Nota molesta de la autora :

¡Holaa! Les traigo el nuevo capítulo, el cual espero de todo corazón disfruten. Les doy las gracias a todos los que me han apoyado, dejando su review, dandole follow, favorite e incluso a mí, lo cuál es sorprendente. Espero que disfruten, y que no me quieran asesinar ahí por la mitad del capítulo. Pues hoy si, siento que ya vamos al final y ya estoy nostálgica.

Quiero dar agradecimiento especial a :

gabi, cindylaj2, DULCECITO311, Akime Maxwell, Marcela, panesitoo, y Gab. ¡Muchísimas gracias! Sus comentarios siempre, me hacen el día.

Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.

Mi Secretaria

Capítulo Dieciséis

"Y es que para escribir de amor tienes que estar enamorado o con el corazón roto y no sé cuál de las dos es peor."

Unos ojos color jade comenzaban a abrirse al sentir la luz del sol acariciando su rostro, soltó un gemido cuando comenzó a levantarse lentamente. Bostezo y sonrió cuando su mirada se poso sobre Sasuke, su rostro estaba relajado, y su respiración era suave. Sin poder resistirse, acarició el cabello oscuro de su novio, las imágenes de la noche anterior llegaron a su mente y no pudo evitar sonrojarse.

Habían hecho el amor.

Habían hecho el amor, no solo una vez, sino toda la noche hasta la madrugada, y todavía se sorprendía que el pelinegro tuviera tanta resistencia, y más aún que ella pudiera mantener su ritmo. Cada vez que Sasuke la tocaba, encendía su piel, y cuando creía que habían terminado, el Uchiha le demostraba que apenas estaba comenzando.

Llevó sus manos hacia su rostro para esconderlo. Sintió como Sasuke comenzaba a moverse, por lo qué sin pensarlo dos veces volvió a adoptar una posición de dormida estaba segura que si la miraba despierta, le volvería a caer encima. Tenia curiosidad de saber como era Sasuke cuando despertaba y a pesar de haber dormido juntos previamente, cuando ella había despertado el pelinegro se encontraba ya cambiado.

Sasuke comenzó a moverse, soltó un quejido y bostezó fuertemente.

Pedía sentir su cansancio, aunque lo tenía bien merecido. Espero que el Uchiha hiciera algo, pero lo único que había era…

Silencio.

Hasta que las manos de Sasuke se posaron sobre su espalda desnuda, haciendo pequeños círculos con sus dedo indice. Sakura hizo todo lo posible para no soltar un gemido. Su caricia era delicada, y comenzaba a ansiar esas caricias en su entrepierna.

Cuando Sasuke acercó sus labios para besarla sobre su espalda, no detuvo el gemido.

—¡Maldita sea! —

Sakura no pudo evitar soltar una pequeña risa. Todavía tenía la esperanza que su gemido se hubiera disimulado con la maldición que lanzó Sasuke.

—Sakura —la llamó el pelinegro, al juzgar por el tono de su voz podría jurar que tenia una ceja arqueada —¿Te estás haciendo la dormida?

No obtuvo respuesta.

Sasuke alzó una ceja divertido. Si ella quería jugar, él con gusto seria su compañeros de juegos. Lo que Sakura no sabía es que a Sasuke le gusta jugar a su modo. Como un cazador se acercó hacía su espalda y comenzó a dejar besos. Pasó sus manos por su abdomen y subió hasta sus pechos. —¿Sigues dormida, Sakura?

Y para el deleite de Sasuke, esta vez obtuvo como respuesta un gemido. Siguió besándola, bajó sus manos lentamente por su abdomen, torturándola, hasta llegar a su vagina e introdujo un dedo, sintiendo como poco a poco comenzaba a humedecerse.

—¡Piedad, piedad! —exclamó la pelirrosa, entre gemidos. Si no se detenían en ese momento, no irían a trabajar y quería hablar acerca de lo ocurrido la noche anterior, con Fugaku.

"Tú, amiga, necesitas organizar tus prioridades" —le dijo una voz interior.

Sasuke la miró divertido, una sonrisa arrogante adornando su rostro. Cuando se alejó de ella, obtuvo un gruñido por parte de Sakura —Decídete —le dijo, alzando una ceja.

Sakura lo miró fijamente, tenía una expresión de confusión. Al parecer Sasuke Uchiha, no tenía mucha experiencia para entender a las mujeres. —Si comenzamos vamos estar todo el día aquí.

—No me opongo a esa idea.

Y al juzgar por el tono empleado, no lo dudaba. Sakura se sonrojó —Sasuke, no podemos quedarnos en la cama todo el día, tenemos que ir a traba—comenzó la Haruno pero fue interrumpida cuando Sasuke posó sus labios sobre los suyos y volvió a introducir un dedo en su vagina. Sentía como su fuerza de voluntad iba desvaneciendo y su deseo incrementaba cada vez mas —Sas…aaaah —soltó cuando el pelinegro mordisqueo su oreja.

Sasuke se detuvo en su ataque—Esta bien, cederé momentáneamente, pero no te acostumbres. —enfatizó.

