Holaa, miren quien apareció :O, primero quiero disculparme por haberme tardado tanto en actualizar por lo que para compensar (espero que sea suficiente y no quieran clavarme una estaca ajajaja) hice el capítulo más largo. No puedo creer que ya vamos por el capitulo ocho, espero no tardarme mucho con los próximos que vengan.

Quiero darle las gracias a los que le dieron fav y follow a esta historia, y especialmente quiero darle las gracias a : "DULCECITO311", "kathy uchiha", "panesitoo", "Abi sama", "Jaden", "Lanma", "nicolesakura", "Fuxgger" "HalGise", "Lucysh", a quien entro como "Guest" y a "Satomiuchiha1" , por tomarse su tiempo en dejar review, sus comentarios siempre son bienvenidos.

Advertencias:

-esto- : significa que es un recuerdo

"esto": significa lo que piensa uno de los personajes

-esto- es para enfatizar algo.

-esto- : es dialogo normal.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, le pertenece a Masashi Kishimoto .

Ahora sí, dun dun duuuun, Espero que lo disfruten.

Mi Secretaria

Capitulo Ocho

-¡Mami! -exclamo un niño pelinegro corriendo a los brazos de su madre.

-Hola mi pequeño -saludo la muy orgullosa madre -¿cómo estuvo el preescolar?

-muy bien mami, aunque hay un niño que molesta mucho -su madre soltó una pequeña risa al ver la expresión de su hijo -mami no te rías. –le reclamo con un pequeño puchero.

La mujer junto sus labios e hizo una mueca para evitar reírse -si mi amor, es algo muy serio. ¿Quién te molesta? -su expresión era sería aunque quería reírse.

-se llama Naruto mama, es un bruto.

-Sasuke -le dijo divertida -no te refieras de ese modo de tus compañeritos.

El pelinegro miro a otro lado y bufo -es que lo es mama, si lo conocieras.

Mikoto Uchiha no pudo evitar reírse al ver la expresión de su pequeño, a pesar de tener sólo 6 años, lo Uchiha se le notaba a leguas.

-¡Mikoto!

Toda diversión que pudo haber sentido en ese momento desapareció al escuchar a su esposo llegar, había regresado temprano. Puso a Sasuke en el suelo y miro por donde se escuchaba la voz de Fugaku.

"Posiblemente su secretaria no le había entretenido" -pensó con amargura.

-Sasuke, ve a jugar -le ordenó con una sonrisa forzada mientras le indicaba con sus manos que se fuera de ahí.

-¡Mikoto! -la voz de su esposo detonaba la falta de paciencia que tenía en ese momento.

-mama, pero quiero saludar a mi padre. -hizo una mueca.

Mikoto negó con la cabeza, comenzaba a sentirse nerviosa, si Fugaku miraba a Sasuke podría desquitárselo con él, que se desquitara su enojo con ella era una cosa, pero con sus hijos, eso no lo permitiría. -Sasuke, ve a jugar a tu cuarto, cuando venga Itachi juegas con él, ¿sí?

Sasuke que sólo tenía 5 años asintió y se dio la vuelta en dirección de su cuarto. La pelinegra miro por donde su hijo menor salió y con todo el valor que tenía camino en dirección de su esposo.

Tomo una bocanada de aire y exhalo –Fugaku...

Sasuke caminaba en dirección a su cuarto, aunque no le gustaba jugar sólo en esta ocasión tendría que soportarlo porque su hermano regresaba más tarde que el.

Jugar solo era aburrido, a él le gustaba jugar con Itachi.

Pero luego de veinte minutos jugando solo se aburrió, por lo que decidió esperar a su hermano en la sala mientras este regresaba.

Camino en silencio por la puerta del cuarto de sus padres, pero lo único que vio fue a su madre sentada en la orilla de la cama, aunque le estaba dando la espalda, la escucho sollozar, al parecer hablaba por teléfono.

-mami -la llamo con sus ojos oscuros llenos de preocupación mientras entraba al cuarto de sus padres.

Mikoto al escucharlo soltó el teléfono, paso sus manos por sus ojos para disimular las lágrimas y miro a su hijo con una sonrisa -¿qué sucede mi amor?

-¿por qué lloras?

Mikoto tuvo que luchar contra las lágrimas al ver a su pequeño preocupada por ella, sus hijos jamás serían como su esposo, y tenía que hacer algo para salvarlos de ese infierno -mi amor, vamos a hacer un viaje junto con Itachi.

-¿un viaje mama? -su expresión se había iluminado -¿papa nos acompañará?

Mikoto se tensó pero de igual manera sonrió aunque forzada, estiro su mano para acariciar el cabello de Sasuke -no mi amor, sólo iremos los tres.

