Los Jóvenes Titanes no me pertenecen


—¡Te dije que no debíamos invitarla! —gritaba exagerado Garfield.

—¿Por qué? ¿Acaso la gran Bestia le tiene miedo a una simple chica? —se burlaba Richard.

Victor, Richard y Garfield estaban ayudando a los Zombie a preparar la fiesta. Habían preparado el altar del fondo, que era el más grande, para que luciera una mesa llena de golosinas, bebidas y dos enormes bocinas a los lados para poner el ambiente. Habían decorado algunas lápidas con flores frescas y el camino central que llevaba a la mesa estaba delimitado entre tumba y tumba por un camino de pintura azul fluorescente, para cuando llegara la noche se viera el resplandor. Garfield se había encargado de preparar algunas bromas para que cualquier monstro desafortunado diera algo más de que reír.

—No es cualquier chica… ¡Es Raven! —Exclamó el lobo—. Ya sabes, la hija de Trigon. ¡El demonio más demoniaco de la Tierra! ¿Qué tal si nos mata?

—¿La hija de Trigon vendrá? —Interrumpió Jinx. Una chica con cabello rosa, piel grisácea y ojos como gato que combinaban con su cabello. Parte de la familia Zombie.

—Sí, Garfield aquí la invitó —Respondió Victor ganándose una mirada de muerte por parte del susodicho.

—Aunque esté exagerando en que nos va a matar —comentó Richard.

—Siempre he querido conocer a Raven, dicen que es… buena persona —agregó Jinx.

—No es cierto, dicen que es rara —El hermano pequeño de Jinx, Gizmo escupió la última palabra con desdén, haciendo un gesto de asco con sus ojos blancuzcos.

—Aun así, dicen que es una diosa, si saben a lo que me refiero —Johnny, el hermano mayor de los Zombie. Tenía a piel igual que su hermana, cabello negro noche y profundos ojos oscuros con leves destellos en rojo. Además de sus brazos cubiertos por tatuajes—. Cualquiera daría lo que fuera por tenerla una noche —agregó mientas conectaba cables de aquí para allá.

Victor, quien era la única persona a la cual Raven hablaría sin un tono irritado, frunció el ceño. Consideraba a la empática su mejor amiga, incluso su hermana. Decidió no comentar nada por el momento, pero estaría vigilando a Johnny toda la noche para evitar que se estuviera sobrepasando con Raven.

—Bueno… parece que los adornos están completos —llegó el padre de los hermanos Zombie, Mumbo—. Gar, Vic, Richard, gracias. Pueden irse a descansar un rato, la fiesta todavía es en unas horas.

Despidiéndose los tres chicos salieron del cementerio.


Raven gruñó ante su armario. No se le ocurría que ropa usar, y, aunque jamás lo admitiría, quería presentarse con algo que llamara la atención para dar una buena primera impresión a los demás invitados.

—Raven, querida ¿qué estás haciendo? —La madre de Raven, entró a la habitación de la chica, un poco preocupada por los repetidos gruñidos guturales que soltaba su hija.

—Nada madre, busco ropa decente —contestó Raven un poco apenada.

—Raven, toda tu ropa es decente…

—No, no madre. Ropa decente para una fiesta —Replicó la chica, más apenada aun, imaginando la reacción de su madre.

—¿Una fiesta? —Arella se rio un poco—¿Desde cuándo tú vas a fiestas?

—Desde hoy —contestó Raven sacando una blusa negra con "El negro es mi color de la felicidad" estampado en plateado. Negó con la cabeza y rápidamente la devolvió a su lugar.

—Raven —empezó la señora— creo que esto estaría perfecto.

Arella sacó del fondo del clóset de su hija unos jeans negros rotos, una blusa sin mangas gris y un saco largo en negro y tinto. Raven no recordaba que tenía esa ropa y al instante agradeció a su madre y se fue a cambiar. Combinándolo con unos tenis en tinto se miró al espejo y, por primera vez en bastante tiempo, se sentía… atractiva.

Tomó su celular en lo deslizó en su bolsillo. Después escuchó que tocaban al timbre. Abrió la puerta, solo para encontrarse a un sonrojado Garfield.

—¿Se te ofrece algo? —preguntó Raven con una ceja alzada.

—Em, pues, yo quería, digo, nosotros queríamos ver si querías que te lleváramos —contestó Garfield señalando a Victor y a Richard en el coche detrás de él.

—Eh, claro —contesto Raven y lo siguió al coche.

Amablemente Garfield le abrió la puerta del asiento de atrás, Raven agradeció, sacó su celular y le mando un rápido mensaje a su madre diciendo:

Madre, unos amigos de Victor vinieron a recogerme, nos vemos en unas horas. Te quiero.

—¿Listos? —preguntó Victor desde el asiento del piloto. Garfield y Richard soltaron una respesta entusiasta mientras Raven solo observaba.

—¡Cementerio, aquí vamos!


Wuu, espero que les haya gustado el capítulo de hoy. Espero sus reviews que son tan apoyadores. :)

Nos leemos pronto.

;Aurora de Logan;