Bien he aquí otro capítulo, esta vez un poco más corto pero espero que les sea de su agrado
Esta vez Tom si irá contra las reglas xD
El pasado los une, el futuro los ayuda
No es realmente una separación
Había pasado ya horas después que Tom había abierto la puerta como si nada hubiera pasado y estaba "sentado" en el mueble con el cabello alborotado, las gafas desacomodadas y las mejillas encendidas. Su madre se rio al verlo en este estado, su padre no pudo articular mucho porque estaba algo mareado y se fue directo a dormir.
Aquella noche, Tom se había quedado a dormir en la casa de los Potter y no precisamente en la habitación de huéspedes.
Sus pies mismamente lo habían guiado hacia el cuarto de Harry, abriendo la puerta con el mayor silencio posible y que este no notara su presencia. El chico yacía dormido en su cama con un ángel caído del cielo, acurrucado con su sábana, alejado de todo lo que lo rodeaba.
Entonces Tom Riddle sonrió al verlo en ese estado, tal y como lo quería. Levantó levemente las sabanas que acobijaban al chico y es escurrió entre ellas para quedar muy cerca de su prometido, posando un brazo por su cintura, tendiéndolo en su pecho y él sintiendo el aroma tan dulce de sus cabellos. Tom podía imaginarse lo bueno que sería cuando ambos se casaran y pudiera ser esa noche entre miles que le esperarían a ellos. Pero tenía que esperar.
-Tom…
Se sorprendió al escuchar su nombre en los labios de su amado, parecía necesitar algo, estaba con las mejillas rojas y soltando pequeños quejidos. Pero no estaba despierto. Sabiendo lo que se venía y para estar más seguro, levantó un poco la sabana para ver por debajo del muchacho y sí, era lo que el suponía.
Harry estaba tendiendo un sueño húmedo
Y nada más y nada menos que con él, su novio "no aceptado"
Deslizo con delicadeza la sabana para que su novio no se despertara y con suavidad le bajó los pantalones. Nunca había tocado a Harry de esa forma y tenía que hacer que el menor disfrutara, así solamente sea en sus sueños. Así que envolvió su miembro con sus manos y empezó a moverlo con suavidad para luego ir con movimientos más rápidos y sensuales.
-Agh…Tom…humm…-
Si así era con toques, como sería en una situación real y pasional, era lo que se debatía mentalmente el Lord. Inclinándose un poco más, rozó sus labios y grande fue sus sorpresa cuando el chico no dudo ni un segundo en fortalecer su contacto. Su amante se retorcía con cada desliz perfecto que el hacía y estaba satisfecho cuando vio que este ya había llegado al clímax gimiendo su nombre de una forma tan candente que ni el mismo pudo ignorar su propio problema.
Y vaya problema.
Ver a Harry gimiendo, más todas esas poses tan eróticas no daban un buen resultado por parte suya. A duras penas abandonó la cama para irse al baño a tomar una ducha muy helada antes de que se le ocurriese la idea de echar atrás todo lo que le había prometido a Lily y se tomé a su hijo ahí mismo.
Paciencia.
-Te…amo…
Escuchar eso hizo que caminara más rápido hacia la bañera, por cada suspiro y palabra que arrojaba el muchacho un porcentaje de su auto-control se iba perdiendo. Era el Lord, sí, podía tomar todo lo que quería ser así se le diese la gana, exactamente.
Pero Harry era especial y todo lo que hiciese con él tenía que ser especial. Ya se encargaría de avergonzarlo, mientras tanto tenía que darse una larga y buena ducha.
Después de esa noche, habían pasado varios días en los que Harry no podía evitar seguir buscando la presencia del Lord, su cuerpo y mente lo necesitaban, el solo se dejaba llevar por instinto a pesar de que no le agradase mucho la idea. Lo bueno es que no faltaba mucho para ya entrar nuevamente a Hogwarts y librarse de ese fastidioso problema con nombre y apellido, Tom Riddle.
Y al fin el día había llegado.
Pero no contaba con que justamente ese día sus padres estén arreglando unos problemas con el trabajo y el mismo Lord haya ido a dejarlo a estación. El hombre de ojos rojizos tenía agarrada su mano como si no quisiera que se escape y le ayudaba con equipaje. Todas las personas que se encontraban allí los miraban como si tuvieran algo en la cara y como no, si no todos los días se veía a Lord Riddle entre la multitud.
Pero por supuesto, la multitud prefería estar alejada si apreciaba su vida.
Ya frente al tren, ambos se quedaron mirando durante unos segundos. Tom le acariciaba suavemente la mejilla a su prometido, mientras este no más quedaba inmóvil, perdido en los ojos del mayor.
-Creo que hay llegado la hora de separarnos por un largo tiempo, Tom.
-Hahaha, excelente chiste antes de irte, Harry, no esperaba menos de ti.
