-¿Éstas listo para participar?

-Es lo que más deseo, madre, demostrarle a mi padre que puedo ser mejor que Archiwalt

-La cicatriz de la herida que te provocó Markus no ha mejorado

-No importa, ya no duele.

-Ten cuidado, tu padre no se detiene contigo, siempre te hará enfrentarte a los más salvajes

-Madre, espero que sus palabras sean de ánimo y no ofensas, me hace sentir indigno de participar

-Lo lamento, pero es que me preocupo por ti, tu padre ha sido muy severo contigo

-Me ha servido para bien, quiero demostrarle que puedo ser mejor que mis hermanos, mejor que Thomas Andry, mejor que Albert Andry o que Stear… - Sus ojos expresaban coraje y desafío – Mejor que cualquier Andry, incluyendo a William…

-Dime que no estás pensando en provocar a tu padre retando a los hijos de William… Terrence, hemos tenido paz con los Andry por varias generaciones… es mejor vivir así…

Soltó su respiración y le sonrió a su madre – Algún día, madre, tendré el honor de luchar en contra de un Andry y demostraré que los Grandchester podemos ser superiores a ellos, en todo.

Eleonor correspondió con una sonrisa el buen ánimo y optimismo de su hijo favorito -Te veré desde mi lugar, junto a tu padre, confío en que vencerás.

Tomó su espada y se ciñó.

William se acompañó de sus hijos y de otros guerreros más de su clan. Aunque la insistencia de Richard era constante, su negativa era el resultado de velar por el bien de ambos Clanes. Sabía que las cosas no pararían al concluir con el torneo, sino que los ánimos no se apaciguarían pronto. Este año, a diferencia de los pasados, no se quedaría a la celebración, se excusó con anticipación, las mujeres de tres guerreros, incluyendo la esposa de Albert, se encontraban cerca del tiempo del alumbramiento.

La primera fase era la competición a caballo. En esta los guerreros tenían que montar y desmontar al animal en un salvaje movimiento, debían imponerse a su rival y derribarlo con las manos…

Poco a poco los guerreros menos experimentados fueron dejando sus lugares en la competencia.

El corazón de Neil se alegraba al ver el triunfo de Terrence en la mayoría de las competencias. Se encontraba cerca de coronarse como el vencedor de este año… -Vamos George, armemos la celebración para Terrence

-Faltan tres competencias

-Lleva la mayoría, dudo que Richard quiera coronar a Archiwalt o a Markus, Terrence será el triunfador

Tomaron sus caballos y abandonaron la aldea. –Vamos, George, date prisa.

-El río está profundo

-No seas idiota, no pasaremos por el río, dejaremos los animales aquí y pasaremos a pie por la parte más baja

-Nos cortarán la cabeza

-Nada perdemos con intentarlo, si lo logramos está será una gran noche de celebración.

Neil sabía que Candice se apartaba de John para adornar su cabello con las flores silvestres, se soltaba su larga cabellera para trenzarla nuevamente y llenarla de flores de muchos colores. Había observado que le fascinaba enredar los tallos y adornar sus manos con hojas verdes y de flores sin brotar. Por su parte John aprovechaba para dormir un rato tendido en el pasto.

Se acercaron de manera sigilosa, como zorros en la noche intentando atrapar su presa. Candice no pudo gritar debido a que le amordazaron con unos lienzos, aunque intentó forcejear no pudo contra ellos… lo mismo le pasó a John a quien le dieron duros y severos golpes para sujetarlo.

Neil llevaba en su caballo a Candice y George a John… obligaron a sus animales a cabalgar lo más rápido posible.

El torneo estaba en su punto de la coronación y ellos aprovecharon para pasar por desapercibido. Algunos guerreros se unieron a los preparativos de Neil para halagar a Terrence, quien resultó ser el ganador…

La celebración sería después de la festividad pública que Richard organizaba en compañía de los integrantes de su clan.

Sujetaron a Candice con fuertes grillos de hierro atados con una inmensa cadena y le amordazaron para evitar sus gritos. Le quitaron el calzado y le dejaron aparte en una cámara húmeda y fría.

