Capitulo 13: La voluntad de Itachi

Cinco años después…

La cama era tan reconfortante y tibia pero ¡¿porque debía de sacudirse como su hubiera un terremoto? ¿Acaso no era media noche aun? Abrio uno de sus ojos como quien no quiere le cosa, y con cierta sorpresa encontró uno ojos iguales a los de ella que le devolvían una mirada sumamente ansiosa.

-¿Ya estas despierta? – pregunto con una dulzura sospechosa.

-No – respondio rotundamente Sakura rodando en la cama hasta hundir su cara en las almohadas. – y deja de hacer eso, asustas.

-Vamos, ya es tarde. – renegó el niño intentando empujarla.

-Que te parece si te das el dia y luego te llevo al parque.

-¡No, mama! – exclamo horrorizado el pequeño y aumento sus intentos por levantarla. – Solo levantante y no seas perezosas.

A regañadientes Sakura hizo como el pequeño pedia, no tenia opción después de todo.

Ese año Minato habia entrado al kínder y Sakura pensaba que la emoción con que tomo el primer dia desaparecerá a los primeros meses, pero no habia sido asi. Cada dia parecía estar mas ansioso por ir; porque según el cada dia lo acercaba mas a la academia y no habia nada que quisiera mas en el mundo que ser un ninja. El mejor de todos.

La pelirosa estaba segura que la mayor parte de los sueños eran puestos en la pequeña cabecita gracias a Naruto y sus historias… la mayoría demasiado exageradas. Y aunque esas ideas terminaban costándole demasiados dolores de cabeza, no podía enfadarse porque su hijo eligiera de modelo a seguir al ninja numero uno de Konoha: escandaloso e impredecible…

Claro que era Naruto quien se encargaba de terminar resolviendo los problemas del pelinegro.

No era necesario que Sakura se alarmaba al ver corriendo a Minato aun cuando faltaba una cuadra para llegar al kínder. Aquello era lo mas normal y aunque Sakura le gritara por volver o detenerse, el niño nunca obedecería. Lo siguió con la mirada sin ocultar la sonrisa que siempre lograba sacarle aun sin proponerse hasta que finalmente llego al edificio. Lo observo por unos momentos. Minato ya se encontraba con sus inseparables amigos, probablemente planeando su siguiente "Mision".

-Buenos días Sakura-san. – la dulce e infantil voz la saco de sus pensamientos. Junto a ella estaba la mejor amiga de su hijo - mas bien la única niña que toleraba -.

-¿Sango-chan, vienes sola? – pregunto alterada a no ver a Kiba quien normalmente la acompañaba.

-No, mama se retraso un poco. – respondió la castaña moviendo negativamente su cabeza.

Sango fijo su mirada en el grupo de niños que seguían muy juntos planeando su siguiente aventura, fruncio ligeramente su frente.

-¿Tienes alguna idea de a que problema se meterán esta vez? – pregunto Sakura divertida al ver esa expresión.

-No – respondió de prisa, apartando su vista del lugar. – desde que me separaron con todas las niñas ya no me cuentan nada.

-Solo será este año. Disfruta con tus amigas después no te los podrás sacar de encima.

-¡Pero es que ellas solo hablan de Ban y Minato!

Sakura no pudo evitar reírse, hace tiempo ella había sido justamente ese tipo de niña.

-Esta en los genes Inuzuka no ser igual a las otras niñas. – la repentina aparición de Hana, le erizo los vellos de la nuca a Sakura. La saludo cortésmente con una sonrisa. Podía ser la mas "dulce" de los Inuzuka pero por eso no dejaba de ser intimidante. Los Chunnins encargados salieron al patio de juegos llamando a sus respectivos alumnos y Sango no tardo en despedirse de ellas y salir corriendo hacia su aula. – Es una sorpresa verte aquí Haruno.

-¿Por qué lo dices? – respondio intrigada. En que otro lugar podría estar a esa hora.

-Kiba me comento que todos saldrían a una misión, ya sabes, "los trece novatos". No creo que Ino sea suficiente para curarlos a todos si llega a pasar algo.

