ESTE FANFIC NO ES MÍO. ES UNA TRADUCCIÓN.
La historia original en inglés es obra de GoldenOuryuuWooly y se llama "The Life of Zeno". Lo tiene publicado en la página "Archive of Our Own". Cuento con su permiso para hacer esta traducción y publicarla en esta página. El link a la página del fanfic original está en mi perfil, porque no me dejaban escribirlo aquí.
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Capítulo 7: La pregunta de los dragones Parte 2.
Había pasado un tiempo desde que se produjo la pelea. Las escamas de Zeno habían desaparecido por completo, el dragón pellizcaba su piel distraídamente mientras caminaba por detrás del grupo. A parte de Yona nadie le había preguntado mucho, o había mirado en su dirección. Supuso que aún estaban tratando de procesar lo que habían visto, o procesando lo que él les había dicho desde que se unió a ellos. Si era completamente sincero, Zeno no les culpaba. ¿Por qué lo haría?
Él les había mentido durante meses. Él había sonreído, diciéndoles que no era muy fuerte ( él no lo era, estaba muy seguro de ello), dejando que asumieran que era el más joven del grupo. Él les había mentido y les siguió. Había dejado que Yona resultara herida, y él no pudo hacer mucho al respecto porque él simplemente no estaba preparado para comprometerse con ella.
Así que en realidad, ni una sola vez les culpó por la ley de hielo.
Por supuesto, él lo odiaba. Odiaba el hecho de que nadie sonriera cuando hablaba o intentaba animarles. Odiaba como Yoon cogía su tazón antes de que Zeno siquiera pudiera preguntar si podía tomar un segundo plato, limpiándole. Odiaba como Hak y JaeHa se aseguraban de mantenerle lo más lejos posible de Yona, a pesar de las protestas de la chica. Pero él entendía por qué le trataban así. Pensó que se trataba de una especie de castigo.
Casi se debatió sobre marcharse para que ellos no tuvieran que lidiar con él.
La única cosa que le mantenía donde estaba, siguiéndoles, era Yona. Él había jurado que nunca dejaría el lado de Hiryuu mientras Hiryuu viviera, y no importaba que mantuvieran a Yona lo más lejos posible de él, él estaba decidido a permanecer lo más cerca que pudiera de ella.
Tan perdido estaba en estos pensamientos que no vio las ropas blancas frente a él, chocando completamente contra el dragón blanco.
"¡¿Eh?!" Preguntó Zeno, mirando hacia arriba. "¡Hakuryuu! Zeno no te había vis-"
"Lo sabías durante todo este tiempo."
Él hizo una pausa en su discurso, y miró hacia abajo. "… Sí. Zeno lo sabía."
"¡¿Entonces por qué tú no-?!"
Zeno podía escuchar el pesar en la voz del dragón. Los pasos del resto del grupo ya se habían detenido en este punto, para escucharles. Tomando un profundo suspiro, Zeno juntó sus manos delante de él, presionándolas juntas como si estuviera rezando.
"Zeno quería proteger a todos de la verdad."
"¡Me mentiste, Ouryuu!" Zeno se estremeció ante el título, asintiendo lentamente con la cabeza. Había pasado mucho tiempo desde que sus hermanos dragones se habían referido directamente hacia él como Ouryuu en ese tono… Se mordió los labios, mirándose los pies.
"Os dije la verdad." Le respondió, negándose a alzar la mirada. Podía sentir los ojos de los demás sobre él, mirándole fijamente, animándole silenciosamente a que se explicara más. "Nadie le dijo a Zeno lo que Zeno podía hacer. Eso es verdad. El dragón Ouryuu nunca le dijo a Zeno nada aparte de que se quedara al lado de Hiryuu e Hiryuu nunca le dijo nada a Zeno."
"¡Pero tú lo sabías! ¡Lo sabías y no parabas de decir que eras débil! ¡Tú probablemente eres el más fuer-!"
"Zeno es débil." Le interrumpió. "Zeno no puede hacer nada a menos que resulte gravemente herido. Shuten y Guen, ambos acordaron que Zeno era débil, y pusieron a Zeno junto a Abi ante el hecho de que ambos debíamos ser protegidos, al igual que Hiryuu…" Los pensamientos corrieron por su mente. "Zeno era un sacerdote antes de convertirse en Ouryuu, Hakuryuu. Zeno no podía luchar. Zeno era el más joven."
"¡Pero tú sabías sobre tú poder! ¡¿Por qué mentiste al respecto?!"
Zeno alzó la mirada, mirando a Kija directamente a los ojos. "¡¿Por qué?!" Le preguntó, apretando sus manos. "¡¿Por qué?! ¡Zeno tuvo que ser protegido al igual que Hiryuu! Cuando Zeno estaba tratando de asegurarse de llevar a Abi a un lugar seguro cuando estaba paralizado, Zeno fue apuñalado. ¡¿Sabes lo repugnante que es ser absoluta y completamente sano, Hakuryuu?! ¡¿Qué tu corazón sea cortado por la mitad y que tres minutos más tarde esté totalmente curado?!"
"¡Por supuesto que no! ¡Nadie más que Zeno sabe eso! ¡Zeno estaba feliz dejando que todo el mundo pensara que su cuerpo era robusto! ¡Zeno no quería ser perseguido como lo fue Abi, solo para convertirse en un alfiletero humano para el resto de su vida antinatural!"
Él no debería gritar, pero lo estaba haciendo. Las lágrimas habían comenzado a caer de su rostro mientras hablaba. Él debería haberse recompuesto, y habérselo explicado con calma. Pero no lo estaba haciendo. Los recuerdos de su muy larga vida salieron a la superficie, los recuerdos que él se había esforzado por dejar de lado.
"Zeno, yo-"
"¡Así que sí! ¡Zeno mintió! ¡Zeno esperó a conocer las intenciones de la señorita antes de convertirse en un alfiletero! ¡Zeno nunca dijo nada hasta que no tuvo más remedio!" Su voz se había quebrado, el chico apretó sus manos, clavándose las uñas en la piel. Él miró al dragón blanco antes de cerrar fuertemente los ojos, frotándoselos.
"Si Zeno hubiera sabido lo que Ouryuu le iba a hacer, Zeno nunca habría bebido la sangre…" Su voz se volvió a quebrar, sus hombros se desplomaron. "Zeno no quería no poder morir. Zeno nunca-"
Unos brazos alrededor de sus hombros sorprendieron al chico. Él abrió los ojos para ver que Kija le estaba abrazando con fuerza, y antes de que pudiera alejarse, más se unieron al abrazo. Hubo suaves murmullos de disculpas, brazos apretándose alrededor de él.
Por un momento recordó la última vez que había visto a sus hermanos dragones, su último abrazo grupal.
Por un momento quiso llorar aún más.
