La ráfaga de viento aumento helando la sangre de Naruto.
"Estoy esperando… un hijo… de Sasuke"
¡Debía de ser una mala broma! Con solo esa frase sentía como su alma abandonaba su cuerpo dejando un gran vació en su interior.
-¿Está embarazada?
Se preguntaba una y otra vez, sabia la respuesta pero su cerebro no lo procesaba del todo. No podía estar pasando por eso "Su" Sakura.
-¡No! - Exclamo aferrándose a ella – es imposible – agrego en un susurro.
-Lo siento Naruto, realmente lo siento. – dijo entre sollozos Sakura, mientras sus manos estrujaban con más fuerza la chaqueta de Naruto.
Ambos mantuvieron un silencio inhumano por un largo tiempo, sin dejar de abrazarse, no movieron ni un solo músculo. Solo sentir la compañía del otro era suficiente en ese momento, por alguna razón ambos sabían que no necesitaban nada más, cualquier palabra sobraría; aun así el ambiente estaba cargado de palabras sin decir, razones aún no entendidas y ninguno de los dos quería dar el primer paso a una conversación inevitable.
Naruto conocía muy bien los sentimientos de Sakura, tenía claro que la chica daría todo por Sasuke, pero ¿Él? Sasuke Uchiha era su mejor amigo y por eso lo conocía, nunca había mostrado abiertamente algún otro sentimiento por Sakura aparte de compañerismo y tal vez alguna que otra consideración que la podría catalogar como su amiga; en primer lugar porque tenía su venganza ante cualquier otra cosa en su vida y en segundo, porque conocía muy bien sus sentimientos.
Pero ahora todo cambiaba. Sasuke lo negaba como su amigo y negaba toda ayuda que Konoha le pudiera dar. Pero ¿Sakura?, que pasaría con ella, que sentía por ella.
… ¿Y dónde dejaba todo eso, sus propios sentimientos?
-Entonces ¿Sasuke y tu…? – pregunto Naruto separándose de Sakura y sentándose en la banca más cercana, mirando cualquier punto menos a ella.
-No tienes que hacer esto, Naruto- replico Sakura sonrojada – si estas decepcionado solo dilo, lo entenderé perfectamente. Ha decir verdad esa es la razón por la que me voy, no soportaría ver…
-No lo estoy. – interrumpió Naruto. Sujeto la mano de Sakura y clavo sus ojos en los de ella. – No podría estar decepcionado de alguien que siempre le fue fiel a sus sentimientos. – tiro suavemente de su mano, indicándole que se sentara junto a él. – Es solo que no entiendo porque no me habías dicho nada.
-¡Yo tampoco lo sabía! – se defendió la pelirosa, pero su tono rozaba en la súplica. – justamente me entere hoy.
-Pero nunca mencionaste que había pasado algo entre tú y ese idiota. – Sakura se sonrojo de golpe, no esperaba algo tan directo. – Aunque no sé si me habría gustado saberlo. – agrego con en un murmullo apenas audible, esbozando una melancólica sonrisa.
-Naruto… - murmuro Sakura, pero fue nuevamente interrumpida.
-Sabes que Sasuke es como un hermano para mí, así que ese bebe también será mí, una familia y no solo por Sasuke, sino por ti, Sakura; ustedes junto a Kakashi-sensei, Iruka-sensei y Ero-sennin son mi familia. No permitiré que te vayas y desaparezcas solo porque tendrás al hijo del teme, ten por seguro que todos nosotros lo cuidaremos. Yo te cuidare.
Y cuando Sasuke se entere, te aseguro que vendrá corriendo a Konoha. Ese bebe puede significar para él una esperanza de volver a tener un familia. Y estoy seguro de eso porque puedo entenderlo, él y yo sufrimos situaciones muy parecidas. Solo imagina que te dejara ir y te sucediera algo, siendo tan obstinado y testarudo como es, ese Teme me mataría antes de poder darle alguna explicación. – Sakura soltó una pequeña risa, ante las situaciones que Naruto lograba colocar en su cabeza; mientras Naruto sonreía con calidez. – Sakura – agrego, su voz volvía a sonar seria. – Deben estar cuando él vuelva, necesita una familia que lo reciba.