-¿cuándo nos vamos mami?

-Prepara tus cosas mi amor.-esta vez acaricio el rostro de su pequeño -Esperaremos a Itachi y después nos iremos.

Sabía que solo de ese modo Sasuke accedería, no llevarían ningún equipaje, pero Sasuke estaba en una etapa en que se creía un niño grande, y con la excusa de arreglar sus cosas ella aprovecharía para arreglar todo con su amigo.

-¡está bien mami! -exclamo lleno de alegría, mientras abandonaba el cuarto.

Mikoto no pudo contener las lágrimas, y en ese momento sonó el teléfono de la casa, con un profundo suspiro contesto -¿alo? Casa de la familia Uchiha, Mikoto Uchiha habla. -su voz temblaba.

-tienes que venirte ya.

-¿que-que pasa? -le temblaba su mano por lo que tuvo que usar las dos para sostener el teléfono.

-Fugaku sabe que lo quieres dejar. Si no sales en este momento jamás podrás hacerlo.

-pero debo llevarme a mis hijos. -sintió que se asfixiaba -Itachi aun no regresa.

-no, en este momento no, cuando estés a salvó podrás recuperarlos.

-no -sus lágrimas se derramaron con más fuerza, sin señal que se detendrían pronto-tengo que protegerlos. Son mis hijos.

-no vas a poder protegerlos si estas muerta.

Sasuke miraba lo que él consideraba necesario para el viaje, sus juguetes y una manta con la que dormía, era todo lo que necesitaba.

El era un niño grande.

De repente gritos llenaron la casa, y aunque dijera que era un niño grande, tuvo miedo.

Asomó su pequeño rostro por la puerta de su cuarto, pudo ver como su padre golpeaba las paredes, tiraba cosas al suelo y le gritaba a los del servicio que se encogían del temor.

Ninguno hacia el esfuerzo por detenerlo, su padre estaba descontrolado y temían por lo que podía hacerles a ellos.

Su mirada fría se posicionó sobre su pequeño hijo, y el jamás había tenido tanto miedo como en ese momento.

-¡SASUKE!


Abrió los ojos lentamente, su cuerpo se sentía pesado, el tratar de abrir los ojos comenzaba a resultar ser una tarea difícil por lo que volvió a cerrarlos.

-¡está reaccionando!

¿Qué demonios?

¿Dónde estaba?

¿Acaso había sido atropellado?

Porque no podía encontrar otra razón a como se sentía.

-tomen su presión.

-sus signos vitales son fuertes, señorita.

¿Señorita? ¿Cuál señorita? De todas las mujeres que conocía ninguna entraba en la descripción de "señorita".

Salvó Sakura

Pero era imposible que ella estuviera con el, donde sea que estuviera, después de todo por su estupidez le había alejado.

-Sasuke -y sintió como su corazón se detenía y por un momento pensó que estaba soñando -Sasuke por favor no te mueras.

Su voz.

Esa voz la conocía a la perfección, no podía equivocarse.

"Sakura" -quiso llamarla, pero sólo pudo decir su nombre en su mente.

-estará bien -le dijo esta vez una voz gentil, Sakura le contesto con un débil "gracias".

Ella estaba preocupada, estaba preocupada...

¿Por él?

Pero le había tratado de la peor manera y ella se había ido.

Definitivamente debía estar soñando

Trato de abrir sus ojos, aunque la tarea no se había facilitado logro abrirlos y lo primero que vio fue a su antigua secretaria, su ceño fruncido por la preocupación, y sus ojos hinchados, clara señal de que había llorado.

Una diminuta sonrisa llena de amargura se formo en labios que en ese momento se sentían secos. Su presencia siempre le haría daño a Sakura.

¿Qué es lo que miraba en él? ¿Por qué derramaba lágrimas por él?

"No llores" -quiso decir, pero de su boca no salió su voz.

-¿Sasuke? -había alerta en su voz y al mismo tiempo alivio-Sasuke no cierres los ojos. -le pidió.

Trato de luchar contra el cansancio, pero al final lo venció y cerró sus ojos.


-Mira esa es el hermano de Itachi -

-¡es igual de lindo que Itachi!

Sasuke les dedico una mirada de indiferencia a las que suponía eran compañeras de su hermano. Desde que había entrado a la primaria había recibido ese tipos de comentarios, generalmente eran niñas caprichosas que creían que él era un pequeño niño tierno y dulce.

Y esas dos no eran distintas a las demás.

Típicas descerebradas-pensó molesto mientras arreglaba sus cosas para irse y buscar un lugar más tranquilo.

-Pero por lo que he escuchado Itachi no tiene novia por culpa de él.

