HOLA DE NUEVO, QUERIDOS LECTORES, SI LES GUSTÓ EL CAPÍTULO ANTERIOR, PREPARENCE PARA MÁS SORPRESAS. POST-DATA: HE HECHO NUEVAS MODIFICACIONES A LA ESTRUCTURA DE LOS DIALOGOS, AHORA LAS CONVERSACINES MENTALES ENTRE PERSONAJES SERÁN ENTRE […]
CAPÍTULO: DOS GRANDES MAESTROS Y NUBES DE GUERRA
Marcus, Jhina y Jace se habían quedado atónitos, habían presenciado aquella sangrienta escena en el claro, tuvieron su primer encuentro con un sombra, y ahora, se encontraban en presencia del gran maestro de la Orden de los Jinetes de Dragón, aquel que instruyó a los miembros más antiguos de la Orden, aquel del que hablaban todas las grandiosas historias sobre el origen de la nueva era de paz de Alagaesia.
-Eragon Asesino de Sombras- habló Marcus, a lo que el hombre asintió- así que todas las historias sobre ti son… son…
-Ciertas…- dijo Jhina.
-Lo son, joven Marcus, todas y cada una de ellas…
-¿Sabes mi…?
-Sí, sé tu nombre, y también el suyo, Jhina y Jace Malcovhik- dijo Eragon dejando sin palabras a los dos hermanos- los he estado observando a todos desde que llegaron a este lugar,… y ustedes, jinetes elfas, levántense pues no soy ni su dios ni su rey para que se inclinen ante mí, especialmente tú Rhavaa ya deberías saberlo.
-Sí, maestro Eragon- respondió la elfa.
-¿Maestro?- peguntó Jace.
-No les has contado aún, ¿eh?
-No, maestro, no lo encontré adecuado- respondió Rhavaa.
-¿Adecuado? Espera… ¿Eragon es tu maestro?- se sorprendió Marcus.
-Así es, la última de mis aprendices antes de que Arya decidiera asumir la tutela de las futuras generaciones de jinetes- dijo Eragon- debo admitir de que hizo un muy buen trabajo, sus amigos allá en el claro, dieron una impresionante batalla antes de ser abatido por sus atacantes.
-Espera, si tú viste la batalla- preguntó Jhina- ¿Por qué decidiste no salvarlos de aquel destino?
-Porque, no estaba ahí en realidad- respondió Eragon con cierto pesar- pude ver todo a través de los ojos y oídos que me proporciona el bosque; la muerte de sus amigos es una verdadera lástima, pero es un regocijo, poder haberlos salvado a ustedes de un destino similar.
-Así que tú nos protegiste en el claro- dijo Marcus.
-Sí, pero debo admitir que esperaba que esa trampa de viento los retrasara más de lo que hizo.
-Entonces, ¿Tú invocaste el hechizo?- preguntó Jhina.
-Sí, yo desplegué esa trampa de aire con la intención de alejarlos del peligro que acechaba en el bosque- dijo el anciano jinete- pero, no contaba con que fueran un grupo tan obstinado a seguir adelante.
-Ja, supongo que eso lo aprendí de ti, maestro- dijo Rhavaa con una pequeña sonrisa a lo que Eragon correspondió de la misma manera.
-Ya veo,… bueno… ya nos presentamos correctamente, ahora quisiera conocer a sus dragones- dijo Eragon, mientras que Marcus y sus amigos llamaban a sus compañeros del alma, que habían estado viendo todo desde el cielo.
-[saludos gran jinete, yo soy Héyihoss]
-[Y yo Niernen]
-[Y yo Jarnunvosk]
-[Hola Eragon, un gusto verte de nuevo, maestro]- dijo Yhawar, el dragón de Rhavaa.
Eragon respondió a cada uno de los saludos, incluyendo por supuesto a los dragones de los otros dos jinetes, Joseph y Jharsshoom.
-[Impresionantes dragones son los suyos jinetes]- dijo Eragon- [Y algún día, se convertirán en criaturas tan poderosas y sabias como la mía…]
-Maestro, ¿Cómo se encuentra la maestra Saphira?- preguntó Rhavaa, llamando la atención de todos los presentes, Eragon solo sonrió.
-¿Por qué no se lo preguntas tú misma?
El cielo se oscureció un instante y tras un rugido ensordecedor, un colosal dragón azul aterrizó frente a ellos, haciendo temblar la tierra, tan grande, que tan solo su cabeza era más grande que el palacio de Ellesméra y sus brillantes escamas azul zafiro podían tener fácilmente el tamaño de un carruaje; la dragona acerco su cabeza y miro a los jinetes con aquellos profundos ojos azules. Esta vez, todos (excepto Eragon claro), dirigieron una respetuosa reverencia a la enorme dragona, quien habló con su voz suave y profunda, una voz llena de sabiduría y cariño.
-[Hola a todos, yo soy Saphira Brightscales, reina y gran cazadora de los cielos]- anunció Saphira- [dragona, protectora y compañera del gran Eragon Asesino de Sombras]
-[Hola maestra, es un regocijo volver a verte]- dijeron Rhavaa y su dragón.
-[Es un honor estar en tú presencia, poderosa y sabia Saphira]- dijeron Marcus, Jace, Jhina y sus respectivos dragones.
