Sentimientos
El silencio se propago más de lo que cualquiera de las dos quería, Tsunade no relajaba su mirada inquisitiva y examinadora; y Sakura la sentía más penetrante cada vez. Se aferraba a la sabana, como si esta pudiera protegerla del juicio de su maestra, hasta que sus manos le dolían tanto por sujetar tan fuerte.
—¿No me dirás lo que ocurrió? — Pregunto Tsunade finalmente.
—No sucedió nada. — respondió ella con tono cortante.
—Por favor Sakura, ¿No pensaras realmente que creeré que no paso nada después de estar una semana secuestrada? — Sakura reacciono al momento de escuchar las palabras de Tsunade, y con la sorpresa inundado cada parte de su rostro, se voltio a Tsunade. Su maestra comprendió al instante que tal vez ella supiera más del estado de Sakura, que la misma Sakura. — Necesito saberlo para asegurarme que te encuentras bien y poder proteger la aldea.
—No sabía cuanto tiempo había estado ahí — murmuro Sakura, insegura, mientras sus ojos imploraban a Tsunade que le creyera y el temor de hablar más de lo que debía crecía en su interior. — lo único que sé, es que Sasuke aun busca a Itachi, pero no sé nada de sus planes actuales ni a donde se dirige. Siempre permanecí en la misma habitación por lo que tampoco se nada del lugar en el que me encontraba, y solo estuve con Sasuke y Kabuto, aparte de ellos solo vi a una chica que los acompañaba.
— ¿Qué te preguntaron? ¿Qué les dijiste? — volvió a interrogar, sin dejar liberar ninguna emoción.
—Jamás traicionaría la aldea — exclamo ofendida, frunciendo el seño.
—Pero entiende que necesito saber todo, Sasuke estaba con Orochimaru y no sabemos que le pudo decir. No sabemos si la aldea esta dentro de sus blancos y por lo tanto no le podemos dar ninguna ventaja.
—Pero Sasuke solo lo siguió para ser más fuerte, no por lo que Orochimaru quisiera hacer.
—No lo justifiques. — tercio Tsunade sin paciencia, y dejando claro que no quería seguir hablando, se levanto dispuesta a salir.
Sakura cedió y antes que Tsunade alcanzara la puerta comenzó a hablar. Relato sus peleas, el modo en el que llego y prácticamente casi todo lo ocurrido en los primeros días, pero ni una palabra de un trato menos que indiferente por parte de Sasuke, salió de sus labios, algo dentro de ella le decía que no lo revelara. Tal vez, solo para poder seguir pensando en esos momentos como suyos y de Sasuke, algo que los mantendría unidos hasta que se volvieran a ver.
También le dio, poca información sobre Sasuke, sobre su nivel de pelea y que la aldea de la hoja jamás fue mencionada.
Con un simple "Entiendo", Tsunade se retiro de la habitación.
Ni Naruto ni Lee, se encontraban en el pasillo y con alivio, Sakura se relajo en su cama, cuando ninguno de los dos se apresuro a su habitación. No quería fingir que se encontraba bien, no quería que se preocuparan por ella, ni que la molestaran. Solo quería regodearse en su dolor y poder desahogarse, extrañarlo libremente. Sabía que era egoísta de su parte, pero no podía evitarlo. Se acostó en su cama mirando la ventana, podía escuchar la risa de niños jugando, y miraba el cielo tan azul, pero nada levantaba su ánimo, todos sus esfuerzos se centraban en pensar en él.
Naruto regreso al hospital y cuando por fin se encontraba frente a la habitación de su amiga, se detuvo dubitativo. Le había costado deshacerse de Lee, lo siguió a todos lados al salir del hospital, había sido una suerte que apareciera Gai- Sensei y se ofreciera a darle consejos para animar a Sakura. Por supuesto, seria algún tipo de entrenamiento sin sentido alguno. Y ahora él se encontraba parado, sabiendo que en la habitación no estaba nadie más que Sakura, sin poder dejar de contemplar el pequeño ramo de flores blancas que cargaba.