Aunque odiara admitirlo, eso le llamo la atención. Itachi le había comentado que no había nadie del que le gustaba, Sasuke jamás le había escuchado decir que quería una novia.

-sí, y tampoco sale con sus amigos porque tiene que cuidar a su hermano. Es como si el pobre Itachi fuera su mama.

¿Qué dijeron?

-¿cómo lo sabes?

-Akane se le declaró a Itachi y este le dijo que no podía salir con ella porque su prioridad era su hermano menor. Y todos sus amigos dicen que él nunca sale por cuidar de Sasuke.

Ambas miraron al Uchiha menor que estaba de espaldas, sus ojos oscuros estaban abiertos de par en par, sorprendidos por lo que escuchaba -ya no es tan lindo –las escucho decir.

El debía hacer oídos sordos a los comentarios de esas dos descerebradas, pero no podía, porque para él eran reales. Cuando le preguntaba a su hermano si saldría con sus amigos el siempre contestaba lo mismo: "¿para qué salir con ellos si puedo pasarla bien contigo en casa?"

-no -escucho suspirar a una -después de todo, el limita a su hermano.


"Que maldito dolor de cabeza"

Intentó abrir los ojos, si antes sentía que lo habían atropellado, ahora se sentía peor.

Cuando abrió sus ojos en ese momento se arrepintió, su dolor de cabeza se hizo más fuerte. La luz del cuarto resultaba ser muy fuerte para su pobre cuerpo adolorido.

Espero hasta que sus ojos se acostumbraran a la luz e hizo una inspección del cuarto. Estaba en el hospital, solo había una cama en el cuarto, había un sillón a su lado y una mesa donde asumía que ponían los regalos y arreglos que les enviaban a los pacientes. Tenía suero conectado a su brazo y una máquina que por lo que conocía media su pulso o algo por el estilo.

Estaba sólo en el cuarto, una sonrisa ácida lleno sus labios, sabía que era imposible que Sakura estuviera presente. Tuvo que haber estado soñando.

Su mirada se dirigió a la puerta, al ver como una mujer rubia con unos senos enormes entraba, vestía un uniforme azul de médico y una bata blanca, en sus manos traía lo que el asumía era un expediente clínico -así que despertaste -le dijo acercándose al monitor que media su pulso-Soy la doctora Tsunade. -se presentó esta vez mirándolo. Su voz era fuerte y autoritaria.

-Sas...-trago porque su garganta se sentía rasposa -Sasuke Uchiha. -le dijo, y odio sentir su voz tan débil.

-a ver muchacho-comenzó mientras miraba los papeles del pelinegro -tuviste una intoxicación a causa del alcohol, es increíble el nivel de alcohol en tu cuerpo. –sonaba asombrada –te vas a sentir agotado por la falta de descanso, es algo que dos o tres días de descanso curan.

-...-Sasuke solo la miro fijamente, Tsunade alzo una ceja al notar su falta de interés. Tsunade era una mujer que jamás permitiría que la trataran de ese modo, sea quien sea.

-mira muchacho -puso el expediente sobre la mesa y se cruzo de brazos -generalmente no me importa cuando los de tu tipo se meten en este tipo de cosas, pero si me importa cuando en este tipo de cosas se llevan de encargo a personas inocentes, personas como Sakura.

-¿disculpe, que dijo? -la miro confundido, aunque en otra ocasión le hubiera callado, estaba sorprendido por lo que le estaba diciendo.

Tsunade se le acercó de forma peligrosa -mira muchacho te lo diré una sola vez, esa chica pelirrosa es una de las personas que más quiero en esta vida, y tú la hiciste llorar, una lágrima más por tu culpa y yo te mato. ¿Entendiste?

Y sabia que Tsunade no dudaría en cumplir con la amenaza, pero no le temía, estaba feliz por saber que la chica estaba ahí, el no lo había soñado. -no se preocupe no la pienso lastimar. -lo dijo sin pensarlo dos veces.

Tsunade lo miro como si ella fuera una reina -más te vale muchacho, porque no me da miedo cumplir con mis amenazas.

-Doctora -llamo Sakura al ver a su antigua profesora salir del cuarto de Sasuke, cuando cerró la puerta del cuarto del pelinegro se levanto para acercarse -¿como sigue?

Tsunade miro a la pelirrosa con una expresión más calmada -ya despertó pero está descansando, ya se le dieron todos los antibióticos.

Sakura soltó un suspiro y sintió que la tensión la abandonaba -gracias, doctora.

Tsunade puso una mano sobre el hombro de la Haruno -sabes que siempre eres bienvenida para continuar.

Sakura le respondió con una sonrisa melancólica -lo sé, es sólo que tengo una deuda que pagar.

-a tu padre le hubiera gustado que terminaras tu carrera, Sakura.

