Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

La história está escrita en tercera persona.

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Capítulo 3

- Por el amor de Dios, JAcob. ¿Quieres hacer el favor de calmarte?

- Lo siento Emmett, pero es que no puedo! - exclamó, comenzando a dar vueltas por el salón. - Lo he jodido todo.

- Eso aun no lo sabemos.

- ¿Como que no? Ya lo verás.

Nervioso, Jacob, se dejó caer en el sofá del apartamento en el que, durante el caso, viviría con Emmett.

Justo en ese momento, el móvil de Emmett comenzó a sonar. Jacob fue corriendo a su lado y respondieron con el manos libres activado.

- ¿Diga?

- ¿Señor Willis?

- Si, soy yo.

- Soy Tory, del club.

- Dime Tory.

- El señor Withlock quiere que volvais esta noche. Venid como una media hora antes de abrir. El jefe quiere veros a los dos.

- ¿De verdad? ¿A mí también? - preguntó ansioso Jacob sin poder evitarlo.

- Claro guapo. Ya te dije que no había pasado nada.

- Genial! Gracias. Muchas gracias.

- Dáselas a Vanessa. Ella es quien ha dado la cara por ti.

La llamada se cortó y Emmett dejó el móvil sobre la mesa y Jacob volvió a dejarse caer sobre el sofá, aliviado. Emmett se sentó a su lado y comenzó a limpiar su arma. En menos de dos horas tenian que estar en el club y Jacob volvía a estar de lo más nervioso.

Cuando había pillado a Vanessa y a aquel tipo teniendo sexo en el reservado, se fijó en que en el muslo de la chica había una cicatriz junto a un pequeño lunar. Ese pequeño detalle, ese pequeño lunar, le hizo pensar en una antigua novia, Renesmee Cullen, a la que hacía más de seis años que no veía. No había podido dejar de pensar en ella, en sus labios, en sus ojos, en esos pequeños lunares que decoraban su hermoso cuerpo.

- ¿En qué piensas, chaval?

- En nadie.

- He preguntado en qué, no en quien. - dijo Emmett, esbozando una amplia sonrisa.

- En nada.

- Vamos, que estás pensando en una chica.

- La verdad es que si. - murmuró, sintiendo como se sonrojaba.

- ¿En la peliroja del club?

- No. Estaba recordando a alguien de mi pasado.

- Mujeres... - suspiró Emmett dramáticamente. - Volviendo al caso. Esta noche tenemos que estar alerta. Aunque hemos confirmado que en ese club se ejerce la prostitución, no debemos dejar de banda nuestro principal objetivo.

- Si... Centrémonos en las drogas. - dijo Jacob, al tiempo que cogía su cuanderno de dibujo y se puso a dibujar. - No sé si todas las chicas deben de ser prostitutas, pero al menos dos de ellas si que lo son. - Sin apenas darse cuenta, comenzó a dibujar el rostro de la chica que nunca abandonaba sus sueños.

- Abramos muy bien los ojos.

- De acuerdo.

- Tenemos que caerle bien al jefe, que Withlock vaya cogiendo confianza.

- Claro.

- También deberíamos de acercarnos a las chicas.

- Sin problema.

- ¿Quien es la chica? - preguntó Emmett, mirando el dibujo que estaba haciendo Jacob.

- La chica de la que me enamoré en el instituto cuando tenía catorce años.

- ¿Y por qué no la dibujas con su aspecto actual? Parece una cría en el dibujo.

- Porque hace más de seis años que no sé nada de ella. - cerró el cuaderno de golpe y lo dejó encima de la mesita de café. - ¿Por qué no nos vamos ya? Tanta espera me está agobiando.

- Vale. Ya lo pillo. No quieres hablar de la chica. - dijo Emmett, sonriendo, al tiempo que se ponía en pie. - De acuerdo. Vámonos ya. Si llegamos demasiado pronto, me invitas a una copa.

- De acuerdo. - sonrió Jacob.

Ambos cogieron sus cosas y fueron en busca del coche. Emmett puso la llave en el contacto pero no puso el coche en marcha.

- Jacob...

- Si?

- Espero que a partir de ahora vayas con mucho más cuidado y que no haya más descuidos. - dijo Emmett hablando muy seriamente. Habían tenido mucha suerte de que no echaran a Jacob del club. - No nos la podemos jugar. Te necesito allí conmigo.

- Ya lo sé y no sabes cuanto siento lo que sucedió.

- Ya lo sé, Jacob. Pero ve con mucho cuidado.

- Lo haré. Lo prometo.

- Perfecto.

Emmett puso el coche en marcha y condujo con tranquilidad hacia el club, ya que aun era temprano y no tenian prisa alguna.

Cuando llegaron, Emmett salió del coche, pero Jacob no se movió. Intentaba no pensar en Renesmee y centrarse en su trabajo, que era cazar al jefe del club, Jasper Whitlock, traficante de drogas y de mujeres. Además de tener a prostitutas en su club. Pero debían conseguir pruevas para poder ir a por él.

