—¿Has escuchado lo que dicen? - pregunto una chica a su amiga mientras caminaban, ambas mirando sin mucho disimulo a sus espaldas.
—¡Claro! - Respondió casi ofendida - toda la aldea lo sabe.
—Dicen que puede ser peligroso. — murmuro un señor que atendía los puestos de comida, no muy lejos de ella, a sus clientes.
—¿Esa es la razón por la que ahora vive con Tsunade-sama? - le pregunto a su vez una de sus clientas.
—Por supuesto, no hay ninguna otra. — Aclaro otro de los clientes.
—Pobre chica…
—¿Creen que el poder del Kyuubi se haya transferido?
—Esperemos que no, Konoha ya tiene suficiente solo con uno.
—¿No es ella alumna de Tsunade-Sama?
Sakura caminaba, haciéndose paso entre la multitud, que sin reparo alguno hablaban sobre ella, siendo su nuevo tema de conversación favorito. Llevaba su puño fuertemente apretado, fingiendo indiferencia, mientras intentaba tranquilizarse mentalmente. La última vez que se había dejado llevar por su enojo, termino en el hospital por una semana y como consecuencia todos sus amigos la trataron como moribunda, y por Kami que lo detestaba.
Tenía poco más de ocho meses de embarazo y el tiempo se había ido más rápido de lo que esperaba, aun podía recordar la incredulidad en el rostro de todos sus amigos y conocidos cuando su vientre comenzó a abultarse. Ninguno salía de la impresión, pero tampoco se atrevían a preguntar, y al final nadie lo hizo nunca. Al haber vivido la mayor parte de su embarazo en casa de Naruto, simplemente asumieron y unieron los hechos, y ellos nunca hicieron nada por cambiar los rumores, la única persona que realmente le interesaba que supiera la verdad había vuelto a desaparecer de toda pista que tuvieron y si Sasuke no había aparecido cerca de Konoha en todos esos años, dudaba que lo haría ahora solo por el simple capricho del destino. Tal vez, cuando comenzara a hacer misiones, retomaría la búsqueda del Uchiha. Por los momentos tenía la pantalla perfecta que le podía dar un respiro de cualquier enemigo que hubiera creado el Uchiha en los últimos años.
Sin embargo, siempre habían personas que lograban ver a través de sus engaños, siempre estaban aquellos que la conocían demasiado bien como su mejor amiga; y a pesar que estar con ella se había convertido en una evasión constante del tema de Sasuke, no podía dejar de esperar con ansias cada una de las reuniones que tenían.
Diviso a lo largo a su amiga, que platicaba amenamente con Sai, frente al restaurante de Barbacoa.
—Estas enorme, ¿Segura que es normal? -pregunto Sai al verla, escudillando el estómago de Sakura como si nunca antes lo hubiera visto.
Sakura rio con nerviosismo, mientras jugueteaba con su cabello. Se lo había dejado crecer de nuevo hasta la cintura, sin embargo lo llevaba recogido en una trenza que caía sobre su hombro izquierdo, resaltando gracias al delicado vestido verde oscuro que utilizaba.
—Sai, creo que es suficiente. - tercio Sakura nerviosa, al ver que el chico no apartaba la mirada de su abultado vientre. -Lo vez casi todos los días.
—He leído que puedes sentir cuando él bebe se mueve y eso depende del temperamento que tendrá al nacer.
—Si yo también lo he escuchado. - dijo ella.- Cuando se mueva te puedo avisar para que lo sientas también.
—¿Entonces no se mueven en estos instantes?
—No - dijo Ino entre risas - los bebes no se mueven todo el tiempo.
—No lo entiendo - confeso Sai, frunciendo el ceño - Si Naruto y tú siempre están haciendo algún escándalo, como es posible que el este tan quieto.
Sakura se quedó sin palabras mientras Ino reía sin compasión.
—Solo es un rumor Sai, tal vez cuando nazcalo comprobemos. - Ino se aferró al brazo de Sai, sin dejar de reír, aunque el chico no parecía percatarse de ello.
—Tendré que esperar un poco más para conocerlo.
—¿Por qué? - pregunto Ino mirando extrañada al moreno.
—Dentro de poco saldré en una misión y durara un par de semanas.
Sakura observo como Ino cambiaba su semblante y soltaba ligeramente a Sai, creando un poco de distancia. Podía notar el claro interés de Ino en su compañero de equipo, aunque apostaba a que el no; y en los últimos meses se habían acostumbrado tanto a su compañía que sería extraño no verlo por más de dos días.
—De hecho, debo ir a preparar mis cosas. Espero que todo salga bien y que no se parezca a ti, fea. - agrego con una sonrisa.
La tristeza que había sentido inicialmente se transformó en enojo. Apretó sus puchos, tronando sus dedos. Sai al haber sido víctima de sus golpes en más de una ocasión, desapareció dejando una nube de humo en su lugar.
—Cobarde. - murmuro enojada, caminando hacia la entrada del restaurante.