—Adicto —le respondió tratando de recuperar el aire.

Sasuke se acercó a su cuello y lo besó —pero solo a ti, Sakura.

Sakura sonrió —Pensé que estabas cediendo momentáneamente.

Sasuke sonrió con arrogancia —Está es mi forma de ceder, Sakura.

Sakura rodó sus ojos —¿Es una forma de chantaje para llevarme a la cama, Señor Uchiha?

—Creo que ya te tengo en mi cama, y en vez de chantaje yo lo llamaría…—se llevó una mano a su barbilla —seducción.

Sakura soltó una risa, le encantaba esa nueva faceta de Sasuke, una que ella jamás había visto y esperaba que solo se la mostrara a ella de ahora en adelante —A riesgo de inflar más tu ego, sí funciona, pero primero…—en sus ojos se reflejaba su deseo, levantó una mano antes que el pelinegro volviera a atacar —Vamos a hablar de lo que sucedió ayer.

—Te lo puedo repetir—le dijo fijamente, implicando lo que ella sospechaba que implicaba.

Sakura abrió sus ojos como platos —¡Eso no! —exclamó tapando sus ojos.

El Uchiha la miró fijamente tenía claro que Sakura no iba olvidar el tema. Soltando un suspiro le preguntó—¿Qué quieres saber? Fugaku siempre fue así, no lo recuerdo actuando distinto.

Sakura se acercó a él y posó una mano sobre su pecho —¿No te afecta?

La mirada que Sakura le enviaba le derretía por dentro. Una mirada que reflejaba la preocupación por él. Aunque él negará que no le había afectado, el hecho que tu padre te trate como basura siempre le afectaría, sin embargo, a diferencia de las anteriores ocasiones, ese Fugaku no le lastimaba, pero sí le enfurecía que le faltara el respeto a Sakura.

—¿Sasuke? —sus ojos jade hablaban por ella. Preocupación. "Por favor, que no se cierre a mí"

Sasuke llevó la mano de Sakura hacía sus labios y la besó—Yo me acostumbre a tantos años de desprecio, Sakura —comenzó a jugar con los dedos de Sakura —Al principio fueron golpes, y cuando tuve la suficiente fuerza para detenerlo, comenzó a atacarme con palabras.

—Sasuke…

Esa mirada.

Sasuke le sonrió levemente y le beso por un momento corto sus labios —Acostumbraba a acostarse con las empleadas de la compañía, después de darme cuenta que no era la misma mujer, comencé a perder la cuenta. —se encogió de hombros—Lo peor era cuando se emborrachaba —le dedico una sonrisa triste —cada vez que vomitaba, era yo quien lo limpiaba. Y él solamente me decía "Jamás serás mi hijo, porque por tus venas corre la sangre de esa puta".

Sakura lo escuchó, llevó su mano libre al rostro de Sasuke y lo acarició, cuando Sasuke cerró sus ojos al sentir su tacto, quiso abrazarlo, pero sabía que Sasuke estaba haciéndola su confidente, por lo que tenía que ser fuerte y darle apoyo.

—No te fuerces, Sakura. —le sonrió besando esta vez la mano que lo acariciaba — Ya no duele, al menos es lo que quiero creer, llegue a entender que no siempre nuestros padres van amarnos, así que dejé de intentar que Fugaku me amará.

—Sasuke…

De repente, el rostro de Sasuke se tornó en una expresión de enojo —Nadie debe faltarte el respeto, tú no eres basura, Sakura —frunció su ceño.

—no te preocupes por mí, cariño.

Sasuke cerró sus ojos. Comenzaba a actuar como una niña enamorada. ¿Donde estaba el gran Sasuke Uchiha, conocido por su arrogancia y frialdad? Ah sí, en las manos de Sakura. —Nadie, va faltarte el respeto frente a mi, Sakura. De eso, me encargo yo.

Sakura suavizó su rostro. —Eres tan macho, Sasuke. —le dijo divertida.

Sasuke alzó una ceja, y negó levemente su cabeza. Actuaba como una niña enamorada y ella le decía que era "tan macho" —Te estás burlando, ¿verdad?

La Haruno sonrió y negó con su cabeza —Jamás me burlaría de ti.

El pelinegro la miró con una expresión de incredulidad —Jamás entenderé a las mujeres.

—Pensé que Fugaku estaba en terapia, pero ayer olía a alcohol.

Sasuke la miró fijamente, su mirada era sombría—Fugaku nunca estuvo en terapia —cerró sus ojos —Sabes lo que dicen, con dinero baila el mono y para él nunca fue difícil salir de eso. Solamente pagó una gran suma, e hicieron creer que se había sometido a terapia.

—Ya veo —murmuró Sakura frunciendo su entrecejo. —¿Cuando abandonaste tu casa?

