Encuentro
Tontos de nosotros que debemos vivir la vida tres veces para poder entenderla, tontos de nosotros que debemos recordar el pasado para poder dejarlo ir, simplemente tontos de nosotros…los seres humanos.
…
Elizabeth esperaba para subir al tren, había revisado tres veces su equipaje y aún así no se hallaba del todo contenta: ropa, accesorios, zapatos, ropa, accesorios, zapatos… lo repetía en su mente una y otra vez.
Al final desistió, le molestaba esperar alcanzó a un botones, dio algunas instrucciones dejo sus maletas en el carrito y subió al tren.
Tras unos minutos buscando y preguntando cual era su vagón, dio con él. Entro y para su sorpresa la persona a la que había estado buscando todo este tiempo estaba ahí sentada frente a ella.
- Me hubieras dicho que ibas a subir- Se quejo.
-Era bastante divertido verte esperar- susurró su interlocutor, la ventana del vagón daba justo a la banca en donde minutos antes Elizabeth se había sentado.
Elizabeth pronuncio una grosería en otro idioma, como si "ella" no pudiera entenderlo…
Un hombre entro al vagón, Elizabeth había dejado la puerta abierta así que el hombre no tuvo que anunciarse.
-Sus documentos por favor- citó.-¿Vienen de vacaciones?-
-Viaje de negocios- sonrío Elizabeth.
El hombre miro a la mujer con amabilidad, era muy guapa, y la otra no se quedaba atrás.
Se lamió los labios y carraspeo intentando lucir más interesante -Bien, Elizabeth Alsem, Nina Fortner, que tengan un buen viaje-
-Gracias, igual usted- se despidió Elizabeth agitando la mano, el hombre salió y Elizabeth regresó a su rostro seco habitual.
Johan sonreía.
A la vista se trataba de un par de amigas, tal vez compañeras de trabajo en medio de un viaje de negocios y placer, el que las dos fueran bastante guapas solucionaba muchas cosas, no levantaba sospechas, sumado a la actuación de Elizabeth… todo estaba resultando demasiado fácil.
-Vamos, es divertido- dijo al fin. Elizabeth levanto una de sus cejas con desden.
-Si tú lo dices… Me asombra que luzcas tan bien así- gruño.
-No haz visto nada- susurró Johan.
Habían viajado hasta Berlín en el auto de Elizabeth, lo habían conseguido vender tras dos semanas y ahora viajaban legalmente a Praga, era más fácil viajar por tren, no había tantos problemas con los documentos.
Elizabeth había desistido de preguntar que pensaba hacer Johan, sabía que no necesitaba estar enterada, no le sorprendió escuchar en las noticias sobre una serie de asesinatos en Berlín, curiosamente se trataba de gente anciana, que antes había tenido relación con el gobierno, pero que a falta de pruebas nunca se pudo esclarecer su pasado.
Por su parte Elizabeth se había dedicado a sus propios asuntos.
En Berlín se hallaba la tumba de su madre, y algunos de los registros de su padre, había ido a poner eso en orden.
Pasaría algún tiempo antes de que pudiera que regresar.
Miró hacía la ventana con una especie de sentimiento que no alcanzó a comprender, probablemente nostalgia.
-Sabes porque soy psicóloga- pronunció en voz muy baja.
-Tu padre lo era- respondió "Nina"
-El ere psiquiatra- gruño e ignorando el comentario continuo hablando-Cuando era joven, era la clase de persona que divertía a los demás, siempre sonreía, decía cosas amables hacía lo imposible para que todos me quisieran y al final me canse- sonrío Elizabeth- un día pensé en mi padre, el nunca sonreía si no era para burlarse, nunca era amable y aún así la gente lo miraba como si fuera… alguien diferente, decían que era un buen hombre, que ayudaba a los niños, que tenía una vida feliz.-
Johan sonrió con desdén
-¿Feliz?-
-Irónico, verdad, - dijo Elizabeth mientras veía la estación de tren alejarse- quise estudiar para ver si llegaba a comprender a mi padre, pero murió y ni aún así entendí su naturaleza.
-¿Crees que podrás entenderme a mí?- susurró Johan
-Tú no eres humano- sonrió
-Tú padre tampoco lo era- Johan dijo esto con un hilo de rabia en la voz, ese hombre había destrozado su vida, no había motivo para ocultarlo.
No se dijeron nada más
Lentamente mientras observaba el paisaje Elizabeth fue cediendo a su cansancio al final se quedo dormida y con lo único que pudo soñar fue con su padre envuelto en un mar de malos recuerdos.