Un nudo se formó en su garganta cuando menciono a su padre -lo sé, pero no puedo dejar que mi madre pague esa deuda. Terminar implicaría que debo dejar mi trabajo.

-yo puedo ayudarte. -le dijo con firmeza, no había duda en su mirada.

Pero Sakura negó con su cabeza -lo agradezco pero si acepto su dinero sería un abuso, después de todo siempre nos ha ayudado.

Tsunade se cruzó de brazos -como siempre tan terca. -le dedico una sonrisa -me alegra que no hayas cambiado Sakura. Eres la misma de siempre, concentrada en cosas importantes y no en hombres.

La pelirrosa se sonrojó ante el comentario, trato de esconder su sonrojo pero su antigua profesora alzo una ceja inquisidora.

-¿estás enamorada de ese muchacho, no es así?

"¡Bingo! Pego en el clavo".

Sakura bajo su mirada pero el color rojo de su rostro la delataba, se limitó a afirmar con su cabeza.

Tsunade soltó un suspiro -si él te lástima se las verá conmigo.

La pelirrosa alzó su mirada y vio la expresión de la rubia, estaba preocupada por ella, movió sus manos de un lado a otro en negación -nada va pasar entre nosotros.

Tsunade la miro fijamente -¿estás segura?

No, no lo estaba.

-Sí, lo estoy. –le dijo con una sonrisa forzada.

Tsunade suavizó su rostro -no está mal enamorarse, Sakura.

-no lo estoy.

El localizador de Tsunade comenzó a sonar, lo cual fue un alivio para Sakura, la rubia lo miro e hizo una mueca -debo irme -le informo -puedes entrar a verlo.

-gracias -le hizo una reverencia.

Tsunade suspiro, Sakura nunca cambiaría, aunque llevaba años pidiéndole que dejara de hacer eso la chica siempre lo hacía -ah y Sakura -la llamo antes de irse.

Sakura se levanto y la miro -¿sí?

-sigue negándolo y tal vez así te lo creas.


Sasuke caminaba por los pasillos de su casa, venia del colegio y estaba agotado de escuchar las tonterías que su mejor amigo, (aunque lo negaba) Naruto decía.

Ese día no había ido a la casa del rubio sino a la suya, y desde que entro supo que había sido un error.

Su padre había regresado de viaje y por la tensión en el ambiente, venia molesto.

Lastimosamente para él, para poder llegar a su destino, alias su habitación, tenía que pasar por la sala, la cual estaba 100% seguro que estaba habitado por su padre.

-así que llegaste -la voz de su padre sonaba vacía de sentimiento, lo cual era extraño, no tenía una memoria de su padre siendo un hombre feliz, al menos no con él, con Itachi era otro cuento.

-Hola padre -le saludo el menor.

-¿y tú reverencia?

Sasuke no expreso ningún sentimiento -las reverencias se hacen ante personas que les debemos respeto, ¿en qué te debo respeto?

-¡pequeño insolente! -se levanto del sillón, Sasuke no tenía que ser adivino para saber lo que pretendía su padre.

Hacer lo que venía haciendo desde que el tenía cinco años.

Acercó su mano, estaba abierta y preparada para golpearlo, pero Sasuke no era un niño de cinco años, el tenía dieciséis años y tenía la fuerza para defenderse, por lo que agarro la muñeca de su padre y lo miro fijamente a los ojos -no esta vez, padre. -y lo empujo lejos de su alcance.

-¡te voy a desheredar! -le grito el pelinegro -¡vas a quedar en la calle, mal agradecido! -su padre estaba histérico.

-hazlo -le dijo con la tranquilidad que no sentía por dentro. -adelante, quiero ver que escándalo harás, viejo.

-¡eres como tu madre! ¡Insolentes, malagradecidos! ¡Tú no eres digno de tener el apellido Uchiha! ¡Tú eres un bastardo!

-Gracias a Dios -le contesto Sasuke, para darse la vuelta y caminar hasta llegar a meta, una vez en su cuarto, cerró con llave y golpeo la pared.

Estaba solo, completamente solo. Su hermano estaba estudiando en el extranjero, tenía un padre que lo odiaba y una madre que le había abandonado cuando estaba pequeño.

Sasuke solo tenía a sus demonios.


-Así que ya despertaste -la voz de Itachi hizo que gruñera mentalmente, estaba completamente agotado, ni siquiera tenía la energía de ser sarcástico con su hermano.

-hola hermano -saludo de lo mas pasivo -¿qué te trae por acá?

Itachi lo fulmino con la mirada -tú no has madurado en nada, Sasuke.

-es un placer verte a ti también, hermano.

-sigues siendo un niño -su hermano suspiro mientras se paraba frente a su cama -por lo que he tomado una decisión.