-Tsunade-Sama no me ha llamado, he pasado los últimos días haciendo turnos en el hospital. – agrego, intentando buscar una explicación mas para ella que para Hana. – No creo tener las condiciones para salir a una misión.

-Tienes razón. – Hana tenía su vista perdida en el frente, si ha Hana le preocupaba algo sobre la misión, Sakura estaba segura que no abandonaría sus pensamientos. Tenía motivos para preocuparse por su hermano, una misión con tantos shinobis bien preparados indicaba que seria peligrosa.

-Probablemente Lady Tsunade mando a alguien en mi reemplazo, tengo entendido que Shizune no estará hoy.

Hana le sonrió y después de unas pocas palabras mas las dos se despidieron. Sakura camino con parsimonia hacia la torre de la Hokage, suponía que como otras misiones que sus amigos partian sin ella, esta mision se trataba del Uchiha. Acelero su paso dispuesta a pedir una explicación.

-¡Sakura has llegado! – exclamo la Hokage al notar la interrumpcion en su despacho. Estaba a punto de llamar por ti. Necesito que te encarges de formar los nuevos grupos de Gennins, junto a los maestros de la academia…

-Tsunade-sama, ¿Por qué no me envio con ellos? – interrumpio Sakura al que la Hokage separaba una de las pilas de papeles, con la intención de dárselas.

Tsunade se dejo caer en su silla, y desvio su mirada a la aldea con tristeza.

-¿Aun no adivinas porque en todo este tiempo no te he llamado? – pregunto con cansancio.

-Si no lo hubieran ocultado por tanto tiempo, tal vez podría saberlo.

-El es tu debilidad. No permitiría que cometieras una estupidez por él.

-Pero sabe que debo decirle algo importante. – Sakura no fue capaz de debatir las palabras de Tsunade aunque habían pasado años convenciéndose de lo contrario.

-¿tenia entendido que aun no lo harias?

-Asi pensaba pero ya han pasado cinco años y no se si podre ocultarlo mas. Ademas con lo que descubrimos sobre el clan Uchiha. Usted sabe que Sasuke cometera un grave error si logra atrapar a Itachi. – dijo con dejo de histeria.

-Sabes que necesitamos pruebas primero y Danzou se ha encargado de capturar las pocas que teníamos. Ademas los viejos consejeros nos complican mas las cosas. Itachi no dejo ningún cabo suelto, por lo tanto solo podemos esperar que Kakashi sea mas rápido que Sasuke.

Sakura apretó sus puños con furia, clavándose sus uñas, deseaba responderle a Tsunade sin embargo, los años de entrenamiento le habían enseñado lo poco aconsejable que era enfadar a su maestra, incluso cuando se tenia la razón.

-Dime Sakura, ¿Qué pensabas hacer cuando lo vieras? – la cerúlea mirada se clavo con inquisitivamente en ella. Respuesta fácil, pensó la pelirosa, pero antes de hablar Tsunade continuo, casi leyéndole el pensamiento. - ¿Crees que revelar la existencia de Minato en este momento sea una buena idea? Recuerda que él ha surgido casi de la nada, después de estos años desaparecido, y ha logrado matar a un Akatsuki y sumado al asesinato de Orochimaru, el precio de su cabeza ha aumentado. – Sakura fruncio el ceño, aun mas contrariada si era posible, al escuchar hablar tan fácilmente sobre el horrendo negocio de "trafico de shinobis" – el niño terminaría siendo su único punto débil.

-Pero eso no cambiara con el tiempo, Tsunade-sama.

La rubía se levanto y volvió a tomar la pila de carpetas. Rodeando el escritorio se acerco hasta su pupila.

-Tengo un plan. – expreso secamente, dejando la carpeta en brazos de la pelirosa. – Ahora ve con Iruka y organicen los nuevos equipos.

Sin esperar replica, Tsunade empujo a Sakura fuera de la oficina cerrando la puerta en las narices de la pelirosa.

Tsunade volvió hasta su escritorio y saco de uno de los cajones una botella de Sake.

-Tienes razón. – pensó, mientras se servia la primer copa. – pero me temo que es Sasuke quien ha cambiado, de alguna manera Itachi ha previsto su comportamiento ¡Maldito genio! – exclamo antes de dejar que el liquido abrazara su garganta.