—Creo que Sai tiene razón. - dijo Ino detrás de ella, con la sonrisa nuevamente en su cara. Sakura se detuvo y la enfrento, levantando una ceja. - me refiero a que no será un revoltoso, sino un cubito de hielo. - se apresuró a aclarar pero no traro de esconder su tono de burla. – y claro que no tenga tu frente.
—Eres la primera persona que dice que soy un cubo de hielo, Cerda. - dijo Sakura con una sonrisa idéntica a la de Ino yantes que su amiga reclamara, camino hacia la mesa donde Hinata y Tenten las esperaban. - Lamento haberlas hecho esperar. - dijo como saludo, tomando asiento junto a Tenten.
—No te preocupes nosotras llegamos hace unos momentos nada más. - contesto la castaña.
—¿Qué te dijo ayer Tsunade? - pregunto Ino al haberse unido con el trio de chicas.
—Todo marcha bien. - respondió Sakura con una inmensa sonrisa mientras acariciaba su enorme vientre. - falta una semana para cumplir los nueve meses así que puede suceder en cualquier momento, por eso no quiere que ande en lugares apartados y menos sin alguien conocido además de que mi chakra se encuentra en el límite inferior, pero por lo poco que falta no parece que habrá más complicaciones.
—¿Y ya sabes si será niña o niño? – pregunto Hinata sin apartar su mirada de su vaso de té.
—¡Si, será niño! - exclamo Sakura con una sonrisa más amplia de la que ya portaba. - Tsunade-Sama me lo dijo hasta hoy, aunque sospecho que lo sabe desde hace mucho.
—¿Porque lo dices? - pregunto Tenten con una mirada extrañada sobre la pelirosa. Ino no había participado en la conversación, no sabía porque la actitud de Hinata le había llamado la atención, en otro tiempo podía apostar que la chica sería una de las más emocionadas por su instinto maternal natural, pero ahí estaba Hinata, más tímida de lo que jamás había estado con ellas antes.
Salió de sus pensamientos al ver que la heredera Hyuuga se había sonrojado por su intensa mirada, sintió como Tenten lepasaba un hoja con varios nombres mientras reía sin control.
—¿Y realmente le pondrás uno de esos nombres?- escucho que preguntaba la castaña.
—¡Claro que no! - exclamo divertida Sakura. -pero no le quería decir de inmediato, tomara venganza después cuando vuelva a mis entrenamientos.
—Tsunade y Yuki-San, compiten por el puesto de abuela consentidora. - dijo Ino con una sonrisa burlona después de ver la lista llena de nombres.
—Ni que lo digas - suspiro Sakura, apoyando su mentón en su mano. - mama no habla de otra cosa y está convencida de que se debe de llamar como papa o como mi abuelo, pero… no me convence.
—¿Y tú como quieres que se llame? – pregunto Tenten curiosa, haciendo que las otras dos chicas la miraran expectantes.
—No lo sé. - confeso y dejo escapar en su voz un poco de frustración. - es tan complicado escoger el nombre de alguien, además me gustaría que tuviera un significado especial para mi.
—¿Y Naruto-kun que opina? - hablo Hinata.
—Vamos Hinata si se lo dejas a Naruto el niño terminara llamándose Ramen. - exclamo Ino divertida pero mirando a Hinata concierta picardía, su mirada paso hasta la pelirosa. - Si quieres algo especial para ti, porque no lo llamas Sas…
—¡Ya viene la comida! Interrumpió Sakura abruptamente con un grito. - muero de hambre. - añadió riendo con nerviosismo, mientras Hinata y Tenten intercambiaban una mirada entre ellas pero ninguna menciono nada.
Sakura aún se encontraba nervioso, si bien no le había dicho a nadie el nombre del padre, Ino fue la única que logro adivinarlo y aunque Sakura no lo reconocía frente a ella seguía segura de que era Sasuke y no se rendía fácilmente. Tenía prácticamente seis meses con sus indirectas que Sakura rogaba porque nadie se diera cuenta de la verdad, las palabras de Tsunade sobre el riesgo de revelar el verdadero padre resonaban en sus oídos cada vez que sentía una extraña presencia siguiéndola. - dentro de poco lo sabrán - pensó.
Se había hecho una costumbre entre las cuatro Kunoichis, reunirse en el primer momento que tenían libre. Las demandas demisiones para Konoha había aumentado y las tres Chunnins activas salían de la aldea por lo menos una vez a la semana en misiones nada cortas, estar solo entre ellas las alejaba momentáneamente de ese mundo de batallas constantes y superación. Era un momento solo para ellas.
Entre pláticas, habían comenzado a andar en la aldea, aprovechando a ver los escaparates que decoraban toda la calle principal con motivo del festival de verano que tendría lugar en dos días. La exquisitas decoraciones se extendían por todas las calles más transitadas y los carteles anunciaban las diferentes actividades que se harían a lo largo de la semana. Varios clanes participan en las decoraciones y actividades por lo que se podía observar de un momento a otro los diferentes símbolos. Siguieron su camino hasta el lago más cercano a la entrada principal de la aldea, donde se llevaría a cabo un show de luces.
