Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

La história está escrita en tercera persona.

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Capítulo 5.

Emmett y Jacob llevaban casu tres semanas infiltrados en el club y aun no habían descubierto nada importante. Emmett se llevaba bastante bien con Jasper, con el que se tomaba una copa cada noche antes de empezar a trabajar. Jacob se había hecho muy amigo de Victoria, con la que quedaba todas las mañanas para ir a desayunar, incluso algún día había dormido en su apartamento.

Ya era viernes por la noche y el club estaba a reventar. Jacob llevaba dos fines de semana intentando disculparse con Vanessa, pero ella le rehuía y aun no había tendio oportunidad, pero ese día iba a hablar con ella si o si. Estaba esperando a que Vanessa terminara su actuación.

- Jeb, no te estarás volviendo hetero? - preguntó Tory, apareciendo a su lado, sobresaltándole. Lleva toda la noche mirando a Vanessa.

- Creo que no. - dijo, riendo de puro nerviosismo ante tal pillada. - Es que aun no he podido disculparme y estoy esperando a que baje del podio.

- Eso me parece perfecto. - exclamó Victoria, besando a Jacob en la mejilla. - En diez minutos tiene un descanso. Aprobecha ese momento.

- Gracias por tu apoyo. - la cogió en brazos, la besó en la frente tras dar varias vueltas y volvió a dejarla en el suelo.

- Cuidado con los besitos y abracitos, no vayas a volverte hetero y te enamores de mí. - dijo, soltando una risita.

Cuando Renesmee bajó del podio, Victoria le pellizcó el trasero a Jacob y señaló a su amiga con la cabeza. Jacob se bebió un chupito de un solo trago y fue esquivando a la gente, de camino a los vestuarios.

- Vanessa, tengo que hablar contigo. - dijo, cerrando la puerta de los vestuarios una vez que estuvo dentro. No quería que nadie les interrumpiera. - Por favor.

Renesmee le daba la espalda en ese momento. Respiró hondo, volvió a ponerse la máscara y se dio la vuelta lentamente.

- ¿Qué pasa?

- Vanessa, llevo semanas intentando hablar contigo. - dijo, evitando mirar a la chica a los ojos. Estaba avergonzado por todo lo sucedido.

- ¿Para qué? - dijo, hablando cada vez con más brusquedad. Estaba enfadada, pero mucho más dolida.

- Por el malentendido de hace tres semanas.

- ¿Qué malentendido? Yo no mal entendí nada. Me quedó todo muy clarito.

- Yo nunca te llamaría puta. - dijo Jacob, levantando la voz, intentando que no le interrumpiera. - Lo que dije aquel día, no lo dije por eso.

- ¿Ah no? - dijo, cambiando el tono de su voz. Se acercó lentamente a Jacob y comenzó a acariciar su pecho desnudo, lo que puso muy nervioso a Jacob. - ¿Y entonces por qué no quisiste acostarte conmigo?

- Yo... Es que...

- ¿Es que no te parezco atractiva?

- No es eso, es que...

- ¿Qué?

- Es que a mí no me gustan las mujeres. - consiguió decir, sintiendo como una parte de su cuerpo comenzaba a tener vida própia.

- Eso no es lo que me parece a mí. - dijo, acariciando el bulto que crecía en sus pantalones.

- ¿Esto? Bueno, es que... - se apartó de Renesmee y se dio la vuelta, intentando calmarse. - Me he puesto así por un tío que he visto antes, que está muy bueno. - "Dios, pero en qué fregado me he metido?"

- Ve a otro con ese cuento, por que yo no me lo trago. - pedó su cuerpo al de Jacob, rodeó su cuello con ambos brazos y le besó.

Jacob intentó apartarse de nuevo, pero su cuerpo no obedeció a su mente y no logró moverse. En el fondo, no quería dejar de besar a Vanessa.

El carácter atrevido, y a la vez dulce, de la chica le había recordado a Renesmee y, por un momento, solo por un momento, pensó que la había visto esa misma mañana. Cabell broncíneo y rizado, piel muy blanca... ¿Podía ser que Renesmee fuera la misma chica que había visto esa misma mañana en la universidad? ¿Podía ser que al fin la hubiera encontrado?

Cuando Jacob fue consciente de lo que estaba haciendo, se dio cuenta de que estaba sentado en uno de ls bancos, con Vanessa sentada a horcajadas sobre sus piernas.

- Para, para.

- ¿Por qué?

- Ya te lo he dicho antes. No me gustan las mujeres. - dijo, sujetando a Vanessa por la cintura.

- No me lo creo.