A John no le fue mejor, le tundieron propinándole golpes por todo su cuerpo sin la oportunidad de defenderse, al igual que a Candice le ataron las manos, pero a diferencia de ésta las manos estaban sujetas por delante.

Sin imaginar el tipo de diversión que Neil había preparado para Terrence, éste bebió lo suficiente disfrutando el pecho henchido de orgullo de su padre quien reconoció todo su esfuerzo y entrega delante de los Andry quienes al retirarse le felicitaron.

Susana se introdujo en su habitación para entregarse a él. Markus les interrumpió porque él fue comisionado para hacerle saber de la celebración que Neil había organizado.

Llegó contento. Disfrutaba su momento. Le agradaban las felicitaciones.

En el salón reservado había tres mesas y dos historiadores que relataban, nuevamente, las hazañas de Terrence con las cuales logró la victoria horas antes.

Tenía una hermosa sonrisa, los cabellos húmedos y una capa de piel sobre la espalda.

Ingresó airoso provocando la euforia de varios de los competidores y de guerreros experimentados… Markus gritaba ovaciones a su hermano a diferencia de Archiwalt quien, constantemente, reprobaba la actitud de su hermano menor.

Sirvieron tarros de cerveza y mucha comida. Neil puso frente a Terrence un platón con un jabalí preparado por los druidas de su clan para otorgarle mayor fuerza y poder. –Me siento honrado en preparar este banquete para Terrence Grandchester quien nos honra con su presencia y valor… ¡coman, coman todo lo que deseen que es día de fiesta y celebración! - Gritaba con una sonrisa pegada en el rostro y con su tarro de cerveza espumosa

La euforia de todos era estridente y rayaba en el punto en el que podría perderse el control. Antes que eso pasara, creyó que era el mejor momento para divertir a los presentes. Le hizo una señal a George con la mirada y éste llevó consigo a dos guerreros más.

-La celebración aún no termina, recién comienza – Arrojaron a sus pies a John provocando el silencio sepulcral, pero Neil no se detuvo. Archiwalt se levantó de su lugar y le dijo a Markus que detuviera cualquier plan de Neil. Terrence sonreía, se recargó sobre su brazo izquierdo y le susurró a Markus que dejara a Neil hacer lo suyo – Este hombre no es digno de luchar contra Terrence Grandchester pero sí contra cualquiera de nosotros, pero por favor, no quiero deshonrar a nuestros célebres cronistas e historiadores a quienes les pediré que nos guíen en esta historia de amor – Los presentes miraron por la puerta para ver entrar a Candice quien cayó sobre sus rodillas debido al empujón que George le propinó, aún con la mordaza intentaba decir algunas palabras y jalaba sus manos intentando zafarse de los grilletes que le aprisionaban

Con palabras atravesadas y casi sin coherencia los narradores intentaron construir una historia; poco a poco la trama fue tomando forma y divirtiendo a los presentes, en especial a Terrence, quien reía fuerte, hacía algunos comentarios a sus hermanos, Archiwalt se relajó y se dispuso a disfrutar reconociendo el esfuerzo de Neil.

-"Oh! ¿Quién será el valiente guerrero que libre a esta hermosa doncella de cabellos dorados de este hombre inmundo? –Los ojos de Candice se abrieron al notar que le arrojaron una espada a los pies de John, su corazón temía que la diversión cruzara más allá de las fronteras de la comicidad, comenzó a tirar mientras el lienzo en su boca ahogaba sus gritos, esto divertía más y más a los espectadores

-¡Yo! – Gritó Neil y provocó la algarabía en los presentes. Tenía que borrar sus fechorías, él y George eran los únicos que sabían a qué clan pertenecían esos jóvenes.

Comenzó a blandir con mayor provocación, ofendió a John quien no quería caer en sus desafíos…

Le golpeó repetidas veces con lo plano de la espada incitando que los presentes se enardecieran abucheando a John.

Las manos de Candice se lastimaban dejando fluir gotas carmesí. Tiraba con mayor fuerza de sí sabiendo que de esa manera podría librarse de sus ataduras y ayudar a John.

Él miró en dirección de ella y vio en sus ojos la preocupación, pensó en que tal vez ella podría estar dolida como él a causa de los golpes, quería protegerla, evitar que la lastimaran y hacer pagar al autor de este mal… Tomó el arma a sus pies e intentó responder la agresión.

