Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

La história está escrita en tercera persona.

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Capítulo 6.

- No! No No No! - suplicó Jacob. Había reconocido a la chica al instante. Tenía ante él al amor de su vida.

- ¿Qué?

- No, no. No me lo puedo creer. - intentó avanzar hacia Renesmee, pero esta le apartó de un empujón, estampándole contra la pared. - Por Dios, Renesmee, llevo siete años buscándote.

- ¿Ah si? Pues a mi lo que me parece es otra cosa.

- Renesmee, te lo puedo explicar.

- Explicarme el qué, eh? Que tienes dieciohco años? ¿Que eres gay y que tu padre es el portero? ¿Eso es lo que me tienes que explicar? - gritó, sin poderse contener. Se sentía engañada, aunque lo que más sentía era miedo. Miedo a que Jasper se enterara de la mentira y le hiciera daño a Jacob.

- ¿Y qué me dices de ti? ¿Qué es lo que has hecho con tu vida?

Renesmee se quedó sin habla ante las palabras de Jacob y fue a cubrirse con una bata que Jasper tenía allí. A pesar de la toalla, seguía sintiéndose desnuda ante Jacob.

Salió del baño sin decir nada y fue en busca de su ropa.

- Renesmee...

- Sobrevirir. Eso es lo que he hecho con mi vida. - dijo sin atreverse a mirarle. - Lárgate de aquí.

- No. Jasper me ha dicho que me quede contigo.

- Eres más tonto de lo que recordaba. - se dio la vuelta y miró a Jacob, que la miraba sorprendido. - Que te largues del club, para siempre. Como Jasper se entere de que le habéis mentido, te matará. A tí y a tu padre postizo.

- Jasper no se va a enterar de nada.

- Eso tú no lo sabes! - gritó, atacada de los nervios. - Jasper lo sabe todo.

- No se va a enterar. - repitió. Intentó de nuevo acercarse a Renesmee, pero de nuevo esta se apartó.

- Tienes que marcharte.

- No pienso hacerlo a menos que vengas conmigo.

- Pero yo no puedo irme... - murmuró con tristeza.

- Por qué no?

- Si me voy, Cayo me encontrará y me matará. - no pudo contener más la tensión y rompió a llorar, dejándose caer en el sofá, con las manos cubriendo su rostro. - Cayo es muy peligroso. Es mucho peor que Jasper.

- Pero...

- Ves? - se recogió el pelo y le enseñó la cicatriz que tenía en el cuello, que se veía claramente ahora que no llevaba maquillaje. Jacob se sentó a su lado y miró la larga cicatriz con terror, - Me negué a chupársela y me rajó con una navaja que siempre lleva encima.

- ¿Lo ves? Con más razón tienes que venir conmigo. Yo puedo protegerte. - pensando en que volvería apartarse de él, no la abrazó, aunque lo estaba deseando con toda su alma. Por eso se sorprendió cuando Renesmee se volvió hacia él y lo abrazó. - Yo te protegeré, mi reina.

- No puedes. Nadie puede. - sollzó.

- Puedo y lo haré. Lo prometo.

Toc toc toc.

- Jeb, soy yo. Ábreme.

Jacob se puso en pie de un salto al oír la voz de Jasper y Renesmee echó a correr hacia el cuarto de baño. Apenas le dio tiempo de ponerse la peluca que Jasper ya estaba frente a ella.

- Jasper, lo siento.

- ¿Sabes lo que has conseguido con tu estúpida borrachera? - dijo con una alarmante calma, al tiempo que avanzaba lentamente hacia ella, que retrocedió hasta topar con la pared. - He perdido casi ochocientos pavos solo con los reservados.

- Lo siento mucho, de verdad.

- ¿Es que no te he enseñado nada en todos estos años?

- Si, claro que sí.

Jacob veía el miedo en la mirada de Renesmee, mientras Jasper se detenía ante ella.

- Entonces es que eres una inútil que no sirve ni para follar.

Aunque Renesmee se lo esperaba, no hizo que el puñetazo que Jasper le dio en la cara le doliera menos. Jacob fue hacia Jasper, con intención de apartarle, pero Jasper le dio un fuerte empujón que le hizo caer al suelo. Volvió a golpear a Renesmee un par de veces, esta vez en el estómago y en el costado, lo que hizo que la chica cayera al suelo, respirando con dificultad debido a los golpes.

- Que no vuelva a ocurrir.

Jasper salió del despacho y Jacob fue hacia Renesmee, que no dejaba de sangrar por la nariz.

- Tengo que llevarte al hospital.

- No, por favor. Al hospital no. - suplicó Renesmee. Se puso en pie con la ayuda de Jacob y fue a por una de las toallas, con la que se cubrió la nariz. - Harán preguntas que no puedo responder.

- Pero alguien tiene que curarte eso.

- Yo misma lo haré.

- ¿Qué? ¿Como?

- ¿Crees que es la primera vez que lo hago? Tengo que irme a casa. - dejó atrás a Jacob y fue hacia la puerta, pero este la cogió del brazo antes de que saliera. - Suéltame.

- Renesmee, por favor. Tienes que dejar que te ayude.

- Pero...

- No seas tan cabezota, joder! - exclamó Jacob, provocando que una sonrisa apareciera en el hermoso rostro de Renesmee. Recordaba las veces que le había llamado cabezota en el pasado, que no habían sido pocas. - Yo voy a protegerte.

- ¿Pero como vas a hacer? Tú solo no vas a poder con Jasper y Cayo.

- No voy a estar solo.

- No entiendo nada, Jacob.

- Renesmee, no voy a mentirte más. Soy policia.

Jacob tuvo que sujetar a Renesmee cuando esta se desmayó. La tumbó en el sofá y llamó rápidamente a Emmett, que le dijo que Jasper ya se había marchado, no sin antes destrozar todo lo que encontró en su camino.

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Capítulo corto pero intenso.

¿Qué os ha parecido?

Sé que actualicé ayer, pero esto va por estos días que no he colgado nada. Gracias por la paciencia que tenéis conmigo.

Espero que os siga gustando lo suficiente como para continuar leyendo.

Opiniones por fi plis.

Kissitos.