado a Sai. -¿por qué lo dices?

-porque yo le hago mal, Itachi. Yo la hago llorar, no soy un buen hombre. -le dio una sonrisa amarga -recuerda de quien soy hijo.

Itachi negó con la cabeza -yo también soy hijo de Fugaku.

-tú tienes más de Mikoto que de el viejo -le sonrió -estaré bien hermano, si eso te preocupa.

-de hecho, si me preocupa. Te mirabas feliz a su lado.

Sasuke se sonrojó levemente -¿pero qué dices? Tú y Kakashi deberían dejar de fumar lo que sea que están fumando.

-sólo nos preocupamos, Sasuke.

Sasuke miro a su hermano y suspiro -deja de verme así.-desvío su mirada -Por cierto hermano, tenemos un trato ¿lo recuerdas?

Itachi asintió -claro que sí.

-bien, ya no quiero más secretarías.

-Sasuke, tus sabes bien que no todas son iguales.

Sasuke aparto su mirada -lo sé.

-¿lo sabes?

Sasuke volvió a fijar su mirada en su hermano y para sorpresa de Itachi asintió -pero soy un idiota.


-Sakura este será tu escritorio -le indicó Sai, su escritorio consistía únicamente en una computadora y listo.

-está bien, señor.

-¿ya no me dirás Sai?

Sakura negó -cuando estemos en el trabajo me parece más prudente llamarte señor. ¿O prefieres que te llame por tu apellido?

Sai se tensó -señor está bien -le regalo una sonrisa fingida -estaré en mi oficina por si necesitas algo.

Sakura lo miro confundida pero de igual manera accedió -está bien, gracias.

-no dudes en decirme cualquier cosa, Sakura -esta vez su sonrisa era sincera.

-gracias, señor -y le hizo una pequeña reverencia.

Pero el resto del día había pasado increíblemente rápido para suerte de Sakura. Se despidió de los demás y salió. Sólo quería llegar a casa y tomarse una ducha caliente.

Camino hacia el ascensor, espero que se abrieran las puertas, una vez que se abrieron entro. Era la única en el ascensor pero su tranquilidad no duro mucho tiempo cuando volvió a detenerse, en el piso de Sasuke.

Y para su suerte, apareció el Uchiha.

-uh -fue lo único que dijo el Uchiha igual de sorprendido que ella -esperare otro.

El destino se estaba divirtiendo.

Sakura negó -no señor Uchiha, hay mucho espacio para ambos. -su lado maduro estaba hablando.

Sasuke asintió y entro. Había un aire incómodo.

-gracias por lo que dijo hoy, señor Uchiha. -miraba al frente, evitando la mirada de Sasuke.

Odiaba ser tan débil ante él.

Sasuke miraba hacia el frente -no tienes que agradecer, sólo dije la verdad.

Volvieron a permanecer en silencio.

-vas estar bien con Sai. -le dijo luego de unos minutos, eso hizo que Sakura lo mirara.

Sasuke la miro y le dio una pequeña sonrisa -discúlpame por haberte tratado de esa manera. De todas las personas eres la que menos merece ese trato.

El ascensor se detuvo y las puertas se abrieron, sin embargo, ninguno se movió.

-¿por qué me dejaste ir? -había olvidado toda formalidad con el hombre.

Sasuke la miro fijamente -porque no quiero volver a ver ese rostro de dolor por culpa de mis acciones. -y sin despedirse, salió del ascensor y se fue.

En ningún momento miro atrás.


-buenas noches, señor Uchiha -saludo el portero de su apartamento.

-buenas noches -contesto mientras entraba. Camino sin detenerse hasta llegar al ascensor. Espero unos momentos hasta que llegara, una rubia de ojos grises se puso a su lado, la reconocía como una de las residentes, pero nunca se había molestado en conocerla, y para ser sincero, no quería conocerla.

Aunque la rubia tenía otras intenciones -buenas noches -saludo cordialmente.

Sasuke sólo la miro y asintió en señal de saludo. En otra ocasión le hubiera dado paso a la rubia y en el ascensor demostrarle lo que el podía hacer.

En otra ocasión.

Pero en esta ocasión no quería, ese tipo de mujer no le llamaba la atención.

-Luces solitario -le dijo mientras se abrían las puertas del ascensor. Sasuke le indicó que pasara y ella le regalo una sonrisa coqueta. -¿no quieres compañía?

El chico la miro y negó con la cabeza -en otra ocasión.

La rubia bufo molesta pero no volvió a dirigirle la palabra, llegaron a su piso, lo miro por última vez pero el Uchiha no reacciono, con una mirada de fastidio salió del ascensor.

Sasuke se recostó contra la pared del ascensor y suspiro. ¿Qué le estaba pasando?

