Por fin, después de mucho tiempo por fin actualizo la prometida segunda parte de esta historia como prometí a mi adorada Albaa, a la cual dedico este minific.
Espero que no os decepcione.
Nixie Nott
Cuando Luna entro en el baño de los perfectos, descubrió que toda la estancia estaba completamente llena de vapor, como esa tarde en la Madriguera. Vio que no había nadie, así que se desnudó dejando al descubierto sus tersos pechos y sus deseables curvas. El vapor se le pego a los senos dejándolos húmedos y deseables, pequeñas gotitas traviesas recorrían su cuerpo lentamente hasta su intimidad.
Entro en la enorme piscina y empezó a acariciarse todo el cuerpo, llevando los dedos a su mojada intimidad empezó a acariciarse el clítoris y a gemir, notando como alguien acababa de entrar y la observaba lujuriosamente como esa tarde en la Madriguera. Sintió un chapoteo señal de que no estaba sola en la bañera y sus manos pronto fueron sustituidas por unas más expertas, más masculinas que la hicieron soltar un fuerte gemido, sintió como la boca del gemelo se acercaba a su oreja y le susurraba: "creo que esperabas a Fred". Instantáneamente Luna se humedeció aún más y supo que su fantasía no tardaría en llegar.
Sus pequeñas manos que aún seguían acariciándose los duros pezones fueron sustituidas por una boca masculina que succiono, mordió i tiro. Mientras el otro gemelo recorría su pequeño cuerpo con manos expertas empapándose con su humedad, haciéndole perder la cordura, notar 4 manos dándole placer en esa enorme bañera, donde cualquiera podía pillarlos la excito aún más. Con una sonrisa traviesa encontró debajo del agua las dos potentes erecciones de los gemelos y empezó a acariciarlas, moviendo sus manos lentamente por sus enormes miembros, haciendo que gruñeran.
Cerro los ojos y disfruto del placer que le provocaba aquella erótica situación, fue en ese momento cuando noto que uno de los gemelos se situaba detrás de ella y colocaba su erección cerca de su trasero, mientras el otro le acariciaba la entrada, estaba tan abierta y húmeda.
Luna sin poder esperar ronroneo: "por favor hacedme vuestra". Y noto como los dos gemelos la penetraban a la vez haciendo que soltara un gemido de placer. La penetraron duramente, cada vez más excitados notando como se amoldaba alrededor de sus miembros erectos cada vez más duros y le acariciaban el cuerpo con ansia animal.
Sintió que ya no podía más, las embestidas de los gemelos eran cada vez más potentes y más profundas, a duras penas y entre gemidos les dijo a los gemelos "quiero otra ronda de esto". Sintió el gruñido de aceptación de los gemelos y llego al clímax junto con ellos.
