Disclaimer: SnK no me pertenece, fic basado en cierto doujinshi en su mayoría.
Amor Frustrante
— ¿Nuevamente vamos a limpiar mi oficina? – La castaña caminaba con desgano tras un pelinegro claramente irritado escuchándola balbucear sus quejas.
Últimamente ellos tenían "diferencias", no estaban nunca de acuerdo y terminaban peleando y por su conducta eran sancionados y enviados juntos a hacer algún tipo de labor para su bien. Levi suspiro pesadamente evitando hablar, no comprendía porque parecían mas opuestos de lo normal, si ella decía blanco, el negro, para él ya era muy común estar en la misma sintonía siendo cosas del "trabajo" pero de un día para otro todo se volvió una guerra.
No era cómodo tampoco para Hanji quien si bien trataba de mantenerse tranquila era obvio que no funcionaba, miro al hombre caminando por delante sin hablar y suspiro, todo era su culpa pero con él siempre era todo difícil, jamás entendería sus pesares.
Al llegar a la para Levi "escena del crimen" procedió a pedir la llave encarando a la mujer estirando la mano.
— Este es el lugar más sucio...aunque hace una semana limpiamos ya debe ser un chiquero, dame la maldita llave... – La miro de forma inquisidora cosa que ella noto.
Al tener las llaves el hombre procedió a abrir dejando ver lo que ya se esperaba, hojas, botellas, trapos, libros, más hojas...todo un desorden.
— Ahorrémonos el sermón y comencemos... – Fue extraño ver una Hanji totalmente accesible, ella entro pero de inmediato se sentó en una silla perezosamente murmurando su inconformidad.
Luego de un largo día terminaron de sacudir y acomodar faltando solo papeles regados en el suelo, durante el día habían hablado iniciando incomodos más luego fue como si nunca hubieran tenido aquel "choque" entre sus personalidades, ella reía y el negaba o la golpeaba con un libro, por momentos hablaban de forma seria pero cuando la tensión los atacaba dejaban de hablar.
— Porque siempre estas evitando hablar Hanji... – la nombrada se tensó mientras volvía su vista de unos libros al hombre en cuclillas apilando hojas. — Yo no soy idiota, tú te traes algo y la estas pagando conmigo. –
La absoluta y fruncida mirada gris del hombre se clavó inquisidora en ella quien sonrió nerviosa dejando los libros para caminar en dirección a la puerta.
— Antes de que comencemos una pelea iré mejor por algo de té...no tardare –
El pelinegro suspiro y siguió con la pila de hojas, miro en cada una las letras unas finamente trazadas y otras extrañamente garabateadas, todas por esa cuatro ojos ridícula. Suspiro y cerró los ojos visualizando a esa mujer escribiendo, siempre con esa estúpida sonrisa contagiosa.
Abrió los ojos de golpe y sacudió la cabeza, ¿porque desde algunos meses atrás la veía así? Era imposible contener esas ideas e imágenes...disperso algunas hojas notando una caja tomándola y sin importar lo polvoriento del suelo, se sentó.
Cartas. Miro los sobres al abrir la caja con cautela, todas dirigidas a ella, con una letra impecable.
Fue extraño, ella menciono estar sola, sin familia, ni conocidos, entonces...miro de reojo a la puerta y saco al azar uno de los variados sobres y del interior de este una hoja, comenzó a leer abriendo los ojos completamente. Cartas de amor y todas de un tal "Will", reviso una a una solo semi leyendo, respirando pesado con cada información relevante según sus pensamientos, ella parecía responderle ya que llevaban un hilo de conversación cada cierta fecha plasmada en sus postales.
Abrió la última carta, una venida directamente de los altos mandos expidiendo un acta de defunción, el tipo estaba muerto entonces. Se quedó ahí quieto para después comenzar a guardar cada carta fue ahí cuando al acomodar el resto de las cartas miro en el fondo una pequeña bolsa de tela, procedió a abrirla mirando no asimilaba si con sorpresa o con horror unas alianzas de oro al parecer, estaba tan perturbado con todo aquello y entonces comenzó a recordar cada situación con ella, sus risas, sus bromas… ¿Estaba fingiendo?