Esa misma tarde el equipo gran equipo de búsqueda habia regresado a la aldea. Sakura esperaba ansiosa que Kakashi comenzara con el relato de la misión, esperar habia sido mas difícil de lo que pensaba y la mirada abatida de Naruto y todos sus amigos, no le decía nada bueno.

-Sasuke lucho contra Itachi – directo al grano, Kakashi logro robar toda la atención de las únicas dos Kunoichis que no conocían lo ocurrido. – Logramos llegar al lugar, sin embargo fue demasiado tarde. – Naruto apretó sus puños sin despegar la cerúlea mirada del suelo. – No encontramos a ninguno de los dos, pero si a un miembro de Akatsuki, por lo que pudimos saber Sasuke fue el vencedor. Tambien capturamos a uno de los miembros de Hebi.

-Quiero que lo interroguen de inmediato. Shikamaru descansa y ponte de acuerdo con el escuadron de investigación, quiero que trabajen juntos, con inteligencia, y recolecten la mayor cantidad posible de información. Si esta en Hebi tiene que tener algún vinculo con Orochimaru. Neji, Tenten y Rock Lee, escolten al prisionero.

Por alguna razón Neji rodo los ojos ante aquella orden, no era propio del Hyuuga renegar algún encargo.

-Los demás, retírense.

Lentamente uno a uno se fue, hasta que en la habitación solo quedaron tres personas.

-Sakura. – demando atención la rubia. – he dicho que se retiren.

La pelirosa salio del estado de Shock en el que habia caído sin darse cuenta e intento moverse. Relajo los informes que aun llevaba en brazos y los coloco en el escritorio. Sabia que cada movimiento era visto y analizado por sus dos maestros, por lo que quería demostrar que aquella noticia no la afectaba en lo absoluto, sin embargo, solo dio unos pasos fuera del despacho y no pudo mas, corrió con todas sus fuerzas. Debia ordenar sus ideas.

-Asi que Akatsuki lo tiene. – murmuro por lo bajo la Hokage.

-Por los restos de la batalla, no creo que Sasuke haya puesto alguna resistencia en eso, mas bien no pudo hacerlo.

-Si logro matar a un miembro de Akatsuki tan fuerte como Itachi, probablemente quieran llenar el hueco que dejo.

-Pero Sasuke no seguirá los pasos de su hermano. – sentencio Kakashi con convicción. Por primera ve quería sentir que aun conocía lo suficiente a su exalumno.

-No estoy tan segura de eso. – Tsunade solto un suspiro de frustración y saco de una de las gavetas una pequeña botella de Sake que se habia vuelto su fiel compañera en es dia. – ese niñato me a traido mas problemas de los que necesito.

Kakashi espero pacientemente que se tomara dos vasos de aquel ardiente liquido,

-Es hora de que lo sepas, -agrego, la mirada de la rubia se habia vuelto mas aguda y lo examinaba con los dedos entrelazados. –Sakura se ha encargado de investigar la muerte de los Uchiha por años…

Kakashi no pudo evitar reflejar sorpresa en el único pedazo expuesto de su rostro, ante toda la información que se le revelaba y que fundamentaba las preocupaciones de la Hokage.

Sakura se detuvo bruscamente, sus pulmones necesitaban aire y las piernas le dolían por el repentino ejercicio, se tumbo en el césped del campo de entrenamiento junto al rio, y en silencio las lágrimas comenzaron a rodar.

Lloraba. No era felicidad por que Sasuke aun viviera, aunque si se sentía aliviada de que aquella pesadilla terminara "bien" para el chico. En realidad, no podía sentirse más lejos de ser feliz, después de conocer a Itachi ¿Quién podría ser feliz por ese desenlace? No podía evitar pensar en que todo aquello era un grave error.

Sintió un chakra acercarse lentamente y se recompuso limpiando sus lagrimas en el momento. Naruto se sentó junto a ella, lanzando pequeñas piedras al rio.

-Encontré a Itachi en el camino. – le confeso – me pregunto que haría si Sasuke se pone en contra de Konoha.

Sakura no contesto, pero espero que el continuara. Aquello podría confirmar sus teorías.

