Hola Cómo están?

Espeto les guste el capítulo de hoy porque viene en bomba y digo bomba atómica.

Espero no decepcionar me siento muy emocionada con esta historia y déjenme decirles que tengo bastante presión. Los Lemmons no serán tan van candentes ya que soy inexperta en estos temas pero daré lo mejor de mi pervertida mente.

Crepúsculo no me pertenece.

Con ustedes...

Sucesos.

Pov. Bella.

Llevamos a Londres y fuimos directamente al hotel en donde nos alojariamos. Una vez entramos al edificio, fuimos a la recepción y luego de los trámites correspondientes y de que nos entregaran nuestras llaves fuimos a el ascensor. Un aparatejo que por lo general no me gustaba utilizar. Sufría de claustrofobia y tenía ese miedo constante de un día quedarme encerrada allí y que no pudiesen sacarme...

Nobpude seguir con mi monólogo interno ya que esas dos loquillas a las que considero como mis hermanas, me interrumpieron.

-. No pienses en eso Bella, no va a pasar nada y si llegara a pasar te aseguro que bomberos y para médicos supr sexys vendrían y te darían respiración boca a boca. Uff!- empezó la duende esa.

-. Alice! Comportarte! - reñí bastante ruborizada.

-. En serio Bella, debes relajarte y no entrar en pánico. No te pasará nada malo. Lo único malo que te pasará en un ascensor es que te beses con un tipo super mega ardiente y caliente, esta noche. Me tienes que contar los detalles mañana- siguió Rosalie.

-. No lo sé, chicas. No creo que sea lo correcto.- teníatenía muchas dudas. Yo sentía que para acostarte con alguien debes tener aunque sea un sentimiento de afecto y no solo pilura calentura. Yo era muy enamoradiza y sin temor a dudas sabía que me quedaría prendada del tipo con quien me acostara y yo no quería eso. Por lo menos tendría la certeza de que odiaría sse maldito bisturí de por vida.

-. No te nos puedes echar para atras Bella!- reprimió Alice.

-. Es tu última oportunidad Bells! No puedes dar ese paso tan importante como ser madre siendo virgen.- secundó Rosalie.

-. No sería virgen!- recordé lo obvio.

-. Lo serías de pensamiento y mi amor, déjame decirte que sentir un curpo asi bien masculino sobre el tuyo o tu estar sobre el- me guiñó un ojo-. ... es divino- estas chicas estaban faltas de marido o alguien que se las follara como si no hubiera mañana.

-. Alice! No, no, no y no! Puedo contraer algunas maldita enfermedad y no gracias. O quedarme embarazada de ese desconocido y qué pasa si tiene alguna enfermedad de esas hereditarias, problemas de caries o herpes...- mientras más pensaba en esas posibilidades, mas miedo me daba y menos quería ir a la dichosa fiesta de disfraces.

-. Bella!... bueno supongo que tienes razón, pero por lo menos ven a la fiesta. Decirme eso d las enfermedades, me ha hecho replantearme muchas cosas. Hoy no follaré con nadie pero su vamos a divertirnos un poco. Después de lo de Emmett quiero un respiro- Emmett había sido el hombre de la vida de Rosalie y aún lo era, pero ambos tenían sus enredos, y elproblema de Rosalie y él, fue el tema de los bebés. Rosalie quería tener hijos, pero él no. Y era raro, ya que ella es la modelo que por lo general quiere cuidar su cuerpo. Pero Emmett, no tenía esos planes y ellaestabaa divorciandose por eso.

Un enredo del que yo me libraría.

-. Yo tampoco puedo follar- se lamentó Alice.

Sonreí y miré su vientre de cuatro meses. Si, ella estaba embarazada de su mejor amigo Jasper y ambos entendían sus enrredos, nada más que Alice no quería compromisos y Jasper al parecer si.

-. Y eso por qué? - pregunté.

-. Jasper me dijo de la manera más amable que no tuviera sexo con nadie.

Estallamos en risas y en eso se abrieron las puertas del ascensor.

-. Las espero en el lobby a eso de las nueve, para ir a desayunar y vamos después de shopping y al spa. Para después ir por los disfraces y prepararnos para esta noche- cada una entró en au habitación.

Dejé mi bolso en la mesa que había al lado de la cama y consulté mi reloj.

Eran las cinco y media de la madrugada asi que tenía para arreglarme e irme con las chicas.

Me metí en la ducha y me di un relajante baño para luego meterme bajo esas mantas de seda.