"— Esas son las que Sakura siempre lleva al hospital — le dijo Ino, mirando divertida como Naruto se sorprendía y sonrojaba. — seria un lindo detalle de tu parte.
—¿Eso crees? — pregunto sin convencimiento.
—Claro, a las chicas nos encantan esos detalles y ella no es la excepción — respondió guiñándole un ojo."
Como era posible que Ino lo haya convencido, ahora se sentía tan torpe. Con un sonoro suspiro de resignación empujo la puerta. Ella le daba la espalda, pero al escuchar el golpe de la puerta al cerrarse, se dio la vuelta de inmediato y sus miradas se encontraron al instante. La rapidez con la que las flores captaron su atención, lo tomo por sorpresa, así que se dirigió hasta donde ella y se las extendió.
— Eh… ¡Ten! Son tuyas — exclamo con la voz un poco más fuerte de lo habitual.
Aun sorprendida y asustada, Sakura musito unas sinceras gracias, y después de colocar las flores, ambos se sumieron en un profundo silencio por un corto tiempo.
—¿Cómo sigues? — pregunto Naruto que estaba frente a ella, al final de la cama.
— ¡Perfecta! — exclamo con un tono muy jovial, pero sus ojos aun se notaban húmedos. — pero Tsunade no me deja salir hasta dentro de una semana, creo que exagera. — agrego sin darle mucha importancia.
—Sakura no quiero que lo vuelvas a hacer, — dijo Naruto, que notablemente seguía el hilo de sus propios pensamientos — no vuelvas a intervenir en una batalla entre Sasuke y yo.
—Pero Naruto el iba a…
—Es lo mismo que casi te ocurre. — la interrumpió, subiendo una octava su voz. Su rostro se había ensombrecido reflejando una gran tristeza — y yo no puede hacer nada para evitarlo — murmuro, mientras pensaba en el día de esa pelea, la tenía tan clara en su mente no importaba que ya hubiera pasado una semana…
"No podía saber cuanto tiempo llevaba peleando contra Sasuke, pero Kakashi había logrado darle un ventaja, aunque fuera solo por un momento. Sin embargo ahora también luchaba contra Kyubi, que intentaba invadir su mente y cuerpo, pero está batalla debía de ser solo suya.
Sasuke que no desperdiciaba ninguna oportunidad, se dio cuenta de lo distraído que estaba Naruto y antes que esté se percatara, logro hacer un Genjutsu, en el que Naruto quedo atrapado.
El suelo y el piso de consistencia irregular se desvanecieron dejándolo a él en un vacio interminable con una obscuridad opresora. Una pequeña llama se encendió frente a él iluminando un diámetro reducido. Naruto intento alcanzarla, pero sus piernas no se movían. Pronto mas llamas aparecieron por todo el lugar y con cada una, una copia de Naruto. La luz de las llama se hizo mas intensa a tal punto de cegar a Naruto y con la misma velocidad bajo su intensidad, mostrando a varios Sasukes. Con una hábil maniobra, cada Sasuke, saco su espada y atravesó la pierna izquierda.
Naruto grito, sin poder moverse el dolor era inhumano, multiplicado por cada copia de Naruto que se encontraba en ese espacio. Sabía que era una ilusión y debía librarse de ella.
Con una fuerte bocanada de aire aun asustado miro a Sasuke frente a él tenía los ojos rojos y brillaban de una manera casi siniestra en su rostro desencajado.
Ambas situaciones parecían irreales y luchaba por mantenerse en una, pero ambas competían por prioridad y se intercalaban unas a otras al tiempo que Naruto excluía la voz de Kyubi a un rincón de su mente.
Intento moverse pero el dolor de su pierna volvió y al desviar su mirada hacia ella noto que la tenia bañada de sangre, no solo había sido una ilusión.
—¡Aquí acaba todo! — exclamo Sasuke, y de inmediato se preparo para una estocada mortal. Pero cuando regreso la vista hacia su atacante, se encontró con la espada bañada en sangre atravesando la ropa de Sakura.
Casi al instante, se encontró de nuevo rodeado por miles de copias. Parecía que así asimilaba su cerebro la situación, dejando de luchar contra las fuerzas que lo invadían. La cámara creada por Sasuke se desvaneció con la misma rapidez con la que llego.