Todo era culpa de Sakura, su mundo estaba bien hasta que ella apareció, hacia lo que quería, con quien quería y cuando quería, no le importaba nadie más que el, para el todas las mujeres eran iguales. Eran. Tapo su rostro con su mano, la imagen de Sakura llorando no lo dejaba tranquilo.

¿Qué estaba pensando?

Obviamente no estaba pensando. Se sentía tan molesto, pero a la vez confundido, sano que tarde o temprano la lastimaría.

Pero nunca imagino que le afectará tanto.

Pues a eso le llamaban Karma.

Ella ahora estaba con Sai, y por el rostro del Arquitectucho, este no se detendría hasta conquistarla.

Cuando le dijo que estaba mejor con el arquitecto, no sólo se refería a lo profesional. Conocía el tipo de hombre que representaba el pelinegro, Sai le haría su esposa, le daría estabilidad económica y sobre todo amor. Sai era el sueño de una mujer hecho realidad.

¿Y El que le daría?

Una larga vida de llantos, de sufrimiento, de angustia. Una vida como la que Fugaku les dio a ellos, y ella haría lo mismo que su madre.

Lo abandonaría.

El ascensor se detuvo en su piso, con los pies pesados salió y camino hasta su apartamento.

Cuando entro se dio cuenta de lo solitario que estaba. Nada había cambiado desde que estaba pequeño, el aún seguía sólo. Camino hasta su bar y saco una botella de vodka.

-¿qué tal? -le hablo a la botella -¿tu si me vas escuchar?

Saco un vaso, lo lleno de vodka y lo llevo a sus labios. Cuando puso el vaso en la barra sonrió y se comenzó a reír -ahora hablo con una botella -y siguió riendo.

Estaba llegando a la locura.

No entendía lo que sentía. Jamás se había sentido así, se sentía tan miserable.

¿Qué haría ahora?

Se había disculpado, y aunque quisiera, el no podía tener a Sakura.

Se recostó en la barra y acaricio su vaso de vodka -ella merece ser feliz -cerró los ojos -Sai, la hará feliz.

Tomo su vaso y lo tiro contra la pared.


Sakura soltó un suspiro, había pasado dos horas viendo el techo.

Ni siquiera el llamado a la puerta hizo que reaccionara.

-¿hija? -llamo su madre entrando -¿hija estas bien?

La chica al darse cuenta de la presencia de su madre se sentó y le regalo una sonrisa -si mama, sólo cansada.

-¿cómo estuvo el trabajo?

Tuvo que contener el suspiro que amenazaba por salir -bien mama, me transfirieron.

La señora Haruno alzó una ceja -¿por qué?

Sakura miro a su madre y que la disculpara por mentirle de ese modo -es que el señor Sai, que es el arquitecto de la empresa, tenía una vacante -le dijo, pero el rostro de su madre seguía lleno de preocupación -y concluyeron que el me necesitaba más que el señor Uchiha -

El rostro de Mebuki Haruno paso de estar lleno de preocupación a relajarse completamente -¿en serio?

-así es mama. -le regalo una pequeña sonrisa -ahora trabajo con el señor Sai.

Mebuki Haruno junto sus manos y soltó un suspiro de alegría -que buena noticia, hija. Tenía tanto miedo que ese Uchiha te hiciera daño.

"Muy tarde mama"

-tranquila mama, te dije que confiaras en mi.

La señora Haruno se acerco a su hija y la abrazo -¿por qué no te siento feliz?

Sakura soltó una risa nerviosa -¿pero qué dices mama? Claro que lo estoy, tengo un empleo. El señor Sai es muy amable conmigo.

Mebuki se sentó en la cama, extendió su mano y acaricio el rostro de su hija -pero tu te enamoraste de los demonios de Sasuke.

Una lágrima se derramó por su rostro -estaré bien.

Mebuki asintió -se que así será -le sonrió -aprovecha esta oportunidad hija.

Sakura asintió -lo haré mama, la aprovechare al máximo.

Mebuki miro a su hija y se levanto de la cama -dejare que descanses.

Sakura asintió y le agradeció a su madre. Se sentía tan extraña. Sasuke, el se había comportado como un idiota, pero no podía odiarlo.

De todos los hombres de los cuales pudo enamorarse, se tenía que enamorar de Sasuke. Su jefe, un hombre que lo que tenía de guapo lo tenía de complicado.

Cerró sus ojos, pensó en como el chico le había acorralado, pero aunque el sonaba rudo, sus palabras golpeaban pero sus caricias fueron gentiles.

No tenía sentido, era como si el chico quería alejarla pero no lastimarla.

-eres tan masoquista, Sakura -se dijo a si misma.

Negó con la cabeza, no podía tener pensamientos conflictivos, Sasuke Uchiha era un tema del pasado, ella actuaría como la profesional que es y continuaría con su vida, así como el pelinegro continuaría con la suya.

