He vuelto con más complicaciones en la vida de nuestro protagonista! Y disculpen el retraso
El pasado los une, el futuro los ayuda
No temas de ti mismo
Indiscutiblemente la había pasado muy bien en el tres y se olvidó por completo los problemas que lo asechaba día y noche durante sus vacaciones. Miraba el anillo que le había dado la causa de todos sus dilemas, tenía cierto misterio pero le gustaba. Sentía como estaba muy bien amoldado en su dedo, cómodo y cálido. Tan solo recordar que Tom lo había declarado su consorte hacía que su piel se erizara. Nunca en su vida se hubiera imaginado casarse con alguien y menos con un Lord Oscuro, que en la actualidad, no era tan oscuro realmente.
Su cabeza empezó a dolerle cuando llegó por los pasillos vacíos, ya que se había escapado de la ceremonia de apertura. Esa sensación ya la conocía muy bien, un recuerdo nuevo iba a parecer y así fue:
Se veía a si mismo bajo la lluvia, tenía 12 años, a la edad que había destruido al diario de Tom Riddle. No hacía nada, solo miraba el cielo con los ojos llenos de lágrimas y la nariz roja, parecía muy triste y decepcionado. No fueron si no segundo de que el Lord apareciera frente suyo con una sonrisa de medio lado y con un paraguas cubriéndolo, apresuro el paso hasta llegar junto a Harry para cubrirlo de la lluvia
-¿Qué ocurrió, pequeño?
-Unos niños de años superiores me dijeron que pronto tú me dejarías y que yo solo soñaba mucho, eso dolió mucho Tom.
Riddle soltó una pequeña risa y luego cesó y su rostro se volvió serio.
-¿Les crees a ellos, Harry?
-No, porque sé que siempre estaremos juntos, Tom.
-Esa es la verdad absoluta, mi amado niño, ahora regresemos a donde los Gryffindor antes de que te refríes ¿sí?
Pero antes de que siguieran su camino, Harry lo detuvo de la manga, Tom volteo para ver qué era lo que ocurría.
-Tom…
-¿Si?
-Me gustas mucho.-dijo acompañado de una bella sonrisa, cosa que descolocó a Tom y este soltó el paraguas para estrechar a Harry entre sus brazos. Después de todo, nadie podía dar crítica alguna al gran Lord si iba mojado a una reunión con el director.
Después de ver aquel recuerdo, Harry estaba avergonzado de sí mismo, ¿Cómo era que de pequeño podía ser tan abierto a cosas del amor? En su otro mundo solo pensaba en tener un año tranquilo, qué irremediablemente siempre terminaba destruido por los trucos de Voldemort y que ahora él era su prometido.
Una parte de su estaba feliz, otra simplemente no respondía. Recordar no le ayudaba en nada a aminorar sus sentimientos, ya que presentía que cada vez que hallaba un recuerdo nuevo, lo que sentía por el Lord iba creciendo.
¿Su yo de este mundo estará despertando? Eso le aterraba, no quería dejar de ser él mismo a convertirse en alguien que amaba con frenesí a Tom Riddle. Ver a su yo niño con ojos enamorados hacia el Lord, como si fuera la cosa más hermosa del mundo. Ver a su yo de 13 años en los brazos de aquel ser que una vez fue su perdición, entre besos y caricias, pero principalmente él mismo perdiéndose en su cuerpo caliente y lleno de pasión, como si su conexión fuera más allá de aquel encuentro en el tiempo.
-Potter.
Una voz muy conocida lo había interrumpido y sabía muy bien de quién se trataba. Cabellos rubios, ojos grises inexpresivos, alto y con el uniforme de slytherin. Su némesis, Draco Malfoy.
-Malfoy.-respondió cortante al llamado
El chico estaba apoyado en un muro observándolo de pies a cabeza. Harry a pesar de ya haber interactuado dos años con el presumido de los Malfoy, aún se sentía un poco nervioso por dentro por la forma en como lo miraba cada vez que tenía la oportunidad. Siempre parecía odiarlo, pero cuando estaban a solas no podía descifrar lo que el chico pensaba.
-Mi padre me contó que pasaste otras excelentes vacaciones con el Lord.
-Hahaha si claro, excelente…-dijo con sarcasmo, Draco lo miró extrañado.
-Te noto fuera de lo normal, Potter, normalmente pondrías cara de estúpido enamorado, sonreirías y asentirías como si eso fuese la gran cosa.