Sasuke alzo una ceja -¿ah sí? ¿Sobre qué?

-Sakura cuidara de ti.

-Sasuke lo fulmino con la mirada -no necesito una niñera.

-Primero, estás loco -levanto su dedo índice-segundo -levanto un segundo dedo- si, la necesitas porque no has madurado nada -levanto un tercer dedo -y no será tu niñera, estará como tu amiga.

-Itachi -le dijo entre dientes -le hago daño.

-bueno -se cruzo de brazos -¿si tanto lo sabes por qué lo haces?

Sasuke lo miro sorprendido -no...No sé.

Itachi suspiro ante la respuesta de su hermano menor -agradece que fuera Sakura que te encontró, yo te hubiera dejado ahí como lección.

Sasuke alzo una ceja –Gracias –murmuro -¿Por qué la enviaste?

Miro como su hermano volvía a tomar asiento en el sillón -al contrario, quise detenerla, pero me dijo que necesitaba ver que estabas bien, lo menos que puedes hacer es portarte de la mejor manera con ella.

-no sé si pueda. -miro hacia la puerta.

Itachi no contesto, volvió a levantarse del sillón y caminó hasta la puerta se asomó y lo escucho decir -Sakura, puedes entrar.

- ¿¡que!? -exclamo el menor de los Uchiha, quiso detener a su hermano pero era tarde, en la puerta apareció la cabellera rosa de Sakura.

Lo primero que hizo fue hacer una pequeña reverencia primero dirigida a su hermano y después a él.

-Itachi -murmuro Sasuke, comenzaba a sentir migraña.

-el está de acuerdo, Sakura. -le sonrió Itachi poniendo una mano en el hombro de la chica que se compuso -¿sabes que le quedaría perfecto a este inmaduro?

¿Inmaduro?

-unas fresas que vi que vendían en la cafetería.

-está bien, señor Uchiha. -le dio una pequeña sonrisa la chica, y rápidamente salió del cuarto.

-no me gustan las fresas.

Itachi camino hasta el sillón para sentarse -a mi me encantan, hermano.

-¿cómo pretendes que me cuide si ella trabaja para el arquitectucho?

Itachi lo miro fijamente -Sai está de acuerdo.

-¿ah sí? Bueno, si se lo pediste tu es lógico que aceptaría, siempre fuiste su favorito.

-Sakura se lo pidió -la mirada de Itachi era penetrante -ahí tienes otra razón para portarte bien con Sakura, ella necesita el sueldo que gana.

-¿por qué? -aunque quería disimular no pudo hacerlo, le interesaba el bienestar de Sakura.

Bien lo había dicho, o al menos pensado.

Itachi soltó un suspiro -su padre murió, y tiene una deuda enorme con el hospital, por eso dejo de estudiar para poder trabajar.

-¿estudiar? -frunció su ceño -¿que estudiaba?

-¿nunca leíste su curriculum que Ino muy amablemente te preparo? -Sasuke alzo una ceja como respuesta -Sakura estudio por mucho tiempo Medicina, le faltaban dos años para graduarse como doctora.

Sasuke alzo sus cejas sorprendido por lo que le contaba su hermano, se había percatado que no sabía nada de la chica. -que no me cuide, yo puedo solo. -comenzaba a frustrarse, no quería ser un obstáculo para Sakura, el hace mucho había decidido no limitar a las personas que quería. -no la necesito.

-la necesitas, Sasuke. Esta necesidad va más allá de la necesidad que tenias de mí cuando éramos pequeños.

-estas drogado -evito su mirada -estoy bien así.

-si hermano -hizo un gesto con su cabeza -lo estas.

Primero una mujer rubia de senos enormes lo amenazaba, ahora su hermano lo trataba como un niño.

-te odio -le dijo, aunque no lo decía en serio, pero se enfureció cuando su hermano comenzó a reírse. Y fue cuando se dio cuenta que había actuado como un niño.

-ya comienzas a mostrar emociones hermano, me vas a terminar agradeciendo. -se levanto del sillón y camino a la puerta cuando la abrió se encontró con la pelirrosa que traía las fresas en sus manos -será mejor que me vaya, yo me encargo de estas -le tomo las fresas de las manos, y le regalo una sonrisa amigable -nos vemos Sakura, suerte con este caradura.

-¡vete al carajo! -le exclamo Sasuke cuando su hermano salió del cuarto, cerró sus puños al escucharlo reír.

Sakura entro al cuarto -se que no le gustan las fresas, señor Uchiha, pero imagine que el señor Itachi tenía que hablar de algo importante con usted.

Sasuke la miro fijamente -no tienes que hacer esto, Sakura. He sido malo contigo, por favor no me ayudes.