Ino fue la primera en divisar a uno de sus amigos, mientras cada una discutía sus expectativas para ese día, la silueta de Kiba se iba a cercando poco a poco. Su caminar lento y cabizbajo era alarmante y más aún cuando su inseparable perro Akamaru no estaba con él. Ino dejo de hablar en el momento que lo vio y la preocupación comenzó a dar señales en sus finas facciones.
—Chicas miren. - susurro lo suficientemente alto para que sus amigas oyeran pero sin que el susodicho se diera cuenta.
Los tres distintos pares de ojos siguieron la mirada de Ino y al ver al chico ninguna atino en decir nada. Kiba levantó su mirada al sentir las miradas clavadas en él, hizo un ademan con su mano y esbozo una sonrisa parecida más a una mueca forzada.
—Hola - dijo finalmente al llegar, recorriendo con su mirada a todas, para luego fijarla en su única compañera de equipo. -Hinata- chan te he estado buscando… ¿podemos hablar un momento? —la heredera Hyuuga no ocultó su sorpresa, sin percatarse de la miradas cómplices entre Sakura e Ino.
Hinata no contesto, en su lugar, observo a las chicas con ciertas dudas.
—No te preocupes por nosotras - aclaro rápidamente Tenten al ver las vacilaciones de la ojiperla. -Yo ya debo irme, prometí ayudarle a Lee en su entrenamiento.
—Yo debo estar temprano con Tsunade-sama. – agregó Sakura excusándose.
—Ya sabes, no debe andar por ahí sola. – dijo esta vez Ino, tomando el brazo de la pelirosa.
—En ese caso, nos vemos.
Hinata las despidió un poco aturdida por los cambios tan inesperados de los planes. Kiba espero a que estuvieran lo suficientemente largo para comenzar a hablar.
—Mañana temprano me iré a Suna por un par de días.— soltó sin más preámbulos. Se acercó más a Hinata hasta estar junto a ella y coloco sus manos en sus bolsillos dejando escapar un suspiro. - Seré parte de la escolta que traerá a Gaara a la aldea.
—Entiendo - dijo Hinata, aunque no era del todo cierto. No era la primera misión que él o Shino hicieran sin el resto del equipo y nunca antes le había dado explicaciones. Pero eso sumado a los pocos ánimos de Kiba, era sumamente alarmante.
—No me quiero ir sin saber que te encontraras bien.
—No tienes nada de qué preocuparte Kiba-kun, no mientras permanezca en la aldea. -contesto Hinata con su suave voz intentando infundir un poco de seguridad al mantener su vista fija en su compañero.
—No son tus habilidades ninjas lo que me preocupa, eso no es algo por lo que deba preocuparme. - respondió el chico, mirándola y dedicándole una dulce sonrisa. - es que yo siento… siento que te haces daño al estar tanto tiempo cerca de Sakura, y como últimamente no he podido verte…no sé si este en lo correcto.
Hinata no pudo ocultar su sorpresa ante tal confesión, pensaba que había ocultado sus sentimientos de todas las personas de la aldea. Ver el rostro de Kiba levemente fruncido, que expresaba claramente la frustacion que ese asunto le causaba, solo ayudaba a aumentar el calor que sentía en sus mejillas.
—Es un precio justo para poder ser parte de su vida. - contesto finalmente en un susurro. Kiba había hablado con la verdad y ella solo esperaba poder creer en sus propias palabras.
Sin poder sostenerle mas la mirada a su amigo, aparto sus ojos perlados de él y comenzó a jugar nerviosamente con su cabello.
El silencio se propago unos pocos segundos que Kiba aprovecho para dar un par de pasos mas cerca de ella, con suavidad coloco su mano sobre la de Hinata, deteniendo la caricia que le daba a su cabello. De inmediato Hinata levanto su rostro, concentrándose solamente en Kiba.
—No, no lo es. No es justo que tú sufras por alguien, no importa quien sea, tú no te mereces eso. - le dijo con toda la determinación que sus palabras le permitían transmitir. - solo quiero que me prometas algo, —agrego al ver que la chica iba a mostrar su desacuerdo ante las palabras de él.- Te alejaras un poco si sientes que eso te lastima mucho.
Apreto levemente las manos de Hinata entre las suyas, esperando la respuesta. Una leve inclinación de cabeza basto para que Kiba sonriera. Su mente volvió a percibir su entorno y fue hasta ese momento que se percato en la distancia, casi nula, que lo separaba de la morena. No pudo evitar sonrojarse de sobremanera y por instinto se separo al instante, lo suficiente para respetar el espacio personal de cada uno. Ante eso Hinata no pudo evitar sonrojar de igual forma.
—Eh… bueno, ya se hace tarde… ¿Te llevo a tu casa? - pregunto haciéndose el desentendido.
—No es necesario. Neji-kun pasara por mí. -dijo notablemente incomoda al pensar que su primo podría llegar en ese momento.
—Neji… — dijo arrastrando las palabras, pensativo. -En ese caso es mejor ir a un lugar más… publico - agrego mirando a su alrededor. Estaban completamente solos.
Hinata no respondió pero su suave risa dio a conocer que estaba de acuerdo.
…
Las estrellas brillaban en el cielo libremente, ni una sola nube opacaba su belleza mientras ellas enmarcaban a la misteriosa luna que se asomaba tímidamente detrás de unas montañas. Probablemente el siguiente día estaría en su mayor esplendor.
