Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, aunque la historia si.

Lo que está escrito "entre comillas" con los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones telefónicas o en la lejanía.

La história está escrita en tercera persona.

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Capítulo 14. Epílogo. Dos años después.

Emmett, Jacob, Alice y Renesmee estaban escondidos tras un pequeño muro, esperando a que Cayo saliera de la casa para poder cogerle. Al fin, tras un duro trabajo, habían logrado obtener todas las pruebas que pedía el juez para poder detenerle. Y ahí estaban los cuatro, con una Renesmee ya licenciada, esperando para poder detener al hombre que tanto daño había hecho a su familia.

- Emmett y Nessie, id por detrás. Jacob y yo iremos por delante en cuanto le veamos salir. – Todos asintieron ante las palabras de Alice. – No se nos puede escapar.

- No. – dijero los tres al mismo tiempo.

- Le cogeremos.

- Le cogeremos. – repitieron.

- Aix, como os quiero. – dijo Alice, guiñándoles un ojo, pellizcándoles la mejilla a los tres.

En cuanto oyeron la puerta abrirse, miraron que fuera Cayo. En cuanto le vieron, Jacob y Alice se pusieron en pie.

- Cayo Vulturi. Quieto. Le habla la policía. – gritó Alice, que echó a correr tras Cayo, quien, al verles, se escapó corriendo por la urbanización en la que vivía.

Mientras que Jacob y Alice seguían a Cayo, Emmett y Renesmee salieron de su escondite y fueron uno por la puerta delantera y otro por la puerta trasera. En la casa encontraron a tres hombres sentados a una mesa, contando dinero y colocando droga en bolsitas. Renesmee vio a un cuarto hombre tumbado en un sofá que había a un lado del salón.

- Policía, todos quietos! – gritó Renesmee.

Los tres hombres les miraron e intentaron huir hacia la puerta, pero Emmett ya estaba allí y, entre los dos, lograron reducirles y esposarlos.

Mientras Emmett controlaba a los tres hombres y pedía refuerzos, Renesmee se acercó al chico del sofá. Le quitó la goma que apretaba su brazo y le volvió la cara. Le reconoció al instante.

- Dios mío, Félix. - murmuró. Acarició su frente e intentó hacerle reaccionar. - Emmett... Digo, agente McCarty. Llame también a una ambulancia.

- Enseguida.

- ¿Vanessa? ¿Eres tú? - Felix abrió los ojos y la miró.

- ¿Como lo sabes? - preguntó Renesmee, sorprendida, aun acariciando la frente de Félix, apartándole el pelo de la cara.

- Por tu voz. Y por tus ojos.

- ¿Qué te has metido, Félix?

- No lo se... Yo no me he pinchado... - intentó levantarse, pero Renesmee se lo impidió. - Lamento mucho lo que le sucedió a tu tío. ¿Está bien?

- Casi muere, pero se recuperó bien. Ahora es una nueva persona.

- Me alegro mucho. - sonrió. - Cayo es... es...

- Shtt... Tranquilo, Félix. Ya llega la ambulancia.

- Siento haber pagado por... por... no te lo mereces. - alzó el brazo con cierta dificultad y acarició la mejilla de Renesmee, al tiempo que sonreía. Miró mejor a la chica y sonrió aun más ampliamente. - Eres policía.

- Si. Al fin conseguí realizar mi sueño. Y tu lograras hacer realidad el tuyo.

- ¿Sobrevivir a la cárcel?

- Ser profesor de gimnasia.

- ¿Y tú como lo has sabido? - logró incorporarse, con la sorpresa pintada en la cara.

- Yo lo sé todo. - Renesmee le guiñó un ojo y miró hacia la puerta.

Llegaron los refuerzos y la ambulancia y se los llevaron a todos. Cuando se quedaron a solas, Emmett abrazó a Renesmee y besó su pelo con cariño.

- ¿Te encuentras bien? - Renesmee no dijo nada, pero asintió con la cabeza. - ¿En qué piensas?

- Pobre Félizx. - murmuró, al tiempo que también abrazaba a su compañero y amigo. - Él no tiene la culpa de nada. El cabrón de Cayo siempre ha hecho con él lo que ha querido.