Jacob levantó la vista y vio que Emmett ya había entrado en el club. Salió del coche, respirando hondo, y fue con calma hacia la puerta, donde se encontró con Victoria.

- Hola Tory. - la saludó cuando esta le abrazó.

- Hola Jeb. - dijo, dándole un breve beso en los labios. - No sabes cuanto me alegro de que el jefe te haya contratado.

- Y yo.

- Vamos, ven conmigo. - Victoria le cogió de la mano y, una vez dentro del club, le llevó hacia uno de los reservados. Cuando cerró la puerta, se lanzó sobre el chico y le besó. - Llevo deseando hacer esto desde el momento en que te vi. - desabrochó su camisa y se la quitó a toda prisa.

Jacob no la detuvo, aunque tampoco se movió. Estaba alucinado ante lo que estaba pasando.

- Siéntate.

- No puedo, Tory. - dijo cuando la chica se sentó en su regazo.

- No pasa nada. No se lo diremos a nadie. - se quitó el top y continuó besando a Jacob.

- No es eso, Tory. Es que no puedo hacer esto. - la cogió de las manos y la miró a los ojos.

- ¿Por qué? ¿Es que no te parezco guapa?

- Claro que si, eres preciosa. Pero es que... No eres mi tipo... - dijo, pensando en qué podía decirle para quitársela de encima y no herir sus sentimientos. Y solo se le ocurrió una cosa. "Esto es una locura." - Tengo que contarte una cosa, pero es un secreto. ¿Puedo confiar en ti?

- Claro que si. - Victoria se sentó a su lado, poniéndose de nuevo el top, y Jacob fue a ponerse la camisa. - ¿Qué es lo que pasa?

- Verás... Es que... Yo... La verdad es que soy gay,

- ¿Que eres qué? - Victoria se puso en pie de un salto y se quedó mirando a Jacob, sorprendida. - ¿Va en serio?

- Lo siento mucho Tory. Eres guapísima, pero...

- No, perdóname tú. - dijo, acercándose a él. - Yo... Dios, que vergüenza. No me había dado cuenta, lo juro.

- Me alegra saber que no se me nota. - dijo Jacob, sonriendo aliviado. - Por favor, no se lo digas a nadie. Aun no se lo he contado a nadie.

- ¿Ni siquiera a tu padre?

- No.

- Pero... ¿por qué?

- Todavía no me he atrevido a decírselo.

- Pero tu padre parece muy moderno y enrollado. - dijo, alarmada, cogiéndole de la mano. - Seguro que a él no le importa y te apoya.

- Ya lo sé, pero... no sé... supongo que es una mezcla de vergüenza y miedo. - murmuró Jacob, lamentando haber comenzado con aquella mentira.

- No es bueno que te guardes tus sentimientos.

- Eres genial Tory. - dijo, abrazando a la chica, esperando y deseando que dejara ya el tema.

- Lo sé. Soy la mejor. - dijo, soltando una risita. - Venga, vayamos a ver si el jefe ya ha llegado. - cogió a Jacob de la mano y lo sacó del reservado. En la barra ya estaban Emmett y Jasper, hablando como si se conocieran de toda la vida. - Jefe, te presento a Jeb Willis. - dijo Tory, poniéndose al lado de Jasper. - Es el nuevo camarero.

- Encantado. - dijo Jasper, estrechando la mano de Jacob. - Ya me han contado el incidente de anoche.

- Lo lamento mucho, señor. - dijo, bajando la vista al suelo. - Fue mi intención.

- El cliente de mi chica me ha llamado pidiendo tu despido. - dijo, poniéndose serio. Jacob se asustó ante tal expresión. - Su tío es socio mío en varios negocios y quería venir a hacerte una visita nada cortés.

- Mierda. - dijo, entre dientes. - Lo lamento mucho señor Whitlock.

- Has tenido mucha suerte. Mi chica ha dado la cara por ti.

- Ya le he dado las gracias a Tory.

- Me refería a Vanessa.

- Si. Tengo que darle las gracias cuanto antes.

- De nada. - dijo la chica que pasó por su lado como alma que lleva el diablo y que fue hacia los vesuarios antes de que pudiera verle la cara. - Pero que no vuelva a pasar!

- No pasará. - gritó Jacob antes de que se cerrara la puerta.

- Bueno, pues ya está todo solucionado. - dijo Jasper, sonriendo. - Pongámonos en marcha. - se terminó su copa y se levantó del taburete. - Chicos, subamos a mi despacho a firmar vuestros contratos. Tory, recuerda que esta noche bailas tu, Vanessa no trabaja entre semana.

- Ah! Entonces ha venido solo un rato. Voy a saludarla! - Victoria dio media vuelta y fue dando brincos hacia el vestuario. - Hola cielo.

- Hola cariño. ¿Como estás?

- Yo muy bien. ¿Qué haces hoy aquí?

- Me ha llamado el jefe para un pequeño trabajo. - dijo al tiempo que se ponía un vestido muy corto sin ponerse ropa interior. - Jasper me llamó hace media hora. He tenido que dejar a Eve con mi primo. Pedazo de cabrón... - añadió en un murmullo. Se colocó la peluca y la máscara y miró a su amiga. - Deséame suerte.

