— Vaya quien diría que esa niña tuviera tantos problemas — dijo Naruto cuando los cuatro chicos salieron de la torre del Hokage después de la entrevista que con ella, contando todo los datos que pudieron recolectar en la misión. Tanto Kakashi como Tsunade los pusieron al tanto de lo que se descubrió en el templo de los mil espejos.

— Sintiéndose tan culpable como tu dices, Sakura, — comento Kiba. — entiendo porque quiere dejar la vida ninja, aun así eso solo la hace mas vulnerable.

— Pero, ella creía que era su culpa. — le dijo Hinata, sorprendida, como si eso explicara todo.

— Esa niña es demasiado dulce, me recuerda a ti Hinata — le dijo Naruto. La chica inmediatamente se sonrojo.

— Eh.. Naruto…

— Oye Hinata, tu casa es por esta dirección — interrumpió Kiba. — ¿Quieres que te acompañe?

— Gracias Kiba. — murmurro Hinata dejandose llevar por su amigo luego de despedirse de los ninjas.

— Bueno Sakura, parece que solo quedamos tu y yo — dijo contento Naruto

— Y voy por aquí. Adios Naruto.— le dijo Sakura tomando el camino contrario al que iba su amigo y marchandose antes que él le pidiera llevarla.

Camino sin un rumbo definido, aunque ese era el camino para llegar a su casa, no pensaba en ir a ella aun. En su lugar llego a uno de los campos de entrenamiento, se encontraba desocupado y a esas horas probablemente nadie llegaria. Se sento en el suelo apoyandose en un arbol. Los recuerdos volvian a inundar su mente. Ella ya habia visto a los dos atacantes, en la guarida de Sasuke, estaba segura. ¿Pero que tendria que ver Sasuke en el asesinato del clan Fuutoname? Si de algo podia estar segura es que Sasuke no haria una cosa como esa, jamás.

¿Pero que debia hacer ella? Sabia varias cosas de ellos y del resto que seguia a Sasuke, si le decia a Tsunade ¿Seria traicionar a Sasuke? Pero si no lo decia, podia poner en riesgo a muchas personas…

Pero si Tsunade descubria toda la verdad, ella no queria eso… y tampoco queira mas luchas internas. ¡Es que siempre tenia que decidir entre Sasuke y la aldea! Lanzo un bufido de frustración mientras pasaba sus manos por su cabello rosa.

— Vaya Sakura ¿Qué haces aquí?

— Kakashi… — murmuro ella arrastrando las palabras.

— Supongo que quieres estar sola. — agrego su Sensei, mientras retomaba su camino de vuelta a la aldea.

— Kakashi, — volvió a repetir, cuando su maestro paso frente a ella, en un tono casi imperceptible pero sabia que el la escucharía. Y efectivamente él se detuvo, . — ¿Cree que Sasuke este involucrado en lo del Clan Fuutoname?

— No encuentro razón para que tenga que estarlo. — respondió, no la miraba pero suponía el semblante serio que portaba en es momentos.

— Los dos tipos que nos atacaron… yo ya los había visto cuando estuve con Sasuke.

— ¿Se lo dijiste a Tsunade?

— ¡No! — respondió de inmediato exaltada, cayendo en cuenta que su maestro podía contarle. — no, es que siento que si lo hago… siento que lo estoy traicionando. — continuo mas calmada.

Ante sus palabra Kakashi, lentamente, se giro hacia ella y su mirada no expresaba mas que una profunda tristeza.

— Sabes que la única razón para la que Sasuke no tenga a los ninjas mas capacitados tras él, es porque la Hokage así lo ordeno. Por Naruto y por ti. — Sakura asintió lentamente, recibiendo todo el peso de esas palabras.