…
- Qué hacemos aquí padre, quiero ir a casa… Mamá nos está esperando- lloriqueaba una niña pequeña.
-Vamos Elizabeth, solo un poco más, papá está trabajando- las imágenes eran borrosas, un hombre de mediana edad le acariciaba el pelo, mientras mostraba una sonrisa falsa…
Siempre falsa.
-Pero… padre…-
-Solo un paciente más… solo un paciente más-
Se encontraban en un cuarto con media luz, tal iluminación provenía únicamente de una lámpara ubicada sobre una mesa, su padre sentado frente a la mesa, esperaba sonriendo, la puerta se abrió y escoltado por dos hombres con uniforme entro un niño, era hermoso…Elizabeth dejo de llorar, el niño la miro de lejos, como perdido…estaba drogado, lo obligaron a sentarse frente a la luz, el niño no lloró a pesar de que su rostro mostraba verdadero sufrimiento…
-No me obliguen- susurró- no me obliguen…-
-¿Qué dices Johan?- preguntó el hombre.
-No me obliguen…a olvidarla…quiero recordarla….ella es… mi hermana….-
-No te preocupes… no te obligaremos- susurró el hombre- saca a mi hija de aquí- gruño para uno de los jóvenes en uniforme.
Elizabeth se alejo del cuarto, memorizando el nombre del niño…Johan.
Su Johan…
…
Elizabeth despertó a medio viaje, frunció el ceño al notar luz proveniente de la ventana.
Se tapo la cara.
Miro a Johan que veía el paisaje con expresión trágica, parecía salido de una tragedia griega. Inmerso en sus propios pensamientos.
-Como siempre- pensó.
Sus piernas se levantaron automáticamente.
-Nina…- susurró, no hubo repuesta- Johan- deletreó y la mujer volteo a mirarla.
Elizabeth se sentó en las piernas de la joven que la miraba con atención, con su dedo comenzó a delinear su rostro… sus ojos…tan azules, su boca masculina cubierta con carmín, se deshizo de aquel maquillaje con el dedo, era su Johan quien estaba ahí… no Nina… le besó.
-¿Dormiste bien?- pregunto Johan entre susurros.
-Si… incluso tuve un sueño- sonrió Elizabeth.
-¿Y…con… que… soñaste?- preguntó Johan mientras los labios de Elizabeth atacaban los suyos.
-Contigo- susurro Elizabeth mientras su mano resbalaba por debajo de la falda de "Nina"
No sintió ninguna resistencia.
Le beso intensamente y sus dedos libres comenzaron a jalonear la peluca, al final está cedió y solo quedo Johan… Ahí tendido con ropa de mujer y sus ojos azules.
-Será mejor que esto pare- susurró Elizabeth.
Johan sonrió-No empieces algo que no piensas terminar- le susurro mientras mordía su oreja.
Al final Elizabeth se dejo llevar. Johan no se detuvo, de cualquier manera el viaje a Praga era largo.
…
-Kenzo, ¿Cómo estás?- escuchó la voz de Nina salir del teléfono.
-Bien, ¿has sabido algo de Johan?-
-No, aún no.-
-No te precipites, Nina, he conseguido el permiso, regresare en 3 semanas-
-Gracias, Kenzó, gracias-
-Es nuestra batalla, ahora es nuestra-
…
Praga, la hermosa capital se levantaba orgullosa mientras bajaban las maletas, un hombre de traje perfectamente arreglado bajo del vagón de tren, sus cabellos rubios ondearon un poco con el aire, detrás de él una mujer apresuro el paso.
Johan cargaba dos maletas pequeñas, mientras la mujer ordenaba tener cuidado con una serie de valijas de buena calidad, daba algunas órdenes a dos jóvenes con un carrito que la acompañaron deslumbrados hasta la entrada de la estación.
De camino se encontró al oficial que revisaba los documentos, le sonrió pícaramente.
-Señorita, buen viaje- dijo el hombre confiado- ¿su amiga ha bajado ya?- pregunto al notar que la otra joven que viajaba no estaba por ningún lado.
-Oh, realmente no somos tan amigas, sabe…- dijo Elizabeth mientras se adelantaba para alcanzar a Johan, por un momento el oficial noto el parecido entre Johan… y ¿Nina?, según alcanzaba a recordar; siempre recordaba los nombres de las mujeres hermosas.
No le dio importancia y siguió su camino… verdaderamente eran dos bellezas.
…
-Dr. Tenma ¿Está bien?- pregunto un joven pecoso.
-Si claro Aldous, solo un poco distraído- sonrió como siempre.