Naruto estaba ahora en esa estancia tan familiar, con el piso lleno de agua y mirando dos grandes rejas que mantenían cautivo al demonio de nueve colas.
—Sabes que me necesitas. Claro si es que la quieres salvar — dijo con voz grave y burlesca la bestia.
Naruto se encontraba paralizado, sintiendo como su alma se desvanecía al saber la situación de Sakura.
—Hazlo — apremio Kyubi, al ver como el chico daba un paso dudoso. — entre mas tardes, ella estará en más peligro. No tienes el poder suficiente para salvarla.
—No — se dijo Naruto a sí mismo con firmeza. Sabía que si vencía a Sasuke utilizando el chakra del demonio también lastimaría a Sakura.
Su mente logro vencer todos los obstáculos mentales y de inmediato comenzó a localizar a Sakura y Sasuke. Estaban a unos metros de distancia de él; Sasuke había caído al suelo y Sakura estaba sobre él, aun con la espada incrustada en su costado. Ella levanto un puño y dirigió el golpe a Sasuke, quien lo esquivo con gran dificultad. Aun así, todo el escenario en el que estaban comenzó a resquebrajarse hasta que finalmente se rompió el espejo por el que habían entrado.
Naruto intento levantarse, pero su pierna estaba totalmente inútil, solo le infringía un dolor insoportable que le comenzaba a nublar la vista. Sakura grito y eso fue mas que suficiente para darle el impulso necesario y salir en su ayuda, los observo alejarse y sin dudarlo comenzó a seguirlos, a pesar de todo al cabo de unos paso sintió como su cuerpo flaqueaba y caía en una obscuridad interminable…"
—…No pude protegerte — termino con la voz quebrada por la ira que le producía el simple hecho de recordar.
—Todo fue mi culpa — dijo Sakura sacudiendo su cabeza, y una triste sonrisa cruzo su rostro. — yo solo quería terminar con todo.
—¿Qué quieres decir? — pregunto más serio Naruto.
—Pensaba que si derrotaba a Sasuke acabaría todo el sufrimiento de tantos años, — Sakura desvió la mirada hacia la ventana intentando retener las lagrimas que buscaban desesperadamente salir de sus ojos — yo te obligue a esto y aun me siento culpable por el dolor que has tenido que soportar todos estos años por culpa de esa promesa — su voz se torno más aguda y resultaba difícil hablar con el nudo que se le estaba formando en la garganta. — por eso me parecía justo que fuera yo quien acabara con ese dolor.
—Si te prometí traer regreso a Sasuke — dijo Naruto y su voz opto de repente un tono duro y más maduro— pero aunque no me lo hubieras pedido, lo haría por mí. Porque es mi amigo y no dejare que se pierda, se que aún queda algo bueno en él aunque tú y mucho otros piensen lo peor de él. — agrego mirando a su amiga con un poco de decepción.
—Se que aún queda parte del Sasuke que conocimos — dijo ella y una sonrisa verdadera ilumino su rostro — llegue a pensar que no, pero después de pasar tanto tiempo con él me di cuenta que aun le importamos como sus compañeros de equipo, como sus amigos como… — Sakura se detuvo de golpe, aun sonreía plácidamente hacia Naruto. Se daba cuenta, con gran sorpresa, que por primera vez su mente no se llenaba de triste recuerdos de la partida sino que de los buenos momentos compartidos juntos hace dos días o los pasados hace más de cuatro años, ¿Por qué esos recuerdo solo los podía traer Naruto a su mente?
Naruto estaba feliz por la noticia, sin embargo, sentía un pequeño dolor oprimiéndole el pecho a ver tan radiante a Sakura. Por primera vez desde que regreso la miraba así de feliz, y era precisamente al hablar de su amigo. No podía evita sentirse un poco celoso por eso; el estaba con ella una semana y lograba ese cambio. Que daría por saber cómo hacerla así de feliz.
La semana en el hospital paso más rápido de lo que Sakura esperaba, y pronto se encontró recogiendo sus cosas con cierta parsimonia y una sonrisa melancólica.
