Título: Casualidad

Autora: Symbelmynne

Capítulo: Ayudante del Sheriff

Palabras: 2,773

Capítulo:2/?

Parejas:Regina Mills/Emma Swan

Summary:Fue una noche que quedó en su recuerdo. Hasta que Henry trae a alguien de fuera de Storybrooke con él. ¿Cómo aceptar quién es esa mujer y unirla a su recuerdo?¿O simplemente va a olvidar finalmente ese recuerdo para luchar contra esta mujer? SQ fic. Va a tener partes AU

Rating: M

IMPORTANTE: Once Upon a Time y sus personajes no me pertenecen.

Voy a estar publicando 1 vez por semana.

Mientras la historia no diga Complete en Fanfiction, va a ser continuada


Ayudante del Sheriff

El mismo día que Regina hablaba con Gold, Emma estaba escuchando atentamente a Graham, el Sheriff de Storybrooke, ofreciéndole el puesto de su ayudante.

No le vendría mal, ya que se estaba quedando sin dinero.

Aunque no sabía bien cómo reaccionaría Regina.

Volvió hacia Granny`s a pensar en el ofrecimiento, y recibió las miradas de todos los días. Después de los primeros tres días en Storybrooke, alguien se sentó con Mary Margareth a hablar y averiguó quien era la nueva rubia en el pueblo.

El rumor había corrido rápidamente, y todos esperaban ver el momento en que Regina Mills se cansara de jugar a la familia con Emma Swan.

"Te veo pensativa" dijo Ruby cuando la vio sentarse. "¿Ya explotó?"

"¿Hicieron una apuesta?¿Por eso es que me preguntas todos los días y a toda hora si ya explotó?" preguntó Emma confundida.

"Es probable que lo hubiéramos hecho" dijo Ruby dejando rápidamente un chocolate caliente con crema y canela al frente de la rubia antes de alejarse.

En ese mismo momento, la puerta del café volvió a abrirse y todos giraron para mirar a Regina que entraba enojada en ese mismo lugar y se sentaba al lado de Emma.

"¿Cuál es tu problema?" preguntó la rubia preocupada cuando la mira. Regina, giró y clavó sus dos ojos marrones en los verde de Emma pensando. ¿Ella realmente podría romper la maldición?

"Nada" respondió Regina después de inspirar profundamente. Emma no tenía la culpa, simplemente, de haber aparecido en Storybrooke a romper una maldición de la cual no sabía absolutamente nada. Porque de eso estaba segura, no podía romper una maldición de la cual no sabría nada. "¿Y a ti?" preguntó bajando la voz.

"Oh, creo que tendríamos que hablar esta noche" dijo Emma

"De acuerdo" dijo Regina preocupada. ¿Se habría enterado de la maldición? "¿Vienes a cenar esta noche?"

"Si" dijo Emma sin darse cuenta de que todos habían escuchado claramente la última parte de la conversación, y que además, habían hecho silencio desde que Regina había entrado. "Si no te molesta, pasaré a buscar a Henry por la escuela y lo llevo a tu casa"

"De acuerdo, me parece muy buena idea." dijo Regina mirando hacia adelante. No había pedido nada, solo quería asegurarse de que Emma estaba todavía en Storybrooke, porque por alguna razón, con la novedad de la maldición y su mente, pensó que Emma habría decidido irse ya que no había pasado nada entre ellas. Y sin embargo, seguía sintiendo cosas que últimamente solo calentaban más su corazón.

E&R

El sr. Gold se quedó pensando en la conversación que había tenido con Regina. ¿Qué más podría cambiar la presencia de Emma en Storybrooke? Él recordaba cada cosa de su pasado en el Bosque Encantado y recordaba, claramente como si fuera algo vivido todos los días, la forma en que Snow White le había dicho el nombre. "Emma" repitió antes de seguir anotando números en sus cuadernos.

E&R

Regina podía decir claramente que la presencia de Emma en la vida de Henry y ella les había cambiado.

Lo notaba cuando volvía todas las noches a su casa y los encontraba a los dos inmersos en las tareas de Henry. Ni siquiera podía negar que la presencia de la rubia en su vida había hecho que se relajara mucho más. Aunque cada vez sentía otros tipos de rigidez en su cuerpo que no tenían nada que ver con el tema de la maldición o de dominar a todos en ese pueblo. Además, ¿cuándo dejó de importarle dominar a todos en Storybrooke? Estaba comenzando, incluso, a ver un poco difuminados los límites de la maldición. O entender lo que su viejo yo mágico en el Bosque Encantado sentía.

"¿Estás bien?" preguntó Emma quien se había acercado a Regina al verla dejar de cortar las verduras para la cena y con la mirada perdida en la ventana.