Sakura se encogió de hombros -nos beneficiamos los dos -mintió la pelirrosa -usted se recupera y a mí me pagan.

Sasuke frunció su ceño -como quieras -le dijo mientras se acomodaba -me iré a dormir, ponte cómoda.

Sakura alzo sus cejas sorprendida -umm

-y por favor, llámame Sasuke.

Sakura sonrió al verlo cerrar los ojos -está bien, Sasuke.


-Sasuke -saludo Itachi de doce años mientras se asomaba por el cuarto de su hermano.

-hola hermano -saludo Sasuke sin dirigirle la mirada, su atención estaba puesta en la televisión.

Itachi alzo una ceja -¿estás bien? ¿Quieres jugar?

Sasuke lo miro fijamente -ya no quiero jugar contigo.

Itachi frunció su ceño -¿por qué?

-no te necesito hermano, ve y sal con tus amigos.

Itachi se acercó a su hermano, la atención volvia a estar dirigida al programa que estaba dando en la televisión. -Sasuke, ¿pasó algo?

-no hermano, solo que me aburrí de jugar contigo -

Mentía

Lo que más le gustaba de llegar a casa es que una vez que terminaba con sus quehaceres jugaba con su hermano. Pero él no quería ser el que limitaba a Itachi.

-¿sabes que me puedes decir cualquier cosa, verdad?

Sasuke asintió con su cabeza pero de igual manera no lo miro -cuando salgas, cierra la puerta.

Itachi sintió que le golpeaban en el estomago, aunque Sasuke no lo estaba echando de una manera directa, lo hacía mediante una indirecta.

-está bien, hermano -camino hacia la salida le dio una última mirada a Sasuke, pero este lo ignoraba por ver la televisión, soltó un suspiro y cerró la puerta.

Sasuke miro la puerta con tristeza -lo haces por el bien de Itachi -se recordó.


-Sasuke, Sasuke -se despertó con un gruñido al sentir manos femeninas sobre él.

-¿mmmm? -soltó un bostezo -¿qué sucede?

-es hora de tus antibióticos.

El pelinegro pensó en volver a dormir, pero era Sakura quien le estaba haciendo el favor y lo menos que podía hacer era facilitarle la tarea -gracias.

"ya no voy alejarla" -pensó mientras la miraba moverse de un lado para el otro -¿vas a llamar a una enfermera?

Sakura se detuvo en su tarea y lo miro -lo haré yo, estudie por mucho tiempo medicina -le dijo mientras sacaba las pastillas -así que sé lo que estoy haciendo, tu relájate.

-¿qué sucedió?

Aunque lo sabía, quería que ella se lo confiara, la miro detenerse en su tarea -mi padre se enfermo, aunque mi mama trabajaba no resultaba suficiente, tenía que pagar la universidad y las medicinas y tratamiento de mi papa. -le explico.

-¿tu tomaste la decisión?

Sakura asintió -mi mamá estaba cada vez mas cansada y estresada, sin decirles nada me salí de la universidad, cuando les conté ya no podían hacer nada.

-¿por qué no la retomaste?

-tengo una deuda con el hospital, este mismo hospital, es por eso que conozco a la doctora Tsunade, ella es mi antigua profesora.

-pobre de ti –lo dijo sin pensarlo y por un momento pensó que la chica se enojaría.

Pero Sakura soltó una sonrisa genuina -es un amor si le caes bien.

Sasuke tenía una sonrisa diminuta en su rostro, no era posible que en tan poco tiempo la Haruno se le haya metido por debajo de la piel.

La vio acercarse con un vaso con agua en una mano y en la otra con sus pastillas, puso una mueca de disgusto, odiaba las pastillas.

-he visto esa expresión antes, es la de "odio las pastilla"

Sasuke soltó una pequeña risa -las detesto, por eso evito a toda costa enfermarme.

-bien, pero ya lo hiciste, así que toma.

-¿no se supone como mi enfermera me lo tienes que dar en la boca?

Sakura se alejo un poco de él y alzo una ceja en su dirección -ya quisieras Uchiha -le dijo mientras dejaba las pastillas en la mesa y el agua -ahí te las dejo.

Sasuke quedo boquiabierto al verla salir de la habitación -¿qué demonios?

-Sakura, podemos pagar tu deuda, deja que ese sea nuestro agradecimiento.

Sakura negó con la cabeza -no señor Uchiha, no estaría bien.

-¿por qué quieres ayudar tanto a Sasuke?

El rostro de Sakura se suavizó e Itachi supo la repuesta sin que la chica se lo diera -te pagaremos por cuidarlo.

Ella volvió a negar -no señor Uchiha. -su sonrisa era suave y gentil -es algo que debo hacer.