Las visitas de Naruto y Lee fueron puntuales todos los días haciéndola reír mas de una vez y colocando siempre flores nuevas. Pronto se les unió Ino junto con Hinata, aunque la ultima era algo tímida cuando estaba Naruto; pudieron disfrutar de platicas entre chicas.
—…Vamos, Sakura, dinos que paso con Sasuke. — Apremio Ino en la primera oportunidad que tuvo — ¿Cómo se ve? Supongo que mas encantador que antes. ¡No te guardes nada!
—Bueno… — comenzó Sakura, disfrutando cada momento, era su oportunidad perfecta para callar a Ino — estuve una semana con él, y es obvio que no pudo resistirse a mis encantos. — dijo finalmente con un dejo de altanería. Sin embargo, su orgullo fue herido rápidamente con la estridente risa en la que rompió Ino, al finalizar ella de hablar. Hinata por su parte voltio asustada a ver que le pasaba a su otra amiga.
—Por como quedaste, querrás decir que no resistió en usar tu frentetota como banco de entrenamiento. — soltó Ino, mas alto de lo normal cayendo en un nuevo torrente de carcajadas.
—¡Ino...! — exclamo Hinata, sintiendo el dolor ajeno. — No digas eso, nosotras no sabemos lo que paso.
—Pero si no logro que "cayera en sus encantos" — bufo con sarcasmo — ni un poquito cuando estuvieron juntos ¿Cómo lo va a lograr en una semana?
—Las personas cambian — susurro para sí misma tan bajo que la risa de Ino no permitió que nadie la escuchara.
—No importa Hinata, que piense lo que quiera — se defendió Sakura, recuperando el poco orgullo que le dejo Ino.
También tuvo otras vistas más sorprendentes como la de Shikamaru, Ten— ten, Kiba y Chouji; que la hicieron sentir un compañerismo y una amistad más grande que nunca por los ninjas de la aldea. Al final había logrado ver a Kakashi un par de veces. Eso la hacia sentirse muy feliz, aunque la misma razón le producía un dolor punzante de remordimiento y culpa, que la hacía sentirse incomoda y frustrada consigo misma.
Tsunade miraba pensativa desde su ventana… había algo que no encajaba, tenía un mal presentimiento. En ese momento Kakashi acudió a su despacho por llamado de ella.
—¿Has logrado que te diga algo? — pregunto sin darse la vuelta.
—Solo lo que ya sabemos. —Respondió Kakashi — realmente no creo que sea importante…
—Yo sí. — Tercio Tsunade — He recibido una carta del templo de los cien espejos, varios pergaminos han desaparecido.
—Deberían de estar en la guarida de Sasuke…
—No entiendo para que él lo quisiera, todos son relacionados a diferentes clanes y jutsus de barrera de sangre y aunque él tenga el Sharingan…
—… no los puede copiar. — termino Kakashi.
—Necesito que vallas de nuevo a la ciudad del Sol y averigües de que se tratan esos pergaminos en concreto y vuelve a la guarida de Sasuke, Hiraya te acompañara.
Kakashi asintió y salió del despacho. Repasaba todo lo que Sakura le había dicho pero no encontraba ninguna respuesta, sabía que Sakura estaba diferente, algo había cambiado y estaba seguro que Tsunade también se daba cuenta de eso.
Al estar fuera del hospital, las actividades de Sakura aumentaron, pero no lograban que su mente dejara de divagar; al contrario se encontraba mas distraída que en otras ocasiones, sumiéndose en fantasías que la alejaban completamente de la realidad y ya no podía evitar el nuevo habito de mirar hacia las fronteras de la aldea, esperando que Sasuke apareciera en cualquier momento, solo por ella. Para decirle lo que más quería escuchar y tal vez que le pidiera acompañarlo en su viaje.
Al instante de pensar eso, se maldecía a si misma por querer seguirlo sabía que su lugar era en Konoha, aunque Sasuke no estuviera ahí.
A medida pasaba el tiempo, la situación no mejoraba y sus cambios de humor eran cada vez más marcados que ni siquiera ella misma podía soportarse.