Sakura observaba absorta la tirítate danza, acostada sobre la hierba del patio trasero de la residencia del Hokage. El viento mecía su cabello y vestido con pereza, mientras ella acariciaba su vientre.
—No es recomendable que te enfermes en los siguientes días. - murmuro la Hokage, observando desde el corredor exterior de la casa.
—Entrare en unos minutos. - Contesto en un murmullo apenas audible - He estado pensando - agrego después de unos segundos en silencio, sentía la presencia de su maestra en el mismo lugar. - quiero que su nombre represente un ideal, que tenga una historia. Como el de Naruto.
Miro por el rabillo del ojo a su maestra, la cual no se inmuto ni cambio su posición.
—Busca una historia que te guste. – respondió con simpleza, encogiéndose de hombros.
—¿Sabe si su nombre tiene algún significado? -Sakura se sentó mirando expectante a su maestra. La Hokage no pudo evitar fruncir el ceño al entender a quien se refería, no podía ocultar que el chico no le simpatizaba en lo absoluto.
—Lo único que sé es que tiene el mismo nombre que mi bisabuelo, el padre del primer Hokage— añadió. Se acercó a su alumna y le tendió una mano, ayudándola a ponerse de pie. - pero no se la razón para que lo llamaran de esa manera.
Vamos hay que entrar.
Sakura siguió a su maestra en completo silencio, pero antes de poner un pie en el corredor exterior, un escalofrío recorrió su espalda y seguidamente una punzada la obligo a doblarse, mientras ahogaba un gemido de dolor.
…
La nube de humo se disipaba lentamente mostrando la silueta de lo que había sido una terrorífica serpiente, mientras Naruto sonreía abiertamente sobre la cabeza del animal. El ninja frente a él se encontraba atónito, nadie superaba tan fácilmente sus ataques.
—¿Co… cómo es posible? - pregunto en un susurro para sí mismo. Naruto amplio más su sonrisa mostrando su dentadura.
—Era más aterradora la primera vez que la vi.- le confeso el rubio. - pero esta se parecía más a la de mis recuerdos. Gracias por permitirme eliminar a ese mounstro tan asqueroso.
Naruto salto de la cabeza de la serpiente hasta quedar a unos pasos del ninja pelirrojo. El ninja retrocedió unos pasos hasta alcanzar una distancia que consideraba prudente y comenzó a hacer una serie de sellos con sus manos. Naruto adopto su posición de batalla, reconociendo los movimientos de manos.
—Si ese no era tu mayor temor, veamos que ocultas. - rio con maldad, dos copias más de él aparecieron a su lado con la misma sonrisa cínica, corriendo hacia Naruto.
El ninja de la hoja los esquivo sin ningún problema, saltando hacia las ramas de los árboles que lo rodeaban. Hizo lo propio he invoco a dos copias para tener la misma cantidad numérica. No podía negar que el pelirrojo era bueno para la lucha cuerpo a cuerpo y era mucho más rápido que Naruto, pero su resistencia menor. Los golpes dejaban de ser tan certeros como al principio de su batalla y la desesperación se apoderaba del ninja renegado. El sonido de una invocación llego hasta los oídos de Naruto, desviando su atención a donde sentía la presencia de su maestro.
—No te distraigas. - susurro a sus espaldas el ninja, en un movimiento que Naruto nunca identifico, notando como sus copias desaparecían. - ¡Justu secreto: Extracción de recuerdos!
La palma del ninja toco la espalda de Naruto cubriendo con su chakra en un instante, al momento que un grito femenino inundaba el lugar.
—¡Hoshimaru, es una trampa!
Solo un par de segundo duro el recubrimiento de ambos chicos con el chakra de Hoshimaru, viendo más imágenes de las que sus propios cerebros podían procesar.
—Nadine - dijo, dejando escapar su aliento y alejándose del Jinchuriki. Su respiración era pesada, había invertido más chakra del necesario y una parte dentro de su pecho parecía quemarse.
Agua y una celda. Fue la última imagen que se clavó en su mente antes de voltear su rostro al de su compañera. Soltó un suspiro al verla intacta. Nadine se apresuró y sostuvo a su compañero antes de que este cayera inconsciente.
—Volveremos. - sentencio Nadine, mirando a los dos ninjas de la hoja con rencor y desapareciendo en una nube de humo.
Naruto observo al sannin feliz, mientras el otro le devolvía la sonrisa.
—Fue sumamente fácil. - declaro Jiraya sacando un par de pergaminos.
—Pero te tardaste demasiado. – reprocho Naruto, sintiendo como su chakra había disminuido.
—Una señorita se trata con delicadeza Naruto.
El rubio observo a su maestro incrédulo y comenzó el camino a la aldea sin esperar al sannin. Deseaba volver lo antes posible.
…
—¿Que paso Nadine? ¿Quién era es otro ninja?- pregunto Hoshimaru, su compañera lo había dejado al pie de un árbol mientras ambos recuperaban la respiración.
—Nos tendieron una trampa, desde el principio fue su intención separarnos. - dijo ella con cólera contenida.
