Disclaimer: Los personajes son de S. Meyer la creadora de Twilight (Crepúsculo) La historia no es mía, es de la fabulosa María Bravo, yo leí el libro y me encanto la historia y quise hacer una adaptación de esta historia que ella creo. TODOS LOS DERECHOS SON DE ELLAS MENTES INCREIBLES….
Ahora sí, nos vemos en los muchos capítulos que esta hermosa autora creo y plasmo en papel.
REPITO la historia es de María Bravo yo solo la adapte a Twilight. NADA me pertenece.
(-.-)(-.-)(-.-)(-.-)(-.-)(-.-(-.-)
Miro mi reflejo en la cristalera de la cocina mientras apilo los platos. Estamos en navidad y todos estamos celebrando, mamá y Esme se han esperado en la cena ya que todos estaremos hoy aquí Alice y Jasper ya han llegado, aunque claramente ella no entiende el concepto de esperar para dar regalos pues esta consintiendo a todos con algún detalle antes de empezar.
-¡Mami! ¡Mami! – me giré hacia mi hija que venía corriendo.
-¿Qué pasa amor? – la tome entre mis brazos y la puse sobre la encimera para no cansarme.
-Mami Irina dice que Santa Claus no existe, mami ¿Verdad que eso no es cierto?
-Claro que no amor, Irina solo está jugando cariño, tranquila vamos a buscar a papi para que te ayude a poner tu carta ¿Sí?
-Ok mami – camine con mi niña en brazos hacia la sala donde todos estaban. Irina estaba en el sofá con su teléfono mandando mensajes, cuando entre me miro fijamente tetándome a decirle algo, no lo haría con Ness frente a nosotras pero si a solas, le preguntaría que le pasaba. Cuando Edward nos vio enseguida noto las lagrimas en el rostro de su hija y se asusto, dejo a Carlie en el piso y vino enseguida, él siempre tan dramático pero cuando era por nuestras hijas él era así. Todavía recuerdo cuando me entere que estaba embarazada de Anthony fue una odisea.
Recuerdo…
Me acosté sobre las sabanas arrugadas, Dios nuestra noche había estado mejor que nunca, estábamos en la casa en Nueva York, Edward había insistido en tomarnos una semana de vacaciones, primero pasaríamos a visitar a sus padres junto con Alice y Jasper que estaban más felices que nunca pero que supieran que el presidente de Cullen's estaba en la ciudad no era nada bueno pues los problemas en la empresa empezaban. Respire porque no podía decir nada a veces yo hacía lo mismo, me recosté de nuevo haciendo que la sabana se levantara.
-¿Señora Bella?
-Dime Jane.
-Le traigo su desayuno, él señor Cullen me ha pedido que lo haga.
-Jane puedo bajar a desayunar, pero déjalo aquí y por favor no prepares comida no comeré aquí. Esme y yo saldremos, solo la cena por favor.
-Ok. – tome mi bata y salí para degustar las delicias Jane era un verdadero genio a la hora de preparar manjares. Una vez lista baje a la sala enserio necesitaba algo que hacer porque el aburrimiento me estaba matando, entonces recordé que necesitaba hablar con Esme sobre Edward, llevaba días sintiéndose mal y no quería ir al médico y si no me escuchaba a mi esperaba que a su madre sí, aunque viéndolo bien pensaba en el trabajo como principal razón para sus malestares, estábamos de viaje y él trabajaba. ok tenia que calmarme porque yo también checaba algunos proyectos. Esto era difícil. Corrí rápidamente a la habitación de nuevo al escuchar como mi teléfono sonaba, caray Edward era tan impaciente pero no era él.
-Hola, Alice ¿Qué pasa?
-¡Bella! que bien que me contestas, ¿Estás en casa? Si verdad, he voy para allá me urge hablar contigo.
-Sí claro, aquí te espero.
-Bien – y corto. Ahora que le pasaba. Alice y Jasper llevaban el mismo tiempo untos que el que Edward y yo de casados un año entero, habían tenido sus malos ratos pero la paciencia de Jasper ayudaba mucho a los descabellados arranques de la dulce Alice, ellos eran la pareja perfecta al igual que yo y Edward. – gracias Jane, que nadie nos moleste por favor – escuche a como Alice le decía a Jane y después aparecía frente a mi ¿Qué pasaba aquí? Se veía nerviosa y no parecía nada a ella misma.