-No estoy tan segura de eso – murmuro Sakura, paso una mano por su corto cabello, colocándolo detrás de su oreja con nerviosismo y evitando mirar a Naruto para que no se percatara del esfuerzo que hacía por contener las lágrimas.
-Aunque Sasuke generalmente se comporte como un bastardo, ya descubrimos que no he un cubo de hielo sin sentimientos. No tienes de que preocuparte, él vendrá por ti.
Sakura soltó una leve risa y se acomodó en la banca. Naruto la imito.
-Entonces… ¿Te acompaño a tu casa?
-No quiero volver – confeso con su voz quebrada, sin disimular su confusión, voltio hacia Naruto, buscando respuestas. -¿Qué les diré?
-Bueno… si quieres, eh, te puedes quedar en mi departamento el tiempo que necesites. –dijo Naruto pasando una mano por su cabello, sus mejilla se habían tornado rojas y evitaba que Sakura lo notara.
-Me parece una buena idea – dijo Sakura con voz gangosa pero con una sonrisa.
Dejo que Naruto tomara su equipaje y volvieron a caminar hacia el centro de la aldea.
No creía del todo las posibilidades que Naruto le planteaba, especialmente que Sasuke volviera por su propia voluntad, pero tampoco tenía las fuerzas y la frialdad requerida para abandonar a su amigo y tampoco le parecía necesario empañar más un feliz acontecimiento confesándole que solo había sido la distracción del momento para el Uchiha. Pero había algo que Naruto tenía la razón irrefutablemente: debía proteger a su bebe.
Era lo más importante.
Tsunade salió de entre los árboles y observo a los dos jóvenes con una amable sonrisa
-"Al parecer has aprendido a entender a las mujeres Jiraya" – pensó y desapareció dejando una nube de humo en su lugar.
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-¡NARUTO! – El grito agudo de Sakura resonó por casi la mitad de la villa a las primeras horas de la mañana.
Naruto se levantó en un solo movimiento, pero tenía enredadas entre sus piernas las sabanas y cayó al suelo. Se levantó desorientado y se quitó el gorro, dejándolo en el sillón, donde había dormido. - ¿Se puede saber qué es esto? – pregunto Sakura histérica, señalando el baño frente a ella. Naruto se acercó confundido.
-Pues, es un baño. – respondió lo obvio, mirando a su amiga como si estuviese enferma.
-Eso ya lo sé. – gruño, apareciendo un pequeño tic en su ceja derecha. – me refiero a todo esto. – agrego, haciendo un ademán para señalar todo el espacio.
Naruto voltio a ver más detenidamente su baño y sus mejillas se tiñeron. Había una gran monta de ropa que impedía abrir correctamente la puerta; mucha de su ropa interior se encontraba esparcida por todo el lugar, el papel higiénico se había caído y estaba mojado debido a la pequeña fuga que tuvo días atrás el lavamanos y había unas cajas parecidas a las de leche, que prefería no saber su procedencia. Definitivamente debía pasar más tiempo en su apartamento y dejar de salir a misiones cuando solo ponía un paso en Konoha.
-Justo hoy es el día que me encargo del baño. – dijo entre risas nerviosas y entro cerrando la puerta en la cara de Sakura.
Ella suspiro y miro a su alrededor, casi todo el apartamento estaba en la misma condición, y con el cansancio de la noche anterior ni siquiera lo había notado. Deslizo un dedo sobre el borde de la repisa más cercana y una pequeña capa de polvo quedo adherido a su dedo. Sakura volvió a suspirar con pesadez, al tiempo que rodaba sus ojos.
