HOLA DE NUEVO AMABLES LECTORES, AQUÍ LES TRAIGO OTRO CAPÍTULO DE MI FANFIC.
CAPÍTULO 2: REUNIÓN REAL Y TURBIAS REVELACIONES
En tan solo minutos, Marcus, Jhina y Jace fueron escoltados al palacio real de Ellesméra, construido y fusionado con las raíces de 4 grandes y gruesos árboles. Ingresaron por un enorme y alto pasillo que los condujo a una sala aún más grande, con un trono con detalles de plata, gemas y escritos élficos sobresaliendo ante todo, en el yacía sentada una bella elfa de cabello negro y ojos verdes, con una expresión preocupada que inmediatamente fue reemplazada por una de alivio y ligera felicidad al ver a los jinetes, se puso de pie y dijo con voz suave y profunda en el idioma antiguo.
-""Sean bienvenidos jinetes de dragón, como ya deben saber, yo soy la Reina Arya de los elfos de Du Weldenvarden, es un placer que estén aquí""- dijo haciendo una leve reverencia.
-""El placer es nuestro su majestad""- respondió Ajax en el mismo idioma y con una reverencia y el saludo tradicional de los elfos; Marcus y sus amigos hicieron lo mismo.
-Mmm, muy bien, ahora prosigamos como lo acordamos por favor, seguidme- dijo la reina en la lengua común mientras salía de la sala del trono, seguida de sus guardias y los 4 jinetes de dragón.
Siguieron por otro pasillo del palacio hasta una puerta que daba paso a otra gran sala por lo visto. Antes de entrar, la reina murmuro algo con Ajax y otro elfo que los esperaba en la puerta, segundos después, Ajax se dirigió a los tres jóvenes.
-Escúchenme bien, hasta aquí llego yo con ustedes, no podré acompañarlos dentro, es más debo regresar con la brigada inmediatamente; lo que están a punto de presenciar es uno de los eventos más importantes en la historia de la orden, los jinetes de dragón más poderosos de Alagaesia están reunidos en esa sala, muestren el mayor respeto posible y no hablen a menos que se les indique.
-… - ninguno de los tres respondió, habían quedado impactados con el anuncio de Ajax.
-¡¿Entendido?!- gritó Ajax exasperadamente.
-¡Sí jefe Ajax!- respondieron al unísono.
-Buena suerte entonces- el jinete suavizó su expresión y se retiró.
Pasaron unos instantes antes de que tomaran valor suficiente para entrar; una vez ahí, se toparon con decenas de rostros que los miraban algunos con incredulidad, seriedad y otros con ligeras sonrisas. Los tres tomaron su lugar en el círculo que estaban formando los otros jinetes, entre ellos la reina Arya.
-Muy bien es hora de comenzar esta sesióncaballeros- dijo la reina mientras que todos comenzaban a hablar y los 3 jóvenes miraban confundidos a todos lados.
Todo se mantuvo así durante los siguientes 15 minutos, y a pesar de que se hablaba en la lengua común, las únicas palabras que los jóvenes entendieron fueron: …traidores, …gran tragedia, …una verdadera masacre…; entre otras cosas que solo los confundían aún más, y Arya lo sabía así que interrumpió las demás conversaciones.
-¡Caballeros!- exclamó llamando así la atención de la audiencia- convoque esta reunión para que juntos podamos buscar soluciones, no para opiniones personales de que tan grave es la situación.
-La reina tiene razón- exclamó un jinete elfo de caballo rubio- ahora, en mi opinión, deberíamos reorganizar a las brigadas para que realicen recorridos de vigilancia mayores en el sur y en el oeste, de esa manera podremos…
-Disculpen- interrumpió Marcus- sé que están hablando de cosas muy importantes pero al menos ¿podrían decirnos porque hemos sido convocados a esta reunión?
Todos quedaron asombrados por la repentina interrupción del joven, de pronto Lord McGregor, un jinete de nariz aguileña, barba y cabello gris, habló.
-Tienes toda la razón jovencito, tenemos cosas más importantes que hablar y tampoco yo veo la razón por la que estén aquí- dijo con voz acusadora- así que será mejor que…
-Será mejor que no termines esa frase, humano- dijo un úrgalo Kull de 3 metros y brillantes ojos amarillos mientras señalaba a McGregor con su mandoble de hoja verde- y que todos nosotros mostremos más consideración con nuestros invitados ¿es que ustedes los jinetes de dragón vardenos han olvidado que un joven humano como ellos fue quien salvo Alagaesia en el pasado?- dijo, blandiendo su arma en el aire.