—Fue a los dieciocho años, Naruto y su familia me abrieron las puertas mientras encontraba un lugar que pudiera llamar hogar. —su mirada se había suavizado —Ver a Kushina me recordaba tanto a la madre que tuve cuando era pequeño, me dolía tanto, el anhelo de tener una familia era tan intenso que quise largarme sin decirles, fue Minato quien me detuvo. —calló por un momento—fue la primera vez que sentí lo que era el amor de un padre—miró a Sakura y sonrío —Cuando Minato me detuvo, me quebré, y sin pensarlo, le enseñé mis golpes. Jamás había visto a Minato tan furioso. Pero me en lugar de vengarse, tanto él, como Kushina y Naruto, intentaron sanarme. Lastimosamente, no pudieron juntar todas mis piezas.

—Sasuke, yo amo cada uno de tus piezas —le dijo posicionándose sobre su abdomen. —Aunque al principio fueras el peor jefe del mundo, yo te amé y te sigo amando hoy más que ayer pero menos que mañana.

—Aah —comenzó él con un tono relajado—Lo que sucede es que tú eres un ángel, Sakura —llevo una mano detrás de la cabeza de la chica y la atrajo hacía él —Eres la luz en mi oscuridad. Cuando pensé que nada importaba, llegaste tú, y me hiciste ver que no era así.

—Te amo, te amo tanto, Sasuke —le dijo besándolo hasta quedar ambos sin aliento. —Creo que alguien decidió despertar —le dijo con perversión.

—¿Hasta ahora lo notas? —preguntó seriamente —Desde que desperté y te vi a mi lado tengo una erección.

—¿Y que vamos hacer al respecto? —preguntó con un tono juguetón. Ya comenzaba a humedecerse.

—No lo sé —le contestó con el mismo tono juguetón —Tengo tantas ideas pero se que las vas a rechazar.

—Bueno —dijo ella —Si es así, entonces creo que podemos charlar.

Sasuke puso sus ojos en blanco —Sakura —comenzó con un tono de amenaza —Charlar es lo último que haría en este momento.

—Es que tengo una pequeña curiosidad. —le comentó con inocencia, tomando las manos de su chico para llevarla a sus pechos, se mordisqueó sus labios cuando Sasuke no tardó en comenzar sus caricias.

Sasuke alzó una ceja y levantó su dedo indice y volvió a su tarea de acariciar los pechos de Sakura, tenía tanto deseo de llevarlos a su boca —Solo una pero después me encargo yo y no puedes reclamar.

Sakura sonrió —¿Acostumbras a maldecir desde que despiertas?

Sasuke la miró fijamente, pestañó rápidamente, frunció su ceño y por último comenzó a reír —¿Quieres que te diga porqué maldecía?

—Si quie-¡oh! —exclamó cuando el pelinegro la recostó en la cama, quedando ahora él sobre ella. Sasuke tomó sus brazos y los llevó sobre su cabeza, y con una mano, evitó que pudiera moverse.

Se inclinó hasta posar sus labios sobre su cuello y susurrando a su oído le dijo —Porque cuando desperté vi a una chica hermosa en mi cama, totalmente desnuda y a mi merced. —Sakura se mordisqueó sus labios y Sasuke cada vez sentía que perdía el control —¿Eso satisface tu curiosida, Sakura? —cuando recibió una afirmación por parte de la pelirrosa le regaló una sonrisa felina —Bien, entonces prepárate porque tengo una lista de ideas de lo que te haré en este preciso momento…y ninguna nos incluye vestidos.


Sakura miraba la pantalla del ordenador fijamente, después de haber escapado de las garras de Sasuke-únicamente porque su sentido de responsabilidad le ganaba al deseo-él chico la había llevado a conocer el nuevo edificio en donde trabajarían. Naruto y Sasuke habían comprado un piso del edificio porque estaban comenzando de cero, pero sabía que ambos tenían planes de adquirir el resto del edificio.

Al no tener ningún empleado, Sakura era quien se encargaba de desempeñar el papel de secretaria de ambos chicos, para molestía de Sasuke, quien no había tardo en poner en manifiesto su disgusto de qué Naruto usará sus servicios, sin mencionar, que la oficina del rubio estuviera a la par de la suya. Tuvo que intervenir antes que comenzarán a pelear.

Hizo una mueca al recordar el incidente, comenzaba a creer que además de secretaria, tendría que desempeñar el papel de conciliadora para evitar que esos dos se peleen siempre.

—Sakura —llamó Sasuke saliendo de su oficina, sus ojos estaban puestos en unos documentos que traía en sus manos —¿Recibiste los detalles de la fiesta? —le preguntó levantando su mirada.

—Si Sasuke —le contestó —De hecho, ahora estaba haciendo la cotización de los gastos —le contestó —Ya recibí respuesta de dos tiendas, solo estoy esperando una tercera—le sonrió, desde donde estaba podía percibir que se encontraba estresado.

Sasuke se quedó en silencio —Si…ya veo…eso es bueno—murmuró leyendo de nuevo en sus documentos. —Hay algunas cosas que debemos cambiar—

Sakura lo miró con curiosidad—¿Está todo bien?

Sasuke se sorprendió y asintió, miró hacia la puerta de la oficina de Naruto e hizo una mueca de disgusto —¿Está Naruto?