— Es mas complicado — reclamo con frustración en su voz y una mirada suplicante. — usted no entiende…

— Entiendo que Sasuke te confío alguna información, no se cuales hayan sido sus motivos para dártela, pero si tu crees que arriesgas a la aldea; es tu deber como ninja informarle a Tsunade. — Sakura miraba a todos lados menos a su maestro, quien la seguía mirando escudriñadamente, y ese tono que empleaba, enfurecía cada vez mas a Sakura; se enojaba con ella misma, se enojaba con cada palabra que Kakashi mencionaba porque sabia que eran ciertas y ella solo quería ignorarlas. Ella solo quería que le dijeran que todo iba estar bien, pero su maestro le decía todo lo que no quería escuchar. — date tu tiempo para decidirte Sakura, se que es una difícil decisión pero tu sabes lo que tienes que hacer.

— ¡Ese es el problema! Me tengo que decidir entre él y la aldea — soltó sin pensarlo, la sorpresa cruzo fugazmente el rostro de Kakashi y en ese momento ella se percato de haber dicho uno de sus mayores tormentos…

— Si quieres saber lo que yo pienso… no creo que Sasuke haya intervenido en el clan Fuutoname, él sabe lo duro que son las cosas.

Kakashi desapareció de un momento a otro, dejando a Sakura con todos sus palabras impregnadas en los pensamientos de ella…

Abrió los ojos ante la molesta luz del sol que le daba directo en la cara. Su cuerpo entero aun le dolia, pero no podia decir exactamente si era por todos los golpes que habia recibido, o porque llevaba dias sin levantarse. Sasuke dio un hondo suspiro, por el simple hecho de no tener nada mejor que hacer y en ese instante, se dio cuenta del silencio que inundaba el lugar, era la paz que ya dias anhelaba. Una sonrisa fugaz cruzo su rostro, durando solamente lo que le tomo percatase de lo que esa paz significaba. ¿Dónde estaban sus escandalosos compañeros?

Se levanto con cuidado. Agudizando todos sus sentidos, mientras recoria la habitacion con su vista, en busca de su katana. Salio de la pequeña casa, que les servia de guarida, sin encontrar a nadie, pero al salir ahí estaba Yuugo.

— Veo que ya te encuentras mejor Sasuke. — le dijo al voltearlo a ver, dejando ir un pájaro que tenia en sus manos.

Sasuke no respondio, se limito a ver a su alrededor. Se encontraban en frente a un gran prado, la pequeña casa rozaba con el linde del bosque; nadie se acercaria ahí sin que ellos lo notaran primero, penso.

— ¡Sasuke! — grito Suigetsu, saltando desde el techo de la casa, para caer al lado del ninja. — Estamos listos para partir cuando digas. Si nos vamos ahora, talvez nos libremos de Karin — agrego con una sonrisa triunfante en sus labios.

— ¿Dónde esta? — pregunto en cambio Sasuke, mirando al ninja de la niebla.

— Fue al pueblo por provisiones. — respondio Suigetsu, con un tono menos juguetón, resignándose a que era inútil hacer bromas con Sasuke.

— Hemos podido localizar la guarida de Akatsuki mas cercana — le dijo Yuugo, acercandose a sus dos compañeros de equipo. — ¿Iremos tras ellos, Sasuke?

— No. — respondio de inmediato. Ambos compañero se sobresaltaron sin poder dar credito a lo que su lider les decia.

— ¿Porque? — exigio saber Suigetsu — crei que tenias prisa por matar a tu hermano.

— Pero no sabia la clase de Ninjas que se encuentran en Akatsuki, estoy seguro que luchar cotra Itachi es mas difícil que contra ese ninja llamado Kakuso, debemos prepararnos un poco mas.

— Y estoy seguro que Itachi solo tiene un corazon no cuatro. — replico Suigetsu. — ¿Y como se supone que entrenaremos?

— Con los pergaminos que consegui en el templo de los mil espejos. — respondio Sasuke.

— ¡Claro! Pense que esas cosas serian inservibles — rio Suigetsu, hasta que se percato que la Kunoichi integrante del grupo, se acercaba a ellos.

— Esos jutsus son muy peligrosos — dijo Karin exaltada, al escuchar los planes de Uchiha. — Y tu te acabas de recuperar de la pelea con Kakuzo. Es decir — agrego al recuperar un poco su control. — deberias de esperar un tiempo mas, antes de intentarlo.