"Si, gracias" dijo Regina mirando a Emma con una sonrisa. "¿Me estoy quemando?" agregó cuando sentía algo caliente en su espalda.

"No" dijo Emma sacando rápidamente su mano de la espalda de la Alcalde.

Regina se quedó mirando la mano que la rubia había sacado de su espalda, ¿ella era la que irradiaba tanto calor?

"Voy a ir a bañarme" dijo Henry. "Ya por suerte terminé todo"

"Eso es porque te ayuda Emma" dijo Regina con una sonrisa.

"Es verdad" dijo Henry confundido dando media vuelta y subiendo las escaleras. Desde que Emma estaba en Storybrooke, su madre comenzó a cambiar un poco, alejándose rápidamente de su idea de la Reina Malvada. Sin embargo, a pesar de que su persona actual se alejaba de la maldad, Henry no podía dejar de pensar en que era la Reina Malvada que había maldecido a todo un pueblo y a muchos personajes de cuentos de hadas a vivir en el mundo real. Sin magia.

E&R

Emma y Regina se mantuvieron en silencio hasta que escucharon el agua correr en el piso superior.

"Me ofrecieron un trabajo" dijo Emma, sobresaltando a la morena quien inmediatamente pensó que era fuera de Storybrooke. La rubia pudo notar que la Alcalde se puso completamente tensa"Quería saber que opinabas."

"¿Dónde es este trabajo?" preguntó Regina temiendo la respuesta.

"Graham me pidió que sea su ayudante. Hubiera dicho que si en el mismo momento porque realmente me está haciendo falta hacer algo. Pero quería consultarlo contigo" dijo Emma notando como parecía que Regina se relajaba.

"¿Tú quieres hacerlo?" preguntó Regina dando media vuelta y mirándola a los ojos.

"Si, por supuesto." dijo Emma "Es algo diferente a lo que he estado haciendo, pero ¿Qué puede haber tan malo en Storybrooke como para tener un ayudante de Sheriff?"

"¿Qué quieres decir con eso?" preguntó la morena sorprendida por la pregunta.

"Bueno...no lo sé realmente. Pero ya llevo aquí un tiempo y no es que lo he visto a Graham salir con las luces encendidas del auto." dijo Emma. "Es maravilloso que todavía exista un lugar así, pero después de todo, Graham pasa mucho tiempo mirando desde la vereda de en frente." concluyó la rubia sin poder explicarse bien.

Si, se sentía celosa de que Graham quisiera o estuviera de alguna con Regina. Igualmente, poco lo había visto en esa mansión desde la noche que llegó a Storybrooke.

"Extraño lo que dices, en realidad, querida" dijo Regina sentándose a su lado. "En mi oficina recibimos demasiadas quejas de robos que han podido ser detenidos a tiempo si nuestro Sheriff se hubiera presentado en el lugar en cuanto lo llamaron."

Emma la miró confundida, sin saber bien que decir.

"Lo que me llama la atención, es que Graham no se haya acercado a mi oficina, que es la que finalmente paga las cuentas de la comisaría para preguntarme" dijo Regina mirando fijamente hacia adelante, evitando los ojos verdes de Emma que la podían hacer pensar con dificultad.

"No quiero meter en problemas a nadie..." dijo la rubia rápidamente agarrando la mano de la morena.

"Pero si quieres trabajar ahí, no hay problema" concluyó Regina.

"¿En serio? Por qué noto un aura de problemas ante tu respuesta." dijo Emma sonriendo.

"Siento...no importa" dijo Regina poniéndose rápidamente de pie y dejando a la rubia con la mano estirada.

"Tengo hambre" dijo Henry entrando en la cocina.


Emma empezó a trabajar al día siguiente en la oficina del Sheriff. Su primer trabajo fue calmar a toda la gente que sufrió daños por el pequeño terremoto que coincidió con el momento en que se puso la placa.

E&R

En ese mismo momento, Regina sintió un mareo y supo, que algo había pasado. Algo que le trajo a la cabeza pequeños momento en el Bosque Encantado con Daniel, pero mezclados con la noche que había compartido con Emma en Boston.

Se quedó mirando su escritorio, confundida.

Sabía entonces que Gold tenía razón, Emma era verdaderamente la Salvadora. Emma podía llegar a romper la maldición.

E&R

Henry, mientras tanto, se preguntaba que plan macabro y silencioso llevaría a cabo su madre para sacar a Emma del medio.

Había entrado a la noche en la oficina de Regina, la que estaba en la mansión, y había podido ver en sus papeles la palabra "Salvadora"

Entonces ella ya sabía que Emma era la salvadora.