********Bella y la Bestia********

Me desperté a eso de las ocho y cuarenta y cinco, yo no necesitaba mucho tiempo para arreglarme.

En cinco minutos ya me había puesto presentable. Me puse unos shorts a mitad de muslo, de color blanco y una blusa sin mangas beige. Mi cabello lo peiné en una coleta y me puse un poco de delineador en los ojos y brillo labial.

Salí del cuarto de baño para ir a buscar mi bolso y poder bajar para irme con las chicas por las calles Londres.

Fuimos a desayunar y luego hicimos nuestras vueltas por la ciudad. Regresamos al hotel a eso de las seis y treinta de la tarde y fuimos a cenar en el restaurante del hotel.

Una vez estuve en mi habitación, fui y tomé una ducha con mis sales aromáticas favoritas y por fin me reglajé, aunque no tanto ya que ese dichoso baile me tenía con los nervios de punta. Yo no quería ir a ese evento, tenía cierto temor acumulado en la boca del estómago. Tenía un miedo. Algo en mi interior me decía que no fuera, pero ya se lo había prometido a las chicas y no podía fallarles.

Salí de la tina, cuando el agua enfrió, y me envolví en la toalla.

Esta noche iba a ser larga e incómoda.

**********Bella y Bestia*********

Incómoda era poco para describir la molestia que sentía, este vestido de cuero, se adhería a mi como una segunda piel. Algo realmente innecesario vestida así, parecía... no quería esta aquí.

A mi jamás me habían gustado las fiestas y en el instituto nunca fui a una, es más ningún chico se interesó en mi, creo que los alejaba con mi forma de participar en clase. Siempre fui como el ejemplo, el cerebrito. La intocable. Solo era buena para estudiar, pero no era una nerd.

Pero ahora mismo me sentía muy destapada.

Estaba vestida de alumna de secundaria. La falda era en extremo corta y plisada, la camisa era blanca y se anudaba en la cintura, y para terminar de adornarla, las medias negras a medio muslo y los tacones en negro me... ay no!.

Me iba a dar la vuelta, pero las chicas me lo impidieron. Una disfrazada de ángel, que en este caso era Rosalie y Alice iba de hada.

Estábamos muy bien, pero no era yo.

Apenas entramos, no demoramos ni cinco minutos cuando nos sacaron a bailar. El chico que me sacó a bailar, me estaba metiendo mano y por más que trataba de pararlo, no podía, y tras eso quería besarme. Que asco!

Solo sentí como lo apartaban de mi, y me fijé que era un hombre alto y fuerte, con un cuerpo de infarto. Se veía duro y sexy.

Cuando se giró, me quedé impactada, era el vampiro más sexy que habíahabía visto. Sus ojos eran amarillos, obviamente por las lentillas, su cabello era rubio y tenía las ojeras bien marcadas y su rostro pálido. Una obra de arte, el que le ayudó con el maquillaje. Por la ropa, solo vestía una camisa negra al igual que el pantalón y los zapatos. Era el hombre más sexy que había conocido. No, allí mentía, mi jefe también era muy atrevido pero era un hombre que me asustaba y yo jamás me involucraría con alguien como mi jefe. Ese hombre era el peligro personalizado.

Su voz gruesa y sedosa, me sacó de mis pensamientos.

-. Estás bien?- tenía una voz hermosa.

-. S-si...- oh vamos! Puedo hacerlo mejor! Tenía que decir algo o iba a quedar como una idiota-. Esto... uhm... no es lo mío- perfecto Bella! Quedaste como la tonta más grande del mundo.

Él sonrió y me quedé sin aire. Madre mía! Tenía una sonrisa de lo más sexy.

-. Se nota- me evaluó y vi un brillo de apreciación y algo de molestia en susu mirada, cosa que me recordó a mi jefe.

No! No podía pensar en trabajo ahora.

-. Vamos, te invito una copa...- sonreí.

No tenía que darle mi nombre verdad? Sille decía mi segundo nombre no habría problemas es más, estaba en una ciudad que no era la mía y además cuándo lo volvería a ver?

-. Marie- le tendía mano y él la estrechó

-. Anthony- su tacto me envió una descarga que jamás habia sentido. Lo miré de inmediato y fue como si fuéramos imanes-. Dime que lo sentiste- me dijo al oído y su cercanía me puso nervioa y aceleró los latidos de mi corazón-. Es magia- algo se arremolinó en mi bajo vientre.

-. Si, lo siento- y fue como fuegos artificiales que me dejaron hechizada cuando me besó.