— Tradaste mucho en conseguirlos, si fueron tan protegidos, debe ser porque son muy difíciles. — comento Yuugo, mirando a Sasuke con preocupacion.

— Tonterias. — exclamo. — tarde porque tuve que deshacerme de unas cuantas molestias antes de venir aquí. — continuo con su usual monotono. — Suigetsu preparte para entrenar.

Suigetsu sonrio ante la invitacion y sujeto la espada del ejecutor, colocandose a una gran distancia de Sasuke. Los dos miembros restantes de Hebi se apartaron para dar un lugar apropiado la pelea que se avecinaba.

El espadachín de la niebla era una buena competencia, debía admitirlo, pero nunca lo suficiente para compararse con su hermano. Aun así estaba seguro que detendría a algun Akatsuki, que intentara interferir en esa pelea por la que él vivía, su venganza.

Termino el día, y el se encontraba agotado, con su nivel de chakra al limite. Observo lo daños causados al terreno y luego entro a la pequeña casa, sin decirle nada a nadie, entro en el mismo cuarto en el que había descansado todos los días anteriores, desde que logro librarse de Kakuso. Tomo los pergaminos y se dirigió a la pequeña sala, los examinaba minuciosamente, estudiando cada cosa relacionada a esos jutsus y su Sharingan hacia ese trabajo mucho mas fácil. Sin duda los pondría a prueba el día siguiente.

Los días pasaron con la misma rutina, sus heridas se recuperaron por completo y su condición estaba mejor que nunca. Si duda listo para comenzar su búsqueda una vez mas. Ya había aplazado las cosas demasiado, no podía seguir entrenando de esa manera, otro mes mas no haría mucha diferencia en él y menos conociendo a la perfección las técnicas de sus compañeros.

En ese momento tenia la misma sensación que lo llevo a revelarse de su antiguo maestro, se podría decir ,por no tener una mejor manera de expresar lo que significo matar a uno de los sannin de la hoja. Sabia que ya había aprendido todo lo que se podía, ahora debía avanzar. Todo era por su único propósito…

Un grito agudo perforo sus odios, sacándolo de sus pensamiento. Detuvo su caminata junto al linde del bosque y se voltio hacia el origen del sonido, encontrándose con Karin caminando muy rápido hacia él.

— ¿Que ocurre Karin? — pregunto sin importarle realmente la respuesta de la chica.

— Es… es que te vi un poco solo — comenzó a hablar con un tono muy diferente al usual. Acercándose a él con pasos mas lentos. — ¿Sabes? Suigetsu y Yuugo salieron al pueblo y no creo que regresen en hasta dentro de un rato. — El Uchiha levanto una ceja, observando a la pelirroja que se acercaba mas y mas a él.

— Regresemos — ordeno Sasuke repentinamente, librándose como pudo de la cercanía de Karin. Ella al escucharlo simplemente sonrío, con un brillo aterrador bailando en sus ojos rojos.

— ¡Sasuke! — exclamo sin poder contenerse, su voz mas baja y sensual que nunca estaba también inundada de triunfo; el cual Sasuke detecto al instante pero no entendía el motivo de tal…

Hasta sentir como la pelirroja se acercaba nuevamente a él y lo atrapaba en un abrazo.

No se movió de su lugar.

— No me toques — le recrimino, sin voltear a verla, y espero que ella quitara sus brazos — Karin suéltame. — Ordeno, pasados unos segundos.

— No tienes porque ser tímido conmigo Sasuke.

— ¿De que hablas? — pregunto confundido, realmente jamás la entendería, para ser sinceros, ni siquiera intentaba hacerlo, pero estar atrapado entre sus brazos lo comenzaba a inquietar. Sujeto los brazos de la chica y sin la menor delicadeza, los alejo de él. — Yuugo y Suigetsu ya regresaron. — dijo al sentir el chakra de sus dos compañeros. — Apúrate — volvio a ordenar y sin mas salio caminando, como si nada hubiera ocurrido.