" -Note preocupes Nadine, conmigo bastara para vencer a esta imitación de ninja. -tercio Hoshimaru, poniéndose delante de ella y aceptando la batalla que el ninja de la hoja voluntariamente propuso. - protege los pergaminos. - susurro él por lo bajo.
—Tengo el lugar perfecto para que ella no se interponga. - dijo el rubio, mordió su pulgar y los signos de la invocación aparecieron alrededor del suelo, donde coloco su palma.
Un enorme sapo rojo apareció detrás de los dos ninjas, obligándolos a saltar en direcciones opuestas y así evitar la peligrosa lengua. Pronto los sucesivos ataques sin descanso del sapo y el ninja de la hoja los separaron más de lo que desearon en cualquier momento. Ella no podía seguir corriendo y salvando los pergaminos de ser comidos. Sus ojos se abrieron enormemente cuando sintió su talón siendo apresado por la viscosa lengua del animal y con una fuerza descomunal, la trago. Llego a un lugar oscuro de suelo viscoso.
—Hola preciosa. - una ronca voz la puso en alerta y pronto el lugar se hizo más iluminado.
—¿Dónde estamos? - dijo mirando las paredes rosas y mucosas a su alrededor.
—Esto es el acogedor estomago de mi invocación. - rio el ninja peliblanco.
Un escalofrió recorrió su espalda al saber que había sido tragada por el animal. Pero su tortura solamente empezaba. El segundo ninja de la hoja con el que se topaba no dudo en comenzar su ataque e inevitablemente robar los pergaminos…"
—¿Qué buscaban? - pregunto Hoshimaru aunque ya suponía la respuesta.
—Información y los pergaminos. - confeso concóler a la pelirroja.
—Esperemos que Milo haya tenido mejor suerte.-alego el otro.
—No podemos solamente esperar por suerte, sino somos más fuertes nuestros propósitos nunca se cumplirán. - los oscuros orbes de Nadine, fulminaron a Hoshimaru, quien ni siquiera se inmuto. – este viaje ha sido un fracaso.
—No lo creo. - dijo con una media sonrisa. -un posible aliado está cerca.
Nadine lo miro interrogativa, exigiendo más explicaciones. Hoshimaru se levantó ayudándose del tronco en el que descansaba y voltio su rostro hacia su izquierda, inspeccionando el bosque.
—Uchiha está en aquella dirección. - confeso.- no va solo, podemos darle alcance.
La pelirroja ayudo a Hoshimaru para seguir su camino, si lograba convencer a Uchiha recuperarían los pergaminos.
…
Cada vez ella miraba hacia atrás con más insistencia, la preocupación era notable en su rostro y ya no hacía caso a los comentarios de Suigetsu. Sasuke esperaba que ella misma dijera la razón de su extraño comportamiento, mientras fingía no notar el cambio de actitud en la chica. Si era importante lo dirá - pensaba - enfocándose más en el camino frente a él, pero inevitablemente sus sentidos se alertaron y su mano se posiciono más cerca de su espada.
—¿Qué ocurre cuatro ojos? – pregunto finalmente Suigetsu, después de pocos minutos en relativa paz.
—No me llames así. - replico Karin fulminando a Suigetsu con su mirada y volteando su rostro.
—¿Qué ocurre? - repitió Sasuke con voz grave, exaltando a Karin.
—He sentido un par de chakras que nos persiguen hace algunos minutos. - confeso mirando sobre su hombro con preocupación. Sasuke frunció el ceño.
—¿Cuándo pensabas decirlo? - reclamo enojado, desenfundando su espada.
—No estaba segura que vinieran tras nosotros además su chakra es demasiado débil.
Sasuke no estaba de humor para liar con personas insistentes y mucho menos para luchar contra alguien que consideraba una pérdida de tiempo. Se detuvo y el resto de su equipo lo imito esperando por sus instrucciones.
—¿Lucharemos? - pregunto confundido Suigetsu.
Yuugo también miro confundido al Uchiha pero se retiró un poco del grupo.
Los dos ninjas se dejaron ver, y tal como había dicho Karin sus chakras estaban bajos ante la lucha que claramente habían librado momentos antes. Sasuke se sorprendió al reconocerlos a ambos pero no demostró nada, esperando que fueran ellos los que hablaran.
—Uchiha - siseo Nadine con un dejo de resentimiento. Suigetsu y Karin miraron a la chica con recelo, no era común que alguien identificara tan rápido a Sasuke y menos que se dirigiera a él de esa manera.
—¿Qué quieren? - le pregunto Sasuke, sabiendo el origen de su resentimiento. Observo a ambos ninjas y las terribles heridas que presentaban.
—Te tenemos una propuesta. - dijo Hoshimaru con cierto esfuerzo. El agonizante dolor disminuía poco a poco y lo dejaba respirar un poco más, pero sus reservas de chakra estaban en el límite.— La ultima vez te fuiste tan deprisa que ni siquiera nos diste tiempo de explicarte. Debes de saber - continuo luego de un instante en el que se permitió examinar al Uchiha en busca de alguna señal corporal que le permitiera predecir la respuesta, pero el chico era un experto en no dejar ningún sentimiento, tal y como él lo recordaba… excepto cuando regreso con aquella chica… — que nosotros no somos tan diferentes. Sabemos lo que es que se te quite lo más importante para ti por el capricho de los demás, pero hemos encontrado una manera devolverlos todos a la vida.