- Le ayudaremos. Lo prometo.

- ¿De verdad?

- Si. De verdad. - besó su frente y volvió a abrazarla.

Jacob y Alice entraron en ese momento en la casa. Alice sonrió y Jacob se acercó a Emmett y Renesmee.

- ¿Hay algo que deba saber?

En cuanto oyó la voz de su amor, Renesmee soltó a Emmett y fue a abrazar a Jacob, que la miró confundido ante tal efusividad.

- Solo era una broma.

- Acabamos de encontrar a Félix medio muerto por culpa de las drogas. Gracias a Dios que le encontramos y recobró la consciencia. - dijo Emmett, yendo a abrazar a su hermana. - ¿cogisteis a Cayo?

- Corre muy deprisa el cabrón, pero la enana logró hacerle un buen placaje. - dijo Jacob, guiñándole un ojo a Alice, que le sacó la lengua. - Cariño, ¿quieres que vayamos a ver a Félix al hospital?

- ¿Harías eso por mí?

- Creo que aun no eres consciente de lo que soy capaz de hacer por ti. - Renesmee se sonrojó y besó a Jacob. - Mañana por la mañana iremos a verle.

- ¿Y por qué no vamos hoy?

- Por que hoy es tu cumpleaños y tenemos una fiesta a la que acudir. - Renesmee asintió con la cabeza y sonrió. - Eve lleva organizando la fiesta desde hace más de un mes.

Renesmee rió. Eve le estaba preparando una fiesta sorpresa a su madre, aunque ella lo había descubierto el primer día, pero disimulaba para no fastidiarle la sorpresa a su hija.

Los cuatro salieron de la casa tras obtener todas las pruebas que necesitaban y marcharon hacia la comisaria. Tras redactar sus respectivos informes, cada uno se marchó hacia su casa.

...

Por la noche, en el apartamento de Alice, se celebró el vigesimo tercer cumpleaños de Renesmee. Allí se reunieron todos sus amigos; Victoria, con su nuevo novio James. Emmett y Rosalie, que llevaban cerca de un año saliendo juntos. Jasper, que había vuelto a ser la misma persona que había sido antes de asociarse con Cayo, un hombre alegre y divertido, junto a Alice. Todos sabían que se gustaban desde el momento en que se habían conocido, pero ninguno había dado el paso. Y su familia, Jacob e Eve, que no dejaban de sonreír.

Al fin, después de tantos años, Renesmee sabía que no le faltaba nada. Era completamente feliz.

...

FIN.

...

¿Que pasó con Bella y Edward?

Después de la visita de Jacob, intentaron ponerse en contacto con su hija, pero ella no había querido saber nada de ellos, aunque no pudo negárles lo único que le pidieron. Conocer a Eve.

Bella y Edward cogieron un avión y viajaron a Florida. Visitaron a Jasper en el hospital, pero se tubieron que marchar de la habitación cuando éste había intentado levantarse de la cama, profiriendo varios insultos.

Quedaron en el apartamento que aun ocupaban Jacob y Emmett. Allí dejaron a Eve junto a sus abuelos durante una hora, tiempo límite que había puesto Renesmee. Ella y Jacob se quedaron en el rellano, sentados en la escalera. No habían cruzado ni una sola palabra con el matrimonio. Ninguno de los dos podía perdonarles que les separaran, y mucho menos que abandonaran a una Renesmee adolescente al cargo de un bebé. Una noche salieron y no regresaron.

Cuando terminó la hora, Renesmee abrió la puerta del apartamento y fue hacia su hija, que estaba sentada en el sofá, de brazos cruzados. Estaba enfadada. Bella y Edward no dijeron nada y se marcharon. Al parecer, ninguna excusa fue suficiente como para que la niña no les odiara. Entendía por qué su madre nunca había hablado de sus abuelos. Eran unas personas que no necesitaban en sus vidas.

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Y aquí terminó el fic.

Espero que os haya gustado.

Opiniones, plis.

Pd: Fic en proceso. Se llama Las apariencias engañan. Que espero que también os guste mucho.