Karin se retraso unos segundos mas, quedando petrificada en el lugar en que abrazo a Sasuke. Sentía aun la sensación de ese chakra que la volvía loca; había deseado abrazarlo desde hace mucho tiempo, pensó que sus ansias disminuirían al hacerlo, pero solo aumentaban. Queriendo mas.. Tal vez si los otros dos no hubieran llegado en ese momento…, solo talvez ella podría segur así con Sasuke.

Su mente volvio a la realidad, apurando su paso en alcanzar al líder de Hebi, que ya se encontraba cerca de la casa.

— ¿Encontraron algo? — pregunto Sasuke sin rodeos, mirando a Suigetsu. Habían perdido la pista de Akatsuki hace mas de una semana y no encontrarlos estaba empezando a cansarlo.

— No precisamente de Akatsuki. — Respondió Yuugo — pero se cree que uno de los Jinchuriki esta cerca de la aldea del sonido.

Sasuke emitió un sonido indefinible, fulminando a sus subordinados. Si no se encontraba Itachi en el grupo de captura de ese biuji, no seria mas que una perdida de tiempo, y la aldea del sonido quedada demasiado lejos de todas las guaridas de Akatsuki que ellos conocían. Pero ya habían revisado ese lugar y permanecer mas tiempo ahí no era una opción.

— También dicen que en el traslado hasta la aldea del sonido, han sido atacados por Akatsuki y por la descripción no creo que sea nadie mas que el señor Kisame. — comento Suigetsu con una gran sonrisa y en sus ojos brillaba la ambición. — ¡Vaya Karin! ¿A donde te habías metido? — exclamo al ver como la pelirroja se acerca con fuertes pasos hasta donde ellos.

— ¡A ti que te importa! — grito mientras los colores subían a sus mejillas.

— ¡Solo lo digo para que regreses y así tengamos que dejar de soportarte! — respondió en el mismo tono, fulminándola con la mirada. — ¿No es que solo estarías un tiempo con nosotros? — pregunto de manera altanera.

— Yo me iré cuando se me antoje…

— Ya basta, los dos. — hablo Sasuke fastidiado de las misma peleas entre ellos. Ambos obedecieron de inmediato ya que el tono del Uchiha había sido mas severo que nunca, aun así las miradas que se lanzaban reflejaban tanto desprecio como podían.

— Iremos a la aldea del sonido, y no perderemos mas tiempo.

— ¡¿Hasta la aldea del sonido? — exclamo Karin sorprendida.

— Si te molestas te puedes quedar. — le insinúo Suigetsu, advirtiendo la reacción de la chica.

— La que se queja cada diez pasos no soy yo.

— Tengo una constitución delicada. — farfullo por lo bajo, pero al darse cuenta que tanto Sasuke como Yuugo no estaban, se encamino a la casa, dejando a Karin mas furiosa.

— No, otra vez — pensó. La alegría de levantarse completamente bien desapareció casi al instante de formarse esa idea en su cabeza. Aun no estaba del todo despierta, no se había aun movido, ni siquiera había abierto los ojos, cuando la misma sensación de vértigo la inundo al igual que el día anterior… y al igual, también, salio corriendo de su cama chocando contra todo lo que se pusiera en su camino; abrió la puerta de su dormitorio y cruzo el pequeño pasillo que separaba su cuarto del baño… su salvación.

Como era posible que aun se sintiera tan mal por aquella comida que la habían obligado a comer, Ino y Naruto pagarían muy caro su pequeña travesura de la comida picante… aunque ella también lo había deseado, había querido comer comida picante por alguna extraña razón, sin duda el plato era demasiado apetitoso pero las consecuencias en ella, eran catastróficas…

— ¿Sakura te sientes bien? — pregunto su mamá desde la planta baja.