-¿A qué… te refieres?
-Harry, Harry, Harry…-empezó, como si estuviera tratando con un niño.- ¿Sabes algo? No, es obvio, yo soy el Lord y puedo a donde yo quiera cuando yo quiera.
-¿Acaso un colegio tampoco puede estar libre de ti?
-El colegio si, tú no.-respondió con simpleza, el más joven soltó un sonoro suspiro.
- Por cierto Harry, cierra tus ojos.
Harry al principio quiso aponerse a cumplir otra vez una de las tantas ordenes de su supuesto novio, pero al ver la mirada seria del Lord decidió que lo mejor no era empezar una discusión frente a todas las personas presentes y así lo hizo, cerro sus ojos.
Sintió como Riddle tomaba su mano derecha y la alzaba con delicadeza, luego deslizó algo por su dedo anular y antes de que pudiera decir algo, unió sus labios callándolo al instante. Cualquiera estaría sumamente fascinado por lo que acababa de hacer el líder de Gran Bretaña, pero Harry estaba algo molesto por las repentinas acciones de Tom.
Claro, no tenía de que quejarse, pero le hacía sentir muchas cosas inexplicables.
Abrió los ojos, para toparse con que aún se estaban besando y esta vez Riddle al darse cuenta de que Harry no reaccionaba, le mordió suavemente al lado de la mejilla un poco cerca de sus labios.
-El anillo que llevas puesto ha pertenecido por generaciones en mi familia, es una preciada reliquia de un ancestro muy importante, pero ahora te pertenece como consorte mío que eres y en el momento en que lo pasé por tu dedo anular, una conexión mágica nos mantendrá más unidos.
-Tom no creo que…
-Shh, no podrás quitarte ese anillo a menos que yo lo quite…Nagini irá a visitarte también, dice que te va extrañar mucho.
-¿Nagini?.-susurró en pársel sin poder evitarlo. Era cierto que estaba empezando a llevarse bien con la serpiente, pero no quería que lo fuese a visitar a su colegio, sería peligroso y todos le agarrarían miedo.
-Sí, así que ni pienses en cantar victoria diciendo que te librarás de nosotros
-Eres detestable a veces e incluso, siempre
-Mientras más sigas diciendo esas cosas, más me veré obligado a actuar en el colegio
-Agh
Después de su pequeña discusión en pársel, Harry tomó sus cosas y se dispuso a marcharse al tren para su mayor tranquilidad. Pero algo volvió a detenerlo, esta vez el cuerpo de Tom lo había atrapado en un abrazo por la espalda. Lo hacía sentir tan pequeño cada vez que hacía eso, podía sentir su duro y fuerte pecho, además de todo el calor que emitía estar pegado a él, la esencia varonil que siempre tenía y hacía sentir seguro.
Merlín se apiade en serio, de todo lo que había hecho, porque no quería merecer esto realmente.
Tomó los brazos que rodeaban su cuello y los aprisionó más contra sí para fortalecer confort en el que estaban.
-Bueno sí, pueda que te extrañe.
-Y como ya lo había dicho, igualmente me verás.-susurró en su oído, bajando hasta su cuello para depositar un lento y pasional beso.
-Agh Tom, por favor…esas cosas…aquí no…
-¿Qué pasó? ¿El niño está necesitado acaso? ¿Necesita de alguien que lo…?
-Ni lo digas, hasta otra
Soltándose del agarre el chico subió al tren con todas sus pertenencias sin girar a despedirse de Riddle. El hombre no hizo más que encogerse de hombros y ver como el tren empezaba a partir. Más no esperaba que Harry se fuera directo a la ventana que estaba frente a él para mirarle fijamente, hacerle un gesto de despedida con la mano y antes de que el transporte desapareciera completamente, guiñarle el ojo., de una forma…algo provocativa.
-Extraño mucho a mi pequeño y amorosos Harry, pero este también me encanta bastante, no pensará que haya olvidado esto cuando nos volvamos a ver…
Sin más el Lord despareció de la estación dejando a todos sorprendidos con su repentina ida, aunque era sumamente obvio, que como representante su país, tenía muchas que hacer.
Continuará…
Una actualización algo cortita lo sé, pero es como un comienzo para otras cosas que se vendrán en Hogwarts y así, no se confundan, que nuestro querido Lord esté así no significa que sea totalmente un pan de dulce, sí, habrá tragedia (¿) Bueno no mucha pero si un poquito haha
Cuéntenme que tal les pareció el capítulo y si tienen alguna sugerencia o algo de trama no duden en decírmela, si es fácil de acomodarla en la historia es mucho más fácil
Todo este mes va ser demasiado pesado para mi puesto que estoy en exámenes finales, así que no me verán a actualizando si no hasta Febrero quizás
Mil y una disculpas por ello
Nos vemos
Lin.