Sakura asintió con su cabeza regresando su mirada a la pantalla de su computadora —Estaba hablando con el señor No Sabaku —le dijo —Sonaba emocionado muy emocionado, más de lo común.

—¿Gaara? —preguntó sorprendido Sasuke, cuando Sakura asintió continuó —Cuando termine, recuérdale qué tenemos una reunión con Orochimaru —su mandíbula se tenso y sus ojos se entrecerraron como si estuviera recordando un mal momento —Te dejaremos sola un momento—le dijo—¿Estarás bien? —cuando recibió una afirmativa por parte de la Haruno le dijo —Cualquier cosa me avisas. Lo digo, en serio, Sakura —le dijo con seriedad.

Sakura tuvo que suprimir la sonrisa que quería dibujarse en su rostro—No te preocupes, puedo cuidarme sola—le guiño un ojo—Aprovecharé para arreglar tu oficina y la de Naruto.

Sasuke rodó sus ojos —Sakura, eres mi secretaria —hizo una mueca de molestia—Qué el idiota se busque su propia secretaria.

—¿No te enseñaron a compartir, Sasuke? —le preguntó Naruto saliendo de su oficina—¡Hola Sakura! —le saludó con su sonrisa habitual.

—Señor Uzumaki —

Los ojos de Naruto se formaron en una línea —Llámame Naruto, Sakura. Me haces sentir viejo. —finalizó con un puchero

—Si ya dejaste de coquetear —intervino Sasuke mirando con indiferencia a Naruto —Tenemos que irnos.

—¿A donde? —preguntó confundido entrecerrando sus ojos azules.

—Donde Orochimaru —le contestó revisando su reloj de mano—Tenemos una reunión con él.

—Ugh —Naruto palideció al escuchar ese nombre —¿Es necesario que deba ir? Sakura se va quedar sola, puedo hacerle compañía.

Sasuke lo miró fijamente—Andando, idiota. Si Sakura necesita algo le va avisar a su novio, que soy yo —y sin dejar espacio para reclamos comenzó a caminar en dirección del ascensor.

Naruto suspiró —Tal vez si me tardo se vaya solo.

—¿Tan mal es? —preguntó Sakura sintiendo empatía.

—No tienes idea —volvió a palidecer y un escalofrío recorrió su cuerpo.

—¡NARUTO! —se escuchó el grito del Uchiha.

El rubio Uzumaki tragó grueso y comenzó a sudar frío —Será mejor que me vaya. Hasta luego, Sakura. —le sonrío —eh…—se detuvo en su camino, al ver la expresión de curiosidad de Sakura decidió hablar —¿Puedes recibir mis llamadas?

Sakura sonrió —Claro que sí —asomó su rostro para asegurarse que Sasuke no escuchara —Pero quede entre los dos.

Naruto sonrió —¡Gracias Sakura!

—¡NARUTO!

—¡Hasta luego Sakura! —exclamó, alzando su mano.

Sakura lo miró desaparecer —si…hasta luego. Suerte, muchachos.

Cuando Naruto llegó hacia donde se encontraba Sasuke, fue recibido con una mueca de molestia, por lo que el rubio Uzumaki entrecerró sus ojos y lo miró con indiferencia. —No sé porque te enojas tanto —murmuro el rubio cuando se abrieron las puertas del ascensor.

Sasuke alzó una ceja aún si voltear a verlo—Ya sé que le pediste a Sakura que recibiera tus llamadas, idiota.

—No sé de que hablas, Sasuke —contestó llevando sus brazos detrás de su cabeza.

Por primera vez desde que habían entrado al ascensor Sasuke lo miró —Contrata tu propia secretaria. Lo digo en serio.

—Lo haré —contestó cruzando sus brazos y haciendo una mueca de molestia.

—Sino lo haces, de ahora en adelante, tú solo te encargarás de lidiar con Orochimaru —le dijo seriamente.

—Sasukeee —gimió el rubio palideciendo con la idea. Sabía que por el tono empleado, Sasuke no dudaría en cumplir con su amenaza—Sakura es muy buena, no veo la necesidad de contratar a otra persona.

El pelinegro cerró sus ojos, preguntándose en su interior, como había terminado siendo amigo de un idiota como Naruto—Sabes que no estará mucho tiempo con nosotros.

—¿La vas asesinar?

El golpe no se hizo esperar —¡Claro que no! —exclamó el Uchiha, tratando de recuperar la calma.

—¡Sasuke, deja de hacer eso! —se quejó el rubio sobándose donde Sasuke le había golpeado.

—Sakura no será secretaria siempre, tu ya lo sabías —le dijo ignorándolo—El día de hoy recibo la documentación necesaria para que Sakura pueda seguir estudiando.

Naruto se quedó en silencio por un momento—¿Estarás bien? —le preguntó con un tono de seriedad. Naruto sabia como la presencia de la pelirrosa había cambiado la vida de Sasuke. Quería estar seguro que su respuesta no hubiera cambiado.

—Te lo dije, su futuro es más importante—le contestó saliendo del ascensor, seguido por Naruto.