Sakura no contesto, había cerrado los ojos sintiendo el alivio en todo su cuerpo. Después de darse unos segundo, bajo las escaleras para encontrarse con su madre. Al igual que ella, poseía un cabello rosa un poco mas oscuro que el de Sakura y mucho mas largo. No compartían los mismos ojos, ya que ese era un rasgo que heredo de su padre, los de su mama era oscuros; un hermoso contraste en el pálido rostro y el cabello rosa.

— ¡Buenos días mama! — Saludo al entrar a la cocina. El olor comida llego de golpe a ella, mareándola pero no lo demostraría.

— ¿Te encentras bien? — volvio a preguntar su madre preocupada. — ¿Fuiste al hospital?

— Estoy perfecta — mintió con descaro. — No tuve que ir al hospital solo fue la comida con Ino lo que me hizo daño, se me paso en un momento. — Eso no era del todo una mentira, esas horribles nauseas se le habían pasado a medida transcurría el día, pero aun así no pudo ir al entrenamiento con el equipo 7, y lo mas humillante había tenido que soportar como Ino se burlaba de ella. Lo único bueno del día anterior, había sido la misión de la que se había enterado y por nada dejaría que ella no estuviera incluida en el equipo. — Iré a ver a Tsunade— Sama, al parecer hay una misión. — comento, fingiendo que eso era lo mas casual del mundo.

— Sakura, te acabas de recuperar. — le dijo su madre, volteándose a verla y dejando a un lado los quehaceres domésticos. — No puede ir otra persona.

— No es nada importante, solo seremos escolta.

— Bueno, déjame prepararte el desayuno…

— ¡No! — interrumpió a su madre. — déjalo yo estoy bien.

Y sin decir mas salio hacia el cuarto de baño. Ya no podía esperar un minuto mas con el olor a comida inundado todo el aire, todo el estomago se le revolvía y estaba empezando a afectar su equilibrio; sentir el agua helada cayendo sobre su rosado pelo, fue de la mejor sensación que había experimentado desde que se levanto, su cabeza dejo de dar vueltas y su cuerpo se relajo.

Salio de su casa con una gran sonrisa directo hacia el despacho de la Hokage, como todas las mañanas y comenzó a ayudar con el papeleo matutino antes de entrar en directo al despacho y también para tener una excusa. Tsunade al momento de verla, le comenzó a hacer las mismas preguntas que su madre, y con la misma naturalidad las respondió. Sin embargo, su maestra, no parecía del todo segura, mirándola con cierta desconfianza, pero no había tiempo de desconfianza, había una misión urgente y ella lo sabia.

Tsunade le ordeno llamar a Naruto y Kakashi, ella con una gran sonrisa fue a buscarlos. En menos de media hora los tres se encontraban escuchando las instrucciones de la Hokage y junto con Jiraya partieron de la aldea del sonido.

— ¿Sakura ya te encuentras bien? — pregunto por enésima vez Naruto, Sakura realmente quería golpearlo pero ver la culpa reflejada en esos azules ojos, la estremecían a sobremanera. Retiro su mirada de su amigo y se concentro nuevamente en el camino.

— Ya estoy bien Naruto; sino, no me hubieran dejado venir a la misión.

— ¡Tienes razón! — corroboro Naruto con entusiasmo.

Hace varias horas habían salido de la aldea de la hoja, y cada vez estaban mas cerca de su objetivo; habían conseguido una pista sobre los atacantes de la aldea de las aguas termales, y su misión era encontrar la guarida y capturarlos si era posible. Según la información que dio Jiraya, ellos se movían entre varios clanes muy poderosos, no sabia absolutamente nada de su objetivos ya que aun no hacían algún movimiento que los definiera. Pero el reclutamiento de personas con Jutsus tan poderosos, no podía significar nada bueno. Sakura había compartido la poco información que sabia con Kakashi, sentía que se lo debía a Shia, se concentraba en ese hecho y por ello no importaba lo mal que se sintiera ella debía estar en esa misión; aunque ese no era todo su entusiasmo por la misión, estaba conciente que talvez él estuviera con ellos, solo tal vez, lograría verlo de nuevo….

— Chicos, manténganse alerta — ordeno Jiraya. — Estamos a punto de llegar.