Y eso le contó a Archie en su sesión al día siguiente, pero aunque su psiquiatra le dijo que podría haber otra razón, Henry no entendía cual podía ser.


Regina estaba en su oficina, firmando unos papeles, cuando la puerta se abrió de golpe y Emma entró acalorada en su oficina.

"¿Qué sucede?" preguntó Regina poniéndose de pie rápidamente, y caminando hacia la rubia.

Pero Emma no respondió, simplemente se acercó a Regina y agarrando su rostro entre sus manos, comenzó a besarla mientras la empujaba hacia el escritorio.

"No es que me moleste Emma...pero..." comenzó a decir Regina cuando los labios de la rubia comenzaron a atacar su cuello.

Emma no volvió a responder, simplemente empezó a desabrochar la camisa de Regina.

Por lo menos hasta que su celular y el teléfono de la oficina de Regina comenzaron a sonar, casi al mismo tiempo.

Emma contestó sin alejarse de la Alcalde, mirando sus ojos y como ella hacía lo mismo.

"Problemas, ayudante" dijo Regina con una sonrisa triste.

"Lo siento" dijo Emma dejando un rápido beso en los labios de la Alcalde y marchándose.

E&R

"Era un simple ciervo en el patio trasero de una casa" dijo Emma mirando a Graham ofendida. Estaba haciendo algo importante para ella, no necesitaba ser molestada por un ciervo.

"Lo siento. La mujer llamó desesperada" dijo Graham caminando hacia el auto. "Si me hubieras dicho donde estabas, seguramente te habría pasado a buscar."

"¿Cuál es el problema?" preguntó Emma. "Si los dos nos manejamos en distintos vehículos llegaremos más rápido si hay una urgencia verdadera" agregó caminando a su volswagen.

"Emma..." dijo Graham caminando hasta alcanzarla. "¿Querrías dejar por una noche de jugar a la familia con Regina y cenar conmigo?"

"No." dijo Emma ofendida.

"¿Qué es lo que uds. hacen? Porque tu visita hoy a su oficina...parece que hubiera interrumpido algo verdaderamente importante. Regina ni siquiera quiere reunirse a solas conmigo, después de todo el tiempo que estuvimos..." dijo Graham deteniéndose al ver la cara de Emma, era hastío en una sola palabra.

"Si hay alguna urgencia me llamas" dijo Emma dando media vuelta y subiendo a su auto.

E&R

Regina se encontraba escuchando a Mary Margareth hablar del extraño comportamiento de su hijo en la escuela.

"Ni siquiera el libro lo está calmando..." agregó al final.

"¿El libro?" preguntó Regina volviendo a la realidad.

"Yo le di ese libro de cuentos de hadas" dijo Mary Margareth poniéndose colorada. "Y antes estaba convencido de que todos en este pueblo somos personajes de ese libro y que estamos aquí por una maldición y ahora...cuando le digo algo al respecto, me responde que el libro no está cambiando a pesar de que nosotros si."

"¿Y en ese libro quién se supone que es ud.?" preguntó Regina

"Él cree que soy Snow White" dijo Mary Margareth.

"O sea..." dijo Regina con una sonrisa que sorprendió a la maestra. "Que yo fui la que realizó esa maldición que nos trajo a todos aquí. Porque tengo un odio desproporcionado en su contra."

"Eso es lo que el cree, sra. Mills" dijo Mary Margareth.

"No hay problema. Veré que puede estar sucediendo." dijo Regina poniéndose de pie.

Mary Margareth vio como se acercaba a la puerta, y antes de pensar bien las cosas, habló.

"Él cree que ud. está cambiando" dijo la maestra. "Cree que por alguna razón, está dejando de ser malvada. Y no sabe si se va a poder romper la maldición o no."

Regina volvió a sonreír y miró a Mary Margareth.

"Cómo siempre, ud. hace las cosas, sin pensar en las consecuencias." dijo la Alcalde antes de dejar la oficina y pensando en el porque había dicho eso.

E&R

"¿Qué fué lo que pasó hoy?" preguntó Regina esa misma noche, mientras Henry se bañaba.

"Un ciervo entró en el patio trasero de una casa, según Graham eso es algo que considera que el Sheriff y su ayudante trabajen juntos" respondió Emma.

"No eso." dijo Regina sentándose cerca de la rubia. "Lo que pasó en la oficina"

"Oh..." dijo Emma mirando a los ojos marrones de Regina. "Estaba...necesitando...volver a besarte"

"¿En serio?" preguntó Regina. Nunca nadie había necesitado de ella, no de la manera en que Emma estaba describiendo.

"Sé que no debería haberlo hecho...que quizás te haya asustado..." continuó Emma. "Pero...sentía la necesidad de volver a sentirte."