Naruto lo miró fijamente y asintió comprendiendo—Has madurado. Creo que haces lo correcto—le dijo Naruto cuando salieron del edificio.

—Yo también lo creo —le contestó con un tono difícil de interpretar—Jugo —llamó a su chofer —ya sabes hacia donde nos dirigimos.

—Si señor —le hizo una reverencia y espero que ambos entrarán al carro para tomar asiento detrás del timón. Cuando comprobó que ambos hombres tenían puestos sus cinturones de seguridad, encendió el carro.

—¿Y cuando se lo dirás?

—No lo haré.

El rubio lo miró confundido —¿No?

—Se lo dirá la doctora Senju —le explicó —Es ella quien hizo todo para que pudiera ser admitida de nuevo en la carrera.

—Claaaaro —su tono era juguetón —Como nadie escucho cierta platica que tuviste con… —se detuvo al ver la expresión de Sasuke—…nadie.

Sasuke bajó su mirada hacia el suelo —No quiero que se sienta obligada a estar conmigo.

El silencio se hizo presente, ambos hombres se encontraban sumergidos en sus propios pensamientos, lo único que se escuchaba era la música del equipo de sonido.

—Creo que sí deberías decirle, Sasuke. —le dijo con sinceridad el rubio —Estoy seguro que Sakura no se sentirá obligada de ninguna forma contigo.

—No, lo haré —le dijo firmemente —No pienso tomar ningún riesgo.

—Si se da cuenta, sabes que se va enojar —continuó tratando de convencerlo —Y ya sabes como son las mujeres enojadas.

—No se dará cuenta —le aseguró rodando sus ojos y sacando su teléfono celular.

—Sí tú dices —le contestó encogiéndose de hombros y escuchando la música.

Sasuke alzó una ceja, comenzaba a tener un mal presentimiento. Decidió mandarle un mensaje a Sakura para verificar que todo estuviera bien.

—Oye Sasuke —llamó Naruto con un tono casual.

—¿Ah? —

—¿A qué hora pasa el muchacho de los envíos?

—A las diez—contestó luego de recordar las veces que lo había encontrado. Konohamaru Sarutobi, era un adolescente que estaba trabajando medio tiempo, él y Naruto habían conectado instantáneamente.

—¿Y tus documentos a qué hora llegaban?

—A las nueve…—comenzó a recorrerle un escalofrío por su espalda.

—Mmmm —murmuró Naruto —Entonces, esos documentos estarán en tu oficina dentro de…—miro su reloj de mano —Veinte minutos. —terminó con un tono casual.

—Supongo —contestó Sasuke, sudando frió.

—Dime, Sasuke —su voz se había puesto seria —¿No crees que Sakura pueda leerlos?

—¡Maldita sea! —exclamó Sasuke comprendiendo. —¡Llama a ese mocoso y dile que no le entregue esos documentos a Sakura! —le ordenó, quiso marcarle a la Haruno, pero sabía que prohibirle ver esos documentos solo alimentaría su curiosidad.

—¡Konohamaru! —exclamó Naruto, sonriendo.

Sasuke al escuchar el nombre del chico pudo suspirar de alivio.

—¡Tengo un nuevo truco de magia que sé que te gustará! —continuó, olvidando la razón de su llamada, de repente sintió un escalofrío recorrer su cuerpo y fue cuando se encontró con la mirada de Sasuke, y juraría que por un momento los ojos se Sasuke se tornaron rojos —¿No fuiste a trabajar hoy?…¿Enfermo?

Sasuke sintió que se congeló cuando escuchó a Naruto—¡Jugo, detén el carro!

—¿Donde vas? —preguntó el Uzumaki al ver como Sasuke abría la puerta. —¡Konohamaru, tengo que colgar, que te mejores! —colgó rápidamente y se acercó a la puerta por donde estaba saliendo Sasuke.

—Tomaré un taxi, tú te reunirás con Orochimaru. —le dijo bajando del carro y cerrando con fuerza la puerta—Jugo ya sabes donde ir, no dejes que este idiota te convenza de no ir.

—P…pero —comenzó Naruto quedando boquiabierto—¡Sasuke! —gritó cuando quiso bajar la ventana. Sin tardar, Jugo puso en marcha el carro —¡Oye! —exclamó el rubio cuando impactó contra el asiento —¡Déjame bajar! —le ordenó tratando de abrir la puerta.

—Lo siento, señor —le contestó Jugo con tranquilidad —Tengo que seguir las órdenes del señor Uchiha.

—¡¿Por qué?!

—Fue el señor Uchiha quien me contrató, señor.

Naruto lo miró boquiabierto —¡Sasuke! —grito, aceptando su suerte.


Sakura se encontraba charlando con Kushina Uzumaki. La pelirroja había llamado para saber como se encontraba Sasuke. Sakura no pudo evitar sonreír al sentir la preocupación de la madre de Naruto, luego de veinte minutos de charla, asegurándole que Sasuke se encontraba bien -dejando por fuera algunos detalles -Kushina había conseguido que Sakura le prometiera que regresarían pronto a cenar.

