Y así fue como Mabel consiguió una cita con Roberto.
Mabel llego más tarde a su casa, a la hora que se suponía que tenía que haber llegado si hubiera pasado toda la mañana en la escuela, de esa forma sus padres no se podrían dar cuenta de nada. Solo faltaba sortear Dipper, esperaba que él lo regañara, que le preguntara donde había estado y que la volviera a regañar cuando le respondiera, tal vez si le prometiera que no volvería a hacerlo y lo acompañara a la exposición de ufología que se realizaría el fin de semana podría amortiguar el golpe.
Entro a su casa.
- ¿Hola?, ¿Dipper?, ¿mama?, ¿papa?, soy Mabel ya llegue
No contesto nadie. Fue a la cocina por algo de tomar y vio una nota pegada al refrigerador.
Dipper Mabel, salimos a comprar despensa, no tardamos. Si tienen hambre hay sopa en el refrigerador.
Atte. Mama y papa.
Bueno eso explicaba donde se encontraban sus papas, pero ¿y Dipper?
- Hola Mabel – era una voz detrás de Mabel.
Mabel se sorprendió y se giró.
- Hola Dipper – dijo Mabel con un tono de voz avergonzada.
- ¿Dónde estuviste Mabel?, cuando la maestra llego ya no estabas y no te pude encontrar en todo el transcurso del día – Dipper fruncía el ceño.
- Lo siento Dipper, todo paso tan rápido, cuando me di cuenta ya estaba fuera de la escuela patinando con un compañero. Se llama Roberto me invito a salir y…
- ¿Acaso estas demente?, ¡escaparte de la escuela! ¡Y con un total desconocido!, ¡Pudiste haberte herido!
- Si lo sé, es solo que ese chico, es increíble.
- No Mabel, es una tontería.
- De verdad lo siento Dip, por favor no le digas nada a mama y a papa. – los ojos de Mabel se mostraron tiernos como perro, trataba de ablandar el corazón de su hermano. Dipper suspiro.
- No Mabel, tienes que aprender a responder a tus actos, ya no eres una chiquilla.
-No lo volveré a hacer Dipper, te lo prometo. Mira para compensarte que tal si vamos a la exposición de ufología que tanto deseabas desde hace tiempo. Yo invito – La sonrisa y los ojos de Mabel mostraron una profunda sinceridad, mostraba arrepentimiento.
- No Mabel, no lograras convencerme con nada.
Mabel siguió tratando de convencer a su molesto hermano. Pero Dipper no cedía, le interesaba la seguridad de su hermana y ella tendría que aprender a no meterse en problemas.
Sin embargo después de muchos pucheros y dobles y triples juramentos, Mabel logro convencer a su hermano.
- ¡Ay! Mabel – dijo Dipper, quedándose un poco pensativo – está bien. Pero tendrás que presentarme con ese tal Roberto. No dejare que andes en malas compañías.
Transcurrió una semana. La escuela empezaba a dejarle tarea a los dos gemelos. Dipper conoció mas a Roberto y se convenció un poco de que no era tan mal chico aunque preferiría que no se juntara tanto con su hermana. Trataba siempre que lo veía cerca de ella apartarlo diciéndole a Mabel que requiera su ayuda.
Mabel por otro lado había quedado en salir a ver una película con Roberto el domingo. La emoción inicial al conocer a Roberto había pasado y ahora ella esperaba encontrar algo más en ese chico.
Por otro lado veía a Dipper muy disperso y con una cara que mostraba una increíble preocupación, como si tuviera que resolver un problema muy importante. Sin embargo cuando le preguntaba si todo estaba bien Dipper le regresaba una sonrisa diciéndole que todo estaba bien. El día de su cita lo encontró especialmente ensimismado, llevaba ya horas sentado viendo a través de la ventana. Trato de animarlo con algunas bromas y al parecer funciono porque Dipper sonrió mucho rato.
Roberto toco la puerta. Mabel se dirigió rápidamente a abrirla, esperaba con ansias el poder pasar su cita con él.
- ¿Qué tal Mabel? ¿Lista para una gran cita?
- Hola Roberto, por favor pasa, espérame tantito solo necesito terminar de peinar mi cabello
Roberto pasó y se sentó en la sala.
- Claro, todo lo que tú quieras.
Mabel tardo unos cuantos minutos para poder arreglarse, después se despidió de sus padres y de Dipper.
Mabel y Roberto fueron al cine, escogieron una película romántica.
-Dos boletos por favor – dijo Roberto a la vendedora
- si claro, son $20.