- Mucha suerte.

Los chicos bajaban ya del despacho de Jasper y Renesmee fue hacia el más mayor de los dos. Cogió a Emmett de la mano y le hizo entrar en el reservado.

- ¿Qué estas haciendo? - preguntó Emmett, sorprendido.

- Esperáme un momento aquí, cariño. - le besó brevemenre y salió del reservado en busca de Jacob. También le cogió de la mano y entraron en el reservado. - El jefe quiere que os de la bienvenida al club. - comenzó a quitarse el vestido y fue a sentarse a horcajadas sobre Emmett, que cada vez alucinaba más, al igual que Jacob.

- ¿Whitlock te lo ha pedido?

- Si. - "Él no pide, ordena. Si no le hago caso, estoy perdida." - rodeó su cuello con los brazos y comenzó a besar su cuello. - Quiere que os sintais a gusto aquí.

- Pero...

- Tranquilos. Invita la casa.

- Pero...

- Sht... Calla y fóllame de una vez.

Emmett no dijo nada más y besó a la chica, acariciando su cuerpo desnudo, sintiendo como la hermosa chica se movía sobre él.

Jacob estaba alucinando, pero más alucinado se quedó cuando Vanessa estiró el brazo y comenzó a acariciarle la entrepierna.

.-.-.-.

Emmett salió del reservado abrochándose los pantalones y con la camisa abierta y fue hacia la puerta, donde comenzaba a agolparse la gente. Una despedida de soltero al parecer. Aun no se acababa de creer lo que acababa de pasar en el reservado. Caso se acuesta con la chica, pero en el último momento reaccionó y se había marchado, dejando a Jacob y la chica a solas.

- ¿Donde está Jeb? - preguntó Tory, apareciendo de repente al lado de Emmett. - Debería de estar ya en la barra, yo ya voy tarde a bailar.

- Está en el reservado con Vanessa.

- ¿Se está follando a Nessie? Pero si me dijo que es gay! - exclamó Victoria, aunque al momento se arrepintió. - Oh oh...

- ¿Qué es lo que acabas de decir? - preguntó Emmett, sorprendido por lo que acababa de oír.

- Lo siento mucho. Por favor, no le digas que te lo he dicho.

- Ahora entiendo por qué se sentía tan incómodo cuando la chica se ha desnudado y le ha metido mano. - murmuró, intentado disimular y seguirle el juego a Jacob. - Supongo que cuando me he marchado ha dejado de fingir ante mí.

- Lo siento, por favor...

- Tranquila. No le diré nada.

- Gracias!

Victoria entró corriendo en el club y fue a cambiarse de ropa. Renesmee estaba en la ducha. Le sorprendió ver que estaba llorando. Ella nunca lloraba.

Se acercó a la ducha y encontró a Renesmee en el suel, con el rostro escondido entre las rodillas.

- Nessie, que te pasa?

- Nada. - mintió sin moverse.

- Mentirosa.

- No ha pasado nada.

- Te conozco mejor de lo que crees y sé que tú nunca lloras. ¿Qué es lo que ha pasado?

- Nada. - repitió.

- ¿Pero como que nada? Cuéntamelo ya. - insistió, agachándose frente a su amiga, tras apagar el agua de la ducha.

- Yo... Me desnudé para ellos. Iba a tener sexo con el padre, pero cuando le estaba bajando los pantalones, me quitó de encima de él y se marchó. - comenzó a decir, secándose las lágrimas con los puños. - Cuando me quedé a solas con el hijo, empezamos a enrollarnos, pero cuando le bajaba los pantalones mientras me ponía de rodillas, me apartó de golpe de él.

- ¿Por qué lo hizo? ¿Te dijo algo?

- Me dijo que no era su tipo y que nunca podría hacer nada con alguien como yo. Con una puta.

- ¿Jeb te ha llamado eso?

- ¿Qué va a pensar mi hija de mí si se entera de lo que soy? - dijo, llorando aun con más fuerza. - Me doy asco. Doy asco.

- No das asco.

- Claro que si. Me follo a hombres por dinero.

- Pero...

- Doy asco... Doy asco...

- No das asco. Es que los tíos son gilipollas. - Victoria cogió a Renesmee del brazo y la ayudó a levantarse del suelo. - No merece la pena que llores. Ni por Jeb, ni por Jasper ni por nadie. ¿Vale? - Le apartó el pelo de la cara y besó su frente con cariño. - Eres la mejor persona que he conocido nunca. Sabes que te quiero, verdad? - Renesmee asintió con la cabeza.

- Yo... Mañana tengo un examen importante. - se deshizo de las manos de Victoia y fue a vestirse. - Me voy a casa. - "Tengo que dejar esta vida de una vez."

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Hola hola!

Espero que os haya gustado.

Publico ya como agradecimienoto a que me hayais seguido con paciencia. Intentaré actualizar al menos una vez a la semana, como antaño.

Kissis.

Opiniones por fi plis.