-Si -se sentó en su cama -así será -lo dijo con un rostro convencido.

Pero su expresión paso a ser de preocupación -o eso espero.


La semana había pasado rápido para gusto de Sakura, y desde su encuentro con Sasuke en el ascensor no había vuelto a ver al pelinegro.

Le alegraba y le deprimía a la vez.

-buen trabajo, Sakura -le sonrió Sai -has hecho un increíble trabajo esta semana.

-gracias -le sonrió la chica haciendo una reverencia. -aunque no he hecho mucho.

Sai negó -no digas eso, eres un activo muy importante en este departamento.

Sakura sonrió -gracias.

El arquitecto miro su reloj de mano, puso una mano sobre el hombro de la Haruno y sonrió -ve a almorzar, Sakura.

-¿no me va necesitar?

Sai negó -puedo vivir sin ti un momento -le guiñó un ojo.

La pelirrosa se sonrojó -entonces iré a almorzar, con permiso.

Desde qué Sai se había hecho su jefe, ya no almorzaban juntos y ambos habían acordado eso, no era prudente hacerlo ahora que tenían una relación jefe-empleado directamente. Aunque eso no le impedía a su nuevo jefe soltarle comentarios que le hacían sentirse incómoda.

-¡Sakura! -exclamo la rubia secretaria de Itachi, Ino, cuando vio entrar a la pelirrosa . -¡aquí!

Sakura sonrió, como ahora comía en la cafetería de la empresa, habían desarrollado una amistad con la rubia Inuzuka. Ino la mantenía al tanto de los rumores de la empresa y para su suerte ninguno le mencionaba. Su situación con Sasuke había sido tratada con la mayor discreción y eso lo agradecía infinitamente.

-hola Ino -saludo la Haruno acercándose a la mesa en donde almorzaba la chica -¿por qué estas tan emocionada?

-hay un rumor en esta empresa.

Sakura rodo sus ojos -¿otro?

-Mjm - le contesto -pero este te va interesar.

Sakura alzó una ceja divertida -¿por qué?

-porque es de Sasuke -se lo dijo con cautela.

Toda diversión que Sakura pudo haber sentido, lo había perdido -no me interesa.

Ino la miro fijamente -estoy segura que sí.

-Ino por favor. -trato de detenerla, pero aunque dijera que no, si quería escuchar de que se trataba.

-es que nunca había pasado antes.

Frunció su ceño -¿el qué?

-Sasuke lleva una semana sin venir a trabajar.

-probablemente se esta divirtiendo en otro lado.

Ino negó con la cabeza -Itachi fue a visitarlo, y por lo que escuche está en una situación irreconocible.

-¿por qué? -sus piernas comenzaban a temblar, por lo que decidió sentarse antes que la traicionaran.

-porque estaba totalmente borracho y sucio. -soltó un suspiro -pero no quiso la ayuda de Itachi, por lo que comenzó a lanzarle vasos y botellas.

-¿cómo lo sabes?

-umm -dijo la Inuzuka mordiendo su comida - escuche a mi jefe hablando con el señor Hatake -le dio una mirada significativa -Itachi estaba furioso y dijo que ya estaba cansado de salvar a Sasuke.

Sakura tenía una expresión llena de preocupación -¿esta sólo?

Ino asintió con la cabeza -esta vez va dejar que el se las arregle solito.

Sakura soltó un suspiro y se levanto, no tenía que pensarlo para saber lo que haría -tengo que ayudarlo.

Ino la tomo del brazo -Sakura no lo hagas.

-¿por qué no, Ino?

- porque no puedes ayudar a alguien que no quiere ser salvado.


-Sakura

La pelirrosa se encontraba perdida en sus pensamientos, desde que había hablado con Ino su mente era un descontrol.

-Sakura

No podía dejar de tener una imagen mental de Sasuke. Ese hombre lleno de arrogancia, con sus trajes de diseñador y con olor a perfume reducido a ser un borracho y sucio.

Soltó un suspiro.

Maldito Uchiha

-Sakura -sintió como le tomaban del brazo y asustada miro a Sai que tenía un rostro de preocupación -¿estás bien?

Sakura asintió -sí señor, es sólo que no lo escuche.

-estas distraída.

Sakura soltó una risa nerviosa -no lo estoy.

-Sakura llevas un buen rato viendo el archivero, no estás buscando nada.

La Haruno se sonrojó, ni siquiera se acordaba el por qué estaba ahí. -lo siento, señor. Ya volveré a concentrarme. -le hizo una pequeña reverencia.

Sai la miro fijamente y suspiro -¿supiste lo de Sasuke verdad?

Sakura bajo su mirada y asintió.