Sabía que estaba mal por muchos motivos y que no debía dejarme llevar, pero es que besaba tan bien, sus labios se aferraban a los como si la vida se le fuese en ello y a mi me pareció el beso más vívido y hermoso de mi vida. No era mi primer beso, pero si el mejor sin duda.

Había tanta pasión y de todo por su parte, y su intensidad me sobrecogió.

Pero yo no era así y ademas yo no quería acostarme con nadie. Ya había elegido odiar de por vida a un bisturí y eso es lo que haría.

Con toda la fuerza de voluntad que fui capaz lo alejé y cuando lo vi a los ojos, me sentí perdida en un mar de sensaciones.

-. Lo siento si te incomodó- se disculpó.

-. Vamos por esa copa- él asintió y me tomó de la mano llevándome asíasí a la barra.

Pedí una copa de vino blanco y él un whisky.

-. Entoces eres una estudiante?- me sonrojé.

-. No, en realidad soy asistente personal- sonrió.

-. Y yo soy un jefe- esto era muy gracioso.

Este hombre era tan magnético e interesante y también inteligente.

Bailé con él casi toda la noche y nos besamos también. Los besos subían de intensidad en cada roce y el juramento "contra bisturí" se me estaba olvidando. Y se me terminó de olvidar cuando sentí sus labios en mi cuello.

-. Vendrías conmigo- asentí como una estúpida y él me sacó de la discoteca.

Fuimos hasta un hotel y pidió una habitación y como dijo una de esas brujas que tengo como amiga, en ese elevador terminé besándome con Anthony de lo mejor. Me arrinconó contra el espejo de ese ascensor y sus manos fueron a mis piernas y las mías estaban en su cabello, cuello y nuca.

Este hombre me hacíahacía replantearme todos mis juramentos y promesas.

Las puertas se abrieron y él me soltó y tomándome de la mano nos llevó a la habitación. Una vez dentro, no me dio tiempo de dudar si era correcto o no.

Me besó con tal intensidad que marmareó.

Era un hombre ardiente que me encendía de tal forma que me sentía acostada del mismo sol. Necesitaba algo con urgencia y mi húmedad entre las piernas lo confirmaba al igual que su entrepierna me demostraba como lo ponía yo.

Me tomó de una manera, que tuve que aferrarme a sus caderas con mis piernas mientras él me acariciaba el trasero bajo la mini falda. Mis manos lo aferraban a mi cuerpo, mientras mis piernas lo pegaban más a mi para así poder tener tan preciada fricción que me volvía loca.

Lo sentí caminar y depositarme en la cama. Nunca se perdió el contacto visual y mientras más lo miraba más me encendía. Ese magnetismo me iba a volver loca.

Me tomó una de las piernas, y su manos fue de mi pantorrilla hasta el pie, ese toque me encendió de tal manera que para reprimir un gemido, mordí mi labio inferior.

Poco a poco me despojó de mis zapatos y las medias, separó mis piernas y trepó en la cama quedando en medio y se inclinó para besarme, mientras nuestros labios danzaban en esa ya muy conocida danza, sus manos fueron a mi camisa y desató el nudo, procediendo después a desabrochar los botones.

Mis manos no se quedaron quietas y se dedicaron sacar su camisa de los pantalones y a deslizarlas por debajo de la tela. Sin duda no me había equivocado tenía ese cuerpo duro pero no en exceso, estaba algo suave tal y como me gustaban. Le quité la camisa a la vez que él me despojaba de mi falda. Él mismo se libró de sus pantalones junto con sus boxers y de lavergüenza aparté la mirada.

Mi madre! Eso estaba enorme!

Decidí que amaba el bisturí en ese momento.

-. Eres...?- dejó la pregunta en el aire.

Tragué grueso y asentí.

-. Si... soy virgen- me miró de hito en hito y luego asintió-. Mira... lo siento si...- traté de excusarme, muerta de vergüenza.

Que lindo Isabella!

-. No te preocupes, ya que estamos aquí, ten aseguro que iré suave y que lo vas a disfrutar- me sonrió y se aproximó a mi para besarme con esa maestría que él tenía. Todas mis dudas y miedos por el tamaño de su miembro se fueron por el caño.

Él se colocó sobre mi, directamente su pene entró en contacto con mi entrepierna empapada ycubierta aún por las ahora moletas bragas de encaje negro-. Creo que ésto nos incómoda- asentí mientras él con dedos hábiles, me las quitaba pero sus dedos volvieron rapidamente a mi calor y me hizo saltar y gemir.