-¿Qué pasa Alice? Te ves mal.
-Bella no se qué hacer – y sus lagrimas salieron en cascada. ¿Le habría pasado algo a Jasper?
-¿Qué pasa Alice? Me estas asustando.
-Es que no se qué hacer, necesito que me ayudes.
-Pero dime ¿Qué pasa? – entonces saco una cajita de su bolsa o bueno varias cajitas, no entendía hasta que vi de que se trataban - ¿Estás embarazada?
-Sí, no, no sé por favor ayúdame.
-Claro que sí pero primero necesitamos hacerte una de estas y ya luego veremos qué es lo que pasa, pero Alice ¿Jasper no quiere un bebe en este momento?
-Sí, no, no sé. Él dice que le gustan los niños pero Bella apenas tenemos un año de estar juntos y tres de estar viviendo igual.
-Bueno pues si estás embarazada y él no quiere hacerse cargo tiene una tía muy linda y hermosa que lo va a querer mucho y una madre que vale por dos, ahora entremos y hagamos esa prueba.
-¿Bella? – la mire de nuevo - ¿Puedes hacértela conmigo? Por favor. – la mire con los ojos como platos ¿Yo? ¿Para qué?
-Está bien. Vamos antes que llegue tu hermano. – caminamos al baño de mi recamara y le di la prueba para que se la hiciera primero ella pero negó - ¿Qué pasa?
-Has primero tu y luego yo. – suspire y me puse en posición pero que ella me viera me daba penita.
-Salte y después lo hago. – ella salió pero no cerró la puerta cuando hube terminado deja la prueba y ella entro, tome su mano porque estaba lo suficiente nerviosa como para dejar de temblar, una vez que terminamos dejamos las dos pruebas en la encimera y esperamos ahí sentadas, era raro si nos veían pues estábamos metidas en el baño las dos. Cuando mi alarma sonó después de cinco minutos las dos salamos.
Tome la prueba de Alice y la mire había dos rayitas ahí eso quería decir que… mire la cajita y una rayita negativo y dos rayitas positivo…
-¡Estás embarazada! Felicidades Alice.
-¿Enserio? Estás segura, no se equivoco o algo así ¿verdad?
-No, pero para estar seguras necesitaríamos checar con una prueba de sangre pero eso ya lo puedes hacer los dos juntos.
-Ok, oh Bella estoy tan feliz, le diré a Jasper con una cena. – sonreí porque ella era así, primero se moría de la angustia y me mataba como la madre del susto y después se ponía como loca de contenta. Salí del baño y me fui por mis cosas para comer con Esme a lo mejor Alice se nos unía también – ¿Bella?
-Humnn.
-¿Qué significan dos rayitas? – ¿Cómo qué, que?
-¿Cómo? Alice, dos rayitas significan positivo, ten puedes verlo tú misma en tu prueba, estas muy, muy embarazada.
-Creo que mejor lo ves por ti misma. – ¿Qué decía? entre en el baño y la encontré sosteniendo la prueba que yo me había hecho, la miraba con los ojos bien abiertos, esto tenia que ser una broma ¿Verdad? Yo no podía…. Yo no podía era imposible ¿Verdad? La tome rápidamente de sus manos y la vi si, ahí, ahí mismo había dos rayitas en rojo, rojo sangre, las dos rayitas mas lindas y hermosas de mi vida ¡Oh por todo lo sagrado del jodido mundo! - ¡Bella seremos madres al mismo tiempo!
-¡Oh Dios! Alice ¿Qué hago? Oh Edward se va a morir.
-Tienes que ir y decirle lo más rápido posible y…
-Alto, no le dirás nada, yo le diré.
-Bella él ama a los niños y si son contigo más, por favor no entres en pánico - ¡Que no entrara en pánico! Por favor si así él era sobre protector con un bebe se volvería más loco de lo normal. Respire porque me estaban dando ganas de vomitar y no estaba preparada para ello.
-.-.-.-.
Tome un respiro esto no era tan difícil solo teníamos que decir ¿no? hay si era difícil. Me puse de pie tan rápido que todo me dio vueltas pero las olvide cuando volví a escuchar a Edward devolver hasta la última papilla en el baño.