-el te trato mal -no le pregunto, se lo estaba afirmando.

-llámeme masoquista -sonrío -pero me enamore de Sasuke y sus demonios.

No podía creer que le había admitido eso al hermano de su antiguo jefe. Mientras caminaba por recepción una mujer pelinegra le llamo la atención.

La mujer sintió que la miraban y se sorprendió al ver a la pelirrosa, al reconocerla camino hacia ella.

Era la madre de Sasuke.

-¿cómo está mi hijo? -noto como su voz y sus manos temblaban.

Aunque conocía la historia que tenia con Sasuke, no podía ser indiferente al estado en que se encontraba -tranquila, señora Uchiha, el está bien, no tuvo ningún accidente. –Se detuvo porque sabía que mentía –De hecho, es complicado, pero él está bien.

-¿puedo entrar a verlo? -Sakura sabía que Sasuke se enojaría si ella lo permitía pero se recordó que él no era su jefe por lo que asintió.

-sígame señora Uchiha -le indicó el camino.

-Llámame Mikoto, por favor.

Sakura le regalo una pequeña sonrisa, internamente estaba bajando los santos para que Sasuke no se alterará. Ambas mujeres llegaron hasta la puerta de la habitación en la que estaba el pelinegro.

Cerró sus ojos y abrió la puerta, y para su suerte el Uchiha estaba durmiendo. Disimulo su alivio de la mejor manera, pero se sintió culpable al ver la expresión de Mikoto Uchiha.

Era el rostro de una madre con el corazón roto, se acerco lentamente a la cama, pero no tuvo el valor de tocar a su hijo.

-el me odia -le dijo de repente, Sakura se exalto cuando la escucho.

-no creo que...

Mikoto la miro con una sonrisa gentil y negó con su cabeza –yo, yo los abandone, no lo culpo por odiarme, también me odio por haberlo hecho.

-Señora Uchiha...

Los ojos de la pelinegra se comenzaron a llenar de lagrimas –cada vez que cierro los ojos miro a mi pequeño hijo de cinco años preocupado porque yo estaba llorando.

-¿por qué se fue? –se regaño mentalmente por ser tan imprudente.

Mikoto tomo una bocanada de aire y exhalo antes de hablar -sufrí de violencia doméstica, el día en que los abandone Fugaku me golpeo y fue cuando me di cuenta que no quería que mis hijos vivieran ese infierno. -su voz se quebró -pero Fugaku se dio cuento que lo abandonaría, tuve que salir rápido, fui una cobarde al dejarlos con él.

-pero ustedes están juntos.

Mikoto la miro fijamente -estuve con otra persona -le confesó -el me convenció para que abandonara a Fugaku, con la promesa que recuperaría a mis hijos, pero el también me engaño.

-¿la engaño?

La pelinegra asintió -deje que me endulzara el oído, deje a mis hijos por irme con otro hombre, prometió que cuidaría de mi pero fue igual que con Fugaku.

-¿por qué permitió que eso sucediera? –se sintió culpable al escuchar el tono que había utilizado, era acusador.

Se encogió de hombros -fui una estúpida. Pensé que había encontrado un santuario al que podía acudir y estar a salvo, y tuve la estúpida idea que mis hijos estarían conmigo y con él.

-¿por qué volvió?

-volví por mis hijos, pero cuando regrese ya eran unos adultos, Sasuke tenía dieciocho e Itachi veintitrés, ellos ya no necesitaban de su madre.

-Todos necesitan a su madre, aun cuando ya hemos crecido –pensó en su madre y todo el apoyo que le había dado toda su vida.

-No supe como entrar de nuevo a sus corazones, Itachi luego de unos años dejo que volviera a entrar en su vida, pero con Sasuke ha sido imposible –miro a su hijo que dormía –Fugaku, me pidió perdón y me juro que no era como antes, su amante puso una denuncia por maltrato, y para evitar un escándalo se comprometió a ir a terapia, le ha funcionado. –Sus ojos oscuros se posicionaron sobre la chica - pensé que si volvía con Fugaku, Sasuke me aceptaría, pero no me di cuenta de la magnitud del maltrato que vivió con su padre

-¿Sasuke sabe todo esto?

Mikoto negó con la cabeza -solo necesitaba alguien con quien expresarme, no vengo a darte lastima -le hizo una reverencia a Sakura -gracias Sakura, será mejor que me vaya, si me ve aquí se va alterar y te puedes meter en problemas-camino hacia la puerta, no sin antes dirigirle una mirada a su hijo -mi hijo está en buenas manos contigo.

-Sasuke has dormido todo el día, despierta

Sasuke volvió a soltar un gruñido como lo hizo en la mañana -cinco minutos más.