Mabel suponía que Roberto era un caballero y que se ofrecería a pagar los boletos o al menos se dividirían a la mitad, sin embargo el solo se volteó a observarla cuando la vendedora pedía el dinero.
- Mabel ¿podrías pagar? No traje suficiente dinero.
- ¿Cómo?, entonces como esperabas venir al cine.
- Lo sé, es solo que tuve un pequeño problema en mi casa. Por favor, te lo compensare después.
- Esta bien.
Los dos se dirigieron a la sala y se acomodaron en sus respectivos. La película comenzó, trataba sobre un típico romance que comienza entre dos amigos de hace mucho tiempo y después de muchos fracasos amorosos se dan cuenta que son el uno para el otro. De repente Roberto estiro los brazos levantándolos y bostezando, cuando los dejo caer rodeo a Mabel con un abrazo.
Pasaron algunos minutos más de película. Roberto dejo de abrazar a Mabel y sutilmente le puso la mano encima de su pierna. Mabel no le gusto eso pero decidió no hacer nada.
Pasaron algunos minutos más.
- Sabes Mabel, hay algo que tengo que decirte si queremos continuar conociéndonos.
- Emmmm claro, puedes decírmelo lo que quieras– esas palabras despertaron en Mabel una pequeña preocupación. La última vez que un chico le dijo eso, resulto ser un montón de gnomos apilados que querían casarse con ella para no dejarla escapar jamás. Roberto miro a los ojos de Mabel y suspiro.
- No soy humano, de hecho ni siquiera soy de este planeta, soy un extraterrestre de un planeta muy lejano que fue enviado a este planeta para estudiar la forma de reproducción de los terrícolas.
Los ojos de Mabel se abrieron como platos y su boca quedo abierta varios segundos, no decía nada.
- ¡Es broma Mabel!, vamos ¿un alienígena?, eso es ridículo – Roberto empezó a reír. Mabel también reía pero en realidad solo lo hizo con condescendencia, no disfruto la broma. Ella ya había visto demasiadas cosas raras y cualquier cosa se le hacía posible.
Acabo la película y salieron del cine, la puerta estaba cerrada.
- "Bueno a fallado un poco, pero esta es su oportunidad de redimirse"
- Mira Mabel la puerta está cerrada.
- Ah, si – dijo Mabel esperando que el abriera la puerta.
- Por favor – dijo Roberto. Mabel espero a que Roberto abriera la puerta pero los segundos pasaban y eso no ocurría.
- ¿Y bien?
- ¿Y bien qué?
- ¿no abrirás la puerta?
- ¡¿Qué?! ¿Abrirla yo?, pero si tu…
- Por favor Mabel.
Mabel totalmente enojada le abrió la puerta.
Roberto convenció a Mabel de caminar por el parque. Ella acepto con la esperanza de que aquella cita no fuera tan mala como había sido hasta el momento. Caminaron a través de árboles en un lugar muy pacifico, el sol empezaba a ocultarse y soplaba un viento refrescante. Los pájaros cantaban y se escuchaba a lo lejos un rio que provocaba en conjunto un ambiente relajante y romántico.
-"Tal vez él no sea tan malo, quizás solo estaba nervioso, o quizás solo tenga una cuantas malas costumbre que después podría cambiar. Después de todo nadie es perfecto, ¿no? "– pensaba Mabel.
De repente Roberto se detuvo y sin que ella lo previera se le acerco a sus labios tan rápido como un rayo y fundió sus labios en un beso.
Mabel no sabía que pensar. La cita había sido muy mala para que ella pudiera disfrutar un beso. Roberto tomo a Mabel de la cintura y después empezó a subir ligeramente la mano derecha hacia el pecho de Mabel y la izquierda la empezó a bajar cada vez más cerca del área intima de Mabel. Ella al ver lo que tramaba, lo empujo.
- ¡¿Qué te pasa?! – Mabel exploto, ella ya había aguantado suficiente. Desde que comenzó la cita él no había sido más que un grosero, impertinente y majadero.
- Vamos no digas que no quieres.
Mabel le planto la mano en todo el rostro de aquel pelmazo.
- No te pongas así Mabel, solo pensé que…
- ¡Solo pensaste en ti! eso es lo que has hecho en toda la tarde. ¿Sabes qué? ya me arte, me voy.
Mabel se dio la vuelta y empezó a caminar furiosa no quería saber nada de ese chico. Había sido la peor cita de su vida.
- Oye tú no puedes hacer eso, ¿sabes quién soy?
Escucho Mabel a lo lejos pero no respondió, solo se alejó totalmente furiosa y se dirigió a su casa.
Espero hayan disfrutado este capitulo.
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Un abrazo y nos vemos pronto.