- Eso da igual. - contra su voluntad, se quitó a la chica de encima y se puso en pie. - Y aunque no fuera gay, no podría estar contigo.

- ¿Por qué? ¿Por qué soy una puta?

- No vuelvas a decir eso! - exclamó Jacob, sorprendiendo a Nessie. - Lo digo por que trabajamos juntos.

- Ya... - sin decir nada más, dio media vuelta y comenzó a sacar su ropa de la taquilla.

- ¿Puedo hacerte una pregunta? - dijo Jacob.

- Di.

- ¿Como te hiciste la cicatriz que tienes en el muslo? - preguntó al ver de nuevo la cicatriz.

- No me acuerdo. Fue hace mucho tiempo. - murmuró. Sin pudor, se quedó desnuda y se vistió con un minúsculo vestido de color blanco. - Y ahora vete. Necesito estar sola.

Renesmee no se movió, pero oyó como Jacob cerró la puerta al salir. Fue lentamente hacia el espejo y fue hacia él. Miró su reflejo y bajó la vista hacia su musl, mirando fijamente la cicatriz que había mencionado Jeb, el camarero. Le había mentido. Recordaba perfectamente como se lo había hecho.

El día que descubrió que estaba embarazada, se desmayó, golpeándose con la mesa metálica que había en la consulta del médico.

Se quitó la peluca y la máscara y se lavó la cara con agua fría. La timidez e inseguridad del camarero le habían hecho recordar a su antiguo novio, pero seguía viendo muchas diferencias entre Jacob y el chico que acababa de marcharse de los vestuarios. Su Jacob nunca se habría cortado el pelo, que le llegaba por media espalda la última vez que le vio, y Jeb lo llevaba muy corto. Y la nariz también era distinta, y la expresión de sus ojos. Y el tatuaje que cubría su hombro... "Tengo que averiguar si este tío es mi Jacob." - pensó, comenzando a maquillarse. - "Espero equivocarme y que no sea él. Que todo sean locuras de las mías. Si Jacob llega a enterarse de lo que soy, me muero."

En cuanto hubo terminado de arreglarse, respiró hondo, salió de los vestuarios y fue hacia la abarrotada barra.

- ¿Donde está Tory? - preguntó, sin atreverse a mirar al chico a la cara.

- Ha ido al baño.

- Yo... Verás... Siento mucho lo que ha ocurrido antes. - dijo, cogiendo la botella de agua que el chico le acercaba. - No sé qué me pasó. Me pasé un montón contigo. Tanto con mis palabras como con mis actos.

- No pasa nada, no te preocupes.

- Vale. Entonces... ¿Estamos en paz? - Jacob asintió con la cabeza y estrecharon sus manos. - Anda, dame un chupito bien potente y sírvete otro para tí.

Ambos comenzaron a beber chupitos hasta que llegó Victoria, que apareció a su lado quince minutos más tarde, para cuando Nessie ya no podía mantenerse en pie.

- ¿Pero tú estás loca? - exclamó Victoria al ver el estado en el que se encontraba su amiga.

- Ey Vicky! - exclamó una borracha Nessie. - ¿Sabes que te quiero mucho?

- Si, cielo. Yo también te quiero.

- Pero es que yo te quiero mucho mucho mucho. - dijo, abrazándola. - Si tú no estuvieras aquí yo ya me hubiera suicidado.

- Deja de decir tonterías, Nessie. Y tú - dijo, mirando a Jacob, ¿Como se te ocurre? ¿Servirle alcohol? No está acostumbrada a beber.

- Tampoco hemos bebido tanto. - se disculpó Jacob.

- Anda, cógela, llévatela a uno de los reservados y vuelve. Yo bailaré por ella. - dijo, dejando Nessie en sus brazos. - Y cierra con llave para que nadie entre.

- ¿Qué es lo que está pasando aquí? - Jasper apareció de la nada y cogió a Renesmee del brazo antes de que cayera al suel, al intentar apartarse de Jacob.

- Uy! - exclamó, antes de ponerse a reír.

- Vanessa, vas borracha?

- No! - exclamó, dejado mucho más claro que si que lo estaba. - Ay tito Jasper, mira que eres guapo!

- Vamos, pequeña. Jeb te llevará a mi despacho a dormir la mona. - dijo, cuando la chica comenzó a jugar con uno de sus dorados rizos. - No la pierdas de vista. - Jacob cogió a Nessie en brazos y vio como Jasper se quitaba la camisa. - Yo trabajaré en tu lugar.

- Va-vale. De acuerdo.

- Ten. - Jasper se puso tras la barra y le dio una botella de agua. - Dale de beber y dale una buena ducha.