Se alejo lentamente, había estado así desde que supo lo de Johan, no podía evitar preocuparse, después de todo Nina estaba sola y desprotegida en Alemania, pero eso no era lo importante, sabía que Johan jamás mataría a Nina, pero porque no había dado señales de vida aún, que estaba planeando, eso era lo que verdaderamente le preocupaba.
-Ese… Kenzo, siempre parece que está en las nubes- se quejó Aldous, ante todo sabía que era un excelente doctor, tal vez demasiado bueno como para estar ahí. Siguió atendiendo a los pacientes y le resto importancia al asunto. Si Tenma tenía algo ya se enteraría él después.
…
Johan se encontraba frente al espejo observando su rostro, no el suyo en realidad si no el que pretendía ser…se había convertido de nuevo en Nina, o en Ana como él la conocía.
Necesitaba encontrar a alguien, y sabía se encontraba en Praga, solo él podía darle lo que buscaba.
Sabía que si lo buscaba como Johan jamás lo encontraría, pero como Nina, como ella sí que tenía una oportunidad.
Elizabeth lo aparto del espejo.
-Estás listo- le susurró mientras colocaba la peluca en su lugar.- Ve a hacer lo que tengas que hacer-
…
Johan camino por la calle recibiendo las miradas incesantes de varios transeúntes, algunos incluso tocaban su claxon o lanzaban frases obsesas al aire al verla, no le importo, siguió caminando hasta llegar a una avenida principal busco entre el mar de gente que se entretenía con los puestos ambulantes, comprando algún recuerdo o viendo algún espectáculo, a mitad de la muchedumbre alcanzó a vislumbra a un grupo de niños sentados en círculo, bastante ordenados sobra decir, miraban con atención un teatro de marionetas, Johan se acercó.
Había una vez en un lugar, muy, muy lejano.
Una princesa. Qué lo tenía todo, menos un corazón.
Y había en ese pueblo, un niño. Que no tenía nada.
Pero tenía más que la princesa.
Pues ese niño que no tenía nada, tenía un corazón…
El narrador contaba la historia mientras Johan lo miraba con asco, aún no había detectado su presencia.
Y un buen día el niño que no tenía nada. Solo un corazón.
Se enamoró.
Y la princesa que lo tenía todo. Menos un corazón.
Le rechazó…
Y al amarla tanto, tanto, el niño lloro.
Pero la princesa no podía consolarle, pues no tenía corazón…
Decidió quedarse a escuchar toda la historia, no le convenía perderlo de vista. Al fin lo había encontrado.
Y al amarla tanto, tanto… le regalo su corazón.
Y al amarlo tanto, tanto… la princesa lloró.
Pudo sentir, en el órgano vivo, lo que el niño sintió.
Pero al perder su corazón el niño no podía consolarle.
Y al ganar un corazón la princesa no podía dejarle.
Hasta que un día muerta ya de amor, regaló de nuevo el corazón…
Johan comenzó a temblar, su visión se alteró, estaba a punto de desmayarse, un hombre a su lado le detuvo, le ofreció un refresco y él acepto. No podía darse por vencido le había encontrado. El hijo de Klaus Poppe, estaba allí parado junto a él.
Y como ninguno de los dos podía amarse.
Porque entre ellos solo había un corazón
Decidieron quedarse juntos.
Compartiendo el corazón.
Sabiendo de ante mano, que cuando uno amase, el otro no sentiría nada.
Hasta que de tanto amor, el otro decidiera de nuevo.
Regalar su corazón…
…
Nina escuchaba atentamente la función de aquel marionetista, al final los niños aplaudieron sin cesar y dejaron un pequeño donativo sobre un sombrero raído.
-Veo que ahora escribes tus propias historias- susurró Nina mientras se acercaba…
El hombre la reconoció en el acto, se sonrojo; camino decidido a abrazar a esa joven mujer, pero se detuvo en el acto, la mirada de esa chica era diferente…
-¿Quién eres tú?- preguntó sin más.
Johan ya descubierto sonrió.
-Veo que me has reconocido- dijo- quisiera que tú, me dieras algo que he estado buscando intensamente-
-Hablaremos cuando termine- sentenció el hombre sabiendo a que se refería. De un momento al otro comenzó a recoger todo lo que ocupaba en el espectáculo, varios niños lo miraron desilusionados, habían esperado para la siguiente función.- Lo siento chicos- sonrió el joven- Esa señorita tan guapa de haya, necesita hablar conmigo, y uno nunca debe negarse a hablar con mujeres hermosas- sonrió nervioso, ante las quejas de los niños mientras rascaba su nuca.