Unos minutos más tarde Hanji entro cual bala con una charola y dos tazas de té.
— ¡Volví! Me entretuve aprendiendo a preparar este tipo de té...– La miro, ella sonreía y hablaba como siempre pero ahora él no sabía cómo debía verla, como hablarle, lo que hacía mucho no lo había inundado en ese momento comenzaba a cubrirlo; terror e ira.
También estaba herido, porque de la misma forma que descubría lo que ella sentía, también lo que el sentía...en realidad estaba celoso y a pesar de que ese hombre ahora era un muerto, era quien realmente la conocía y a quien ella amaba. Se sentía completamente desplazado, era como si hubiesen robado una parte de él, apretó sus puños caminando a la salida con pesadez murmurando estando ya en la puerta.
— No quiero... – Murmuro mirándola antes de salir. — Dejémoslo así...seguiremos mañana –
— Pero... – Hanji lo miro salir y por un momento le pareció extraño su comportamiento.
Pasaron cuatro días y el "seguiremos mañana" nunca llego, se preguntó porque Levi evadía regresar y Mike fue quien aquella mañana dijo que el pelinegro le había contado sobre lo que había visto y el aroma depresivo que emanaba.
'...Para el, tu eres especial y supongo que se siente como un reemplazo...'
Ella se quedó en su mesa mirando su taza de té con expresión perdida, su mente divagaba por momentos en las palabras de Mike, ¿un reemplazo? Pensó con ironía, ella a veces se sentía de esa forma, cuando Petra había muerto Levi se acercó a ella cada vez más, como tapando la ausencia de aquella chica, entonces, ¿Qué tenía de malo que ella cubriera su tristeza?...Era cruel.
Esa misma tarde Hanji casi arrastras lo hizo entrar haciéndolo comenzar a recoger cada papel, él estaba aislado y fue cuando ella encontró la caja abriéndola, miro las cartas y sonrió para suspirar llamando la atención del pelinegro quien se tensó al verla sujetar los sobres, estuvo a punto de hablar pero ella se adelantó.
— Hace tiempo...estuve enamorada de alguien, él fue quien me inspiro a venir y luego yo me entusiasme por saber más...– Él la observo expectante a sus palabras — Pasamos buenos tiempos y aunque… – Miro cada sobre con una expresión melancólica siendo aún observada — Aunque luego tomamos caminos separados, seguíamos en continuo contacto, crecimos en el mismo pueblo, la misma calle, fuimos amigos, nos conocimos completamente…estábamos completos uno con el otro…él dijo que cuando todo acabara podríamos vivir juntos, tener una vida normal, hijos y estar felices…
Hablo tanto que no pudo evitar soltar suspiros de cansancio pero el pelinegro nunca la interrumpió, se mantuvo callado sentado a sus espaldas observándola por momentos, escucho toda su historia y luego, silencio. Aquel silencio no incomodo pero tampoco confortante, era un silencio misterioso y fue entonces que Hanji suspiro nuevamente mirándolo por fin.
— Bien…hmmm…arreglemos esto y…
Sus palabras fueron cortadas al ser empujada por aquel hombre quien la hizo recostarse, ella comenzó a reír sorprendida mirándolo desde el suelo sin embargo sus risas se esfumaron, Levi la miraba con expresión tan vacía que la desconcertó, intento posar una mano en su mejilla pero este la sujeto mientras a horcajadas se sentaba sobre su estómago impidiéndole el movimiento; ya no comprendía si eso era cómico o tétrico sin embargo se mantuvo en su sitio observándolo capciosa, el paso su mano libre por el cuello de la camisa fémina y toco su cuello con lentitud.
Bien, en ese momento quizá él quería ahorcarla o eso pensó la castaña curvando sus labios sintiendo los dedos fríos tocarle, entrecerró los ojos y el sin soltar su mano se inclinó rozando sus labios donde segundos antes había tocado, era extraño sus mejillas se sonrojaron ante aquel sutil contacto masculino sin embargo también el miedo hizo mella en su interior comenzando a forcejear empujándolo para sentarse mirándose uno al otro como en algún tipo de transe.