-¿Cómo ha logrado sobrevivir todos estos años?
Con una rápida mirada inspecciono el apartamento y comenzó a recoger platos, tazones y vasos, haciendo uso de la velocidad que como ninja había adquirido, luego de dejar una pequeña montaña sobre el lavaplatos, recogió la basura dejándola en un montón dentro del basurero.
Naruto salió del baño, inspeccionando si Sakura aún estaba afuera y al no verla corrió a la habitación para arreglarla un poco también. Al ver el trabajo hecho en su recamara, sonrió, había pasado mucho tiempo desde que se dedicó a ordenar su apartamento. Camino orgulloso por su trabajo hasta llegar a la cocina, se detuvo de inmediato por la sorpresa, mirando fijamente a la pelirosa que estaba de espaldas a él, revisando el refrigerador. La cocina prácticamente brillaba.
-No tienes nada aquí – informo la chica sin necesidad de mirarlo, podía sentir su chakra detrás de ella. – ¿Te parece si voy a comprar algunas cosas? – pregunto al verlo, Naruto asintió sin salir de su asombro. - ¿Vas a desayunar?
-¿Cómo di…? Si, ¡claro! – respondió sacudiendo su cabeza para salir del ensimamiento. Tomo un tazón y la caja de cereal para luego sentarse en la mesa.
Sakura tomo la leche y un tazón y se sentó junto a su amigo.
-¿No iras al entrenamiento? – pregunto al verla comer sin ninguna prisa cuando faltaban solamente quince minutos para la reunión que habían acordado.
Sakura lo miro y rió.
-No creo que sea conveniente para mí. – Dijo – después hablare con Kakashi.
Naruto recordó de pronto la situación de Sakura y bajo su mirada. ¿Qué se decía en esos casos? Ya había arruinado la oportunidad de felicitarla y decirle lo feliz que se sentía por eso, aunque no fuera completamente verdad, se sentía más confundido que nunca.
El incómodo silencio se propago entre ellos, mientras evitaban mirarse para no empeorar la situación.
-Será mejor que me cambie. – dijo, apresurándose, embullo de un solo trago su tazón y salió disparado hacia el baño. – ¡Nos vemos Sakura-chan! – dijo al cabo de cinco minutos, cruzando la sala y llevándose consigo la cesta de basura que estaba al lado de la puerta.
Sakura seguía desayunando y miro asombrada la rapidez de su compañero para cambiarse, dejando solo una ráfaga de viento por donde pasaba.
Naruto dejo de correr hasta divisar el campo que Kakashi le había mencionado. Ese día empezaría una nueva rutina de entrenamiento con su Sensei y el Capitán Yamato, no podía negar que se encontraba un poco emocionado por eso, pero las emociones en su cuerpo eran demasiado fuertes para saber cómo se sentía realmente. Conociendo a su maestro, probablemente llegaría en una media hora por muy temprano, así que se sentó al pie de un árbol acomodándose en su tronco.
¿Debería sentirse feliz?
La sonrisa que había mantenido toda la mañana se esfumo y sus ojos dejaron de brillar de entusiasmo, enfocándose en un solo punto de la gran explanada de césped que se extendía debajo de él. Seguramente lo que menos sentía era felicidad…
Tal vez si la situación fuera diferente y Sasuke, al menos, estuviera en la aldea y no hubiera intentado matarlos anteriormente… así, seguramente, se sentiría feliz por sus amigos. Movió la cabeza de un lado al otro, tratando de quitarse esos sentimientos negativos. Debía creer en las palabras que le dijo a Sakura la noche anterior. Sasuke regresaría al saber la noticia.
Dos nubes de humo aparecieron frente a él, y al dispersarse estaban Kakashi y Yamato listo para entrenarlos.