-Tranquilice un poco su espada Nar Garzhvog, la necesitaremos en otro momento cuando haya una batalla real- dijo un Jinete anciano de larga barba y cabello gris con mechones negros mientras tenía mano puesta en la empuñadura de la mortífera Zar'roc.
-Lord Murtagh, nos preguntábamos cuando hablaría- dijo McGregor.
-¿Es que soy de los pocos que desde que empezó la reunión no ha hablado estupideces, mientras que Alagaesia permanece ciega ante una nueva amenaza?- dijo Murtagh- ¡Por favor señores! Tal como dijo Garzhvog, mi medio hermano Eragon Asesino de Sombras y muchos otros más, no arriesgaron sus vidas por Alagaesia y la Orden solo para verlas caer de la misma forma que lo hicieron durante el alzamiento de Galbatorix. Pase lo que pase, el legado y la paz que nos dejó Eragon deben perdurar para siem…
-Por favor Lord Murtagh, no empiece con eso, ya nadie cree en esa antigua leyenda- dijo Lord Darwin, un hombre rubio de tés muy blanca y barba rubia, con una ligera sonrisa de burla.
-¡¿Cómo osas?!- exclamó Murtagh furioso, mientras desenvainaba a Zar'roc.
-¡Caballeros!- Interrumpió Arya nuevamente- ¡Por favor, os pido que os tranquilicéis! Y en cuanto a usted Lord Darwin, guárdese sus opiniones que muchos aquí si somos creyentes de esa, "leyenda"- advirtió- en cuanto al otro asunto. Marcus.
-¿Si? Majestad
Arya recitó unas palabras en el idioma antiguo y tras un rápido destello en el centro de la reunión, apareció una imagen del mapa de Alagaesia.
-Hace unos días estaba meditando en medio del bosque, ahí fue que tuve una visión, en ella reconocí los desolados Llanos Ardientes, había habido una batalla ahí, cadáveres por todas partes, el olor a muerte me recordaba a la primera gran batalla que los Vardenos y los entonces soldados del Rey Galbatorix tuvieron ahí, y por un momento creí que lo era, hasta que me di cuenta que los cadáveres vardenos tenían el estandarte rojo con el dragón azul, que no se usó sino hasta 5 años después de la guerra, tampoco veía el estandarte de Galbatorix, en su lugar había uno negro y rojo, con una nova de fuego y hielo rodeando un tridente dorado.
-No creo jamás haber visto un estandarte así- opinó Jhina.
-Nunca en la historia se ha visto ese estandarte, jovencita- respondió Garzhvog.
-Lo más más importante- continuó la reina Arya- es que en esta visión también divise cadáveres tanto de jinetes como dragones, no podía creer lo que veía; pero de pronto todo a mí alrededor se puso oscuro y lo último que escuche antes de interrumpir mi meditación fueron las palabras en el idioma de mi gente, ""…el campeón de Alagaesia ha de volver a casa…""
Marcus, Jhina y Jace se quedaron impresionados por esa última frase, sabían exactamente a quién se refería, pero aun así no lo podían creer. Habían escuchado toda su vida, las grandes historias que se contaban sobre Eragon y Saphira, el jinete y dragona que derrotaron al rey tirano y trajeron la paz a Alagaesia, sabían toda la historia, sabían el papel que Lord Murtagh y la reina Arya habían tenido junto a este jinete, pero como siempre, las historias pasan con el tiempo a ser simples leyendas, que mucha gente considera como tales. Había ya muy pocos que seguían teniendo fé en ello un con el paso de los años los creyentes mortales seguirían desapareciendo hasta no quedar ninguno; solo los elfos y algunos jinetes seguirían creyendo en lo que pasó. Marcus sabía que Jhina había dejado de creer hacia años y que su hermano estaba en el mismo camino, él por su parte solo se limitaba a tener esperanza pero nunca hablaba del tema.
-¿Y usted cree que él volverá Reina Arya?- preguntó Marcus
-Las visiones de un jinete de dragón muy rara vez se equivocan, Marcus, y menos aún si es un jinete elfo- Arya se permitió sonreír un poco- la magia que fluye por todos nosotros y nuestros dragones, está conectada a la magia recorre toda Alagaesia, siendo así, todo puede pasar.