…
Elizabeth caminaba por el cuarto de hotel nerviosa, Johan se había tardado demasiado tiempo en volver, decidió no darle tanta importancia. Después de todo si Johan moría ella podría quedar en paz. Fue a recostarse, no le gustaba sentirse estresada.
Quince o veinte minutos después oyó pasos, la cerradura de la puerta se abrió y "Nina" apareció.
-Los he conseguido- sonrió Johan mirando a Elizabeth, lucía cansado y sus ojos estaban hinchados…
-¿Que has conseguido qué?- gruño Elizabeth que para esos momentos se hallaba recostada en la cama del viejo cuarto de hotel. Tenía una copa de vino a medio empezar sobre el buro, esa había sido su manera de controlar sus nervios.
-La primera copia- Johan levantó lo que parecía ser un cuento infantil.
Elizabeth se enderezó, ese libro, era el inicio de una gran catástrofe.
-Ahora podemos irnos- susurró Elizabeth mientras levantaba la mitad de su cuerpo hasta quedar sentada en la esquina de la cama.
-Solo me hace falta una cosa- musito aquel chico quitándose la peluca y sentándose junto a Elizabeth. –Tengo que verla-
-Es probable que no recuerde nada- Elizabeth acarició el pelo de Johan.
-Pero es la única que me dará la respuesta.-
…
En otra parte, un hombre de aspecto nervioso se acercaba rápidamente a un teléfono público, mientras marcaba erró los números y tuvo que colgar y empezar a marcar de nuevo. Al fin la llamada conectó, dio una serie de datos, era una llamada de larga distancia, la llamada fue aceptada y una voz femenina respondió del otro lado.
-Bueno, ¿Quién habla?- Se quedó mudo un momento notando la semejanza de las voces, Johan era un excelente imitador.
-Bu… Bu…Bueno- alcanzó a decir- Nina, soy yo…-
-Jaromír, eres Jaromír, ¿Cierto? ¿Qué pasa, dónde estás, te encuentras bien?-
-Si… si, no te preocupes, en Praga, todo bien, Nina… tengo que decirte algo, "él" vino a visitarme, yo… yo….no tenía la información que él estaba buscando, pero se llevó algo de mi padre.- Nina guardó silencio…Estaba en shock.
-¿Te hizo algo?-
-No… dijo que…no quiere hacerte daño… que yo solo…debía avisarte que estaba cerca- Finalizó.
-Ten cuidado por favor- Jaromír escucho sollozos del otro lado de la línea.
-Estoy bien, Nina, estoy bien- dijo- Me mantendré en contacto- Oyó a Nina despedirse y colgó el teléfono.
-Qué demonios buscaba ese demonio, a quien quería encontrar…esta vez.- pensó.
Salió de la cabina telefónica, y camino a su departamento como había llegado, no volvería a hablar de ese tema con nadie. Nunca más.
Uy la verdad, medio me apena esto... pasar tanto tiempo sin actualizar, chaz... una de mis historias creo que ya la borrare de esta pagina por q de plano ya se me olvido de que iba jajajaja pero seguire con dos esta, y otra q estoy haciendo de Slam Dunk, por cierto que he vuelto a ver el último cap. de monster y a que buena serie ehhh, de verdad, jajaj eso que... bueno recibi otro review recientemente y wow gracias neta haber q les parece este cap... y se los juro q jamás creí recibir tantos reviews en esta sección q de plano esta vacía... pero mil gracias, por cierto solo me faltan creo q 3 o 4 capitulos para finalizar este fan fic... intentare escribir otro antes de entrar a la universidad y pues el capitulo final ya lo tengo a la mitad jajajaja soy de esas q escriben primeero el final y luego se inventan como comienza algo... pero bueno ps vale el fic quedara terminado a mas tardar a finales de este año, por q ya me extendi mucho con las fechas... :S mi otro fan fic... llevo 5 años y no lo he podido acabar, soy un caso perdido jajajaja pero bueno se cuidan dejenme comentarios y por cierto... hay una opcion para q agregen los fan fics y les manden un email cuando yo publique un cap, como no puedo prometer fechas exactas ps igual pueden aplicar esa y asi ya sabran cuando publico un nuevo capitulo...otra cosa q me lei por internet es q hay un libro llamado Another monster en donde el creador explica muchas de las cosas inconclusas de la serie,si alguien lo encuentra via online se los agradeceria por q yo lo he buscado y nada... y solo lo venden en España! y yo soy de México osea q... pero bueno n.n nos estamos viendo!