El corazón de Sasuke dio un vuelco, sentía como si hubiera caído a un precipicio repentinamente y la imagen de su madre y su padre se clavaron en su mente. No dijo nada, pero le permitió a los ninjas continuar. Si eso era posible, cambiaria todos sus planes.
—Hemos encontrado un jutsu posible de traer ala vida a cuantas personas queramos, es de línea sucesora y muy antiguo pero unos pergaminos del templo de los mil espejos hacen referencia a el. – dijo Nadine
—¿Y para que me necesitan?
—Sasuke - susurro Karin. - Nadie puede revivir después de haber muerto, será solo una sombra de lo que fue en vida.
Sasuke y Suigetsu miraron a Karin de reojo, la pelirroja mostraba toda su preocupación ante la descabellada idea.
—Eso sucede porque el alma de la persona revivida ya se ha ido de este mundo o solo una parte es la que queda unida al cuerpo. Pero este jutsu nos permite anclarlo al alma de una persona viva.
—Entonces le quietaran la esencia de lo que realmente eran. - contradijo Karin.
—Tú no lo comprendes -recrimino Nadine furiosa. - no sabes lo que es perder a todos. Sasuke ayúdanos a recuperar los pergaminos y poder descifrar todo el jutsu, podrás recuperar a todo tu clan.
—¿Quién más sabe de este jutsu? - pregunto Sasuke intentando ganar más tiempo para pensar su respuesta. — ¿y Kabuto?
—No supimos nada de él después de la emboscada de Konoha. -dijo Nadine. - y probablemente esos ninjas de la hoja sospechen de nuestros planes. No han dejado de seguirnos.
Sasuke elevo su mirada al cielo, esa propuesta era realmente tentadora, pero también podría ser un engaño. Ahorra comprendía que esos ninjas lo habían ayudado en la ciudad del sol, solo para tener acceso a ese jutsu. ¿Cuánto sabían e ese jutsu? ¿Cuánto le ocultaban? Sus propósitos podían ser diferentes a los que decíant ener y sin embargo lo necesitaban por su fuerza, por su poder.
—No me interesa. - declaro, dándoles la espalda y continuando su camino.
—¿No quieres recuperar a tu clan? – grito Nadine desesperada.
—Como dijo Karin, solo serán una sombra de lo que fueron en vida. Recuperare mi clan de manera diferente.
—Dudo mucho que te vuelvan a recibir en tu aldea. - dijo Hoshimaru. Dejo de usar a Nadine como apoyo y avanzo unos pasos más cerca de los ninjas.—Tus amigos te han olvidado. Dime ¿La chica pelirosa te abandono? - Sasuke detuvo su andar y miro al ninja por sobre su hombro, sus pupilas rojas dejaban en claro sus molestias. - por lo que entiendo ya te cambio.
—¿De qué chica habla Sasuke? – pregunto Suigetsu mirando al moreno con ojos brillando de picardía.
—¡Oh vaya! ¿No les contaste de tu indefensa amiga de la infancia que salvaste de una muerte segura?
—No es relevante.
—Claro que si Uchiha. Ellos eran lo único que tenías, ahora no tienes nada.
La luz característica del chidori brillo en el puño de Sasuke. Pero antes de que él pudiera avanzar, una extraña oscuridad lo cubrió a él y a su equipo.
—¡Revelación oscura! - dijo Hoshimaru soltando el chakra a través de sus manos.
La oscuridad comenzó a disiparse, pero ya no estaban en el bosque, sino en una de las calles de Konoha que Sasuke conocía muy bien. Estaba junto al lago que colindaba con el barrio Uchiha, frente a ellos un niño rubio caminaba cabizbajo. Sasuke reconoció a Naruto pero no permitió que sus compañeros lo notaran.
Naruto se detuvo y voltio hacia el lago, mirando fijamente al chico moreno que estaba sentado en el muelle. A Sasuke sele contrajo el pecho al recordar lo que había sucedido días atrás a ese recuerdo.
—¿Eres tu Sasuke—kun?
—Hmp.
El pequeño Sasuke sintió la mirada del rubio y volteo, ambos niños apartaron sus miradas al instante del contacto visual, pero los miembros de Hebi observaron la amarga sonrisa que se dibujó en Naruto.
La imagen perdió nitidez y fue reemplazada por otra. Sasuke había crecido y tenía su protector frontal de la hoja, al igual que la chica junto a él. Los dos estaban solos en la salida principal de la aldea, sentados uno junto al otro en la banca. Sakura aferraba sus puños a su ropa y estaba sonrojada.
El verdadero Sasuke frunció el ceño al escuchar los silbidos de Suigetsu por la escena comprometedora, pero él no la recordaba.
—Yo solo quiero que me aceptes Sasuke. – murmuro ella sonrojada.
—¿Tu… quieres… que yo te acepte? – respondió sorprendido.