Soltó un suspiro cuando terminó la conversación, apoyó su cabeza sobre sus manos y miró a su alrededor —Necesita un poco de decoración. Tal vez un toque femenino no les caería mal. —si Naruto y Sasuke no regresaban dentro de una hora, iría al almacén para buscar con que decorar la oficina, después de todo Naruto y Sasuke debían sentirse cómodos. Sonrío al pensar en ambos chicos, estaban trabajando arduamente para que los reconocieran por sus propios esfuerzos.

El sonido del elevador la sacó de su ensoñación, con curiosidad asomó su rostro para poder ver de quien se trataba. Frunció su ceño al ver a un chico de cabello blanco con un ligero tinte azul y de ojos morados, frente a el traía un carrito lleno de sobres y objetos.

—umm …—comenzó Sakura, confundida, según Sasuke, él que se encargaba de llevar los recados era un adolescente que trabajaba a medio tiempo, llamado Konohamaru Sarutobi, el hombre que se estaba acercando definitivamente no era un adolescente —¿Disculpe, puedo ayudarlo?

El hombre posó sus ojos morados sobre ella y sonrío de forma burlona, como respuesta Sakura alzó una ceja, esperando que hablará. Cuando no lo hizo murmuró —Hola.

—Yo te conozco —le dijo él, su tono reflejaba diversión —Tú eres el terror de Karin.

Sakura se tenso al escuchar el nombre de la pelirroja —¿Te conozco?

—No —volvió a sonreír —Soy nuevo —le explicó —Él enano que estaba antes, entró de nuevo a clases así que… —se encogió de hombros — aquí estoy. Soy Suigetsu —apuntó su gafete.

Sakura no le respondió.

Al ver como lo miraba Suigetsu buscó en su carrito la entrega de Sasuke, cuando la encontró sacó una caja y dos sobres grandes —¿Está el galán?

—¿Disculpa, quién?

—Sasuke —contestó Suigetsu, sonriendo con burla. —Hace mucho no lo veo.

—El señor Uchiha no se encuentra —le contestó con frialdad —Si quiere puedo dejarle constancia que fui yo quién reci—

—Si, si —le dijo interrumpiendo lo que decía —¿Puedo saber a donde anda el galán?

Sakura alzó una ceja y sonrío con cordialidad para evitar perder la paciencia —No tengo permitido compartir esa información.

Suigetsu no parecía asombrado —¿No tienes miedo que tu novio esté con Karin?

—El señor Uchiha y el señor Uzumaki se encuentran en una reunión con el Señor Orochimaru.

Suigetsu emitió un pequeño grito de pánico —¿Oo…Orochimaru?

—Sí…—Sakura lo miró confundida —¿Sucede algo? —cuando Suigetsu negó con su cabeza le preguntó —¿Lo conoces?

Pero Suigetsu ya no escuchaba lo qué decía Sakura—¿Y vendrá? — su rostro estaba contraído en una mueca de pánico.

La Haruno sonrió internamente, había encontrado la forma de quitarse a ese chico, por lo qué fingió buscar en su agenda —Creo que no…¡Ah! —exclamó poniendo su dedo indice sobre una hora —Lo esperamos en quince minutos, al parecer viene con el señor Uchiha y el señor Uzumaki.

Suigetsu tragó grueso, fuertemente puso la hoja de recibido sobre el escritorio de Sakura—Firma aquí —le dijo mirando con nerviosismo el elevador.

Sakura bajó su rostro para disimular su mueca de satisfacción, sin desperdiciar tiempo firmó donde le había indicado el chico —Listo. —le sonrío.

—Bien —contestó comenzando a alejarse de la chica.

Sakura lo llamó —¿Quieres que le diga al señor Orochimaru que trabajas aquí?

Suigetsu se tensó al escuchar a Sakura, la miró con pánico reflejado en su rostro —Trabajaba aquí.

Sakura alzó sus cejas sorprendida, y regalándole una sonrisa se despidió. Cuando el peliblanco desapareció en el elevador comenzó a reírse con fuerzas. —Eso le vendrá de lección. —murmuró Sakura.

Decidió llevar la caja y los dos sobres a la oficina de Sasuke. Distraída tomó las cosas y entró a la oficina del chico —Creo que lo dejaré en el escritorio —murmuró al ver el desorden que había en el resto de oficina. Caminó hasta el escritorio, liberó una mano para poder mover algunos documentos que habían sobre el escritorio, pero su esfuerzo había hecho que se cayeran ambos sobres al suelo.

Sakura frunció sus labios, puso la caja en el espacio que había logrado desocupar, y se inclinó para tomar ambos sobres. Colocó un sobre sobre la caja, pero cuando agarró el segundo sobre para hacer lo mismo que hizo con el primero, se quedó helada.

FACULTAD DE MEDICINA DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SUNAGAKURE

(FCM)

Sakura frunció su ceño, la Universidad Autónoma de Sunagakure era la mejor en medicina, y en algún momento de su vida fue su sueño entrar a ella. Sin poder detenerse y con su curiosidad en alto, abrió el sobre grande. Sacó varios documentos, y se quedó sin habla al ver que esos documentos estaban a nombre suyo.

