Título: Casualidad
Autora: Symbelmynne
Capítulo: 4 – Cuentos de Hadas
Palabras: 2,228
Capítulo:4/?
Parejas:Regina Mills/Emma Swan
Summary:Fue una noche que quedó en su recuerdo. Hasta que Henry trae a alguien de fuera de Storybrooke con él. ¿Cómo aceptar quién es esa mujer y unirla a su recuerdo?¿O simplemente va a olvidar finalmente ese recuerdo para luchar contra esta mujer? SQ fic. Va a tener partes AU
Rating: M
IMPORTANTE: Once Upon a Time y sus personajes no me pertenecen.
Voy a estar publicando 1 vez por semana.
Mientras la historia NO diga Complete en Fanfiction o diga Fin, va a ser continuada.
Cuentos de Hadas
Emma volvió. Cargando el libro entre sus manos, pero regresó al centro del pueblo.
Decidió que lo mejor sería evitar ver a Mary Margareth, después de todo recordar como la había mirado ese día la estaba volviendo loca. No podía ir tampoco a lo de Regina, no porque sabía que volvería a gritarle. Lo único que quería era un lugar tanquilo.
Parecía que hasta que no llegara a la posada de Storybrooke, donde ya se había quedado, no dejaría de ver a Gold, o escuchar su voz en su cabeza.
Sacudió la cabeza, porque sabía que estaba volviendo completamente loca.
E&R
Henry se había quedado sentado en la cima de las escaleras. Había escuchado los gritos de Emma antes de salir de la casa. No sabía bien que podía estar pasando, pero sabía que tenía que averiguarlo.
"¿Qué haces ahí?" preguntó Regina interrumpiendo los pensamientos del niño. Él se sorprendió. No la había visto subir y su voz fue tranquila.
"¿Qué pasó con Emma?" preguntó Henry.
"No quiere creer." dijo Regina. "Me encantaría que crea" agregó sentándose en el mismo escalón que su hijo.
"¿Es verdad?" preguntó Henry sorprendido.
"Soy la Reina Malvada" dijo Regina.
Henry bajó su mirada. Al final, la Reina Malvada era malvada, pero esta mujer, a pesar de que no era su madre biológica, y sus problemas de confianza y acercamiento hacia su hijo, era una mujer que no había lastimado a nadie. Por lo que él sabía después de todo.
"Ahora no quiero que se rompa la maldición" dijo Henry
"¿Por qué?" preguntó Regina
"Porque ella se irá. Y...este tiempo junto a ella...junto a ti y a ella, ha sido divertido. Sentía como que por fin tenía una familia." dijo Henry.
"Espero que vuelva" dijo Regina
"No puede dejar Storybrooke. No hasta que rompa la maldición." dijo Henry poniéndose de pie.
"Ve a dormir" dijo Regina. "Quizás mañana haya novedades."
Henry asintió y caminó hacia su cuarto.
Regina suspiró. Quizás Emma entendiera en cuanto la maldición fuera rota. Aunque no podía entender que era lo que estaba pasando por la mente de la rubia.
Suspiró guardando sus lágrimas, no quería que Henry las viera.
¿Cómo podía llegar a entender Emma lo que ella había hecho en el pasado?
Emma pasó dos días encerrada en la habitación de la posada. Por suerte Granny solía traerle comida, sino se olvidaba de que tenía que comer.
Leyó como cuatro veces el libro de Henry.
Cuando lo leyó por primera vez, solo le pareció un cuento de hadas. Pero tenía que intentarlo, tenía que hacerlo.
Sabía que debía hacerlo porque se había enamorado de Regina. Sabía que debía intentarlo por Henry.
Para ellos, ese libro era importante. Demasiado importante. Parecía que ahora Regina también creía lo que había ahí.
¿Qué tal si era todo verdad?
Con ese pensamiento leyó el libro una vez más, y descubrió que había nuevas historias.
Se sorprendió porque las veces siguiente, una nueva historia aparecía.
Regina..."Regina" suspiró.
Dos días más después, Emma estaba convencida de algo.
Después de todo, no parecía que fuera una locura.
Tenía que hablar con Regina. Extrañaba demasiado a la morena.
Tenía que ver a Henry.
Y sobre todo, tenía que cambiarse de ropa, ya que había lavado la que tenía puesta en la bañadera de su habitación.
E&R
Regina sabía que Emma no había dejado Storybrooke. No podía, y la Alcalde estaba constantemente revisando su celular, la puerta de su oficina, la calle de su casa para ver si ella estacionaba por ahí, o algo.
Granny le había dicho que Emma estaba en la posada, y eso había sido lo único, porque después casi le tira una sartén con aceite hirviendo por atraverse a acercarse a ella sin Emma a su lado.
Desde la última vez que había visto a la rubia, Regina había tenido que soportar a todo aquél a quien había recordado algo de su vida anterior.