— ¡Me sorprende que hoy no te obsesionaras por limpiar pero mira que bien quedo! – Hanji sonreía con emoción al ver la habitación tan limpia mientras Levi se mantenía de pie cerca del escritorio, la observaba mientras su mejilla derecha dejaba ver una marca roja, soltó un simple chasquido haciendo reír a la mujer quien se acercaba a mirarlo. — Tú te lo buscaste al asustarme así, pensé que estabas poseído…ya me disculpe deja de poner esa cara y alégrate.
— Estoy satisfecho con el trabajo cuatro ojos…ya déjalo así – Sonó aun enfurruñado tallándose la herida recordando como ella se acercaba solo para abofetear su mejilla derecha, sí que tenía fuerza fue lo que pensó aun sintiendo el hormigueo en su mejilla.
Ella sonrió levemente, al ver al pelinegro se acercó parsimoniosa al escritorio donde yacía la caja con las cartas sacando la última.
— Murió…y no pude hacer nada, entonces entendí lo que tú sentiste, tu dolor al perder a quien amabas y me pregunte ¿Esta bien si estoy con él? ¿Estará bien si me quedo a su lado? – Pauso un momento ante la mirada curiosa de su compañero. — Fui egoísta porque pensé que tú lo habías sido…pero – Lentamente comenzó a romper aquel sobre dejando caer al suelo los pedazos haciendo los mismo con cada carta frente a un sorprendido Levi quien no podía creer aquello pero luego mostrando una expresión hastiada. — Creo que guarde esto por miedo a la soledad…pero ahora te tengo a ti y tu a mí y entonces no necesitamos el pasado, es decir, no lo trágico.
— ¿Eso está bien para ti? – Cuestiono el con su expresión gélida…
Hanji sonrió acercándose luego de haber roto cada carta para picar su frente mientras el chasqueaba la lengua molesto
— Mientras estemos juntos tu y yo está todo bien, quizá luego volvamos a pasar dolor pero… –
Por primera vez en algún tiempo pudo ver lo que se supone era una sonrisa del hombre más fuerte de la humanidad, él aparto su mano pasando por su lado para abrir la puerta mirándola antes de salir.
— Hanji… — La observo por encima de su hombro haciendo que la nombrada voltease a verlo con expresión curiosa y aun sorprendida. — Tú y yo…somos amigos después de todo, es molesto que no confíes en mí del todo pero…tampoco fui sincero en su momento. — Respiro profundamente para luego mostrar una de sus pocas expresiones "amistosas" — Limpia toda la basura que hiciste y espero que mantengas esta habitación limpia por más tiempo o voy a colgarte boca abajo hasta que la sangre se te salga del cuerpo gafas de mierda…—
Ante aquel último comentario el hombre salió dejándola sola y con un ligero sonrojo el cual desapareció abriéndole paso a un ataque de risa ante su comentario final para acercarse a todos los trozos de papel juntándolos. En verdad se sentía liberada y aunque aún faltaba mucho para ser libres en su totalidad, ella ya sentía la libertad…no se sentía sola y mucho menos asustada pero, sus mejillas volvieron a ponerse rojas, ese maniático mandón le hacía sentir realmente boba y con todo ese asunto por un momento se dio cuenta que era una chica como las demás y entonces…
Abrió los ojos de golpe mirando el techo, se quedó ahí por unos minutos y luego se sentó, un sueño…uno de hacia tanto tiempo, se puso la mano derecha sobre el rostro y suspiro profundamente.
Justo ese maldito recuerdo, el día en que se dio por enterada lo que en realidad sentía…ahora con tanto tiempo de aquellos días y aun peor tan separados se hizo a la idea de que todo eso solo era la conclusión a sus ilusiones bobas.
"Tú y yo…somos amigos después de todo…"
Entonces debía comprender que solo eran amigos y así seria hasta el final de sus días…la ira y la frustración la carcomían por dentro.