-Todo menos eso en mi opinión, su majestad- dijo McGregor con ligera burla- con todo respeto, a veces es mejor que las leyendas sigan siendo lo que son, leyendas.
-(¡Insolente!)- pensó Murtagh.
-¡Suficiente Lord McGregor! ¡Retírese de aquí!- dijo Arya con tenacidad.
-¡Que, pero si… !
-¡Arya te ha dado una orden McGregor, ya lárgate de aquí!- exclamó Murtagh.
-¡Silencio, Murtagh el Traidor!- respondió McGregor, dejando boquiabiertos a todos los presentes.
-¡Fuera de mi vista, insensato!- Grito con furia mientras señalaba la puerta.
McGregor no dijo nada más, solo fulminó con la mirada y se fue indignado del lugar. Mientras, todos seguían impactados por lo ocurrido. Nadie en muchos años se había dirigido a Murtagh con ese sobrenombre y los pocos que habían tenido el valor de hacerlo habían aprendido las consecuencias de primera mano; pasaron unos minutos de tensión hasta que Murtagh se disculpó y se retiró renegando del lugar.
Las cosas estuvieron mucho más tranquilas durante la siguiente media hora, Arya terminó de detallar su visión y de cómo un día después recibió la noticia de que toda una brigada de jinetes de dragón desapareció en el sureste, para más tarde tener otra visión en la que visualizó a los 3 jóvenes y de un posible papel que jugarían en el asunto. Al finalizar la reunión, la reina les dijo a los tres que una brigada los esperaba afuera del palacio para una misión de búsqueda y rescate al sureste de Alagaesia, y luego de despedirse amistosamente de la reina, Marcus y sus amigos partieron al encuentro.
-Saludos jóvenes jinetes, bienvenidos a la brigada Arget Gata- dijo con amabilidad, una elfa de cabello blanco y fieros ojos marrones mientras montaba a un gran dragón negro- mi nombre es Rhavaa y él es mi dragón Yhawar.
Luego de corresponder al saludo, los tres se dirigieron a sus dragones, tendrían mucho de qué hablar en el camino ya que inmediatamente partieron con el resto de la brigada.
La salida de Ellesméra fue tranquila, salvo por un instante en que una gran sombra cubrió a toda la brigada entera y sobre ellos pasó volando un inmenso dragón verde a lomos del cual iba la Reina Arya.
-¡Woah!- dijeron los 3 al unísono- Ese tiene que ser Fírnen el Solitario- dijo Jhina.
-Así es- dijo Rhavaa- y es el dragón más grande y poderoso de Alagaesia, después de Espina el Implacable y Saphira la Reina de los cielos.
-Creí que era Brightscales- preguntó Jace.
-Lo es, pero ella tuvo muchos sobrenombres a pesar del corto tiempo que vivió en Alagaesia- respondió Marcus.
Si creían que lo acontecido hasta ahora era de lo más inesperado e impresionante, era porque aún no tenían ni idea de lo que tenían por delante.
MUY BIEN AMABLES LECTORES ESO ES TODO POR ESTE CAPÍTULO; PERSONALMENTE DEBO ADMITIR QUE ME TOMO MÁS TIEMPO DEL PLANEADO PARA TENERLO LISTO, PERO PUEDO ASEGURARLES QUE ESTA HISTORIA NO DEJARÁ DE LLAMARLES LA ATENCIÓN, TENGO TANTAS E IDEAS PARA SEGUIR ESCRIBIENDO QUE AHORA TENDRÉ QUE ESFORZARME MÁS PARA ORGANIZARLAS BIEN, DESPUÉS DE TODO LO MEJOR DEL MUNDO DE FANFICTION ES LA SATISFACCIÓN PERSONAL DE QUE A OTRAS PERSONAS LES GUSTA TU CREATIVIDAD. SIGAN ATENTOS QUERIDOS LECTORES QUE EL SIGUIENTE CAPÍTULO PODRÍA VENIR MÁS RÁPIDO DE LO QUE IMAGINAN, HASTA LA PRÓXIMA.
SPOILER: PARA LOS QUE YA QUIERAN SABER DE ERAGON Y SAPHIRA EN ESTA HISTORIA ESTÉN ATENTOS ALOS 2 SIGUIENTES CAP.
BYE.