Por las manos atadas, los observadores, creían que se trataba de un mero espectáculo. Lanzó un fuerte grito sofocado por la mordaza y respondió al ataque…

Las manos le limitaban para ser certero en su ataque pero le dio fuerte batalla a Neil, Terrence y los presentes reían por lo gracioso que se veía John intentando defenderse…

Archiwalt achicaba la mirada intentando reconocer a los jóvenes, se preguntaba si pertenecían o no a su tribu. En el momento oportuno le comentó sus dudas a Terrence quien respondió con un – No sé, tal vez sean amigos de Neil, no te preocupes, seguro tiene todo bajo control.

Las manos de Candice quedaron libres y se soltó la mordaza a tiempo que gritaba -¡Noooooooooooo!

Su grito fue ensordecedor debido a que todos quedaron mudos al notar que la espada de Neil atravesaba el sólido costado de John quien cayó al suelo, Candice se arrojó sobre él llorando, rogándole que se quedara con ella. El cuerpo desvanecido entre sus brazos le hizo perder la cordura…

Su mente tenía la imagen de Terrence recostado, intercambiando su peso de vez en cuando sobre sus brazos mientras su rostro esbozaba una sonrisa o reía fuertemente … lo odiaba… todo esto había sido planeado para divertirlo. No le cabía en la mente que disfrutara del dolor de un prójimo sin importar a qué clan pertenecía.

Luchar por defender lo propio era lo que los diferenciaba de muchas naciones, quienes intentaban conquistarlos e imponerles sus culturas ¿Pero sacar a alguien de su lugar con el propósito de divertirse? Eso no era de humanos.

Dio un grito aguerrido que provocó a Archiwalt abandonar su lugar. Tomó la espada que se encontraba cerca del cuerpo de su hermano. Neil se paralizó sobre sus pies. –No te atrevas a moverte – Candice le amenazaba

El coraje de Neil se convirtió en temor, él la había visto pelear contra John, pero sabía que éste estaba lastimado por esa razón no resistió en la batalla.

El objetivo de Candice estaba más allá de la figura nefasta de Neil, estaba unos pasos más allá.

De una manera rápida que dejó a muchos sorprendidos, desarmó a Neil haciendo una cortadura en su antebrazo.

En un par de pasos rápidos se acercó hasta quedar frente a frente a Terrence quien al ponerse en pie derribó la mesa, la silla y su capa de piel resbaló por su espalda… todos los presente se pusieron sobre sus pies, su ética de guerra no les permitía luchar más de uno contra ella, y más porque su amenaza era directa para él.

Le señaló con la punta de la espada mientras clavaba en sus ojos azules su mirar color esmeralda. Su cabello enmarañado soltaba en cada brinco pétalos marchitos de flores silvestres, que horas antes adornaban sus finas trenzas…

Terrence miró sus manos ensangrentadas pero su rostro no reflejaba dolor alguno, mostraba su sed de venganza –Que el cielo caiga sobre mí y las aguas me inunden si no tengo tu cabeza adornando la entrada de mi casa esta noche.

Terrence y los presentes sabían que esa era una promesa que no podía dejarse de cumplir ya que las divinidades de sus pueblos aprobaban las sangrientas batallas a causa de defender la justicia.

Dio unos pasos hacia atrás para darle oportunidad de ingresar al campo de batalla con ella. Su honor estaba en juego, debía usar todo su ser y derribarla sin importarle que fuera una mujer, ¿A caso era parte del espectáculo montado por Neil?

La observó… frunció el ceño… se subió al borde de la mesa controlando el equilibrio. Los presentes gritaron llenos de euforia. Esbozó una sonrisa y le señaló con la punta de la espada –Está bien, pelearé contigo, pero dudo que mi cabeza adorne tu casa, no eres rival para mí… mírate, eres escuálida y baja de estatura

-Te mataré, juro por los dioses que lo haré, un Andry nunca deja de lado su honor

¿Un Andry? Miró a sus hermanos que estaban ayudando a Neil. Su corazón latió con fuerza.