-Defendere a Konoha pase lo que pase. – agrego, su mirada se endureció y sus puños se cerraron con furia. – pero no matare a Sasuke, encontrare la forma de detenerlo.

Sakura coloco una mano sobre el puño firme de Naruto, sorprendiéndolo por el repentino contacto.

-Se como te sientes – le dijo con una triste sonrisa.- Tambien hablo conmigo, hace años. Cuando Minato tenia apenas unos meses. Habia venido justamente a este campo de entrenamiento.

Sakura repaso con su mirada aquella planicie que servia para prácticas de gennins, hasta perderse en el bosque que les daba resguardo y que ofrecía una línea divisora natural del otro campo e entrenamiento…

Muchas ideas surcaban su mente en aquellos momentos, por lo cual, el rumbo que tomaba no lo hacia de manera inconsciente. Aunque era solo una pregunta rondaba en su cabeza y la hacia desvariar a las mas alocadas conclusiones: ¿Por qué aquellos anbus parecían seguirla? Desde que se habia alejado de la calle principal, podía sentir su presencia a ambos lados de su camino. Y en un instante de paranoia no pudo evitar preguntarse si acaso la estaban guiando a algun lugar. ¿Desde cuando la estaban siguiendo?

Si ninguno se habia presentado hasta esos momentos, era porque no habían sido enviados por Tsunade-sama. Eran de la raíz.

Eran peligrosos.

Repaso el lugar donde se encontraba, intentado ubicarse para huir de aquella situación. Con minato en brazos, era poco lo que se permtia hacer, asi que lo mejor era volver a un lugar transitado para escabullirse. Reconocio los campos de entrenamiento, un pequeño tramo de bosque separaba el que se encontraba, del lugar donde Ino debia estar practicando. Entrar ahí suponia un blanco facil pero mientras no hiciera nada sospechoso tampoco debía porque temer.

Entro finalmente y avanzando entre la maleza escucho un golpe seco a uno de sus flancos. Se puso en alerta girando sobre sus talones, al instante que un cuerpo caía desde los arboles. Tres mas cayeron frente a sus ojos, no miraba a nadie ni sentía ningún chakra cerca, pero su cuerpo le gritaba que la amenza aun estaba. Maldijo internamente, alguien había acabado con cuatro anbus de la raiz en un par de segundos y ella ni siquiera tenia un par de Kunais para defenderse.

El causante de aquello no espero mas en aparecerse y en menos de un parpadeo cayo frente a Sakura, cambiando su mirada escarlata por otra negra.

La pelirosa retrocedió por instinto aferrando a Minato a su cuerpo. Aquel pelinegro no debía estar en Konoha y menos frente a ella. Su mayor temor parecía no ser infundado.

-Uchi… Uchiha Itachi - llamo arrastrando las palabras. El pelinegro inclino levemente su cabeza en señal de saludo.

-Tu debes ser Sakura. - afirmo y sin perder mas tiempo en presentaciones, poso su mirada en el infante. Sakura apretó su agarre en un vano intento por ocultarlo de aquella aterradora miraba.

-Eres inteligente en temerme. - Comento Itachi, sus ojos se habían vuelto rojos nuevamente y no apartaba su mirada de aquel pequeño, que para él tenia todos los rasgos de un Uchiha. ¡Como podría olvidar como era Sasuke a esa edad! - Mi pequeño hermano nunca deja de sorprenderme

Aquel comentario desencajo a Sakura de su actitud defensiva. El saber que el mayor de los Uchiha sabia la verdad, no le sorprendía tanto como la actitud que mostraba. ¿Acaso pensaba torturarlos primero antes de matarlos?

-¿Cómo dices? Quiero decir… ¿Por qué dices eso? - La verdad es que Sakura no tenia la menor idea de que decir, pero hablando podia ganar algo de tiempo. Con suerte Ino y su equipo aparecerian por ese camino.

Poco a poco comenzo a retroceder, pero todos esos detalles no parsaron por alto para Itachi. El nerviosismos de la chica era tanto que estaba seguro, que si un conejo pasara por sus pies tendria una alta posibilidad de tener un ataque del corazón. Y no exageraba.

