Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

La história está escrita en tercera persona.

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CAPÍTULO 7.

Jacob llevaba ya cuanrenta minutos dando vueltas por el apartamento.

Al cerrar el club, Victoria se había llevado a Renesmee a su casa y Jacob le había contado a Emmett todo lo que había sucedido en el despacho de Jasper. Absolutamente todo. Tras dormir unas horas, Emmett había ido a hablar con el capitán y ahora estaban pendientes de saber lo que iba a pasar. Emmett aun no había vuelto y Jacob estaba ya que se subía por las paredes.

En el momento en que oyó la llave entrar en la cerradura, fue corriendo hacia la puerta y terminó de abrirla. Se quedó alucinado al ver el rellano repleto de gente.

Ante él estaban Emmett, al que llevaba esperando más de tres a él estaba Renesmee, una niña de unos seis años y uno de los chicos que con los que había hablado en la universidad el día que había ido con Alice, el tal Paul. Entonces lo entendió todo. Tal y como él sospechaba, Renesmee era la chica que había llegado tarde a la charla. Volvía a llevar las gafas de pasta negras. Le quedaban muy bien.

- Hola. - dijo, mirando fugazmente a la niña, que no dejaba de mirarle. - ¿Qué hacéis todos aquí?

- La única forma que tenemos de proteger a Renesmee es que nos la traigamos al apartamento. - dijo Emmett, dejando en los brazos de Jacob un par de mochilas. - Y la preciosidad que me hace el honor de llevar de mi mano va con Renesmee. - dijo, mirando a la niña. Jacob volvió a mirarla. Era igual que su hermana cuando esta era pequeña. - ¿No te importa, verdad?

- No, no. Claro que no.

- Entonces, ¿podemos pasar ya? - dijo Emmett con guasa, mirando con disimulo a Jacob y a la niña alternativamente. Él también se había dado cuenta de cuanto se parecían ambos.

- Claro. Vamos, pasad, por favor. - se hizo a un lado y les dejó entrar.

Entraron en el piso Emmett y la niña, que aun iban cogidos de la mano, mientras que Renesmee se quedó con Paul en el rellano. Este la abrazo y la besó, aunque se veía que no entendía muy bien lo que estaba pasando.

Jacob sintió que iba a desmayarse. Creía que Renesmee no estaba con nadie. "En la universidad se besaron. Es obvio que estan juntos." - pensó al tiempo que iba a sentarse al sofá. Cogió su bloc de dibujo y comenzó a dibujar. Inconscientemente comenzó a dibujar a sus hermanas mayores, gemelas.

- ¿Te gusta dibujar? - preguntó la niña, que se había sentado a su lado y también había comenzado a dibujar.

- Me encanta.

- A mí también me gusta mucho. - dijo la pequeña, sonriendo.

- Cuando me siento triste o nervioso, dibujo. - dijo, mirando a la pequeña y su dibujo. Era él. - ¿Me estás dibujando?

- No. Estoy dibujando a mi papá. - dijo, señalando una foto que tenía pegada en la esquina superior de su cuaderno. - ¿Y tú me estás dibujando a mí de mayor?

- No. Es mi hermana, cuando tenía doce años. ¿Puedo ver esa foto? - dijo Jacob, mirando de reojo a Renesmee, que se estaba acercando a ellos.

- Mami, ya se ha ido Paul?

Jacob, que iba a ponerse en pie, tuvo que volver a sentarse. Casi le da algo. La niña había llamado mami a Renesmee y el chico del dibujo, que había dicho que era su padre, era clavadito a él cuando tenía catorce años. La niña dibujaba realmente bien y se había reconocido en el dibujo.

- Si, cariño. Ha tenido que marcharse. - dijo Renesmee, mirando a Jacob de reojo. - Cielo, es hora de ir a dormir. Es tarde.

- Pero si es muy pronto!

- Pero esta noche apenas hemos dormido. Venga, va.

- De acuerdo. ¿Pero dormirás conmigo?

- Claro. Enseguida voy

- Os enseñaré la habitación. - dijo Emmett, que salía de la cocina. Renesmee y la niña fueron tras él. - Tendréis que dormir las dos en la misma cama.

- No hay problema. Pero...

- Dime.

- Este apartamento tiene un solo dormitorio, no?

- Si, pero no te preocupes.

- ¿Donde dormireis Jacob y tu?

- En el sofá.

- Pero si solo hay un sofá! - exclamó Renesmee.

- En serio, no te preocupes. Nos apañaremos. Descansad. Mañana tendremos que hablar sobre vuestro futuro.

- ¿Puedo antes ir a hablar con Jacob?

Jacob, que había estado escuchando la conversación entre Emmett y Renesmee, se tumbó en el sofá cama y se hizo el dormido. Tenía demasiadas cosas en la cabeza y no se sentía preparado para oír todo lo que Renesmee tenía que contarle.

- Vaya, se ha dormido. - dijo Renesmee, arrodillándose a su lado. - Me odia.

- No te odia.