—¡Sakura, Sakura! — grito Naruto al finalizar la primera semana fuera del hospital; Sakura caminaba sola por la calle comercial del pueblo e inconscientemente miraba el rostro de cada persona, esperando poder reconocer algún subordinado de Sasuke. —¡Espérame! — volvió a gritar Naruto a punto de alcanzar a su amiga. Ella se detuvo, estando tan cerca no podía fingir que no lo escuchaba.
—¿Qué quieres? — pregunto dejando escapar un pequeño tono de fastidio en su voz, pero Naruto no se percato de ello y colocando sus brazos detrás de su cabeza la alcanzo.
—¿Qué has estado haciendo? Ya llevamos una semana sin ninguna triste misión.
—No todo es hacer misiones — respondió Sakura de manera cortante.
—¡Vaya genio! — Pensó el chico, pero no dijo nada al respecto sabiendo muy bien las consecuencias de un comentario así — Tu lo dices porque pasas el día con Tsunade y sabes lo que pasa en la aldea.
—Bueno, deberías de buscar algo que hacer…
—Pensaba entrenar — contesto, interrumpiendo a Sakura pero el sabio pervertido se fue sin decirme nada y Kakashi tampoco aparece por ningún lugar. Ya que estas con la vieja, ¿Por qué no le dices que nos deje algo? — agrego con esperanzas renovadas.
—Tsunade—Sama está muy ocupada y no solo se encarga de evitar que te aburras. — contesto Sakura mirando a Naruto con cierta inferioridad para indicarle lo poco que el sabia de la Hokage.
—¡Ah sí, claro!— exclamo riendo — por eso la acabo de ver en los baños termales.
—¡Espiaste a Tsunade en los baños! — grito Sakura alarmada, deteniéndose de golpe en medio de la calle abarrotada de personas. El rostro de Naruto se torno rojo, al tiempo que negaba rápidamente con la cabeza, mientras todos lo observaban de manera reprobatoria — ¡¿Cómo te atreves?
—No. ¡No! Espera — grito apresurado, pero era muy tarde. Sakura descargo un buen golpe en él.
—No tenias porque hacer eso — renegó Naruto con una voz apenas audible, mientras estaba sentado junto a Sakura en el Ichiraku y un cardenal sobresalía en su ojo derecho.
—Eso te pasa por no explicarte bien — dijo ella sin sentir la más mínima compasión.
—Pero ni siquiera me dejaste… — respondió indignado, para luego dar un gran suspiro — Eres cruel Sakura chan— pensó Naruto, pero su decepción duro poco ya que su plato de Ramen estaba listo — ¡A comer!— Exclamó con emoción cambiando drásticamente su humor.
Sakura también comenzó a comer, pero su pensamiento volvió a encontrarse lejos del Ichiraku y Naruto se percató de ello.
— ¿Que ocurre Sakura? — Pregunto después de terminar su primer plato — ¿No tienes hambre?
— ¡No, no es eso! — Agrego rápidamente sacudiendo su cabeza — solo estaba pen...
— Naruto — interrumpió Kiba asustado a Naruto y Sakura.
— ¿Cuál es tu problema entrando así? — se quejo levantándose de golpe justo al momento en el que entraba Hinata. La Kunoichi se sonrojo a sobremanera al ver que Naruto se fijaba directamente en ella.
— No quería arruinar tu cita, pero Tsunade nos llama. — dijo Kiba con una sonrisa pícara provocando que Naruto y Sakura se sonrojaran.
— No es ninguna cita... — comenzó a renegar Naruto mientras Sakura lo apoyaba.
— Si claro, como digan — comento Kiba sin creerles — pero mejor nos vamos antes que Tsunade se enoje.
— ¡Vuelvan pronto! — agrego el dueño del Ichiraku con su hija mientras el grupo se retiraba a la torre de la quinta Hokage.
Los chicos llegaron a la torre del Hokage y aunque decían tener prisa, Kiba y Naruto se entretenían cada dos pasos.