— Nos dividiremos en dos equipos. — informo Kakashi, sin dejar de avanzar pero disminuyendo la velocidad. — Naruto tu iras con Jiraya, entraras por la puerta delantera; mientras que Sakura y yo haremos el asalto desde atrás. Esta fortaleza es muy grande y el equipo de comunicación nos da un radio limitado, por lo que usaremos a mis perros.

— Entonces porque tuvimos que ponernos todo esto — se quejo Naruto, señalando el pequeño dispositivo que estaba en su cuello.

— Por la posibilidad de volver a dividirnos dentro de la fortaleza — explico Jiraya. — el tuyo esta sincronizado con el mío, y el de Kakashi con el de Sakura.

— Es el momento. — dijo Kakashi deteniéndose al alcanzar el linde del bosque; dejando visible frente a ellos, una enorme edificación de piedra, que resaltaba de entre los árboles milenarios. Desde sus muros hasta sus paredes estaba cubierto por una especie de hiedra, y ninguna luz traspasaba sus ventanas. Claramente había sido abandonada hace ya muchos años, pero era el refugio perfecto para ninjas renegados. — Bisuke, ve con Naruto y Jiraya; se encargaran de registrar todo el sección norte, cualquier información que puedan recoger deben traerla aquí, aun si deben capturar una persona. Infórmanos de cualquier eventualidad, Pakkun ira con nosotros, Sakura. — La pelirosa asintió, y al instante los cuatro ninjas y los dos perros tomaron sus caminos respectivos.

Hasta los silenciosos pasos de los ninjas parecían resonar en el silencio de ultratumba que reinaba en cada uno de los pasillos de la fortaleza. Llevaban recorriendo mas de media hora, cada habitación que miraban estaba vacía, ni un solo papel, ni una pequeña lámpara fuera de lugar. Nada daba indicio de que ese sitio fuese habitado al menos en los últimos años, nada excepto la falta de la capa de polvo que si cubría alguno de los cuartos. Kakashi y Sakura llegaron nuevamente al final del pasillo que dejaba dos nuevas alternativas a seguir. Kakashi volvía debatirse mentalmente entre lo que debía hacer como ninja y lo que el realmente deseaba.

— Será mejor que nos separemos. — susurro Sakura, su voz era ronca por el nulo uso que había tenido en los últimos minutos.

— No creo que sea conveniente. — dijo Kakashi, la misma respuesta que le había dicho antes, cuando se encontraron con la misma situación.

— No podemos dejar todo este lugar sin supervisar. Nos sabemos si hay alguno todavía y le podemos dar la oportunidad de escapar. — Kakashi sabia que la chica tenia toda la razón y eso era parte de su miedo. Podía haber alguien muy fuerte que se topara con su alumna, y lo que menos deseaba era que ella peleara, no era que dudara de su fuerza; sabia perfectamente que ya no era la pequeña niña que pensaba mas en chicos que en su entrenamiento como Kunoichi, pero él sabia que debía protegerla ahora mas que nunca. Comenzaba a entender algunas cosas y hasta que se refutaran sus sospechas, él preferiría no dejarla sola. — Vamos Kakashi, no podemos perder mas tiempo. — apremio Sakura, sacándolo de sus pensamientos.

— Entonces lleva a Pakkun contigo. — dijo sin darse cuenta. Tanto la chica y el perro lo miraron extrañados.

— Creo que es mejor que me quede contigo, si Sakura encuentra algo puede avisarte por los comunicadores. — dijo el pequeño perro ninja.

— Esta bien. — dijo resignado. — pero Sakura, prométeme que no lucharas sola y me mantendrás al tanto de cualquier cosa que vayas encontrando.

— No tiene que preocuparse, yo me puedo encargar sola. — dijo la chica con una pequeña sonrisa de autosuficiencia, mientras se acomodaba sus guantes negros.

— Sakura hablo en serio. No pelees sin mi. — La reprimió su maestro. La sonrisa se esfumo de inmediato de sus labios y asintió sin demora. — Adelante.