-. Anthony!- esosdedoss largos se encargaron de acariciar mi centro de tal manera que misgemidos ya no los podía acallar, su otra mano fue a mi sujetador y de una de las copas, liberó uno de mis pechos y apoderó de mi pezón con sus labios-. Dios!- la combinación de sus dedos frotando mi clítoris a un ritmo constante y enloquecedor y la succión de mis pechos me llevaron al máximo y la sensación de que algo iba a explotar se presentó ante mí como un aviso y cuando explotó, fue lo más maravilloso que existe. Todos los colores se mezclaron mientras yo subía y subía hasta que terminé suspendida con un agudo gemido.

-. Oh mi Dios!- jadeé y lo miré a los ojos, estaba mirándome fijamente con una gama de sentimientos y emociones en esos ojos. Me sentí sobrecogida y eso no me gustó. Ese hombre me miraba con tanta intensidad que me intimidaba. Parpadeé desviando la mirada y lo sentí acomodarse entre mis piernas-. Espera! No me estoy cuidando- me apresuré a decir.

-. No te preocupes, tengo protección- asentí y lo vi ponerse de pie y tomar un preservativo y ponérselo.

Se colocó de nuevo sobre mi y me besó.

Sus manos me despojaron de mi sujetador y mientras me besaba fue entrando en mi cuerpo, sentía que separaban y el dolor era grande. Entró en mi cuerpo de un solo golpe y el aire se me atoró en la garganta.

-. Oh!- él me volvió a besar al igual que besó mis lágrimas, gesto que me pareció muy emocional e íntimo. Este hombre me confundía. Suerte que sólo sería una noche.

-. Tranquila Marie- acarició mis mejillas y luego me besó con tanta devoción y ternura.

Tratanndo de no sentirme tan avasallada por su beso, sus caricias y su ternura, cambié la intensidad del beso a lo que él se acopló y como el dolor se había disipado, envolví mis piernas alrededor de sus caderas y el inició ese vaivén que me llevó hasta lo más alto.

-. Eres muy estrecha- sus músculos estaban tensos por el esfuerzo-. Madre de Dios!- sus embestidas eran contundentes y cada vez daban en un lugar de mi anatomía que me volvía loca.

-. No te contengas- gemí y me aferré a sus hombros a la vez que él perdía el control de tal manera que embistió mi cuerpo con frenesí-. Ah! Anthony! - en la habitación se escuchaban nuestros gritos y gemidos-. Más!- entraba en mi con fuerza y a mi no me importaba nada más que no fuera fundirme co este hombre.

-. Marie!- el orgasmo estaba cerca, mi cuerpo se estaba convulsionando antearremetidasarremetidas y no creía aguantar más-. Córrete conmigo Marie!- empujó una y otra vez con mmovimientos frenéticos que me llevaron al nirvana...

Mi cuerpo se convulsionó y envuelta en esas maravillosas sensaciones lo sentí culminar y morder mi hombro cosa que me volvió loca y sus leves acometidas como también sua dedos acariciando mi clítoris me hicieron explotar de nuevo.

-. Ten piedad de mi!- lo sentí besarme el cuello y luego mis labios.

-. Eres preciosa- besó mis ojos y mientras me iba calmando, el cansancio y el sueño se apoderó de mi.

-. Anthony...

*********Bella y la Bestia***********

Salía de la clínica de fertilidad para ir a mi trabajo, todo había salido como lo tenía previsto. Ahora solo faltaba esperar para saber si estaba embarazada y yo rogaba a Dios que si.

Llegué a mi oficina y el señor Cullen ya estaba allí. Verlo me recordó a la conversación que tuve ayer con las chicas. En donde me decían que Anthony lesrecordabaa a mi jefe.

Pero no, al señor Cullen no le gustaba viajar. Creo que no le gustaban los aviones.

Algo que me llamó la atención del comportamiento de mi jefe era la contención y también me estaba afectando, ya que eso solo lo sentía con él, pero er bastante incómodo.

Y dale otra vez con esa palabrita.

Pov. Edward.

-. Cullen!- contesté.

-. Todo salió como ordenaste. Solo falta esperar para ver si está embarazada.

Por lo menos eso había salido bien.

Todo se arruinó cuando Carlisle me mandó a buscar. Siempre que pisaba Europa lo hacía. Algún dia me dejaría tranquilo?

Gracias espero les guste. Perdonen los errores y espero me digan que les parecio. Gracias!