-No tienes porque ocultarlo, se muy bien que este niño que traes en tus brazos es mi sobrino.

Sakura no sabia como seguir aquella conversacion. No estaba segura que como interpretarlo pero el duro semblante, la voz monotona y el Sharingan en sus ojos, no le daban una buena impresión. Comenzaba a preguntarse si todos los Uchihas eran tan estoicos como para nunca saber que podian pensar.

Abrio su boca intentando decir algo pero no lo podia hacer, cualquier error de ella le costaria la vida a su pequeño bebe…

-Te equivocas - murmuro, mirando hacia el suelo - ¿Cómo podría ser eso posible?

Al escuchar la sutil risa de Itachi no pudo hacer mas que sujetar con mas firmeza al Minato, sintiendo como el se revolvía en sus brazos.

-Solo debo mirar a tus ojos para saber que eso no es verdad…

-¿Qué quieres? - lo interrumpió. Enfrentándolo con la mirada, sabia que podría ser un error verlo a los ojos, pero Itachi ya estaba convencido de la información que tenia, simplemente no podía ocultar la verdad.

-Solo he venido ha hablar contigo.

El silencio se propago entre ambos, Itachi esperaba la aprobación de Sakura para seguir, pero la chica no parecía dispuesta a escuchar nada mas de él. Podía imaginarse lo que había escuchado de él por parte de los aldeanos y si es que Sasuke alguna vez hablo, no seria nada bueno… Los balbuceos de Minato rompieron aquel silencio y los dos pares de ojos voltearon al pequeño bulto en manos de Sakura.

Itachi lo observo, su rostro no se inmuto pero sus ojos dejaron de ser escarlatas. Los ojos verdes del menor lo miraban sin ocultar la curiosidad que sentia y le sonreia sin miedo alguno.

-¿Sasuke lo sabe? - pregunto finalmente. Poso su mirada en la madre, intentando ignorar aquellos balbuceos dirigidos a él.

-Aun no - respondio Sakura abatida. - Hemos perdido su pista desde que lo encontramos en una de las fortalezas.

-Es mejor asi - le respondió él. - no debe saber hasta haber cumplido sus objetivos.

Sakura no podia apartar su mirada de él. Estaba atónita. Aquel era un escenario que jamas habia imaginado ni en sus momentos de mayor locura. ¿Acaso Itachi Uchiha le estaba diciendo que hacer en su relacion con Sasuke?

No solo era inverosimil, era completamente desconcertante y descabellado.

-¿Cómo puedes…? - tomo una bocanada de aire antes de continuar. Debia recordar que estaba frente a un criminal de rango S que podia acabar con su vida y la de Minato en cualquier segundo, por lo que era mejor contenerse y no darle el puñetazo que se merecia. - ¿Qué derecho crees tener para decidir que es lo mejor para Sasuke? ¡Tu no has estado aquí todo el tiempo que el sufrio, que el necesito su unica famila y ahora por tu culpa se ha convertido en un ninja renegado que viajaba con un psicopata que solo quiere poseer su cuerpo!

Que gran ayuda era su autocontrol en ese momento - penso con Ironia. Todos aquellas palabras salieron en tropel por su boca y sin poder contenerse. Pero no se arrepentia. Era la verdad y ni el rostro impenerable de Itachi la amedrentaría. Se sostuvieron la mirada en un claro reto de voluntades y contra todo pronostico el chico esbozo una tímida sonrisa.

Debia admitirlo, no dejaba de sorprenderla. Por que no se comportaba como ella siempre lo habia imaginado en su lugar era un poco… amable.

-Te habras dado cuenta que un escuadron ANBU de la Raiz te ha estado siguiendo - continuo. Su sonrisa desaparecio y esta vez dejo que sus gestos mostraran lo delicado de la situacion. - Es por eso que debes de ocultar la verdadera identidad de este niño. Puedes tener a los enemigos mas cerca de lo que crees.

-¿Tu… no has venido a hacernos daño?

-No tengo nada en tu contra o en la de él y te puedo asegurar que guardare tu secreto.

-¿Entonces a que has venido?