— ¡Espero que nos tengas algo bueno anciana!— dijo Naruto mientras entraba antes que los demás, con los brazos detrás de su cabeza — aun tengo hambre... — se detuvo de pronto al notar la silla de Tsunade vacía recorrió con la vista toda la estancia buscándola pero solo estaba Shizune parada junto a la silla, muy seria.
— ¿Y Tsunade—sama? — pregunto Sakura igual de extrañada que el resto de sus compañeros.
— Ella está atendiendo otros asuntos — respondió resignada mientras su rostro se ensombrecía al recordar a Tsunade plácidamente en las aguas termales tomando Té. — Pero me ha encargado asignarles una misión — agrego recuperándose rápidamente mientras echaba un vistazo a la carpeta que tenía en sus manos. Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, Kiba Inuzuka y Hinata Hyuga ustedes cuatro escoltaran a tres gennin que han venido de la aldea oculta de las fuentes termales.
— ¿Por qué tenemos que escoltar a gennins? — Renegó Naruto — que clase de misión es esta, ya dejamos de ser niñeros hace tiempo...
— Tengo que admitir que tienes razón — murmuro Kiba.
— La aldea de las fuentes termales ya no es una aldea ninja — le dijo Hinata casi en un susurro.
— Exactamente. — Aportó Shizune. — la aldea de las fuentes termales es una aldea turística desde hace mucho tiempo pero los gennins que han venido para el examen de ascenso a Chunin representando al país del agua son originarios de ahí. En especial una alumna miembro del clan Fuutoname a ella es a quien deben proteger ya que su clan a sido atacado, no sabemos aun por quien pero se presume que ella es la única sobreviviente. Ella a decidido dejar la vida ninja en el momento que llegue a su aldea y el gobierno se encargara de protegerle.
— ¿Pero no será más vulnerable si deja de ser ninja? — pregunto Kiba.
— Es la manera que ella eligió y así poder ocultar su Kekkei Genkai. Tanto ustedes como ellos irán disfrazados de comerciantes. Prepárense y regresen dentro de media hora.
— ¡Sí! — dijeron todos a unísono y desaparecieron del salón.
Tras el tiempo dado los ninjas volvieron a la torre de la Hokage, listos con sus armas. Tanto Shizune como Tsunade los esperaban junto a una carreta llena de artilugios.
— ¡¿Que tal las aguas termales?— pregunto Naruto a Tsunade, gritándole desde que la vio.
Tsunade se sonrojo al instante pero voltio a ver a Shizune.
— No tengo idea de cómo lo sabe — comenzó a disculparse de prisa haciendo una serie de reverencia — le juro que yo no dije nada.
— Los hemos agrupados por las habilidades para rastreo, detención de enemigos, habilidades curativas y en combate. — les dijo la quinta cuando estuvieron todos frente a ella. — Kiba, te dejare a cargo. — Kiba sonrió con satisfacción, al tiempo que Naruto abría los ojos desmesuradamente sin dejar ocultar su sorpresa. — hay ropa en la carreta para que se puedan cambiar como comerciantes y oculten su protector frontal.
Todos asintieron y de inmediato se dirigieron a buscar la ropa...
— Naruto, Sakura, — llamo Tsunade cuando ya se habían retirado un poco — ustedes son los únicos que pueden entender mas a ella en esta situación, la encargo especialmente a ustedes.
— Lo sé, no tenía que decirlo.
— No debe de preocuparse — respondió Sakura con la mirada ensombrecida y un nudo formándose en su garganta. — Me encargaré que se sienta bien.
Los chicos se cambiaron con túnicas similares que ocultaban su ropa de ninjas la única diferencia era que ellos tenían pantalones holgado que hacían conjunto y ellas amplias faldas. Tanto los ninjas como los niños gennin, habían ocultado sus armas en los diversos cajones que llevaban en la carreta y sin más pérdida de tiempo comenzaron su camino.
La aldea de las fuentes termales se encontraba a un día y medio de camino, poco después de cruzar la frontera norte del país del fuego, pero antes de caer la noche lograron llegar a una aldea pequeña para hospedarse y pasar la noche.
