QUIERO DAR LAS GRACIAS A MI SENSEI CHUUNY POR LOS CONSEJOS

ESPERO QUE ESTES ORGULLOSA DE MI XD =3

POR LO QUE ESTE CAP VA SER DISTINTO A LOS DEMAS Y SI SE VE RARO

ES PORQUE NO SE UTILIZAR BIEN EL ESPACIO EN LA PAGINA LOL


- ¡No! – esa fue mi respuesta inmediata a su sugerencia

Mi vida era muy difícil pero más difícil seria irme y dejar todo atrás. Yo amaba a mi madre A pesar de todo, no sería capaz de dejarla sola, yo sabía que me amaba solo que no me lo demostraba como hubiese querido; nunca me había faltado nada y no iba a dejar esa vida. Nos encontrábamos uno en frente del otro sobre la cama sin perder contacto visual.

- ¡¿Qué?! Pero pensé que no eras feliz – Kirby estaba abrumada por mi respuesta, seguro pensaba que diría que sí sin pensarlo.

- ¿Quien dijo que no soy feliz? aquí está mi hogar, el amor de mi madre que aunque no esté yo la amo y no la dejare porque una rata callejera me lo diga – me había puesto bastante histérico

- Rata callejera… - repitió esto mientras sus ojos se llenaban de lágrimas nuevamente - ¡¿Cómo puedes llamarme así? Pensé que éramos amigos! – cerraba fuertemente sus ojos a la vez que me gritaba

- Bueno, si no te sientes cómoda puedes irte – me levante de la cama y abrí la ventana de mi cuarto.

Cerca de la ventana se encontraba un árbol, por él podría bajar al suelo. Aquel pachirisu solo se quedó quieto llorando, sin pronunciar una palabra por lo que tome la iniciativa, la agarre sin Cuidado alguno y la puse en una rama, luego cerré la ventana por la que veía la expresión de su rostro triste y desolado, pero no me iba a retractar así que puse las cortinas para no mirarla. Hasta que escuche un tope las abrí un poco y vi al pokemon tirado en el piso, tampoco sabía trepar árboles, lo que tenía un poco de sentido ya que era un pokemon de ciudad nunca había arendido a hacerlo, puse las cortinas de nuevo y me acosté en la cama buscando olvidar lo que había sucedido, pasaron muchas horas pero no lo conseguí.

Cayo la noche y mi mamá no había llegado tampoco había llamado, afuera estaba lloviendo pero aun así decidí ponerme mi abrigo y salir a buscarla por toda la ciudad, camine mucho tiempo hasta que me halle frente a un enorme edificio con puertas de vidrio por las que observe a mi madre hablando con un Señor dentro de una cabina, un guardia en la entrada restringía el paso por Lo cual tuve que sentarme disimuladamente al lado de la puerta y como no había mucha gente pude escuchar la conversación de mi mamá, hablaban acerca de mucho dinero y un seguro de vida para mí, no entendía yo era un niño muy sano ¿Por qué iba a necesitar asegurar mi vida? Cuando ella salió y me vio me pregunto qué hacia allí, y me llevo a casa. Esa Noche me acosté temprano sin poder dejar de pensar en Kirby y la tormenta eléctrica que se asomaba en la ventana no ayudaba para nada, cada trueno retumbaba en mi cabeza incluso sentía una brisa en mi cuello que me hizo abrir los encontrando que la puerta estaba abierta, al girar levemente la mirada no pude evitar dar un grito de terror al ver a mi madre con un cuchillo de carne en manos lanzándose hacia mí, gire rápidamente tirándome de la cama y Salí corriendo por la puerta, mi madre rasgo el colchón y se apuró a perseguirme, tenía que escapar y todo se veía demasiado oscuro, no entendía lo que pasaba, en ese momento me pareció que esa casa era muy grande para dos personas, bajaba por las escaleras y escuchaba los pasos del "monstruo" confundirse con los latidos de mi corazón, un mal giro a ciegas me dejo acorralado en la cocina me di la vuelta para mi mala suerte ella estaba ahí con una sonrisa maniática en su cara.

- Hijo mío, hoy me harás muy feliz – decía mientras se me acercaba lentamente, como un zombi

Estaba arrodillado en el suelo, mi fin había llegado, a duras penas veía el filo del cuchillo que se dirigía a mi pecho. En el piso había Jeringuillas y una de ellas rozo mi pierna provocando en mi un reflejo involuntario, un sobresalto que me hizo tropezar y caer de costado haciendo que mi madre errara y cortara una conexión de gas dándome una oportunidad para escapar, Ella volvía tomar el cuchillo y corrió detrás de mí. Rápidamente Salí de la casa y azote La puerta, mientras ella en su afán de abrirla rozo el filo del cuchillo contra el metal de la puerta provocando chispas que encendieron el gas provocando una explosión, la fuerza me lanzo a la calle, en tan poco tiempo no mucho gas había escapado así que la explosión solo destruyo El interior e incendio el exterior que la lluvia apagaría pero después de todo nadie abrió la puerta.

Mi cabeza estaba llena de preguntas que no podía responder, tal vez Kirby tenía razón, Debí escapar pero tenía miedo, ahora estaba bajo la lluvia, afortunadamente esa noche no encontré mi pijama y me acosté con la ropa pero estaba descalzo, tenía que buscar un lugar en el que pasar la noche por eso me dirigí al mercado y me acosté debajo de una tela donde ponían una tienda. Al amanecer una señora bastante mayor me despertó amablemente, debió haber sido la dueña del local, al verme descalzo me regalo unas deportivas un poco gastadas y me pregunto que me había pasado, yo solo le di las gracias y me fui. No tenía a donde ir, simplemente seguía adelante, cuando escuche varias detonaciones una detrás de otra quise echar un vistazo, Me encontré al Sr. Martinez caminando junto a su Growlithe, con su escopeta a hombros que todavía echaba humo del cañón.

- Creí que te ibas a encargar tu – la expresión tan cínica en su rostro me aterraba – No importa, ya me encargue yo –

Comenzó a sentir un frio en todo mi cuerpo y sentí mi corazón detenerse, Emprendí una carrera En la dirección de donde venía el hombre, me pareció eterno llegue a pensar que el encuentro no había sido nada más que una pesadilla hasta que me topé con el infierno. Como recibimiento un camino de sangre y más allá un enredo de carne, tripas y pelo, no lo hubiese reconocido de no ser por la bola de pelo azul y blanco manchado de sangre que supongo era su cola, ver eso era horrible estaba completamente destrozada: huesos rotos, piel despellejada, carne expuesta y órganos deshechos como si los picasen en una licuadora; era todo lo que había allí. Me desplome de rodillas y llore con las manos entre la sangre a la vez que la gente me veía de reojo como si estuviese loco, me dolía mucho el pecho y el aire me faltaba. Era mi culpa, yo quería un compañero, un amigo; y cuando lo tuve no supe apreciarlo por idiota… por miedoso. Kirby era mi responsabilidad desde que la salve y yo la abandone, ahora no hay nada que salvar.

No paraba de llorar, me sentía morir viendo esa escena pero las lágrimas no me dejaban cerrar los ojos por mucho tiempo, esa era una tortura para mi conciencia.

- No tengo nada, quiero morir, eso es lo que merezco – susurraba entre mi llanto


FELIZ HALLOWEEN (CON UN POCO DE RETRASO) MUAJAJA