-¿Estás bien amor?
-Sí, solo que comí algo que me hizo daño no te preocupes. – oh bebe no hagas sufrir tanto a papi, mira que es de estomago sensible. Después de haber vaciado hasta las tripas nos recostamos en la cama, sentía que debía de decirle pero me daba miedo su reacción – descansa nena, te juro que estoy bien.
-Lo sé, descansa. – los dos nos quedamos dormidos descansando, mañana hablaría con él, de todas formas habíamos quedado para comer juntos con Esme y Carlisle. Si ese sería un buen momento.
-.-.-.-.
Hay mis nervios no estaban para esto, por favor bebe no hagas que mami le pase algún accidente mira que vomitar frente a los trabajadores de papi no es una muy buena forma de presentarnos. Tome un respiro y subí hasta el último piso, cuando salí del elevador pude escuchar gritos dentro de su oficina y ver como Ángela salía blanca como un papel. Oh- oh papi esta enojado.
-Señora Cullen – la mire mal – perdón Bella ¿Cómo estás?
-Bien aunque parece que él no está bien.
-Ni que lo digas, lleva toda la mañana así de enojado, sus cambios de humor me están volviendo loca, está como nunca.
-Bueno vete acostumbrando porque por los próximos nueve meses será así.
-Oh Dios, ¿Estás embarazada?
-¡Que! – me giré y lo peor de mis pesadillas estaba frete a mí, yo no quería esa forma de decir las cosas, Edward estaba parado detrás de mí con la cara desencajada – entra. – hice lo que me dijo y me quede parada a mitad de su oficina, lo sentí detrás de mí, podía sentir su respiración en mi nuca, podía sentir la tensión saliendo en olas gigantes. – dime que lo que acabo de escuchar es verdad.
-Yo, ¿Qué es exactamente lo que has escuchado?
-Bella.
-Edward yo.
-¿Dime es cierto eso?
-Sí pero yo quería decírtelo de otra forma y de otro modo no así.
-¿Estás embarazada? – solo asentí – oh joder, Dios mío nena ¿Seremos padres? ¡Seremos padres! – me tomo en sus brazos y me dio vueltas por toda su oficina.
-Amor por favor me estas mareando.
-¿Dónde está? – lo mire sin entender - ¿Dónde está la prueba de embarazo?
-L…la tiré pero pediré cita y ahí nos…
-No, no vamos. – me saco rápidamente por la puerta solo alcanzo a decirle a Ángela que cancelara todas sus citas porque se tomaría toda la tarde y la vería hasta el lunes. Cuando salimos al estacionamiento nos topamos con Alec que nos veía asombrado. – Alec a casa y si por el camino pasas por una farmacia que mejor. - ¿Una farmacia? ¿para qué? No me di cuenta hasta que vi como salía y se perdía entre las puertas, Alec me veía intrigado y yo solo me encogí de hombros hasta que volví a verlo aparecer con una bolsa. – ten nena.
-¿Qué es esto Edward? – abrí la bolsa y vi ahí en directo una prueba de embarazo ¡Por Dios! lo mire sin entender y el solo se veía ansioso ¿Esperaba que me la hiciera ahí? – amor esperemos a llegar a casa por favor.
-¿No te la puedes hacer ya? – sonreí y negué porque era ilógico que lo hiciera ahí ¿Cómo? – vámonos ya Alec por favor, y lo más rápido que puedas.
-Sí señor. – el camino fue rápido. Edward no podía pedir que el elevador fuera más rápido pero yo quería que fuera más despacio por Dios me estaba mareando. Una vez dentro de nuestra habitación me acompaño hasta el baño ¡Él quería que me lo hiciera con él dentro! – no me voy a salir.
-Edward, amor por favor me da pena, no puedo hacer pis si no te sales.
-Me voy a salir pero no voy a cerrar la puerta. – y así lo hizo salió pero cuando quise cerrar la puerta él lo impidió – me voy a meter, así que mejor déjala abierta. – y así lo hice, hice pis en el palito y salí para que pudiéramos esperar.
-Dame.
-Amor tenemos que esperar cinco minutos.
-¿Por qué tanto? ¡Dios! hubiera traído una más rápida. – reí por su ocurrencia, él y Alice eran iguales. - ¿Ya?