Ah sí, por un momento olvidó que estaba en otra versión de mundo, donde él era un niño feliz que vomitaba arcoíris con todo lo que tenía que ver con la autoridad suprema de Gran Bretaña.
-No sé qué te hace pensar eso, Draco.-expresó con indiferencia, el rubio se fue acercando a él.
-¿Eso significa que has pensado en lo que te dije?-pregunto serio, posando una mano en la mejilla de Harry, este se sonrojó.
-¿Qué…a qué te refieres?
Draco chasqueó la lengua y se aproximó más a él hasta quedar a pocos centímetros. Malfoy podía sentir el dulce aroma de la boca de Harry y se imaginaba, ¿cómo se sentiría besarlo? Pero el chico era un completo idiota en darse cuenta de sus sentimientos, ya que de alguna u otra forma, nunca se daba cuenta de sus insinuaciones. Ah pero claro, tenía que temer por estar en "territorio" ajeno.
-¿Qué haces para siempre atraerme a tu lado?
-¿disculpa?
-Exacto Potter, esa inocencia sin sentido tuya, la esperanza que irradias ¿Cuántas veces no te lo he repetido? Tú me traes…loco por ti.-terminó susurrando en su oído, perdiendo sus sentidos en su cuello y colocando sus manos alrededor de la estrecha cintura de Harry.
El heredero Potter estaba más que impresionado y sin poder articular palabra alguna. El príncipe sin corazón de Slytherin le había mostrad una faceta que nunca espero ver en él. Esas palabras cargadas de deseo y amor, junto con las caricias que repartía. Era extraño, un mar de confusión.
Pero lo caliente que se había puesto el anillo hizo que despertara sus sentidos, apartando casi al instante al chico de él y fijando su vista en la joya. El anillo irradiaba oscuridad y le dolía mucho, pero como ya se había separado de su enemigo, el dolor bajo para su agrado.
-Ah, ya veo, el niño de oro ha llegado a un compromiso confirmado con nuestro Lord, ¿estás feliz, no? Y aun así me dejaste acercarme a ti…
-No Draco, tu no-
-Pero yo soy un Malfoy, tú caerás en mí y toda esa farsa con el Lord se romperá.-contestó, dando media vuelta, yéndose por otra ruta. Todo lo acontecido aquella noche le había dejado muy exhausto y con dolor de cabeza, quizás mañana no tendría tampoco tiempo para descansar, tendría escusas que explicar.
Y el anillo lo confirmaba.
.
-¿Se puede saber qué hacía el futuro Lord consorte a manos del señor Malfoy?
Snape lo había cogido antes de poder siquiera llegar a su sala común para estar con sus amigos. El hombre lo veía inexpresivo y a Harry le hacía dar un poco de temor, él no había cambiado su personalidad, seguía siendo el mismo de siempre
-No es lo que usted piensa, señor…
-Yo sé que no es "eso", tu amor por el Lord es más claro que la propia agua señor Potter…pero si nuestro Lord llega a pillarte así no creo que piense lo mismo que yo y el señor Malfoy saldrá muy lastimado antes de que pueda decir crucio.
Después de la advertencia su profesor se fue por la ruta contraria, dejándole el camino libre al joven mago. Repentinamente para Harry, todo lo que vivió con su profesor y los sentimientos malos que este le transmitía iban desapareciendo a medida que este se iba alejando.
-Tio Sanpe! Tio snape!
El pocionista le miró con una sonrisa y le revolvió los cabellos
-Todo bien, pequeño?
-Me alegra que vengas a pasarla con nosotros, te quiero mucho!
¿Qué hacía el recibiendo a Sanpe gustosamente en su casa?¿Por qué el-siempre-frío-profesor le sonreía? ¡Eso era imposible! ¿O…No lo es?
¿Lo es realmente…?
Su mente había vuelto a ser un mar de confusiones otra vez. Principalmente porque algunas de las creencias que tenía estaban cambiando en su mente, no se sentía el mismo. Todo su alrededor le estaba dando vueltas, estaba desequilibrado y sudaba frío.
Acéptame
-N-no quiero…
Soy tú, tú yo, acéptame
-¡Cállate!
-¿Compañero?
La voz lo sacó de su trance, era Ron y estaba al lado de Hermione, ambos lo veían extrañados por estar en el piso y cogiéndose la cabeza como un desquiciado. Se levantó del suelo y se limpió las ropas, arregló un poco su siempre desordenado cabello y les volvió a mirar, esta vez con una sonrisa.