"No confundas, tu nada debes explicarme, de todas formas todos aquí creemos que se ven bien juntos..."
Él era tan injusto como el destino, ella era tonta por no hablar con sinceridad y el tiempo era inclemente porque simplemente no se ponía de su parte y se detenía siquiera un instante cuando estaba cerca.
De repente se sentía amargada y marchita ante sus propias fallas, era considerada un genio al hacer tantas cosas por los humanos y por ella misma no era capaz ni de formular en sus labios frente a un solo ser humano las palabras que deseaba escupir. Y de nuevo estaba ahí sola en su habitación llorando como idiota mientras esperaba que algo la salvara de una rotunda despedida, NO, se levantó de su cama a tropezones y busco vestirse para salir con prisa de aquella habitación.
Iba a cometer una idiotez pero, era por algo justo…era por algo que se merecía. Estaba bien.
Ahí cerca de un árbol como perdido en sus pensamientos lo encontró, se acercó con cierto temor sin embargo no flaqueo y al estar cerca abrió la boca.
— Hey… — Musito haciendo al pelinegro voltear y mirarla con su acostumbrada expresión indiferente pero que ella pudo jurar parecía sorprendido.
— Que haces aquí… — Dijo el sin miramientos observándola con cierto nerviosismo.
Hanji respiro profundamente y no lo pensó ni un segundo más.
— Vámonos de aquí… — Articulo con torpeza ante la confusión del hombre. — Dejemos esto, quiero decir ya hicimos demasiado y podemos dejarlo… — Estiro su mano tomando la de él mostrándose suplicante esperando que el comprendiese su agonía. —
— ¿Estás jugando? No me jodas con eso claro que no podemos hacer esa idiotez… — Levi alejo su mano mirándola con desaprobación ante sus palabras. — Tenemos un deber por terminar y…tu sabes que no podemos solo decir "huyamos" es ridículo, tal vez ya no sea lo mismo pero seguimos siendo útiles… tanto tú como yo tenemos que terminar con esto, abre los ojos ya no somos unos niños y no podemos simplemente fingir que ya se acabó… — Trago saliva como si fuera agua hirviendo y apretó sus puños con fuerza, observo a la castaña quien tenía los ojos hinchados y se maldijo internamente, él y solo él se volvió la razón de su continuo dolor y sin embargo nuevamente lo hacía…
Ella no dijo nada, no se negó simplemente sonrió con cansancio y se despidió, deseándole buena suerte.
El hizo lo mismo, sin embargo ya no la miro a los ojos, paso de ella y no volteo ni un instante.
No supo cuánto tiempo se quedó ahí de pie, pero si cuando Sasha había llegado buscándole, le informo que se le requería y luego de salir de su trance asintió mirando a la chica irse para acercarse a Jean quien le sonreía, pudo escucharlos reír, ellos si eran capaces de ver la vida fácil, se dijo mentalmente siguiéndolos con la mirada. Ella se pasó una vida obsesionada con algo que ya no existía y cuando quiso retomar su normalidad, esta le abofeteaba arrebatándole el gusto.
"Adiós y mucha suerte…"
Sintió nuevamente sus ojos aguados pero se negó a llorar, no lo haría porque ya no lo valía, ese era el terrible final…
Notas finales: Volví con esto que...salio de otro doujinshi (me hace feliz) pero bueno con lo que paso en el nuevo cap de SnK ando depresiva no me maten a Hanji o me da algo la llama se esta pasando ahora exijo que mate a Levi...bien no jajajajaja (Enserio llama...no lo mates) bien emmm esto es el final...o no(?)
No tengo esa respuesta así que esperen por mas dentro de unos días, semanas o un mes(?) en la próxima les digo de quien me inspire para esto (osea el artista del doujinshi jejejejeje) y si hay continuación quizá primero ponga un Au (si, aquí mismo solo porque soy la maldad) y el final (si es que hay no se) sera de mi macabro cerebro usando un fanart como guía (ja! no soy buena con la imaginación) en fin.
Gracias por leer y me hace feliz :3 bye bye~