—Si eso es lo que quiero y haría cualquier cosa por eso.
Suigetsu codeo a Sasuke al ver como en el recuerdo la chica se acercaba para besarlo, pero el Uchiha seguía sin comprender lo que pasaba.
Los dos niños estaban sonrojados mientras Sasuke acortaba lentamente la distancia que los separabas. Pero el moreno se separó bruscamente y se detuvo el estómago, y en una milésima de segundo ya se encontraba corriendo. Aunque ninguno de los cuatro chicos se movieron, el recuerdo los llevaba donde Sasuke se encontraba. Suigetsu no paraba de reír mientras las mejillas de Karin habían adquirido un feo tono rojo que resaltaba ante su mueca de desagrado. De repente una nube envolvió a Sasuke y apareció el chico rubio, que entro apresuradamente al baño.
—Naruto – siseo Sasuke, apretando sus puños. Habían pasado años desde ese acontecimiento pero ahora tenía más razones para enojarse con él.
—Vaya buena táctica para conseguir chicas. - rio Suigetsu. - aunque no la necesito. -aseguro al sentir la penetrante mirada del Uchiha.
—Supongo que te llueven las chicas tan feas como ella. - rio esta vez Karin.
—Eso me sabe a envidia. - le contesto el peliblanco.
La discusión cayó de pronto al sentir el calor de un chakra abrasador sobre ellos, al mirar al frente no había más que un largo pasillo y que agua a sus pies. El chakra era peligroso.
La imagen se borró tan rápido como comenzó y se encontraba Naruto rodeado de otros chicos de la hoja, que Sasuke apenas y recordaba. Un llanto llamo su atención, desviando su mirada a la chica que los despedía en la entrada de la aldea.
—Por favor Naruto, es lo único que te pediré… — Sakura lloraba como nunca lo había hecho jamás, o al menos Sasuke jamás la había visto así de destrozada. Enfoco sus ojos ya que la imagen comenzaba a perder nitidez y agudizo sus oído, miraba que ellos seguían hablando pero no podía escuchar nada. - Trae a Sasuke de regreso…
Naruto levanto su pulgar y sonrió como siempre solía hacerlo… el recuerdo se desvaneció y esta vez ellos estaban en el valle del fin luchando, un par de segundos después volvían al oscuro pasillo con agua pero esta vez un reja enorme les cerraba el paso.
—¿Qué demonios es este lugar? - dijo Suigetsu. Sasuke volteo a ver a su alrededor buscando al causante del jutsu.
—¿Cómo lograste entrar a la mente de un Jinchuriki? -pregunto Sasuke a la nada
—Al parecer conoces bien a este Jinchuriki.— rio la voz de Hoshimaru.
No hubo más respuesta pero los recuerdos de Naruto seguían pasando. Sasuke volteo con curiosidad al notar que todo se volvía oscuro. Y solo Sakura y Naruto se encontraban en las desiertas calles de Konoha, ambos se abrazaban mientras ella ahogaba su llanto en el pecho del chico, no pudo escuchar nada de lo que le dijo pero antes de que el recuerdo volviera a desvanecerse noto como la chica llevaba una maleta que Naruto se la arrebato. Las siguientes imágenes fueron como una puñalada, no dejo que lo notaran alguno de sus amigos pero los comentarios de Suigetsu le molestaban tanto como el hecho de que no podía hacer nada para evitar ver esos recuerdos. Haba visto a Sakura cocinar en el apartamento de Naruto volteándose hacia él con una hermosa sonrisa y por ultimo como el rubio corría hasta la chica y la levantaba mientras la abrazaba, al bajarla los ojos de Naruto se posaron en el apenas visible vientre de ella. Sasuke no pudo evitar teñir sus ojos de rojo, era su instinto emergiendo antela ira que lo embriagaba pero no dejaba mostrar por otro método. Todo aquello debía ser una ilusión.
De pronto volvía a estar en el bosque, frente a Hoshimaru y Nadine.
—¿Lo ves? Te encuentras solo, tus amigos te han olvidado.
Sasuke se dio la vuelta y comenzó a caminar.
—Nada de eso me interesa. - contesto con voz tranquila pero amenazadora.
—¡Te estamos dando una segunda oportunidad!
Su brazo derecho comenzó a lanzar chismas y como un rayo, cayo a los pies de los ninjas que lo buscaban dándoles una clara advertencia. Su equipo lo alcanzo en el mas extraño de los silencios evitando verle.
…
Sakura apretó su mandíbula hasta que los dientes comenzaron a dolerle, maldijo internamente a Sasuke y al momento que descubrió que tenía hormonas. De otra manera no tendría que soportar un dolor tan insufrible como en esos momentos, y es que no pensó que dolería tanto. Las punzadas de dolor en su vientre aumentaban y estaba segura que si algo llegaba a estar cerca de sus manos lo destrozaría. Tsunade había tenido la acertada idea de aislarla de todo y todos antes de que momento se acercara, además de que la habitación tenía un sello que le permitía recibir el chakra de Shizune, gracias al cual aún seguía consiente.