"Emma..." dijo Regina acercando su rostro al de la rubia. "Vas a ser mi destrucción" dijo antes de tocar suavemente con sus labios, los de la Salvadora.

El beso suave, y corto, porque los pasos de Henry bajando la escalera hicieron que se separen.

Las dos se miraron a los ojos antes de que Regina se levantara a terminar con la cena.

Ninguna de las dos, sin embargo, sintió el pequeño temblor que recorrió cada casa de Storybrooke.

E&R

Emma no pudo quedarse a seguir la "conversación" con Regina ya que Henry dijo que se sentía mal, y por Henry las dos hacían cualquier cosa.

Mary Margareth la esperaba nerviosa en la cocina.

"¿Qué sucede?" preguntó Emma cuando vio la cara de susto de Mary Margareth.

"¿No lo sentiste?" preguntó la maestra mirando a la rubia con algo más que susto, algo como reconocimiento.

"¿Qué cosa?" preguntó Emma dejando su chaqueta roja de cuero en una percha junto a la puerta.

"El temblor" dijo Mary Margareth.

"No, no lo sentí" dijo Emma. "Qué raro que nadie haya llamado a la oficina del Sheriff para decirlo."

"Creo que fue porque no debe haber causado daños. Graham está interesado en ti, ¿lo sabías?" preguntó Mary Margareth.

"Por eso es que está constantemente llamando por urgencias que no lo son" dijo Emma sentándose al lado de la morena.

"Es obvio, también, que a ti no te interesa" dijo Mary Margareth.

"Por supuesto que no me interesa. No es mi tipo de...persona..."

"¿Qué quieres decir?" preguntó Mary Margareth

"Que no me gustan los hombres" dijo Emma

"Tienes un hijo" dijo Mary Margareth mirándola confundida.

"Fue una relación que pensé que era perfecta. Con un hombre, si. Pero siempre tuve la confusión." dijo Emma poniéndose de pie. "Hasta mañana"

"Hasta mañana" dijo Mary Margareth quedándose despierta un rato más.


Esa noche, cada habitante de Storybrooke soñó con algo extraño. Sus últimos momentos en el Bosque Encantado, antes de que un humo negro y violeta los cubriera.

Cada palabra de la última hora en ese lugar, quedó registrada en la memoria de cada habitante de ese pequeño pueblo en Maine.

Incluida esa mujer, que dormía en el mismo departamento que Emma Swan. Esa mujer que recordaba como se había despedido de su hija, y como había encontrado a James herido mortalmente en la habitación donde un armario había salvado a una pequeña niña que volvería en el futuro a salvarlos de la maldición.

Una maldición lanzada por la Reina Malvada que se quedó mirando a la pareja que la había alejado del trono.

Una Reina Malvada que también estaba soñando con eso en su cama, sintiendo que todo su odio se comenzaba a fundir mientras el humo negro los cubría.


Cuando al día siguiente Emma se despertó, Mary Margareth la miraba con algo que no supo comprender en sus ojos.

La abrazó antes de salir corriendo hacia la escuela.

Emma se preguntó que habría pasado, pero sin embargo no reflejó demasiado su pensamiento, ya que se imaginó llevando a Regina a una cita. Las dos solas. En donde quizás, solo quizás, podrían continuar lo que habían comenzado el día anterior en su oficina.

E&R

Y por no preocuparse demasiado, no notó que todas las personas en Storybrooke, miraban a Regina con miedo o parecían abrazarse como si se reencontraran.

Y tanto Emma como Regina no notaron que su beso la noche anterior había removido ciertos cimientos que comenzaban a desmoronar la maldición.

E&R

El sr. Gold miraba a los habitatantes de Storybrooke, él también había soñado la noche anterior.

Y miraba a Henry observar con atención.

Algo estaba cambiando, los dos lo habían notado.

Algo que tenía que ver con Emma Swan. Y Gold sabía que Emma era quien él había predicho, la Salvadora.

Y Gold sabía que si seguían este camino, eventualmente, la maldición se rompería. Pero no encontrarían a una Reina Malvada de la cual vengarse, porque a pesar de que todos parecían seguir temiéndole, Emma Swan estaba cambiando la forma de ser Regina.

De a poco.


Hello Kitties!

Feliz Navidad!

Nuevo capítulo! Es cortito, pero por lo menos está.

Como verán, no estoy siguiendo la serie al pie de la letra, ya que mi idea principal es distinta.

Espero que estén bien.

Les agradezco las reviews, los follows y los favorites!

Les deseo una muy Feliz Navidad!

Espero publicar la semana que viene!

Besos Kitties!

Lore!