Mary Margareth era la peor, ya que no pronunciaba palabra alguna al verla. Simplemente cruzaba los brazos y la miraba fijamente.
Otros le decían algún insulto, pero nunca demasiado fuerte. Tenían miedo de ella todavía.
Y ya no quería miedo.
Lo único que quería era a Emma.
E&R
Ese día, a medianoche, Regina decidió acostarse. Henry se había marchado a la casa de un compañero de la escuela, que festejaría su cumpleaños haciendo un pijama party.
Regina insistió en que fuera, aunque el niño no quería. Ella necesitaba estar sola. Pensar en como hubiera enfrentado ese problema o si hubiera tenido otras oportunidades en el pasado, otras ideas...no estaría aquí.
Ni Storybrooke estaría en este mundo.
Y ella hubiera conocido a Emma de otra manera. Quizás la odiaría, quizás sería su princesa, pero sabía que si ciertas cosas no se hubieran dado en el Bosque Encantado ella estaría con Daniel.
Un golpe en la puerta, después de cerrarla y antes de activar la alarma, llamó su atención.
Se quedó con la boca abierta al ver por la mirilla, y abrió.
Emma Swan entró de golpe en la casa, y cerró la puerta detrás de ella.
Solo miró los ojos de Regina.
"¿Es todo cierto?" logró preguntar después de juntar coraje dentro de ella. Después de temer que la respuesta sea la que ya estaba esperando por haber leído ese libro.
Regina solo asintió.
"¿Por qué...entonces...estoy aquí?" preguntó la rubia. "¿Por qué fui abandonada?"
"Eso solo te lo pueden responder tus padres. Pero seguramente fue porque sabían que volverías y nos sacarías a todos de este estupor."
"¿Por qué tus memorias están regresando?"
"No solo las mías, las de todos. Quizás las mías regresen más completas, ya que...yo fui quien envió la maldición"
"¿Cómo se supone que rompa una maldición de la que recién me entero?"
"¿Te enamoraste de mi?"
"Es la única razón por la que leí ese libro. Es la única razón por la que estoy tratando de entender todo esto."
"Yo te amo, Emma" dijo Regina despacio.
Emma no podía entenderlo. No podía con todo lo que estaba pasando en su mente.
"Lo siento" dijo la rubia.
"¿Por qué?" preguntó Regina confundida.
"Porque si un beso de amor verdadero llega a romper esta maldición, seguramente muchos querrán buscar una forma de vengarse de ti" dijo Emma
"Toda acción tiene consecuencias" dijo Regina sonriendo tristemente.
"Te amo" dijo Emma caminando hacia la morena y comenzando a besarla.
Regina respondió el beso inmediatamente, abrazando a la rubia y caminando hacia atrás.
"¿Henry?" preguntó Emma separando sus labios y mirando a sus ojos.
"En un cumpleaños toda la noche" respondió Regina agarrando las manos de Emma
"Vamos al cuarto." dijo Emma y Regina sonrió. Se acercó para darle un beso rápido en su boca, y cuando se enderezó abrió sus ojos.
"Terremoto, Regina" dijo Emma agarrando la mano de la Alcalde y dirigiéndose a la puerta.
"No es un terremoto, Emma" dijo Regina despacio. "Es la maldición rompiéndose."
"¿Qué?" preguntó la rubia confundida.
"Cada beso que nos hemos dado los últimos dias, hizo temblar la tierra. Los primeros no los sentí, y sé que tu tampoco. Pero los últimos, sobre todo el último, fueron más fuertes." dijo Regina
"¿Por qué nuestros besos están rompiendo la maldición?" preguntó Emma
"¿No te lo imaginas?" preguntó Regina
"Amor verdadero" dijo Emma abriendo los ojos.
Bajó la mirada y miró la puerta, miró a Regina y sabía que todo podría volverse completamente un caos.
Pero cuando sus ojos volvieron a clavarse en los marrones de la Alcalde, supo que ya nada importaba y con un solo paso, volvió a unirse a ella.
"Si tengo que defenderte, voy a hacerlo" dijo Emma agarrando su cintura. "Ya no están en el Bosque Encantado"
"Gracias, mi caballero blanco" dijo Regina besándola.
E&R
Afuera, Storybrooke temblaba llenando de memorias que encontraron una conexión cada cabeza de habitantes.
Las calles comenzaron a llenarse de gente buscando a quienes amaban, a sus familias, a sus amigos.
E&R
Regina comenzó a desvestir a Emma, mientras entraban en el living. Poco a poco los dos cuerpos estaban piel con piel, cayendo sobre el sillón, resaltando el color de piel de cada una de las dos. Sus bocas se buscaban constantemente, mientras sus manos se recorrían intensamente.
"Te necesito" suspiró una de las dos, aunque realmente ninguna recordaba bien quien necesitaba a quien.
Las manos se movieron al unísono hasta la entrepierna de la otra, en donde encontraron humedad, y hundieron sus dedos buscando encontrar el punto prohibido para hacer explotar el placer en la otra.