Estimada, Sakura Haruno

Es un placer informarle, a través de la presente que la Universidad de Sunagakure, a través de su Facultad de Medicina, ha aceptado su solicitud de ingreso, teniendo el placer de que forme parte del cuerpo estudiantil de esta prestigiosa institución…

—¿Q-qué es esto? —preguntó la pelirrosa leyendo la carta de aceptación—Yo no he enviado nada. Yo…—encontró una carta de recomendación por parte de la doctora Tsunade y otra por parte de la doctora Shizune. Siguió revisando, entré los documentos que encontró estaban todos los relacionados a sus datos personales. La única qué tenía acceso a ellos era su madre.

—¿Qué está pasando?…—no podía formular sus ideas —¿Quién se encargó de…?

Al llegar al final de los documentos, se encontró con una carta de recomendación por parte de Sasuke Uchiha.

—¿Qué…qué fue lo que hiciste, Sasuke? —su voz comenzó a temblar. No tenía que preguntar para saber que el autor de todo eso había sido Sasuke.

¿Acaso era un sueño? Ella no podía ir a esa universidad, todavía tenía gastos del hospital que tenia que pagar, no podía dejarle la responsabilidad a su madre y…y…y….no, no era posible que su sueño de ser doctora estuviera tan cerca, no…tenía que ser mentira. Tenía deudas y…

Corrió hacia su escritorio sin soltar los documentos, y marcó un número que se había aprendido de memoria.

—¿Buenas tardes, Hospital de Konoha?

—¡Kito! —exclamó tratando de controlar las emociones que sentía en ese momento.

—¿Sakura? —preguntó el hombre —Suenas agitada. ¿Está todo bien?

—Sí, sí —le contestó rápidamente —Kito, necesito que me confirmes cuánto —tragó grueso —Cuánto es lo que debo.

Por un momento, Kito se mantuvo en silencio, por un momento pensó que está vez no le brindaría la información —No sé de que hablas, Sakura —comenzó confundido —Tú ya no tienes ninguna deuda con el hospital.

—¿Ah, sí?

—¿No lo sabías? El pago se hizo efectivo por esos días que estuviste cuidando a un paciente interno el hospital. De hecho, fue a unos pocos minutos que te fueras con él. Era un hombre pelinegro.

Sasuke

—Gracias, Kito. —se mordisqueó sus labios —¿Está la doctora Tsunade?

—Estaba en una reunión con los de la directiva, pero creo que ya salió. ¿Quieres que le envié un mensaje?

—No, así está bien. Gracias, Kito.

—A tus órdenes, Sakura —le dijo antes de terminar la llamada.

Se quedó parada por un momento. Al final, decidió sacar una página blanca y dejarle un mensaje a Sasuke.

"¿Cuál es tú objetivo, Sasuke?"

—¿Cuando? —preguntó en voz alta.

"Sakura, necesitó hablar con la Doctora Tsunade antes."

"¿Quieres que te acompañe?"

"Es para agradecerle"

—Claro —murmuró, fue en ese momento. Miró la nota que había hecho. Con sus pasos firmes caminó hasta el elevador, tenía que hablar con la Doctora Tsunade.

Después de todo, ella también era complice.


Tsunade Senju, miraba con expectativa la puerta de su oficina. Estaba segura que en cualquier momento entraría Sakura por esa puerta. Lo único que no sabía era si vendría molesta o emocionada.

Tsunade soltó un suspiro, después de salir de la junta con la directiva, Kito le había informado de la llamada de Sakura, el pobre hombre se tuvo que disculpar un millón de veces cuando Tsunade, muy molesta, le regañó por lo que había hecho.

Aunque, no era culpa de Kito. Nunca le prohibió compartir esa información, claro, porque Tsunade ignoraba hasta ese día que era Kito quien mantenía a Sakura al tanto de su deuda. Volvió a soltar un suspiro.

Definitivamente, ese mocoso Uchiha no era de confianza. Había prometido que Sakura no se daría cuenta antes de tiempo. Tsunade alzó una ceja, ni siquiera quería imaginar la táctica de seducción que utilizó Sakura para sacarle la información.

—Arggggh —se quejó, tomando un papel y arrugándolo.

Un llamado a la puerta hizo que recuperara la compostura —Adelante. —y como si Tsunade fuera adivina, en su puerta apareció Sakura. Su expresión era imposible de leer.

—Buenos días, doctora —saludó Sakura sin acercarse a tomar asiento.

—Hola, Sakura —le apuntó con una mano a la silla que estaba frente a su escritorio —Por favor, toma asiento.

Sakura no se movió —Prefiero quedarme aquí, si no le molesta.

—Cómo tú quieras —le contestó simplemente. —¿Y dime, a que vienes?

—Creo que usted lo sabe, doctora.

—No me disculparé porque la Universidad de Suna —se detuvo al ver como las lágrimas se derramaban de los ojos jade de Sakura —Sakura…

—Doctora —su voz se hizo suave —¿Podré llegar a ser doctora?