Sakura miro satisfecha todo el apartamento, ya ordenado y limpio lucia muy diferente. Desato la cinta de su cabello, y decidió ir a comprar algo para hacer la comida. Pensaba ir por un par de libros a la biblioteca y también avisarles a sus padres que ya no viviría con ellos. Había intentado aplazar lo último lo más que podía, pero debía decirles ese mismo día antes que se preocuparan por ella.
La puerta sonó y se apresuró a abrir.
-Hola Sakura-chan – saludo Shizune efusivamente.
-Hola – respondió sorprendida, no se le ocurría nada más ante tal inesperada visita y menos que fuera para ella. No le había dicho a nadie de su cambio de domicilio y al parecer Shizune se encontraba al tanto de todo.
-Lady Tsunade me llamo a buscar al equipo 7.
-¿También me llamo a mí? – pregunto incrédula.
-Por supuesto. – respondió y parecía casi divertida con la situación, al ver a su amiga confundida. – ¿Te parece si caminamos juntas?
Sakura asintió con un ligero movimiento de cabeza, sintiendo que Shizune sabia más de lo que decía. Cerró la puerta y siguió a la pelinegra.
-Antes de nada… ¡Felicidades! – dijo Shizune después de un momento de caminar en silencio. Se detuvo y abrazo a Sakura, quien no sabía cómo reaccionar ante los inesperados actos de su superior. – debe ser maravillosa saber que llevas dentro de ti el hijo de la persona que amas. – agrego al separarse y le sonrió con ternura.
Sakura llevo sus manos a su vientre y lo acaricio con disimulo. Sonrió.
A pesar de no pensar en nada más que en ese bebe desde que se enteró de su estado, no lo había visto de esa manera. Debido a que se sentía profundamente traicionada por Sasuke, había reprimido inconscientemente todos los buenos sentimientos que debería de tener en esos momentos. Shizune tenía razón, no podía negar que amaba a Sasuke con cada célula de su ser y ahora ese amor crecía dentro de ella. Era SU hijo y el de Sasuke; el hijo de la persona que más amaba y que le había correspondido sus sentimientos, una prueba que para ella siempre seria más que el frio vengador Uchiha, una prueba que el también tenía sentimientos. Ella le daría un hijo a Sasuke.
-Es extraño, en un buen sentido. – contesto. Sintiéndose tonta por no poder expresarse bien. Shizune ensancho más su sonrisa.
-Tsunade-sama me conto todo, y solo te pido que no la mal intérpretes. He convivido casi toda mi vida con ella y tiene formas muy particulares de expresar su preocupación. – tomo las manos de Sakura y fijo sus ojos azabaches en los verdes. – solo te quiero decir que ella te quiere mucho y no sabía cómo tomarías todo pero de cierta forma sospechaba que intentarías irte, por eso le advirtió a Naruto.
Sakura no pudo evitar conmoverse ante las palabras de la pelinegra.
-Gracias Shizune. – murmuro al empezar a caminar de nuevo. Shizune sonrió satisfecha, siguiéndola.
Llegaron a la torre de la Hokage y ella las invito a pasar incluso antes que tocaran la puerta. Kakashi había guardado su libro al verlas traspasar el umbral. Naruto se levantó de salto del suelo, donde había estado sentado, esperando impaciente porque la quinta se dignara a hablar; Sai y Yamato al verlas solo sonrieron, eran los únicos que aún se encontraba frente al escritorio de la Hokage, esperando alguna orden.
Sakura se colocó a un extremo de la fila, junto a Sai, mientras Kakashi y Naruto se posicionaban en el otro extremo. Sin embargo, Shizune en lugar de correr junto a la Hokage se unió a la fila.
Tsunade los miro a todos de manera analítica.
-Están aquí por dos razones: un anuncio y una misión.
El equipo siete ha sufrido muchas modificaciones en los últimos años, la adición de Sai y Yamato…
-Vamos al grano ¿sí? – Dijo Naruto, suprimiendo un bostezo – tampoco es como si no estuvimos cuando eso paso.
