ESTE FANFIC NO ES MÍO. ES UNA TRADUCCIÓN.
La historia original en inglés es obra de GoldenOuryuuWooly y se llama "The Life of Zeno". Lo tiene publicado en la página "Archive of Our Own". Cuento con su permiso para hacer esta traducción y publicarla en esta página. El link a la página del fanfic original está en mi perfil, porque no me dejaban escribirlo aquí.
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Capítulo 6: Hecho de oro.
Zeno tenía la esperanza de evitarles a todos. Él pellizcó sus escamas, frunciendo el ceño mientras éstas brillaban bajo la luz del sol. De todas las cosas, habría preferido que su grupo no averiguara esta cosa en particular.
Ellos reaccionaron justo de la manera en la que había previsto, pensó, tirándose de la ropa para comprobar lo lejos que habían llegado las escamas. Soltó un ligero suspiro, ya que éstas brillaban bajo el sol sobre todo su cuerpo. Por supuesto que lo harían.
Al momento después Yoon se le acercó, Zeno se dio cuenta de que lo hizo lentamente al principio. Él le sonrió, ladeando la cabeza.
"¿Cómo está el muchacho?" Le preguntó, pellizcándose otra escama. Se preguntó que si conseguía pelarse todas ellas éstas desaparecerían para siempre. "¡Zeno estaba preocupado por todos vosotros! ¡Él-"
"Tu ropa está arruinada. Toma esta."
Sin decir ninguna palabra más Yoon empujó un conjunto doblado de ropa a las manos de Zeno. Se giró rápidamente y se marchó de nuevo al campamento. Zeno suspiró, mientras seguía pellizcándose distraídamente sus escamas.
Parecía que incluso Yoon no quería estar cerca de él.
"… Gracias, muchacho…"
Murmuró, viendo como la espalda de Yoon desaparecía entre los árboles.
Él se cambió rápidamente, suspirando mientras se arrodillaba para recoger su bufanda, su medallón y su bandana… Cosas que estaba casi seguro de que no estaban tan destruidas, cosas que podía arreglar. Se enderezó, acariciando el medallón, perdido en sus pensamientos. Sabía que ellos estaban conmocionados, que habían visto volar su cabeza. Se preguntó cuándo podría abandonar el grupo pasando desapercibido, para que ellos no tuvieran que ver eso de nuevo…
"… ¿Zeno…?"
Él saltó sorprendido, girándose para mirar a Yona mientras ella se acercaba, sus cejas estaban fruncidas con preocupación. Una vez más, Zeno sonrió de la forma más brillante que pudo, dejando de lado cualquier pensamiento que hubiera tenido. No podía volver a dejar a su rey.
"¡La señorita ha asustado a Zeno!" Tarareo, poniendo tanto entusiasmo como pudo en su voz. Actúa como siempre, pensó. No dejes que ella se entristezca.
Pero Yona solo frunció el ceño mientras le miraba, inclinándose hacia delante y agarrando su cara, tirando de Zeno más cerca para que ella pudiera inspeccionarle. Zeno parpadeó sorprendido y se quedó tan quiero como pudo, dejando que la niña le moviera la cabeza como quisiera.
"… Brillan como el oro…" Murmuró, dejándole ir. "… No estás herido, ¿verdad…?"
Él no pudo evitar reírse, una risa real. "¡No! ¡Zeno está perfectamente bien! ¡Las escamas cubren el cuerpo de Zeno después de que él esté muy herido!" Él volvió a pelarse el brazo, pellizcando las escamas, tratando de quitárselas.
Yona le miró durante un momento. "¿Y qué pasa con tu salud mental? Has estado tratando con esto durante mucho tiempo, solo, ¿estás bi-"
"Zeno está muy bien. ¡Él lo ha asumido! ¡No te preocupes tanto, señorita!"
Yona le resopló suavemente. "Aún así. Lo siento, Zeno. Sé que estás bien, que estas curado, y se que podrías proteger a alguien fácilmente mucho mejor que cualquier otra persona…"
"Zeno esta aliviado de escuchar que la señorita lo entien-"
"Así que no lo hagas."
Zeno se paralizó, mirándola confundido. ¿Ella le había dicho que no lo hiciera? "Zeno no-"
"No hagas esto…" Insistió Yona, arrodillándose y recogiendo una escama que se había pellizcado con éxito. "No dejes que te hieran hasta este extremo. Por favor, solo quédate detrás de mí."
Zeno la miró con los ojos muy abiertos. Abrió la boca para responderla, pero se sintió asombrado cuando no salió nada. Yona continuó.
"Sé que estás bien. Tienes una armadura contigo, y estas brillando como oro hilado. Pero por favor, por favor no dejes que esto vuelva a suceder. Mantente fuera del campo de batalla, en vez de eso solo quédate conmigo."
Zeno la miró. El rostro de Yona era serio, sus ojos eran suplicantes. Por un momento Zeno se olvidó de dónde estaba, se olvido de que era Yona la que estaba hablando con él y no Hiryuu. Por un momento se perdió en el tiempo, recordando esa misma conversación, siendo rodeado por los otros dragones.
'Quédate detrás de mí, Zeno.' Le había dicho Hiryuu hacía tantos años, dando un paso delante del chico, protegiéndole de los enemigos. 'Mantente fuera de peligro.'
Por un momento, Zeno no dijo nada. Vio como la expresión de Yona cambiaba cuando tiró de él hacia un abrazo. Él dejó escapar un chillido agudo, parpadeando por la sorpresa cuando Yona se apretó alrededor de él, negándose a dejarle ir. Lentamente, él la devolvió el abrazo, casi aferrándose a ella.
"… Zeno lo promete, señorita."