-¿Qué…ocurre?
-La pregunta es, Harry, ¿qué te ocurre a ti? ¡Has estado muy extraño todo el tiempo desde que llegamos y ahora te encontramos casi arrancándote los cabellos! ¿Hay algo que quieras contarnos?-preguntó Hermione, colocando una mano en su hombro, viéndolo preocupada.
Si tanto trastorno estaba pasándole, lo mejor sería poner una máscara para no preocuparlos, no quería explicar lo que lo sucedía ya que ni el mismo entendía qué era lo que ocurría con su ser y su propia mente. Entonces negó con la cabeza y tomó la mano de Hermione.
-No, es solo que empezó a dolerme la cabeza un poco, quizás sea por el viaje pero nada que sea grave.
-Bueno, entonces será mejor que regresemos a nuestros cuartos para que se te pase.-dijo Ron, Harry asintió y ambos se despidieron de su amiga.
.
Las luces ya habían sido apagadas y él ya estaba acostado en su cama. Pero aun que se había tomado un tranquilizante, no podía cerrar un ojo sin quedarse pensando en los sucesos anteriores y todo lo que había pasado en sus vacaciones con Lord Tom Riddle. Se había encargado con mucho sigilo de que sus sentimientos fueran creciendo y que a través de estos, sus recuerdos de este mundo vayan apareciendo uno tras otro. Buena jugada.
Pero él no podía estar realmente enamorado del asesino de sus padres ya que el destruyó por completo su vida, eso si que no. Aunque…
¿El de verdad asesinó a sus padres? Pero si lo amaba…
Debía estar loco, cómo era posible que su amado Lord haya matado a sus padres si eran grandes amigos desde que se conocieron y sus padres aprobaban su relación, era un chiste sin gracia que se vino por su mente. De alguna forma, algo que no era verdad lo atormentaba y no dejaba disfrutar de su sueño antes de empezar las clases, lo mejor sería ya estar descansando con paz.
En el sueño
Se encontraba en una casa completamente blanca y a juzgar por el sonido que escuchaba, se encontraba en la playa. Le extrañaba que no hubiera nadie allí, pero igual decidió recorrer la enorme mansión.
-Harry
-Tom?
-Veo que fue buena idea ponerte ese anillo antes de que te fueras, veo que cierto Dragón andaba importunándote, mi niño
Harry sintió el impulso de abalanzársele y abrazarlo, más se detuvo a sí mismo para no hacerlo. El hombre frente suyo esperaba una respuesta, lo sabía, lo miraba con esos penetrantes ojos rojos que lo enloquecía, no, desafiaba.
-Ocurre algo, mi león?
-No me llames así.-respondió cortante.
Riddle rió y se acercó más a su consorte, abrazándolo por la cintura, juntando sus rostros hasta quedar a centímetros. A Harry se le erizó la piel por el contacto y más cuando, Tom bajo por su cuello repartiendo pequeños besos mientras desabotonaba su pijama y acariciaba con mucho esmero sus caderas.
-Agh Tom…te extrañe tanto…-¿por qué dijo eso de la nada?
-De no serlo, me hubiera puesto muy celoso.
No entendía nada, se estaba dejando hacer y además admitía cosas con facilidad que ni en sus más locos sueños diría. Estaba frustrado, por dejarse llevar por aquel exótico hombre que con solo susurrarle algo hacía que caiga en sus encantos. No entendía, el por qué su corazón palpitaba muy rápido y al verlo besar su torax, lo único que le venía a la mente era devoción, amor y pasión.
No entendía.
O tal vez, no quería entender.
Fin del sueño.
Cuando despertó con sudor en la frente, vio que ya todos se estaba levantando para irse a cambiar y el aún seguía acostado.
Ese sería un largo día, en el que por amor a la magina, no quería seguir teniendo más recuerdos.
Sé que demoré mucho, pero es que tenía otros proyectos hehe ¿les he hecho bola? Mis disculpas en serio, pero cuando vuelves a un futuro cambiado, pienso que las memorias de lo que ocurrió cuando hiciste ese cambio también forman parte de ti, si vinieran todas de una sería un verdadero problema para la mente así que pensé que lo mejor sería ir recuperarlas poco a poco
El fic no durará mucho ya que tengo que aprovechar de las vacaciones para hacer otros y así estar satisfecha para cuando regrese al colegio non
Espero que les haya gustado y cualquier sugerencia o pregunta no duden en hacerla
Nos vemos
Lin.