-¡Insolente! – le grito Tsunade fulminándolo con la mirada, recobrándose enseguida al ver el poco interés que Naruto le prestaba. – Por circunstancias especiales, Sakura deberá ser temporalmente sustituida del grupo, - Sai, Yamato, Naruto e incluso la misma Sakura se sorprendieron. Solo basto de unos segundos para que la pelirosa comprendiera la razón, y bajo su vista, mientras sus amigos la miraban confusos. –intente buscar a alguien que mantuviera el mismo equilibrio, ya que Sakura tienen el papel de ninja médico del equipo y no hay muchos Chunnins con la misma capacidad, decidí que sería Shizune, y eventualmente Sakura la reemplazara. – Tsunade guardo silencio un momento para asegurarse que todos comprendía lo dicho. Naruto no aparto su mirada de Sakura, no dijo nada ya que había deducido el porqué del cambio y tampoco le molestaba la presencia de Shizune en las próximas misiones. Sai había vuelto a fijar su vista en la Hokage, no podía negar que el cambio no se lo esperaba, sin embargo consideraba que era común que la Kunoichi hiciera cosas sin sentido alguno. Yamato también había regresado su vista hacia la rubia, pero nada más por discreción al ver la sorpresa de Sakura, miro de reojo a Kakashi y al encontrarlo tan tranquilo supuso que debía de conocer la razón. – El equipo quedara conformado por dos Jounin, Kakashi y Shizune; dos AMBUs, Sai y Yamato; y un gennin, Naruto.- el ultimo mencionado fulmino a Tsunade con la mirada, mientras ella le devolvía una sonrisa socarrona. No se extrañen que hagan misiones separadas o no los convoque a todos.
Sai, tu partirás hoy con Anko en una misión ambu. Ella te dirá los detalles al salir de la aldea. – el pelinegro cabeceo en forma de respuesta. – Yamato, Kakashi y Naruto; acompañaran a Shizune a la aldea de la arena, para controlar una plaga que tiene gran parte de la población en cama. Este es el informe de las investigaciones hechas en la arena y adjunto una lista de plantas medicinales que sugiero que lleven y que no hay en Suna debido al clima. Puede que les tome hasta una semana, contando el viaje de ida y regreso de la Aldea de la Arena, prepárense salen mañana por la mañana. – los miembros del equipo siete asintieron, preguntándose la situación de sus aliados para que Gaara mandara a pedir una de las mejores médicos. – Se pueden retirar, excepto Sakura.
Maestra y alumna, se miraron en completo silencio, esperando que el resto de ninjas las dejaran solas. Al fin cuando la puerta resonó en la estancia, Tsunade ladeo un poco su cabeza y sonrió.
-¿Ya fuiste a empezar el control?
-Aun no.
-Muy bien, lo llevare yo. – anuncio sin cambiar su expresión. – Creo que es mejor que menos personas deban saber que es de Uchiha.
Sakura borro su sonrisa de inmediato. Ella no había dicho nada, pero Tsunade había supuesto bien, desde el primer momento, en que el hijo que esperaba era de Sasuke y podía ver lo mucho que ese hecho le molestaba.
-¿Por qué debo ocultar quien es el padre de mi hijo? – pregunto molesta, entrecerrando sus ojos.
-Por tu propio bien. – tercio. – Recuerda la matanza del clan Uchiha, Itachi tuvo que tener un motivo para dejar vivo a Sasuke y no podemos asegurar como reaccionara al saber que otro Uchiha vendrá al mundo. Además tengo las sospechas de que fue una orden ya que solo abandonando la aldea se unió a Akatsuki, probablemente había estado en contacto con el líder antes de la masacre y si esa organización quiere muertos a los Uchiha, podrías estar en un peligro mayor que Naruto.
Sakura se sintió avergonzada de sí misma, al haber dudado de su maestra, probablemente se estaba volviendo paranoica con todas las noticias que había recibido en los últimos días. Asintió con un casi imperceptible movimiento, para darle a conocer que estaba de acuerdo.