Otra punzada atravesó su cuerpo y sin poder evitarlo grito. Tsunade llego al ínstate lista para recibir al pequeño.
Las horas pasaban y las puertas de la habitación no se abrían. Ino no dejaba de dar vueltas, a pesar de ser médico no se le había permitido entrar y no le quedaba otro remedio que esperar impaciente junto a los padres de Sakura y Kakashi.
—Dando vueltas no solucionaras nada. - dijo Shikamaru al llegar, su pose despreocupada crispo aún más los nervios de Ino.
—¡Cállate vago! - le grito, sentándose de golpe lejos de todos. Yuki, la madre de Sakura, la miro sorprendida pero no dijo nada. Ino siempre le había parecido una persona bastante dulce.
Poco a poco más chicos fueron llegando hasta inundarla sala de esperas.
—¡Tenten al fin! Suspiro aliviada cuando la chica especialista en armas se acercó preocupada. - aquí nadie parece preocupado. – Tercio mirando de manera asesina como Lee, Shikamaru, Kouji - hablaban animadamente de sus últimas batallas mientras recreaban los hechos exagerando sus actuaciones.
—Pensé que Hinata ya estaría aquí. - Le dijo la castaña consternada.— Ella le dijo a Neji que Sakura estaba en el hospital.
—Tal vez no ha podido venir ya sabes cómo es Hiashi—sama.- comento Ino en favor de la pelinegra aunque su mente divagaba en otra respuesta.
—Claro. - dijo escuetamente Tenten.
La plática se vio interrumpida ya que Tsunade salió dando instrucciones al personal. Y sin decir nada a nadie, traslado a Sakura aun área de máxima seguridad.
—Él está bien. - dijo al estar frente a los padres de Sakura, mostrándoles al pequeño bebe envuelto en mantas. — Sakura ha agotado todas sus energías pero despertara en unos momentos.
Él bebe fue trasladado al mismo cuarto que Sakura, los padres de Sakura siguieron a Tsunade, dejando a todos los chicos sin saber qué hacer.
—¡Es tan lindo! - dijo de pronto Ino, mirando con emoción a Tenten, esta le dio la razón y comenzaron a hablar del niño que habían visto por menos de cinco minutos, mientras Neji rodaba los ojos.
La puerta se abrió de golpe, dejando a todos en silencio nuevamente.
—¡¿Por qué nadie me aviso? - grito Naruto mirando amenazadoramente a todos sus amigos.
—¡Estas en un hospital deja de gritar! - le dijo Ino.
La guerra de mirada entre ambos comenzó.
—Naruto, te encontrabas en una misión, nos era imposible localizarte. - argumento Neji cansado del escándalo e intentando poner algo de normalidad en esa situación.
—Esa no es excusa.
Neji suspiro con cansancio al escuchar esa respuesta. Claro, debían de buscar a rubio por todo el país del fuego.
Tsunade volvió a la sala de espera anunciándoles que Sakura había despertado. El rubio dejo atrás a sus compañeros en un segundo, adentrándose en el cuarto de la pelirosa.
—Sakura… — dijo arrastrando las palabras, se había quedado estático al ver la escena. Sakura le sonrió, dejando de observar al niño que llevaba en brazos y que jugaba con su cabello rosa que caía como cascada por sus hombros. El chico cerro la perta tras de si y avanzo con más sigilo de lo que jamás había hecho, parecía que todo se desvanecería al mínimo error.
—Me alegra que hayas llegado Naruto. - dijo Sakura, mirando maravillada como Naruto no apartaba la mirada de su pequeño bebe.
—Te prometí que aquí estaría. - le dijo, fijando sus cerúleos ojos en ella.
—Gracias. - murmuró. Ambos se sumieron en un apacible silencio, mientras contemplaban al bebe entre ambos. La mano del niño apretó más el cabello de Sakura y poco a poco fue abriendo sus ojos hasta fijarlos en los de Sakura. Ambos pares de ojos idénticos se miraron con curiosidad.
—Pensé que se parecería más al Teme. - suspiro Naruto con una risa mal disimulada imaginándose al pequeño con el Sharingan.
—Naruto quería pedirte un favor, — dijo Sakura apenada. El rubio asintió para que continuara. - me gustaría… quisiera que tu fueras su padrino. - La sonrisa que compuso el ninja la dejo sin palabras hasta que él se abalanzo, atrapándolos a ambos en un fuerte abrazo.
—No tiene ni que decirlo.
—…También quería que aprobaras su nombre. – lo interrumpió, desviando la mirada. - me gustaría que se llamara Minato.
—Como el cuarto Hokage - afirmo Naruto con sorpresa. La pelirosa asintió. - Entonces, hola Minato Uchi…
—No, — volvió a interrumpirlo. - Es Minato Haruno.
…CONTINUARA…
Bueno no quería terminar este año sin actualizar y aquí les dejo este ultimo capitulo del año. Mi objetivo era terminar esta historia este año pero no se pudo y tampoco me quejo XD. Espero que les guste, esta es la ultima actualización de mis historias, asi que si me siguen en cualquier otra, lo siento pero será hasta el otro año.
¡Nos leemos en el 2012, Felices Fiestas!