Rogaba a las deidades la oportunidad de plantarse nuevamente frente a un Andry. Esto parecía que los dioses se estaban divirtiendo con él, ¿Una mujer? ¿Le presentaban la respuesta en forma de mujer?

-¿Eres del Clan Andry?

-Soy Candice Andry, hija de William Andry –Dijo en alto para que no quedara duda de su identidad.

Eso explicaba el por qué su forma de blandir y desarmar a Neil fue pronta y sin tanto esfuerzo.

Terrence llegó hasta ella de un salto, sus piernas torneadas quedaron a escasos centímetros de las de ella. La miró desde arriba y ella no parpadeó sosteniendo el odio en su mirada.

Ambos gritaron y se dispusieron a pelear.

Él creyó que Candice necesitaba consideración pero ella peleaba como cualquier guerrero.

Sus delgadas piernas no sentían estorbo alguno bajo las largas faldas que la cubrían, sus pies desnudos no tenían problema alguno en el piso de madera que rechinaba en cada paso firme que daba.

Su gruesa trenza no causaba estorbo al pelear, sino todo lo contrario, le daba personalidad.

-No la dejes con vida, Terrence – Gritó Neil quien sujetaba su brazo herido intentando detener la sangre que escurría entre sus dedos.

-Cállate malnacido- gritó ella sin mirarle

-Deja de discutir con él y concéntrate, quiero que te grabes el momento de tu muerte para que tengas algo que narrar en tu viaje al más allá

-No tengo miedo

Neil intentaba fortalecer con sus gritos indicándole a Terrence lo que debía hacer. Candice lo miró por el rabillo mientras detenía el filo de la espada de Terrence con la espada que sostenía en sus manos…

Empujó con fuerza, teniendo un excelente punto de apoyo en sus piernas y desequilibró a Terrence quien se mantenía equilibrado en su espada. De un solo golpe le abrió el inferior de la mejilla a Terrence y cuando este dio un paso para controlar su falta de equilibrio Candice enterró la punta de su espada en el blando estómago de Neil – Te dije que te callaras – Esto sorprendió a los presentes

Terrence se quedó estático mirando el odio con el que Candice hería a Neil.

Inmediatamente sacó la espada del cuerpo dolido de Neil y apuntó con ella, bañada en sangre, a Terrence –Es tu momento

No pudo seguir porque Archiwalt se acercó a ella cuando descuidó su retaguardia. ¿Pero cómo podría adivinar que alguien más interferiría? Eso se llamaba traición.

-Basta, esto se acabó- dijo con un grito

-Suéltame, juré por mi vida misma que acabaría con Terrence Grandchester

-Todos fuera y que nadie mencione nada… -Archiwalt temía que lo acontecido provocara una guerra entre los dos clanes.

Forcejeó con Candice desarmándola, aunque le costó más de lo que él podía imaginar, ella tenía fuerza en cada parte de su cuerpo, pero él tenía la vnetaja de haberla inmovilizado primero.

Terrence gritó que la soltase para concluir lo que habían empezado.

Candice se soltó del agarre de Archiwalt y corrió en dirección de John, este aún respiraba, con gran dificultad.

Markus la sujetó de los brazos y la puso en pie, su mirada le reflejaba comprensión al tiempo que rogaba perdón

Se quedó callada mientras estaba frente a Archiwalt. -Sabes lo que esto va a provocar ¿Verdad?

Respondió con la cabeza y miró a la dirección de Neil – Él ocasionó todo esto

Archiwalt la detuvo cuando intentó correr en dirección de Markus que se echaba en hombros a John –John que Diancecht te cubra –Lloró mientras Markus salía de la cámara. –Déjame endecharlo como merece.

- No puedo

Archiwalt cerró nuevamente los grilletes sobre las coyunturas heridas de sus manos.

Ella no quiso mirar a Terrence, él tampoco la miró cuando abandonó la sala en compañía de su hermano.

Ayudó a Neil llevándolo con una curandera, a él le pusieron un cataplasma de hierbas para cerrar la herida que Candice le hizo en el rostro.

Se lavó al regresar a su casa.

No podía preguntar por ella, sabía que Archiwalt no le diría, Markus no le revelaría… pasó su vista por todos los lugares posibles.

