Hola buenos días.

Gracias por ayudarme a llegar a los 300.

Crepúsculo no me pertenece. La trama si, y está registrada en safe creative.

Pov. Bella.

"Bella, Victoria, tiene cuarenta y ocho años..."

Cuarenta y ocho años. ..

Esa mujer...

Eso era violación. Edward, sólo tendría diecisiete o dieciocho años.

No, no, no.

Bueno a menos que tuviera una fijación o alguna atracción hacia las mujeres mayores. En ese caso... ¿le gustaría mi madre?

No lo creo...

Me llevé ambas manos a la cara.

Estaba siendo paranoica.

- Isabella... te aseguro que no es lo que estás pensando- se acomodó en la cama e hizo un gesto de molestia.

- Entonces ¿Qué es?- no sabía ni qué pensar. Edward y su pasado estaban por volverme loca-. ¿ Por qué lo odia? ¿Por qué tú la detestas? ¿Le hizo algo a Edward? ¿Qué hizo para que la odiaras? Tengo tantas preguntas... pero Edward, no me dice nada. He tratado de... de ayudarlo, quiero que confíe en mi y me diga lo que le pasó. Lo amo tanto...- ya no podía más.

Había llegado a mi límite.

Sentí sus manos acariciando mi cabello. Ya que no podía moverse mucho.

- Isabella, solo voy a responderte lo que a mi concierne ¿vale?- asentí.

- Vale- sollocé y me enjugué las lágrimas-. Siento mucho que me veas así- negó con la cabeza y me hizo un espacio en la cama.

Me acomodé en la cama y él se las arregló para colocar su cabeza en mi regazo.

- Bueno... mi madre no odia a Edward, ella lo ama... bueno a su manera y está "molesta" porque la dejó por así decirlo- iba a preguntar la razón, pero me lo impidió e hizo que le siguiera acariciando el cabello. Era igual a Edward-. La detesto, porque me hizo mucho daño. Se aprovechó de mi inteligencia y me utilizó para su beneficio. Yo... culpaba a Edward, por lo que había tenido que pasar. Pensaba que si él no hubiese dejado a Victoria, ella no me hubiese lastimado y en parte sería asi. Ella no lo hubiera hecho. Por eso quise acabar con él. Ahora sé que él hizo lo correcto. Debía irse- sus ojos se anegaron de lágrimas. Las sequé y besé su frente.

- ¿ Por qué no te llevó con él? - pregunté con un hilo de voz.

- Lo intentó y para que te hagas una idea... la cicatriz de su rostro es muy pequeñita, al lado de lo demás que le hizo por intentarlo. Luego ella...- no pudo seguir hablando, porque la puerta se abrió con un golpe horrible y por ella entró un destrozado Carlisle. Sus ojos estaban llenos de lágrimas.

Edward, lo seguía de cerca y el dolor en su mirada, me destrozó.

-No le hagas daño, por favor- rogué. Ya mucho había tenido que pasar. Todos habíamos pasado por mucho.

- Anthony, nos vamos- él asintió y lo ayudé a ponerse de pie.

- Recuerda que lo prometiste- dijo Edward, a Carlisle.

- Anthony- sollocé y cuando estaba ya de pie, lo abracé y él a mi.

- Gracias por cuidar de mi, mamá- susurró a mi oído y una calidez me envolvió. Nunca nadie me había llamado mamá.

- Lo hice con gusto- besé su mejilla y me separé para buscar una camiseta y un abrigo.

Tomé una camiseta blanca y un abrigo gris a juego con su chandal.

Lo ayudé a vestirse y con una sonrisa de agradecimiento hacia mi, se dirigió hasta Carlisle.

- Vas a estar bien, cualquier cosa yo iré por ti- prometió Edward, abrazándolo.

Me pregunté por qué Edward no querría a nuestro bebé si fuese un varón. Se notaba que adoraba a Anthony. ¿Por qué no podía querer a mi bebé?

Negué con la cabeza y acaricié mi vientre. Yo lo amaría. No era suficiente, pero trataría de hacerle feliz.

Se separaron y Carlisle, se dirigió a mi.

- Ven conmigo, Isabella- me dio espacio y yo le obedecí.

Le sonreí a Anthony, y apreté su mano.

Miré a Edward, y su rostro estaba alarmado.

Seguí a Carlisle y fuimos al mismo despacho de hace un rato.

- Isabella... siento mucho lo de hace un rato en serio. No sabía lo que había pasado y sé que Edward, se lo buscó. Yo sé que tu eres la felicidad de mi hijo y siento mucho en verdad que no sepa cómo reaccionar. Solo pido que me disculpes, estaba fuera de mi. Ver a Edward, en una cama sin despertar... me puso frenético.

Asentí.

- Está bien, Carlisle- sonrió y se secó las lágrimas-. Yo trato de entender a Edward, pero no puedo. No cree que yo lo ame y me tiene como la peor.

-Se que lo amas. De otra manera no estarías aquí. Y la peor no eres. Esa es la madre de Anthony y a esa perra la voy a matar...

Así empieza la maratón.

Estoy algo o muy molesta. Porque mal interpretaron mis intenciones. Recuerdan la maratón del capitulo 200? Bueno. Esa vez yo dije que cuando llegaramos a los doscientos- Pensando en que tenía que publicar como dos capítulos más para poder llegar- haría un maratón. Jamás pensé que me dejarían tantos comentarios. Repito yo pensaba publicar hasta llegar a los doscientos y luego poder hacer la maratón, pero ustedes me regalaron los reviews que faltaban.

Ahora como vi, lo que pasó la vez anterior quise saber si pasaría de nuevo y me doy cuenta si. En caso tal de no lograrlo, igual hubiese seguido publicando para llegar a los trescientos y hacer el maratón. Yo leo todos sus comentarios y los agradezco mucho.

No estoy probando a nadie y escribo porque me gusta y quiero terminar mis historias en la pagina.

Otra cosa.

Termino las dos historias que me faltan de aquí y ya no publicaré más en fanfiction y no es por el comentario, sino porque quiero dedicarme a mis historias propias con mis propios personajes. Eso está por mi cabeza desde hace mucho tiempo.

Gracias por leer. Nos leemos antes de las seis.