Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

La história está escrita en tercera persona.

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Capítulo 13.

Cuando Jacob recogió a Eve del colegio, la llevó un rato a jugar al parque. Estuvieron allí, riendo y jugando, hasta que Jacob recibió la llamada de Emmett, que le dijo que estaba en el apartamento con Victoria.

Una vez que Jacob hubo dejado la niña allí, fue hacia la comisaria y buscó en el ordenador todo lo que pudo sobre Bella y Edward Cullen, los despreocupados padres de Renesmee. Encontró su número de teléfono, pero también su dirección. Entonces tomó una decisión. Cogió el coche y puso rumbo a Santa Fe.

Tardó cerca de medio día en llegar, pero no le importó. Todo valía la pena por Renesmee. Era ya de madrugada cuando encontró la casa de los Cullen. Se arregló el traje, se colgó la placa del cuello y fue con decisión hacia la puerta.

- ¿Quién es? - preguntó una voz al otro lado de la puerta.

- Policía. Abra, por favor.

La puerta se abrió en pocos segundos y se encontró con una resplandeciente Bella. La odió al momento.

- ¿Ocurre algo, agente?

- ¿Es usted Bella Cullen? - preguntó más por cortesia que por otra cosa, ya que la había reconocido con solo oir su voz.

- Así es.

- Soy el agente Black, de la policía de Florida. - dijo, al tiempo que le enseñaba la placa.

- ¿De Florida?

- ¿Se encuentra su marido en casa? - preguntó, ignorando su pregunta.

- Un momento... ¿Ha dicho agente Black? - preguntó Bella, mirando atentamente al imponente joven que tenía ante él. Le conocía de algo, pero no lograba alcanzar de qué.

- ¿Está el señor Cullen en casa? - dijo, ignorando de nuevo las palabras de la mujer.

- Si... Si... Pase.

- Espero no haberles despertado. - dijo Jacob, al tiempo que entraba en la casa. Les odió aun más al ver que vivían rodeados de lujos, mientras que su hija había tenido que buscarse la vida desde niña.

- No, tranquilo. Acabamos de llegar a casa.

- Como no... - murmuró. Entró en el salón y encontró a Edward al lado del mueble bar, con una copa en la mano. - ¿Que tal?

- ¿Quien es?

- Agente Black. - se limitó a decir, mostrándole su placa.

- ¿Es que ha ocurrido algo?

- Varias cosas en realidad. - Bella le hizo un gesto para que se sentara. - El principal motivo por el que he venido es su hermano. - dijo, sentándose.

- ¿Quién? - preguntó Edward.

- ¿De verdad me está haciendo esa pregunta? - dijo Jacob, intentando no perder los nervios. - Le estoy hablando de la persona que ha estado cuidado de su hija y de su nieta mientras ustedes se dedican a ir de fiesta en fiesta.

- De qué está hablando?

- Hablo de Jasper, Renesmee e Eve.

Vio como de repente la cara les cambiaba. Bella fue hacia Edward y ambos se sentaron en un largo sofá blanco que presidía el salón.

- Veo que ahora empiezan a entenderme. - Jacob se puso en pie y comenzó a caminar por el salón. - Jasper está en el hospital.

- ¿Qué?

- Le han atacado. - dijo, dándoles la espalda. - Podría haberles llamado para decírselo, pero quería verles la cara a las personas que me separaron de Renesmee. - se volvió y vio como la pareja le miraban con sorpresa. - Si, soy exactamente quien creen.

- Jacob, nosotros...

- No, señora Cullen. No me interesa escuchar sus historias. - dijo, yendo de un lado al otro, nervioso. Si no lo hacía, perdería los nervios y es lo último que quería. Por Renesmee. - No tienen vergüenza. - estalló. - ¿Como pudieron abandonar a su hija a su suerte? Y con una niña pequeña! Si no querían responsabilidades, ¿por qué la separaron de mí? Yo las hubiera cuidado a las dos.

- No sabes de lo que hablas. - murmuró Edward.

- Demasiado bien que lo sé. Sé que se estan perdiendo a una niña maravillosa. - dijo, cambiando su tono de voz al hablar de su hija. - Hace poco que la conocí y ya me tiene enamorado.