— ¿¡Porque no podemos avanzar mas rápido! — se quejo Naruto de pronto, cuando comenzaron nuevamente su viaje; explotando toda la frustración que tenía desde el día anterior. — habríamos llegado hace siglos...
— Queremos pasar desapercibidos. — contesto Kiba como si fuese obvio.
—Lamento tener que causarte tantas molestias — dijo la pequeña niña de unos doce años. Tenía una tez sumamente pálida que contrastaba con su cabello largo azabache que le llegaba hasta la cintura, mientras que sus ojos eran tan azules que parecía que hacían su mirada algo fría y desencajaba con la melodiosa y dulce voz. Al escucharla los cuatro ninjas dieron un pequeño respingo, e incluso sus dos amigos. No la habían escuchado hablar en todo el viaje, de hecho solo uno de los tres gennins era quien siempre contestaba. Los otros dos solo hablaban entre ellos.
—¡Shia! — replico el niño a su derecha. Era e más alto de los tres, su cabello también era negro igual que sus ojos. Y aunque generalmente miraba a todos con arrogancia, ahora su gesto era completamente diferente, era gentileza — no tienes porque pedir perdón, es su trabajo.
Todos los ninjas, que hasta hace un momento miraban a Naruto como si lo fueran a matar habían cambiado su mirada a ese niño.
—Pero él tienen razón — dijo rápidamente Sakura, dirigiéndole una sonrisa a Shia — no nos molesta. ¿O prefieres pasar otra semana encerrado en la aldea? — le pregunto a Naruto con tono despectivo.
—Parece que hoy todos están contra mi — se dijo a si mismo Naruto, mientras soltaba un bufido de frustración.
—Lo sé — murmuro Kiba, mientras acariciaba a Akamaru, — chicos será mejor que nos detengamos un rato.
—¡¿Qué? Pero si la aldea está cruzando esta montaña — exclamo enojado el pelinegro.
—Y yo digo que nos detengamos niño — respondió Kiba irritado, soltando la carreta que cargaba junto a Naruto.
—Me llamo Hidemi, no niño.
—Como sea — le dijo con un ademan indicando lo poco que le interesaba.
Sakura se voltio a Hinata con mirada interrogativa, y basto de un ligero asentimiento para que Sakura entendiera la situación.
—Naruto, sígueme. — le dijo Kiba y aunque él estaba confundido, su intuición le indicaba que no pasaba algo bueno.
Hidemi estaba a punto de seguirlo, mientras continuaba renegando, pero el segundo niño, de cabello pelirrojo y ojos grises, lo detuvo simplemente al levantar una de sus manos.
—Déjalo Hidemi — susurro muy bajo, casi soo para su compañero — no estamos solos.
—¿N… nos siguen Ao? — pregunto Hidemi con cierto temor, abriendo desmesuradamente sus ojos.
—Tranquilízate o nos delataras.
Hidemi al instante voltio a ver a Shia mientras Ao regresaba hasta la carreta sentándose junto a su amiga y sin más remedio Hidemmi lo imito.
—No les pasara nada — les dijo Sakura, pero ninguno de los niños parecía muy animo, aun así Shia les sonrió débilmente. — Hinata, ¿Puedes localizar Naruto y a Kiba?
Hinata asintió lista para usar el Byakugan; sin embargo una risa estridente las hizo ponerse en guardia de inmediato.
—Deberían preocuparse más por ustedes que por sus amigos
Media docena de ninjas con mascaras las rodearon, dejándolos sin ninguna escapatoria y un gran estallido se escucho en el misma dirección que habían tomado Kiba y Naruto.
Otro capitulo mas que espero les haya gustado.
Bueno los comentarios ahora los responderé en inbox excepto los anónimos
Cony: ¡Gracias por ánimos!
Cherry627: aquí esta la continuación, me tardé demasiado en ponerla y lo lamento mucho pero ya no sucederá.
¡Enserio casi lloras! Si fue muy doloroso para ambos, pero si Sasuke lo hizo para bien aunque no precisamente el suyo… jeje creo que no deberia de adelantarte eso,
Y les vuelvo a dejar el link del video, pasen y comenten!
.com/watch?v=z-Jg3lzLTnY