La cámara de su padre estaba en completa quietud, tal vez Archiwalt… no, no la mataría sin darle oportunidad de defenderse, pero si eso pasaba tal vez ella acabaría con su hermano tal y como estuvo a punto de hacer con él.

Jamás se imaginó que la noche que sería la mejor de su vida pudiera desatar una guerra.

La mayoría de los guerreros Grandchester estaban ebrios y otros cansados por el duro día del torneo… En cambio los Andry estarían sedientos de coronar sus puertas con las cabezas del clan Grandchester…

Dirigió sus pasos hacia la cámara en donde se suscitaron tales eventos. Había sangre y desorden.

Recreó en su mente lo acontecido y no podía quitarse de la memoria aquellos ojos verdes…

Se puso de cuclillas y recogió algunos pétalos que estaban regados. Antes de encerrar en su puño los pétalos recogidos metió su dedo índice en la sangre derramada del cuerpo de John.

Le dolía la imagen de Candice llorando por él. No podía olvidar el grito, estruendoso, cargado de dolor cuando Neil hirió a John. ¿Sería su esposo? ¿Estarían comprometidos? ¿Qué clase de amor se prodigaban que él luchaba por ella y ella por él?

Estaba convencido de que John no respondió como un Andry debido a las condiciones en las que se encontraba, pero ella sin importar el dolor fue capaz de defender lo que era suyo.

Salió con rumbo a su casa.

Miró hacia el extremo donde habitaban la mayoría de los presos y de las personas que se habían unido a su clan –No, Archiwalt no pudo llevarla allá, de ser así mi padre y los jueces estarían ahora reunidos… - Soltó la respiración y de pronto su mente se iluminó. Tomó una tea para alumbrar su camino.

Empujó con el hombro hasta abrir la puerta de hierro de la cámara fría, ahí estaba; en las mismas condiciones anteriores. Eso explicaba que Archiwalt tenía temor que ella fuera descubierta y se provocara una guerra, tal vez él esperaría hasta el alba para explicarle a su padre la presencia de Candice Andry en su clan y encontrar la forma de devolverle a su tribu sin provocar la ira de William.

Tenía las manos lastimadas, pero no le dolían como la muerte de John. No puedes decir que son como hermanosrecordaba las palabras de su madre Tienes tres hermanos y con ninguno pasas tanto tiempo como con ese muchachito

Ni siquiera lo miró cuando ingresó. No permitiría que Terrence Grandchester le viera llorar por su alma gemela.

Él se inclinó hasta estar a su altura, ella se mantuvo sobre sus piernas entumecidas por la posición y por la humedad del suelo.

-Te quitaré esto – Dijo secamente, ella no reaccionó, parecía en estar perdida.

Le levantó el mentón obligándola a verlo. Sus miradas se encontraron nuevamente, no tenía el mismo odio con el que lo miró con anterioridad.

Ella dejó que él retirara la mordaza, sus gritos no le salvarían, se encontraba sola y desarmada, nada podría salvarle.

Él pasó su dedo pulgar acariciando los labios de ella.

Candice retiró su mirada y él sintió que su alma quedaba sin cobijo. El alma de él quedó atrapada con el alma de Candice. Eso le dio temor, nunca había tenido tal sensación.

-Te soltaré. No tienes por qué estar aquí.

Tiró fuertemente cortando de su ropa dos lienzos delgados, con cuidado vendó las manos heridas de Candice, le sorprendió que ella no se defendiera, no gritara, no se quejara de nada. Seguramente su dolor por la pérdida de su amor le tenía en esa condición.

Por último, sin soltar las flores marchitas, limpió las lágrimas de ella que fluían sin control.

Él y ella no eran los mismos que se gritaban y luchaban entre sí. Sin explicarse el porqué de sus sentimientos a él le dolió que ella sufriera por John del Clan Andry.

Se puso sobre sus pies irguiendo toda su estatura y le ayudó a levantarse, la atrajo a su pecho y le aferró a él, ella no se inmutó. –Vete, Candice Andry. – Le dijo y levantó nuevamente su rostro para verle por última vez antes de la guerra de clanes que, seguramente, se desataría antes del atardecer del siguiente día.

Sin explicación le depositó un beso en la frente y se retiró dejándola sola para el momento en el que ella decidiera partir.