Sakura corrió en una dirección, desapareciendo en la oscuridad, mientras Kakashi recorría la dirección contraria. Termino de recorrer un pasillo, uno mas y otro…

— Vacío. — murmuro simplemente, y escucho la orden de Kakashi en seguir. Se estuvo un momento junto a la ventana, mirando la luna llena frente a ella, preguntándose si Naruto y Jiraya tendrían mas suerte que ellos. Había encontrado varias trampas pero ninguna demasiado ingeniosa, no creía que eso seria un obstáculo para los dos ninjas de los que no sabia nada. Dio un suspiro y miro hacia el frente, unas escaleras se extendían frente a ella. — Subiré al siguiente piso. — informo.

Las gradas parecían interminables y al momento de legar al piso de arriba supo que era diferente. Las ventanas eran mas pequeñas y el aire parecía mas denso y frío. Sus ojos tardaron unos cuantos segundo en adaptarse a la negrura del lugar y luego de eso siguió caminando. No sentía ningún chakra y se aventuro a abrir la primera puerta que encontró. La habitación era igual a arias que había visto, una pequeña cama y una mesa. Se adentro mas y comenzó a mirar los dos únicos cajones que habían.

— Kakashi — susurro, la voz de su maestro con una pequeña interferencia le respondió. — encontré unos papeles, no se muy bien de que se trata, me los llevare.

— Esta bien. Solo me falta un piso, en cuanto termine iré contigo.

Sakura asintió aun sabiendo que él no la miraba y guardando los papeles dentro de la capa, salio de a habitación. No encontró nada mas, pero el frío cada vez era mayor. Y las ventanas mas escasas. Se justo mas la capa, para cubrirse lo mas posible y no comenzar a tiritar del frío.

— ¿Qué es eso? — se pregunto a si misma, una pequeña luz le había llamado la atención, al parecer había un pasillo lateral que nunca notaria si no fuera por ese destello. No era la luz de la luna, era algo mas brillante y abrazados, aunque pequeño. Sin pensarlo dos veces se dirigió a ese lugar.

Esa especie e luz parecía hipnotizarla, el pasillo era mas oscuro cada vez, pero sus ojos estaban fijos en esa luz. Estaba a solo un par de metros cuando sintió un agudo y punzante golpe en su hombro derecho y de repente te encontraba arrinconada entre la pared y el cuerpo de alguien. Por un antiguo instinto levanto sus brazos ocultando su rostro entre ellos, para protegerse y en el acto si capa resbalo de su cabeza, liberando sus cabellos rosas.

— Eres tú — Su corazón dio un vuelo al escuchar esa voz y una sensación de vacío le invadió el cuerpo. Escucho el fino sonido de la espada deslizándose sobre su funda, y con la misma rapidez levanto su cabeza para verlo.

S… ¡Sasuke!

-continuara-

¡Otro capitulo mas! Espero que les guste y a los que son fan de la serie Caballeros del Zodiaco, o Saint Sella – como prefieran decirle – les traigo la noticia que es mi siguiente proyecto =D Probablemente sea mejor que termine alguna de las historias que ya comencé pero y tengo años con esa idea en mente y fue la razón por la que empecé a escribir, aunque hasta ahora me animo a hacerlo, ya tengo el primer capitulo y pronto lo subiré.

Gracias por su apoyo y si cualquier consejo para mejorar es bienvenido.

cherry627: pues no me queda nada mas que decir que cualquier parecido es pura coincidencia, nunca fue mi intención esa pero ahí esta, la imaginación de cada quien, tal vez mas adelante ya no sean tan parecidos jajaja ni yo lo se aun – mentiras si lo se, pero no dire nada- hey! Quiero escuchar tu teoria de lo que sucede con Sakura… no lo dire hasta dentro unos cuantos capitulos mas pero quiero saber que piensas jajaja

Nos vemos y como siempre les recomiendo el Trailer, la introducción es larga pero pronto saldran escenas que ahí se muestran.

xoxo