-¿Ya pasaron cinco minutos? – él negó, se paro se sentó y volvió a repetirlo como mil veces o lo que duraron los cinco minutos claro está. – ya podemos… ver. – él miro la prueba y me miro a mí ¿Qué pasaba? - ¿Qué pasa?
-Mmm no sé cómo se lee esto, ¿Qué significan dos rayitas?
-Eso significa que durante nueve meses o menos tendrás que aguantar mis cambios de humor, que te grite, mis antojos y que quiera sexo a todas horas.
-¡Dios! eso quiere decir que…
-Estoy embarazada amor, muy embarazada. – él me tomo en sus brazos y me giro mientras gritaba – amor me estoy mareando.
-Lo siento amor, ¿Quieres algo? ¿Te sientes bien? Tenemos que sacar cita con el mejor médico y…
-Ya le pedí ayuda a Alice y me dio todos los datos que necesitamos, además ella también tiene que ir y… - me callé porque ella me había pedido discreción y yo la había regado.
-¿Qué pasa con Alice?
-Yo… ella vino a aquí y me pidió ayuda y quiso que no la dejara sola con la prueba así que me dio una y la hicimos juntas y…
-¿Mi hermana está embarazada?
-Sí pero por favor no le digas nada, le prometí que no diría nada y mira lo he arruinado.
-No lo hare pero vamos tenemos que festejar – me tomo en sus brazos de nuevo. Empezó a besar mis labios bajándolos para posarlos en mi oído y besarme detrás de el haciéndome estremecer. ¿Era normal sentirme así con solo una caricia? Creo que era normal pero con el embarazo era como si mis sentidos se potenciaran a mil, Dios…
….
-¡Mamá! – regrese de mis recuerdos al escuchar la voz de mi hijo Anthony, él tenia seis años pero era un celoso a lo que se refería a mí igual a su padre.
-¿Qué paso amor?
-Quiero unas galletas ¿Puedo tomar algunas antes de la cena? Por favor.
-No, cenaremos en minutos y si te doy unas Irina querrá y tus hermanas también, después de la cena podrás comer las que quieras.
-Lo has dicho, después no te puedes echar para atrás.
-Lo sé, anda ve con papá y vigila que no consienta demasiado a tus hermanas.
-No prometo nada pero lo haré si me das un beso. – fingí pensarlo y me acerque poco a poco para abrazarlo y darle un sonoro beso, una vez que se fue Alice entro refunfuñando algo acerca de Jasper con su retoño.
…
Nos sentamos en la mesa para degustar los platillos que habían preparado mi padre y Esme aunque eso era provisional ya que sabíamos que iba a pasar dentro de unos minutos.
Mire a Edward que tenia su cara de emoción ante lo que iba a hacer, entonces se escucharon el sonido de dos campanitas, lo mire alzando una ceja en pregunta ¿Quién había tocado la otra campanita? Mire a Alice y me señalo a Jasper sonreí porque él se veía muy obvio.
Entonces el caos empezó, los chicos se bajaron de sus sillas y corrieron hacia la puerta seguidos por Carlisle que era el encargado de abrir.
-¿Por qué seguimos haciendo esto? Es ridículo.
-Creo recordar cuando tu tenias más edad, no pensabas que fuera ridículo. – Irina rodó los ojos ante esa mención y Edward siguió – recuerdo que querías ver a Santa pero en realidad le tenias miedo.
-Eso es algo sin importancia, no hay necesidad de recordármelo.
-Bueno tampoco hay necesidad de ser así con los chicos y decirles que él no existe, una vez tú también tuviste esa ilusión años atrás deja que ellos tengan la suya.
-Lo sé, lo siento.
-Tranquila cariño, además Santa a lo mejor te trajo algo también.
-Gracias tío Edward. – ella corrió hacia la puerta igual y empezó a buscar entre todas las cosas junto con los demás pequeños, cuando encontró lo que buscaba grito más que los pequeños al ver su nueva computadora y MP3.
Habían pasado seis años y todos los años eran muy diferentes pero todos llenos de amor por nuestra familia grande, amorosa y loca. No todo era miel sobre hojuelas pero sabíamos cómo solucionar nuestros problemas y así seguiríamos por más tiempo.
O00o0o0o0o0o0oo0
Locura realizada…
Cambio y fuera…
By:antoCullen::
Jane