- Claro que si. Le abandoné hace siete años y ahora que nos hemos encontrado, ha descubierto que soy una puta. - no pudo controlar las lágrimas y se puso a llorar, acariciando la frente de Jacob. - Le doy asco. Y lo entiendo. Es normal.

- No digas tonterías. No le das asco.

- Lo dudo mucho. Me doy asco a mí misma.

- Ven aquí. - cogió a Renesmee del brazo e hizo que se sentara en el butacón y se arrodilló frente a ella. - Escuchame bien, de acuerdo?

- Vale. - dijo, sorbiendo por la nariz, al tiempo que Emmett le secaba las lágrimas.

- Sé que entraste en este mundo cuando apenas eras una cría. Y sé que Jasper es quien te obliga a acostarte con otros hombres, y que Jasper está bien pillado por Cayo, el tío que te hizo ese horrible corte en el cuello por no haberle satisfecho en la cama.

Renesmee no dijo nada. Emmett había dado totalmente en el clavo, aunque no sabía como había llegado a esa conclusión.

- Jasper habla mucho cuando bebe.

- Y no es lo único que hace. - murmuró.

- ¿Por qué te pegó?

- ¿No te lo contó Jacob? - preguntó. Puso los pies sobre el butacón y se abrazó las rodillas.

- Pero quiero que me lo cuentes tu. ¿Por qué no dejas el trabajo?

- Porque no encuentro ningún otro. - dijo, comenzando a llorar de nuevo. - Tengo que acabar la carrera y pagar el alquiler, y dar de comer a Eve, pagar el colegio, comprarle ropa...

- Eso son muchas cosas para ti sola.

- Mis padres, cuando me obligaron a venir aquí para que abortara y me negué a hacerlo, se desentendieron de todo. Jasper me acogió en su casa. Le debo la vida. La mía y la de Eve.

- ¿Por qué hizo eso Jasper? ¿Qué relación os une? - Renesmee abrió la boca, pero antes de poder hablar, apareció la niña a su lado. - Pequeña, ¿Qué haces aun despierta?

- Tío Jasper pregunta por mamá.

Renesmee miró a Emmett, asustada. Este asintió con la cabeza y Renesmee cogió el teléfono de la mano de su hija, que se marchó al dormitorio incitada por Emmett.

- ¿Diga? - dijo, respondiendo al teléfono.

- ¿Donde cojones te has metido? - gritó Jasper. Estaba muy cabreado. - Hace una hora que deberías estar aquí.

- No pienso ir.

- ¿Como que no vas a venir?

- Creí que había quedado claro que hoy no iba a ir a trabajar. - dijo, intentando no mostrar lo asustada que estaba. - Tengo la nariz rota. Eso no es muy atractivo que digamos. - puso el manos libres y dejó el movil en la mano de Emmett. Las suyas estaban temblando.

- Oye, cariño. Perdona lo que ocurrió ayer. Yo...

- ¿Que te perdone?

- No sé qué es lo que me pasó.

- Pasó que me pegaste una paliza.

- Bueno, Renesmee. Paliza es una palabra muy fuerte.

- ¿Acaso no es lo que sucedió?

- De verdad que lo siento, sobrinita. Ya sabes que me siento muy presionado.

- Pero yo no tengo la culpa de nada de eso. Yo no me meto en vuestros asuntos.

- Ya lo sé. Ya te he dicho que lo siento. Ven al club y hablemos con más tranquilidad.

- Lo siento, pero no pienso ir hasya que no me sienta recuperada. Y no vuelvas a llamarme. Adiós. - se puso en pie y fue hacia el dormitorio sin decir nada más. Eve estaba sentada en la cama. - ¿Nos has escuchado?

- Si.

- Perdóname, cariño.

- ¿Por qué tío Jasper te pegó? Tu no tienes la culpa. Eres muy buena. - Renesmee se sentó a su lado y la abrazó. - ¿Te hace hacer cosas malas?

- Si. - dijo, comenzando a llorar de nuevo.

- Dile que no lo quieres hacer.

- No puedo. - se limpió las lágrimas y comenzó a peinar la larga y rizada melena de su hija. - Pero en menos de un año podré hacerlo. Y entonces, tú y yo nos marcharemos.

- ¿A donde?

- A donde tu quieras.

- ¿A California? - preguntó, mirando a su madre.

- Claro, cariño. Nos mudaremos a California.

- ¿Vendrá papá con nosotras?

Renesmee se quedó alucinada ante tal pregunta. La niña volvió a mirarla y besó la mejila de su sorprendida madre.

- Cariño...

- Vale.. No pasa nada, mamá. Tu y yo nos marcharemos juntas.

- Si...

- Paul también puede venir.

- Cuando llegue el momento, ya pensaremos en ello.

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Aquí estoy de nuevo!

Otro capítulo llegó. Ahora que tengo el portátil en casa, aprovecho para ir actualizando.

De nuevo agradecer la paciencia que tenéis conmigo. Espero poder ir actualizando con regularidad. Y que mi portátil no vuelva a ser secuestrado.

Ante cualquier cosa, ya sabes. Y si no respondo, es que no puedo. O porque mi móvil hace el imbécil...

Gracias y besitos.