Hola. Si, me he desaparecido. Lo sé.
Lo siento.
Pero para compensar... Bueno nos leemos abajo.
Crepúsculo no me pertenece. Solo la trama y esta obra está registrada en safe creative.
Pov. Bella.
Su rostro era una mueca de incredulidad. Mi intención no era llegar a esos extremos, pero quería saber cuál sería su reacción.
- Bella, amor no es necesario llegar a los extremos- intentó acercarse.
¡Perfecto!
Lo tenía donde quería.
- Ya sabes, Edward. O cambias o te de...- unos gritos me interrumpieron y el ruido que hace un arma cuando le quitan el seguro me alarmó.
¡Mierda!
- Anthony- dije y abrí la puerta de la habitación.
Bajé las escaleras rápidamente y cuando llegué a la sala de estar, quedé en shock.
Edward, que estaba detrás de mi, corrió hasta su hijo que estaba en el suelo tomándose el abdomen con fuerza. Sus manos estaban cubiertas de sangre.
- No dispares papá, por favor- rogó abrazando a Anthony.
- ¡Intentó matarte! - gritó Carlisle, fuera de si.
Entonces... mi padre podía tener razón.
Carlisle, era alguien peligroso.
-¡Es mi hijo! - los ojos de Edward, estaban cristalizados-. Si le haces daño, olvídate de que tienes uno- amenazó.
En ese momento, Carlisle, bajó el arma.
- ¿ Quién es la madre de él? - preguntó despectivamente.
Eso si que quería saberlo.
- Es...- justo cuando iba a hablar, un gemido de dolor de Anthony, lo hizo prestar atención a su hijo. -. Necesita ayuda. Isabella, por favor- con paso rápido me acerqué a ambos y acaricié la frente de Tony.
- Raymond, ayúdame a llevarlo a su habitación, por favor - el antes mencionado hizo una mueca de disgusto, pero cumplió con su trabajo. Edward, también iba a ayudar, pero Carlisle lo detuvo.
- Tu y yo vamos a hablar y me vas a contar todo. Si no lo haces lo voy a matar y me va a importar un bledo lo que pase- le señaló a Edward, el despacho en el que me había dicho de groserías anteriormente y mi esposo lo siguió.
Tenía mucha curiosidad sin embargo, yo quería que me lo dijera él porque quisiera hacerlo y no escucharlo como una vulgar cotilla.
Llegué a la habitación de mi... hijastro.
Sonreí.
Quién se lo iba a imaginar.
- ¿ Qué tan grave es?- pregunté yendo al baño a lavarme las manos. Raymond, ya tenía todo listo.
- Sólo unos hematomas y la herida abierta- asentí y vi a Anthony, estaba muy pálido.
- Vale, veamos...- empecé a quitar la sangre de su piel. Al parecer Raymond, le había roto la camiseta.
- Mi madre se llama... ¡ah! - se quejó cuando pasé un poco de alcohol para desinfectar-. Victoria Sutherland, es lo peor... ¡oh mierda! - volvió a quejarse.
- Lo siento - susurré.
Así que su madre se llama Victoria Sutherland.
- No te preocupes... ojalá tu hubieses sido mi madre- mis ojos se anegaron de lágrimas. Él estaba llorando. Me partía el alma verlo así. Tan roto.
- Puedo serlo si quieres- me sonrió y terminé con los últimos puntos. -. Te quiero mucho- me quité los guantes y me acerqué para acariciar su cabello rizado.
- Y yo a ti- asentí. Aparté sus lágrimas y luego me puse de pie.
Fui a lavarme las manos y Ray, me ayudó con el botiquín-. ¿ Quieres un poco de pastel?- asintió.
Fui hasta la cocina y mientras abría el frigorífico, me puse a pensar.
¿Edward, tuvo a Anthony, en un arrebato hormonal adolescente?
A los diecisiete años, Edward, ya estaba saliendo de la universidad.
Era mucha información.
¿Por qué Anthony, tachaba a su madre como la peor? ¿Qué le habrá dicho esa mujer para que quisiera matarnos? ¿Qué lo habrá hecho cambiar de opinión?
Edward, Edward, Edward.
Cuantas cosas me ocultas.
¿La madre de Anthony lo habrá lastimado?
Lo más probable.
Suspiré y tomé el plato con el pastel.
Regresé a la habitación con el trozo se cheesecake y un tenedor.
Me senté a su lado y por más que me reprimí y traté de disimular, él lo notó.
- Pregúntame y yo te responderé en la medida de lo posible- suspiré.
- ¿Por qué dices que tu madre no es buena?- sonrió sarcástico e hizo una mueca de dolor.
- Es una perra- dijo mirándome a los ojos y me sorprendí.
- Es tu madre...- le recordé escandalizada por sus palabras.
-Lastimosamente. Está loca. No es una buena madre. Yo le creí sus mentiras. Nunca me supo cuidar, no era una mujer que debía tener hijos. Hay mujeres que deben ser madres y lo desean como tu, pero hay otras que paren porque no les quedó de otra y esa es Victoria- Wow. Me había quedado en shock dos o tres veces hoy.
Es que... ninguno de los dos a esa edad estaba preparado para esa responsabilidad.
Eran unos críos.
Ella con toda la responsabilidad a cuestas y eso de la depresión post parto... Ver su vida arruinada por un bebé.
- Debes entenderla, a esa edad lo más probable es que tenía miedo, era muy joven y un bebé a esa edad... Además Edward, no estuvo con ella y...- me interrumpió su carcajada.
¿Qué rayos le pasaba?
- Isabella...- dijo un poco más calmo-. Victoria, tiene cuarenta y ocho años. Si no estaba preparada para tener hijos a esa edad, pues no lo iba a estar nunca.
Muchas gracias por leerme. No había escrito porque no tenía inspiración. Fue un placer escribirles.
Aquí se deslumbran muchas cosas.
Cuando lleguemos a el review número trescientos haré una maratón.
Bueno también quiero que se pasen por una historia original mía sobre licantropos en Wattpad
Es la historia de Silver Martins, una licántropo que sufte de discriminación por au tono de piel y él que más la molesta es el Alfa quien terminará siendo su compañero.
Se llama.
Solo para Mi.
Danielle-Franks.
Ese es mi nombre de usuario.
Nos leemos pronto.