-Debo hacerte una pregunta. ¿Crees que Sasuke dejara todo atrás al saber que ustedes lo esperan? - en un principio habria dicho sí sin ni pensarlo siquiera, pero entendia a lo que se referia Itachi y no pensaba contestar. Volteo su rostro molesta, perdiendo la vista en el frondoso bosque. - Pero él puede ayudar a Sasuke a encontrar nuevamente el camino si alguna vez lo pierde.

Itachi se acercó un poco mas y se permitio contemplar a Minato. Parecia que ha su corta edad comprendia la gravedad del asunto que habia permitido hablar sin interrumpiones o simplemente le parecia demasiado curioso aquel rostro nuevo.

-¿Cómo podre estar segura que el vivira cuando ustedes dos se enfrente? - pregunto en un murmullo sumergida en sus propios pensamientos y dudas, sin percatarse de la manera en que se ensorbrecian las facciones del mayor.

-¿En quien confias mas? - respondio secamente con otra pregunta de la cual estaba seguro no escucharia la respuesta ya que estaria de sobra, ambos la conocian.

Otro silencio se instalo entre ellos pero ha diferencia del resto, este no era inquietante. Incluso Sakura se permitio analiazarlo sin ningun temor. Por alguna razon habia conseguido que ella bajara todo la guardia y se sentia bien. Era un gran peso menos saber que estaba fuera de las victimas de Itachi pero lo que mejor era saber lo que la unica familia de Sasuke, lo quisiera o no, la estaba apoyando.

A su manera, pero lo hacia.

Solo ver aquellos orbes oscuros que no se apartaban de Minato y que brillaban con nostalgia la convencian que las palabras de Itachi eran sinceras. No parecia el tipo de persona que siempre habia imaginado.

-Se llama Minato. - le dijo, sacando al mayor de sus pensamientos. Itachi dibujo una media sonrisa y dio un pequeño golpe en la frente del infante que cerro los ojos y rio ante tal gesto.

-Es un buen nombre. - le dijo a Sakura y luego volvió su rostro al pequeño. - Minato lamento que hayas nacido en un clan maldito.

Itachi se dio la vuelta, emprendiendo la salida de aquel bosquecillo mientras se colocaba el sombrero que todo integrante de Akatsuki portaba.

-Por eso Sakura te confió el futuro de nuestro clan.

El chico se desvaneció entre una decima de cuervos, dejando aquellas palabras al aire. De repente los diferentes sonidos del bosque llegaron a los oídos de Sakura, quien ni siquiera se había percatado del inusual silencio, sacándola del ensimismamiento que Itachi le había producido.

Imito al Uchiha y se apresuró a salir de aquel lugar…

Había confirmado sus temores y comenzaba a plantearse que todo eso de la mudanza había sido una pésima idea.

No podía dejar de pensar en razones por la cual fuera ella y Minato del interés del escuadrón ninja mas adiestrado de Konoha. ¿No deberán estar buscando a los Akatsuki o algo parecido? Estaba segura que la razón debería girar en torno a Sasuke, pero él tampoco era una amenaza para la aldea aunque si un ninja renegado.

¿Cuánto acataría Danzou las ordenes de Tsunade-sama?

Se masajeo la sien con cansancio y clavo su vista del rio. En aquel momento había confiado en que Sasuke no haría nada encontrar de la aldea, peor ya no podía apostar a favor del pelinegro. Itachi la había dejado como la ultima razón para la redención de Sasuke y ahora solo debían de esperar por que el ahora mayor de los Uchiha, decidiera el camino que su hermano había intentado dejarle.

-El lo tenia todo planeado, no se desde cuando, pero en estos años se ha encargado de dejar todo listo para cuando el muriera.

Naruto estaba totalmente atónito ante el relato de la pelirosa, nada de aquello ayudaba con su confusión. ¿Por qué Itachi estaba ayudando a Konoha y a él?

Sakura se levanto con parsimonia, estando a su lado unos minutos en silencio.

-Iré por Minato, si quieres puedes pasar mas tarde por la casa a cenar.

Naruto asintió, y en silencio la pelirosa desapareció del lugar.

NdA: si, aun sigo viva, no estoy muy conforme con el final de este capitulo me hubiera gustado agregarle otras cosas, pero he entrado en un déficit de inspiración =(.