Sai se llevo una de sus manos a su cabeza y suspiro-Ve a verlo, Sakura.

La pelirrosa miro a Sai y negó -no, no es necesario.

Sai le regalo una pequeña sonrisa y puso su mano en su hombro derecho -no vas estar tranquila hasta que mires que está bien.

-pero

-Ve. -le dijo mirándola fijamente -es una orden


Sakura nunca se había sentido mas intimidada que en ese momento. ¿Qué estaba pensando cuando decidió visitar a Sasuke?

No estaba pensando.

Era su estúpido corazón el que estaba tomando todas las decisiones.

Había hecho mal su trabajo, estaba distraída y su jefe le había dado permiso para ir a ver a su ex jefe.

Y presentía que las cosas se pondrían aún más complicadas.

-Buenas tardes, señorita. -saludo el portero.

-buenas tardes -le dijo con una pequeña reverencia. -¿sabe si esta el señor Uchiha?

El hombre asintió -el señor Uchiha lleva una semana sin salir de su apartamento, señorita. ¿Es amiga de el?

Sakura asintió -algo así.

El portero le sonrió -entonces pase adelante, señorita.

Sakura le agradeció y se despidió del portero, estaba nerviosa, no sabía cómo sus piernas seguían haciendo su función.

Espero que se abrieran las puertas del ascensor, una vez que lo hicieron, temblorosa se adentró.

¿Qué estaba pensando?

Pero ya estaba ahí, no había vuelta atrás. Las puertas del ascensor se cerraron, marco el número del piso de Sasuke y este ascendió hasta detenerse en el piso 10.

Cuando las puertas del ascensor se abrieron, sintió que se desmayaría. Pero pensar que Sasuke estaba mal y sólo, le hacía recordar su decisión de haber ido.

Camino hasta llegar a la puerta del chico, tenía las llaves en su mano, pero no podía entrar.

-¿qué tu quieres hacer qué? -pregunto un Itachi Uchiha conmocionado.

Sakura estaba parada frente a su escritorio y asintió -si señor Uchiha, quiero ir a ver a su hermano.

Itachi miro la decisión reflejada en los ojos jade de la chica -no es una buena idea, Sakura.

-no puedo dejarlo sólo.

Itachi negó con la cabeza -el está irreconocible Sakura. No sé cómo puede reaccionar. Te puede lastimar -el rostro de Itachi reflejaba la preocupación que tenía por la situación de su hermano.

Sakura lo miro decidida, no importaba que le dijeran los demás, ella tenía que ver a Sasuke. Comenzaba a cuestionar si era masoquista -tengo que ir, señor Uchiha.

Itachi la miro fijamente y luego de unos segundos suspiro, saco las llaves del apartamento de Sasuke y se las entrego -está bien, Sakura. Te lo dejo a ti, yo ya no puedo salvar a Sasuke.

No tenía pensado salvar a Sasuke, era su corazón que le ordenaba que estuviera con el pero no pretendía que el chico le agradecería, probablemente le pediría que se fuera de su hogar y nunca volviera a buscarlo.

¿Y entonces que haría?

No quería ver a su antiguo jefe reducido a un alcohólico. No, ella quería ver a Sasuke Uchiha, el que conoció el primer día y el que aprendió a amar.

Soltó un suspiro profundo para liberar la tensión y con todo el valor que tenía y con el corazón en la mano, introdujo la llave en la cerradura y abrió.

La casa estaba en silencio, camino sigilosamente para no asustar al pelinegro. -¿Sasuke? -llamo la pelirrosa.

Pero no obtuvo respuesta.

El lugar tenía un olor a suciedad y a que nadie había abierto las ventanas en días. Sin mencionar el olor a alcohol y cigarros.

Frunció su ceño. Sasuke se estaba matando, hacia todo lo necesario para que la muerte fuera por él.

¿Como en una semana alguien tan lleno de vida podía reducirse a eso?

Siguió caminando mientras inspeccionaba el apartamento. Recordó cuando había visitado a Sasuke la primera vez, había quedado asombrada por lo grande y elegante del lugar, era tan Sasuke.

-¿Sasuke? -volvió a llamar pero como la primera vez no obtuvo respuesta.

Se dirigió al cuarto del pelinegro, que estaba en peor estado que el resto de la casa. La puerta del baño estaba entre abierta, y la luz estaba encendida.

Su corazón comenzó a acelerarse. Sabía que ahí tenía que estar Sasuke. Pero tenía miedo de lo que iba encontrar.

Caminando con precaución se acerco al baño, sintió que el mundo se detuvo por un momento, y su corazón se aceleró.

-¡Sasuke! -


Dun dun duuun, fin del capítulo siete. Espero lo hayan disfrutado. ¿Les pareció que Sasuke sufrió lo suficiente o merece sufrir mas?

Buen día ;)