- ¿Que-que la duche? - preguntó Jacob, alucinando, sintiendo como se sonrojaba.

- Eres gay, no? ¿Tanto te molesta ver desnuda a una mujer? - dijo, mirándole fijamente a los ojos.

- No, no. Claro que no. Es solo que... - "piensa, Jacob, piensa." - Es que pensaba que nadie sabía lo mío. - murmuró, mirando a Victoria, que bajó la vista con cara de culpable.

- Cariño, vámonos a la cama. - dijo Nessie, que estaba a punto de quedarse dormida.

- Llévatela de una vez. - Jasper le dio la llave de su despacho a Jacob y se puso a servir copas.

Jacob subió al despacho con Nessie en brazos y, una vez dentro, dejó a la chica en el sofá y fue a cerrar la puerta.

- Tengo que ir a bajo. Me toca bailar. - dijo Nessie, poniéndose en pie, aunque se tropezó y cayó al suelo.

Jacob corrió hacia ella y volvió a dejarla en el sofá. Se sentó a su lado.

- Vamos, tienes que quitarte la máscara.

- No, por favor. La máscara no. - sollozó.

- Pero necesitas ducharte.

- Pero es que no quiero que me veas la cara.

- Pero Vanessa...

- Tú solo... Solo llévame a la ducha.

Jacob no dijo nada más y ayudó a Nessie a ir a la ducha del baño privado de Jasper. Estuvo con ella mientras se quitaba la ropa. Cuando ya estuvo desnuda, abrió el agua de la ducha y la ayudó a entrar. Corrió la cortina y Nessie, aprobechando el momento de intimidad, se quitó la peluca y la máscara.

- Te esperaré fuera.

- No hace falta que te vayas. Puedes quedarte. Total, ya me has visto desnuda... - dijo Renesmee, que comenzaba a sentirse serena.

- Pero no te he mirado. - respondió Jacob al momento.

- Háblame un poco sobre ti. ¿Qué es lo que quieres hacer con tu vida?

- Bueno... Pues como ya sabes, me llamo Jeb, tengo dieciocho años, y estoy trabajando para ayudar a mi padre, al que ya conoces. - comenzó a decir, sorprendiéndose de la velocidad a la que las mentiras acudían a su mente. - La verdad es que no me gusta el mundo de la noche.

- ¿Y qué es lo que te gusta? ¿Qué te gustaría ser?

- La verdad es que me gustaría ser policia.

- Si, a mi también - dijo Renesmee, aunque al momento se quedó callada, pensando. - ¿De verdad que tienes dieciocho años? - dijo tras unos minutos de silencio.

- Si.

- Ah. - "Tal vez es verdad que no es mi Jacob. O eso o me está mintiendo descaradamente. Pero, ¿por qué tendría que mentir?" - ¿Puedo hacerte una pregunta indiscreta?

- Claro. - dijo Jacob, que estaba sentado sobre la tapa del retrete, viendo la sombra de Nessie a través de la cortina.

- ¿Desde cuando sabes que eres gay?

- Pues... No sé... - "Mierda. Jacob, piensa deprisa." - Creo que me di cuenta de que me gustaban los chicos cuando me enamoré de mi mejor amigo. - comenzó a decir, recordando el día en que conoció a Renesmee.

- ¿Como os conocisteis?

- Pues... íbamos juntos a clase, pero nunca me había fijado mucho en él. Estábamos en clase de gimnasia, jugando a baloncesto. Los dos fuímos a por el balón y... bueno... no nos dio tiempo a frenar...

- ¿Y te caíste encima de él? - preguntó Renesmee, parando el agua de la ducha. Recordaba ese día. El día en que eso mismo le sucedió a ella con Jacob, cuando este cayó sobre ella en un partido de baloncesto, en el instituto.

"Dios mío, si que es mi Jacob. ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Que narices hace él aquí? No me lo puedo creer."

- Si, fue un maravilloso accidente. Acabamos con una brecha en la frente, pero no importó.

- Si, claro... ¿Sabes qué?

- Qué?

- Eres un maldito mentiroso. - no pudo evitar decir. Le molestaba que le mintiera con algo que para ella había significado tanto.

Dejándose llevar por su dolido corazón, sin peluca y sin máscara, cogió una toalla, se cubrió con ella y corrió la cortina de la ducha.

- No! No puede ser! NOO!

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Uy uy uy lo que acaba de pasar.

¿Qué os ha parecido?

Lamento la tardanza de casi dos meses. Ya debéis imimaginaros lo que ha pasado. Secuestro del portatil.

Opiniones plis! Me gustaria saber vuestra opinión.