EN ESTE CAPITULO HAY UNA REFERENCIA A OTRO JUEGO Y ALGUNAS FRASES CON DOBLE SENTIDO QUE NO COLOQUE

A PROPÓSITO SINO QUE ME DI CUENTA AL LEERLO DE NUEVO MAS CLARAMENTE LEYENDO POR SEPARADO ALGUNAS

COSAS QUE DICEN LOS PERSONAJES


- No puede ser - ¿qué pasa? – me pregunto pachirisu con cara de curiosa – el mercado, se quedó en la tienda - afortunadamente no alcance a pagarlo – mi mamá siempre compra comida en la calle pero ese mercado era para que hiciera mi comida – de pronto pachirisu volvió a su faceta triste – eso ha sido mi culpano, claro que no, yo debí haber vuelto a la tienda por la bolsa – trataba de hacerla sentir mejor, realmente había resultado ser bastante polifacética podía estar feliz, al momento deprimida y al otro disgustada – si quieres, puedes comer esta manzana – decía acercando la fruta hacia mí - es lo menos que puedo hacer – en lo que decía eso un gruñido salió de su cuerpo a la vez que su vientre temblaba – mírate, te estas muriendo de hambre, yo puedo esperar hasta mañana – pero seguro no iba a poder dormir e iba a tener un fuerte dolor de estómago - además casi te pegan un tiro por esa manzana, si te salve fue para que te la pudieses comer – una pequeña sonrisa y unas cuantas lágrimas aparecieron en su rostro– tienes razón tú me salvaste así que compartiremos esta manzana por partes iguales – me asombraba la gratitud de este pokemon – Ok, quédate aquí, voy a la cocina por un cuchillo – me fui esperando que al volver pachirisu hubiese devorado la fruta, busque en la nevera algo de comer, la mitad eran pociones y la otra mitad hielo y un magikarp congelado que sabía Arceus cuanto tiempo llevaba ahí. Así que tome un cuchillo y volví a la sala donde encontré al pachirisu sentado en la mesa y recostado sobre la manzana – ¡volviste! Vamos, es hora de comersí, pero vamos arriba será más cómodo – en el piso de arriba quedaba mi cuarto y era mucho más ordenado, mi cuarto no tenía mucho: mi cama, una tele y un bonito escritorio en frente de la ventana – entonces vamos pero… ¿podrías cargarme? - ¿Cargarte? Eres bastante consentida para ser un pokemon callejero – no tengo fuerzas, y correr con la barriga vacía y esta manzana a cuestas me ha dejado exhausta – la mire un instante, después la tome suavemente y con la mano libre cogí la manzana pero se soltó trepo por mi brazo y se sentó en mi hombro izquierdo – creo que así es más cómodo para los dos - entonces subí a mi cuarto. Me acercaba a la cama cuando pachirisu salto de mi hombro – Ahhh ¡que suave! – decía mientras acostada comenzaba a dar vueltas y a retorcerse, cuando mi mamá amueblo la casa no reparo en gastos, tal vez solo tenía una cama, una tele y un escritorio pero eran de buena calidad, claro todo esto lo hizo antes de gastarse todo el dinero. Me senté a su lado y mi peso hundió el abollonado colchón haciendo que pachirisu rodara chocando con mi pantalón – ummmm… ¿Qué es esto tan delicioso? – *ALERTA PERVERSA* decía lamiendo lo que chorreaba de mi bolsillo, era el chocolate que había comprado antes, lo saque, estaba aplastado y se había derretido – esto es chocolate, lo compre antes de ir a la tienda – le explicaba mientras ella se relamía el chocolate que se había pegado en sus patas – ¡es delicioso! - ¿te gusta? ¿No? eso me da una idea - tome el cuchillo, corté la manzana en 4, abrí la envoltura y cubrí los pedazos con el chocolate que quedaba - bien, ¡ahora si es la hora de comer! – decía mientras le pasaba su dos trozos correspondientes y veía como babeaba abriendo mucho sus ojitos negros, sin más se abalanzó sobre la comida, yo le seguí más moderadamente.

Cuando acabamos, ella parecía satisfecha pero yo aún tenía hambre y un poco de sed por el chocolate, eso era mejor que nada. Aparentemente satisfecha pachirisu comenzó a explorar mi cuarto - ¿Fran? ¿Qué significa eso? – me pregunto al ver el cartel colgado en el reverso de la puerta – es mi nombre, es decir cómo me llaman, así me distinguen de los demásFran, que bonito suena – decía mientras saltaba a mi escritorio y miraba fuera de la ventana – quisiera tener un nombre así me distinguiría de los demás pachirisu – giro su cabeza para mirarme a los ojos – bueno, ¿Cómo te gustaría que te llamaran? – le pregunte, su mirada no estaba sobre mi parecía estar viendo algo que estaba detrás mío – Kirby - ¿Kirby? – SI – detrás mío estaba un poster de Kirby Super Star *ASI ES, PACHIRISU SABE LEER* - pero ese es un nombre de chico – intentaba convencerla de elegir otro nombre – A mí me gusta – insistía – cada vez que lo escuche veré en mi mente esa imagen y me acordare de ti aunque no estés conmigo – sus palabras, me hicieron soltar algunas lágrimas, me dieron ganas de apachurrarla, no las aguante la tome y la apreté fuertemente contra mi pecho – N…NO puedo respirar – se estaba ahogando por lo que la solté un poco y me deje caer sobre la cama – ¿Ess... – tomaba aire para seguir hablando - ¿Estas llorando? - No – le respondía mientras me secaba los ojos con el brazo; luego la deje en la cama, me levante, tome una de mis almohadas y la puse encima del escritorio – aquí dormirás bien y podrás ver las estrellas - Kirby salto sobre la almohada, se acostó encorvada con su cola cubriendo su cara – no quiero ver las estrellas, solo quiero descansar – termino la frase con un pequeño bostezo, entonces me dispuse a ponerme mi pijama, tome una de mis camisas de lana y cubrí a Kirby; apague la luz y me acosté a dormir, creo que solo paso media hora cuando me despertaron unos ruidos seguido de unas cosquillas en el estómago, Kirby entro en mi cama y se metió dentro de mi camiseta, intentaba no reírme pues su pelo rozando mi pecho me provocaba cosquillas hasta que saco su cabeza por el cuello de la camiseta, fue cuando sentí que su cuerpo era suave y tibio, como yo me encontraba de lado puso su cabeza sobre mi brazo – Buenas noches Kirby – le dije en voz baja – Buenas noches Fran – me respondió con su característica voz suave y dulce.