-no -le dijo la chica mientras se cruzaba de brazos -tienes que tomar tus medicamentos.

Sasuke se resignó y le dijo adiós a su sueño -bien, tu ganas, que molesta eres.

La chica le dirigió una mueca de fastidio y le llevo el agua y sus pastillas -toma -le dijo, que a diferencia de la mañana esta vez tomo las pastillas y el agua (en la mañana le toco levantarse a traerlas).

Con una sonrisa triunfante le quito el vaso y lo fue a poner en la mesa, camino hasta el sillón y se sentó -sabes, hoy vino tu madre.

-¿qué quería?

Se sorprendió al sentir el tono frío que había utilizado.

-ver como estabas. -le dijo con cautela. -sabes ella me explico que sucedió con tu padre.

-no quiero oírlo. -

-pero...

-no. -le corto -se que sufría de violencia doméstica, entiendo que quisiera huir de ese infierno, lo que jamás le voy a perdonar es que nos haya dejado a mi hermano y a mi quemándonos ahí.

-Sasuke -murmuro la chica.

-no vuelvas a mencionarla -

Sakura sintió que le dolía su pecho al ver la expresión del pelinegro, aunque él quisiera hacerse el fuerte, también le dolía.

Sin pensarlo dos veces se acercó hasta el chico y con cuidado lo atrajo hasta donde estaba ella, así como lo hizo después de la fiesta del padre de Sasuke.

Esta vez, Sasuke la atrajo con sus brazos. No lloro. Pero lo que transmitían entre ambos era suficiente, no necesitaban palabras.


-Sasuke, hoy te dan de alta -le informo Sakura al verlo despierto, ya era un nuevo día y lucia rejuvenecido -luces mejor -le regalo una sonrisa.

-¿qué quiere decir eso?

Sakura negó con la cabeza mientras sonreía -olvidalo. -traía un paquete en sus brazos -Itachi te envió esto, dijo que tu se lo pediste.

-gracias -le dijo , sabía que ella tenía curiosidad por saber que habían en ese paquete pero no iba dejarse convencer, por lo que no comento nada más.

-dejare que te bañes y cambies, me iré a despedir de la doctora Tsunade.

-¿tienes que especificar que debo bañarme?

La Haruno le saco la lengua -eres como un niño.

El pelinegro rodo sus ojos mientras se bajaba de la cama, ya se sentía con mucha más fuerza -si no quieres verme el trasero te aconsejo que salgas.

Sakura accedió mientras iba riendo.

Sasuke cerró la puerta con una pequeña sonrisa y se acercó al paquete, al abrirlo sonrío -gracias hermano -murmuro el chico.


-Sakura, necesito hablar con la doctora Tsunade antes –le pidió mientras caminaban por los pasillos del hospital, llevaba puesta ropa nueva y una bolsa con sus cosas.

-¿quieres que te acompañe?

El negó con la cabeza -es para agradecerle.

Lo cual era mentira, porque ella lo único que había hecho por él fue amenazarlo, y cada vez que lo miraba le recordaba su amenaza, claro cuando Sakura no estaba en la habitación, no le importaba si él estaba durmiendo, lo despertaba con la excusa de una "revisión" pero cuando Sakura se encontraba presente era una mama osa llena de amor.

Sakura lo miro con desconfianza -te espero en la entrada.

Sasuke asintió mientras caminaba en busca de la doctora Tsunade. Luego de caminar unos minutos encontró la puerta que se leía "Doctora Tsunade Senju". Toco dos veces, espero que la rubia le indicara y abrío.

-ah -soltó aburrida al ver de quien se trataba.-eres tú. ¿Qué quieres?

Sasuke camino hasta la silla que estaba frente su escritorio y sin esperar que le indicara se sentó. -usted me cae mal y yo a usted, así que no vengo a socializar.

La rubia se recostó en su silla con los brazos cruzados -no tengo todo el tiempo.

-mi hermano me dio una información importante -saco un cheque y se lo puso en el escritorio -creo que esto cubre la deuda de Sakura.

Tsunade miro el cheque y lo miro sorprendida -ella no va estar de acuerdo.

-y es ahí donde viene usted.

La rubia alzo una ceja -explícate.

-yo pagaré la deuda de Sakura -le apuntó el cheque -con ese papelito que tiene en su mano -y no le va contar a Sakura.

-¿y el dinero que ella pague, que se supone que haga con él?

Sasuke le regalo una sonrisa felina -tengo una idea de qué hacer con ese dinero.


Espero que lo hayan disfrutado, y no quieran matarme.

Vamos a hacer una encuesta:

¿Con quién quieren que se quede Sai?

(Sakura puede ser una respuesta) incluso un nuevo personaje, si así lo desean

Buen día :D