Tsunade entrelazo los dedos, apoyando sus codos en el escritorio y la examino a través de ellos. Sakura trago saliva al comprender que aún había malas noticias por dar.
-Eso no es todo ¿Verdad?
-No, hay una razón más por la que deseo llevar tu embarazo. El riesgo implícito que presenta por sí mismo. La probabilidad que el herede el Sharingan es de un cien por ciento y esas igual al igual que todo lo que ocurre en el embarazo, utiliza la energía de la madre hasta que él bebe esté en condiciones de valerse por sí mismo. Las habilidades oculares tienen una forma, muy particular de desarrollarse. Se activan constantemente a lo largo de embarazo, consumiendo el chakra de la madre, hasta el momento del nacimiento cuando se vuelven a activar en ciertas circunstancias o cuando el usuario es capaz de dominarlo.
-¿Sería equivalente a que me implantaran el Sharingan y no pudiera controlar su activación? – intento resumir Sakura la pequeña cátedra que había recibido. Sin poder evitar pensar en cómo quedaba Kakashi después de usar el Sharingan en un solo ojo.
-Ya que es algo natural en los Uchiha, las mujeres del clan están acostumbradas y no requieren más que una parte mínima de chakra, pero ya has visto lo que le ocurre a Kakashi, que no posee el Sharingan de una manera natural.
-Supongo que no utilizare mi chakra, a menos que sea necesario.
-Me ayudaras a la asignación de misiones y el control del hospital, junto con Shizune, pero ya no atenderás a nadie. Te espero mañana a las ocho para tu primera revisión.
Sakura se retiró. Camino hasta salir de la torre de la Hokage sumergida en sus pensamientos.
Por más sigiloso que fuera, los pasos parecían resonar en aquel lugar de un silencio abrumador. O tal vez solo se había acostumbrado a pasar más tiempo en el exterior.
-Veo que al fin te libraste de los AMBU. – La voz grave sorprendió al chico, pero su única reacción fue ver al frente y asentir con su cabeza.
-Señor. – dijo en forma de saludo, con ese tono insensible que lo caracterizaba. Se agacho hasta quedar apoyada en una rodilla y voltio su vista de nuevo hacia el hombre frente a él. No parecía ser una gran amenaza. Avanzaba con ayuda de un bastón, sus brazos estaban vendados y uno de sus ojos también; imposibilitando ver una gran parte de su rostro. Parecía alguien que con mucha suerte y un buen doctor que había sobrevivido a una guerra. Pero él sabía que no era así. Esos vendajes ocultaban lo que su líder consideraba un premio y una amenaza a la vez. El aspecto de ese hombre igual que la falsa sonrisa que él esbozaba; solo era una fachada.
-Deberían de usar esos AMBUs para mantener controlado al Kyubi o capturar de una vez por todas al Uchiha. – protesto con desprecio. Siempre cuestionando las decisiones irracionales de la líder de la Aldea.
-Creo que ella planea mantener vigilado a Naruto, o al menos con mayor seguridad. Acaba de reemplazar a Sakura por Shizune en el equipo.- dijo Sai. Exteriorizando la única razón coherente que el encontraba.
-Interesante cambio. ¿Dijo algún motivo?
-Ninguna.
-Quiero que investigues ese asunto. Debe ser algo muy importante para dejar a su mano derecha dentro de ese equipo. Envíame la información que encuentres, yo te avisare cuando volvamos a reunirnos.
Sin más Danzou desapareció en la oscuridad.
-continuara-
Siento la tardanza, pero estoy sin computadora. Hace semanas que tengo el capítulo, pero creo que de todas formas cumplí un record en actualizar. ¿Cuantos meses van? Poca acción y muchas explicaciones, pero era necesario.
Nos vemos en el siguiente capítulo. Cuídense mucho.