Vio como Bella se emocionaba y Edward la abrazaba, pero no le daban ninguna pena.

- Y su hija... su hija me tiene enamorado desde el día en que la conocí. - reprimió la emoción que pugnaba por salir y marchó hacia la puerta.

- Jacob, por favor, no te vayas.

- ¿Por qué?

- ¿Renesmee y la niña estan bien?

- No gracias a ustedes, señora Cullen. Gracias a la fortaleza de Renesmee. Adiós.

Bella le cogió del brazo, pero Jacob se soltó de su mano y se marchó. Una vez que estuvo en el coche, cogió su movil y miró la foto que tenía de fondo de pantalla. Era una foto de sus chicas. En ese momento, comenzó a sonar.

- Hola cariño.

- Jacob, donde estás?

- Haciendo una locura. - suspiró. "A lo mejor ha sido mala idea el haber venido." - ¿Como está Jasper?

- Igual. Jacob, donde estás? Hace horas que te marchaste.

- Lo sé... lo sé...

- Dios... ¿les has visto? - conocía a Jacob y su temperamento y se imaginaba donde podía estar.

- Acabo de salir de su casa.

- Oh Dios. ¿y como están?

- Bien. - suspiró Jacob. - normal.

- Dime la verdad, Jacob.

- Venían de una fiesta.

- No sé por que no me sorprende. - suspiró. - Tengo muchas ganas de verte.

- Enseguida salgo. - puso el coche en marcha y se abrochó el cinturón. - Nos vemos dentro de unas horas.

- No corras, vale?

- Prometido. Renesmee...

- Si?

- Te quiero.

- Yo también te quiero.

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Renesmee seguía en el hospital cuando Jacob llegó. Se la encontró llorando, con la mano de Jasper entre las suyas.

- ¿Como sigue? - dijo, yendo a abrazarla.

- Ha movido la mano hace un par de horas, pero aun no se ha despertado. - besó a Jacob y se puso en pie. - Tía Rose dice que va a cerrar el negocio. - Jacob la miró, sorprendido. - Dice que ya se ha cansado de follar. - dijo, riendo.

- La verdad es que me alegro de que lo haga. - abrazó a Renesmee y suspiró.

- ¿Y de qué voy a vivir yo ahora?

- No te preocupes por eso ahora. Yo te ayudaré. ¿No creerás que voy a separarme de ti ahora?

Renesmee suspiró y negó con la cabeza.

- He hablado con Paul. - dijo, mirándole a los ojos. - He roto con él.

- Vaya. ¿Y que ha dicho?

- Me ha dicho que solo quiere que yo sea feliz y que seguirá a mi lado para lo que necesite.

- Es un buen hombre...

Cuando Alice y Rosalie entraron en la habitación, Jacob y Renesmee se marcharon a casa. En la mesa, encontraron una nota de Emmett. Habían ido todos a casa de Victoria.

- Al fin solos. - dijo Renesmee, comenzando a quitarse la camiseta. Jacob hizo lo mismo sin pensárselo dos veces. - Ya tenía ganas de estar así contigo.

- Otra vez.

- Es cierto! Cuando me rechazaste! - dijo, riendo. - Espero que ahora no me apartes de ti.

- Eso nunca. - comenzaron a besarse a la vez que se desnudaban. - Perdóname.

- ¿Por qué?

- Por haber ido a ver a tus padres sin haberte dicho nada,

- Olvidémoslo. No quiero saber nada de ellos. - hizo que Jacob se sentara y ella hizo lo mismo sobre sus piernas. - Ahora lo único que quiero es que me hagas el amor.

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Lamento haber tardado tanto. Otro secuestro. Y como siempre, tardan una eternidad en devolverme el pc. A ver si al menos me da tiempo a acabar el finc antes de que me vuelvan a secuestrar el portatil.

Espero que os haya gustado.

El siguiente capítulo ya es el último.

Gracias por seguirme!

Recordad que tengo nuevo Fic, las apariencias engañan. Pasaos a ver que tal y me decís que os parece.