Sus cuerpos se movían al compás, mientras el placer comenzaba a acumularse en sus partes bajas.
Las dos buscaban un escape para lo que estaban sintiendo, mientras Regina rogaba que el clímax, cuando finalmente llegara no terminara nunca.
Pero el clímax llegó y sus gritos pudieron escucharse por toda la casa, antes de finalmente subsistir en sus miradas llenas de amor a la otra.
E&R
Mary Margareth estaba besando a James, finalmente había encontrado a su Príncipe Encantador.
"James..." dijo Mary Margareth cuando se separaron...
"Nuestra hija...¿qué fué de ella?¿rompió la maldición?" preguntó James
"Seguro que si, iluso" dijo Mary Margareth. "Emma..." agregó abriendo muy grande sus ojos.
"¿Qué sucede con ella?" preguntó James preocupado.
"Emma está con Regina" dijo Mary Margareth.
"¿Corre peligro?" preguntó preocupado.
"Creo que junto a ella rompió la maldición" dijo Mary Margareth
"¿Cómo?" preguntó James.
E&R
Regina se movía debajo del cuerpo de Emma, quien estaba completamente concentrada en una sola cosa. Llevar a Regina Mills, a un orgasmo.
Por ahora no importaba la maldición, nunca lo había hecho.
Ya sabía que era verdad, pero en ese momento, en el que sus dedos estaban entrando en Regina, era todo lo importaba.
No se preocupó más por Storybrooke o el Bosque Encantado, solo se preocupó por leer los signos de Regina, todavía recordaba algo de esa noche.
Y si la fuerza del interior de la morena alrededor de sus dedos decía algo, el orgasmo estaba cerca. Bastante cerca.
El grito de Regina recorrió toda la mansión cuando finalmente el clímax llegó a ella, y Emma fue capaz de llegar al mismo tiempo al orgasmo, debido al placer que le había generado.
Eso no había sido así esa noche en Boston. Había sido normal, mucho más normal. Placentero, pero normal.
Esta vez...
"Emma..." susurró Regina.
"Voy a hacer todo lo posible para quedarme a tu lado" dijo Emma. "Sea como sea, reaccionen como reaccionen, me quedaré a tu lado"
"No nos lo permitirán" dijo Regina abriendo sus ojos y descubriendo los ojos verdes de Emma mirándola profundamente.
"Tendrán que hacerlo" dijo Emma besándola una vez más.
E&R
"¿Quieres decirme que nuestra hija está en algún tipo de relación con Regina?" preguntó James
"Ellas tienen una relación algo especial" dijo Emma
"¿Crees que la ha hechizado?" preguntó James preocupado.
"Mi querido príncipe encantador..." dijo Gold apareciendo a su lado. "Siempre sacando conclusiones sin pensar"
"¡Rumpelstinskin!" dijo James corriendo a Mary Margareth del medio y poniéndose en posición de defensa.
"Esta maldición...que yo convenientemente había creado y que ella llevó a cabo solo podía ser rota por el amor verdadero." dijo Gold
"¿Amor verdadero?" preguntó Mary Margareth
"Amor verdadero. Como el de uds. dos." dijo Gold alejándose de la pareja.
"Nuestra hija no puede amar a Regina" dijo James
"Tendremos que ver si realmente es eso lo que ha pasado" dijo Mary Margareth.
E&R
"¡Rompiste la maldición, la rompiste!" gritó Henry entrando en la mansión. Había visto el auto de Emma estacionado al frente de la casa Mills. "¿Por qué están desnudas en el sillón?" preguntó cuando las vio acostadas ahí.
"Hola, chico" dijo Emma viendo como Regina se escondía. "¿Por qué no me esperas en la cocina?"
"Eres la hija de Snow White y del Príncipe Encantador...¿por qué...?" preguntó Henry
"Espérame en la cocina" dijo Emma un poco más firmemente.
Henry asintió y caminó hacia la cocina, mirando de vez en cuando a su madre y a Regina.
"Debes dejarme entrar y dejarlo entrar." dijo Emma besando la frente de Regina, quien solo asintió.
"¿Cómo vas a explicar ésto?" preguntó Regina
"Ese maldito libro puede servirme para algo" dijo la rubia poniéndose de pie y comenzando a vestirse.
Hello Kitties!
¿Cómo están?
Es cortito porque así puedo publicar una vez por semana.
Espero que les haya gustado.
No tengo mucho que decir.
Muchas gracias por las reviews, favorites y follows!
Alex: lamentablemente van a ser cortos, a no ser que no quiera terminarlo al capítulo. Suele pasarme que no los quiero terminar y se me alargan. Muchas gracias por la review! Saludos!
LyzzCullenSalvatoreSwanQueen: muchas gracias por la review! Espero que no haya sido decepcionante un capítulo corto, pero quiero que así sea así puedo publicar seguido. Saludos!
.9: muchas gracias por la review! Saludos!