Tsunade se levantó de su escritorio, su rostro contraído en una mueca de preocupación. De todas las emociones que pensó ver en Sakura, nunca imaginó que miraría sus lágrimas —Llegarás a ser doctora, Sakura.

—¿Por…Por qué…Sasuke lo hizo?

Sus lágrimas cada vez bajaban mas fuertes. Tsunade se acercó lentamente, y la envolvió en sus brazos. Sabía que esas lágrimas eran todas las que esa niña no había derramado. —¿No te parece obvio? —sonrió —El mocoso te ama.

—Pero…estará…estará solo

—¿De eso se trata el amor, no? De anteponer la felicidad de la otra persona a la nuestra. Y para Sasuke, tu futuro es más importante, porque le has dado tanta felicidad que el quiere cumplir tu sueño.

Cuando Sakura logró calmarse y sus lágrimas se detuvieron, Tsunade la había invitado a tomar asiento frente a su escritorio. Sakura miró a Tsunade quien estaba al otro lado del escritorio —Doctora. —le hablo con voz suave —¿Qué opina de Sasuke?

—Es un mocoso arrogante, inmaduro, prepotente, que no tiene ningún respeto por sus mayores, y hace las cosas a su modo. —Tsunade estiró su mano, Sakura respondió poniendo su mano sobre la de la rubia —Pero a pesar de todo, sé que te ama, y lo que hizo fue por ti, fue un acto desinteresado. Y creo que no deberías enojarte con él, por haber tomado está decisión sin tomarte en consideración.

Sakura bajó su mirada —Lo sé.

—¿Decidiste lo que harás?

Sakura asintió decidida —Lo primero será…

Tsunade escuchó atentamente —Si es tú decisión, tendré que aceptarlo.

—Gracias, Doctora. —le contestó su rostro se iluminó con una sonrisa—No creo que le sea tan fácil aceptar lo segundo.

Tsunade frunció su ceño —¿Lo segundo?

Sakura asintió —Lo segundo que haré es…


Sasuke cerró su puño arrugando la nota que Sakura le había dejado.

"Sasuke, iré a hablar con la Doctora Tsunade"

No era posible que fuera tan estúpido, había dejado sin cuidado un detalle tan importante como el de evitar que Sakura, quien era su secretaria, mirará los documentos que le habían enviado a su oficina, exactamente al lugar donde Sakura trabajaba como su secretaria.

Estúpido, estúpido, estúpido.

Ahora se encontraba sentado en la mesa de Sakura, esperando que la chica regresará. No quería que se diera cuenta de ese modo. No quería que hubieran malos entendidos. No quería alejarla. Sin embargo, en ese momento solamente sentía que estaba muy lejos, fuera de su alcance.

Cuando las puertas del elevador se abrieron, Sasuke se levantó rápidamente, y caminó hasta el elevador, donde salió Sakura, podía darse cuenta que sus ojos estaban hinchados.

—Sakura —pensó que había perdido la voz. —Yo puedo explicarlo… —Sakura no le dijo nada, solamente lo miró fijamente. No podía interpretar la expresión en el rostro de la pelirrosa. —Sakura. —comenzaba a sentirse desesperado. —Sakura, di algo….por favor.

Sakura no acató el favor, comenzó a caminar lentamente hacia donde Sasuke. Y sin que Sasuke se lo esperará saltó a sus brazos.

Sasuke la abrazó fuertemente a pesar de estar confundido—¿Sakura?

—¿Recuerdas cuando me dijiste que era un ángel? —su rostro estaba escondido en el pecho del Uchiha.

—Claro…lo eres —contestó el pelinegro.

—No lo soy. Pero creo firmemente que a ti te envió el mío, porque desde que entraste a mi vida viniste a cambiar mi mundo.

Sasuke estaba boquiabierto —Tú lo hiciste.

—Dime, que quieres que haga, Sasuke. —le pidió aún escondida en su pecho. —Dime qué es lo correcto, por favor.

Sasuke llevó una mano hacia la cabeza de Sakura para que ella lo mirará —Quiero que cumplas tu sueño —le dijo firmemente.

—Te dejaré solo —le contesto su rostro contraído en una expresión de preocupación.

—No he terminado —le regalo una pequeña sonrisa —Y quiero que una vez que cumplas tu sueño, seas feliz…a mi lado.

Sakura comenzó a llorar —¡Lo haré, lo haré! —exclamó abrazándolo mas fuerte.

—Te amo, Sakura —le dijo separándose de la chica para poder alzar su rostro y besarla en sus labios. —Estaré bien, confía en mi.

Sakura asintió con sus ojos cerrados. Y se dejó envolver de nuevo por los brazos de Sasuke. No había ningún otro lugar en donde se sintiera tan segura como ahí.

"Señor Haruno una vez Sakura me dijo que toda planta que Kizashi Haruno tocaba, florecía, y creó que tiene mucha razón. Sakura floreció a ser una hermosa flor. Señor Haruno prometo cuidarla el resto de mi vida".

Y Sasuke Uchiha se aseguraría de cumplir su promesa. Después de todo, era un hombre enamorado.


CONTINUARA…