Después de presentarse ante los demás jinetes en el claro, Eragon y Saphira guiaron a la expedición de vuelta. Hasta el momento, la gran mayoría seguía sin palabras por lo que estaban presenciando, volando junto al dragón más grande con la armadura más grande que hubieran visto en su vida, una masiva mole metálica casi tan grande como el dragón que la llevaba, con una estructura que le daba la apariencia de una pequeña fortaleza en el aire, la montura (debido al tamaño de Saphira) había sido hecha con forma de una silla, y en ella iba sentado Eragon Asesino de Sombras, el jinete que trajo la paz a Alagaesia y supuestamente era tan solo un mito como decían algunos; pero, ahí estaba, sentado en aquella montura, con rostro apacible y los notorios rasgos de sus más de 4500 años de vida.
-[Entonces, Rhavaa, ¿Qué se sintió?]- pregunto Marcus.
-[¿A qué te refieres? ¿Conocer y aprender de uno de los mejores jinetes de dragón de la historia?... Mmm, bueno, lo único que puedo decir es que fue una experiencia como ninguna otra]- respondió Rhavaa con ligera sonrisa.
-[¿Y es cierto lo que dicen?]- quiso saber Jhina- [que tiene un más allá de lo que cualquiera pueda imaginarse]
-[Lo es]- contestó la elfa- [pero, Eragon siempre dice que es mejor ser admirado por tus acciones y tu sabiduría que por el poder que tienes entre manos, porque el día en que te vanaglories de tu poder, serás igual al tirano Galbatorix]
-[Solo espero que tú no seas solo la única de mis aprendices que aún recuerde esas palabras]- dijo Eragon.
-[No lo soy la única, maestro, se lo aseguro, Ybohry y Lord Salazar tampoco han olvidado, y los demás,… bueno… ya lo verá]
-[Sí,… supongo que sí]- dijo Eragon terminado a sí la conversación.
Volaron durante hora y media por el borde costero de Surda, pero cuando ya se acercaban a la pequeña península de Reavstone, se toparon con una sorpresa desagradable, al encontrar que varias partes de la ciudad estaban en llamas.
-¡Qué demonios sucedió aquí!- exclamó Rhavaa.
-¡Rhavaa!- llamó Zoe la segunda al mando de la brigada, mientras señalaba a una flota de barcos de guerra que en ese momento volvían a disparas proyectiles ardientes sobre la ciudad surdana.
-Esos barcos son… son…- Jhina no termino la frase.
-¡Son míos!- interrumpió Marcus desenvainado su espada, mientras Héyihoss con un fuerte rugido, se lanzó en picada hacia aquella flota.
-¡Marcus espera!- dijo Jace haciendo lo mismo.
-¡Oigan, pero…!- dijo Jhina antes de sacar su espada también- ¡Ah, estos dos! ¡Vamos Niernen!
Pronto varios jinetes hicieron lo mismo y se lanzaron al ataque, mientras que Rhavaa y Eragon solo miraban.
-Bueno, al menos tienes que admitir que son entusiastas- dijo Rhavaa.
-Mmm- Eragon asintió.
-[Ha, me recuerdan mucho a ti y a mí pequeñajo]- dijo Saphira.
-[Sí, pero en esos tiempos éramos jóvenes, más jóvenes que algunos de ellos incluso, Saphira]- respondió Eragon- [aunque supongo todos madurarán a su tiempo]
Ya no había marcha atrás, Marcus y los demás jinetes iban a demasiada velocidad como para detenerse y además los barcos ya los habían divisado y sus torretas comenzaban ya a apuntarles.
EN ESTA ERA LOS BARCOS ERAN DIFERENTES A CUALQUIERA QUE ANTES HUBIERAN DESCRITO LOS LIBROS DE LA SAGA, EN ESTE CASO CARECÍAN DE VELAS PARA NAVEGAR Y TENÍAN DOS ENORMES RUEDAS CON PALETAS A CADA LADO, ADEMÁS ERAN MUCHO MÁS GRANDES Y ESTABAN CON MÁS METAL QUE MADERA, ADEMÁS YA SE HABÍAN DESCUBIERTO LOS MOTORES A VAPOR Y LAS TORRETAS DE CAÑÓN. PERO, VOLVIENDO A LA HISTORIA…
-¡Aniquílenlos!- gritó un hombre en la cubierta de uno de los barcos.
Y tras un fuerte BOOM, los proyectiles en llamas volaron hacia los jinetes, quienes comenzaron a esquivar ágilmente cada disparo y los dragones comenzaron su lluvia de fuego sobre los navíos, era un gran espectáculo de luces, que luego se convirtió en un enorme frenesí ardiente conforme el calor de la batalla llenó los cielos.
-[Ten cuidado Marcus]- dijo Héyihoss al ver que su jinete saltaba de su lomo hacia la cubierta de un barco para casi al instante empezar a chocar espadas con un grupo de soldados.
-[Lo sé Héyihoss, tú también ten cuidado con esos cañones]- dijo Marcus mientras acababa de cargarse al grupo de soldados e iba a por el segundo- [Jhina ¿dónde estás?]
-[Sobre ti]- dijo, sobrevolando por encima del barco mientras Niernen le prendía fuego al puente de mando y a unas cuantas torretas.
-[¿Dónde está tu hermano?]
-[En mi propio lío ¿Dónde más?]- dijo Jace, mientras que él y otro grupo de jinetes se habrían paso a través de una oleada se soldados en otro barco.
Y así siguió una batalla en la que a Marcus, los soldados se le hacían interminables, uno tras otro caían en cuestión de segundos, e incluso se había enfrentado a uno que otro hechicero que derrotó fácilmente, sin embargo ya sentía como se iba quedando sin energía, ya había usado toda las reservas del pomo de su espada y las del anillo que tenía en su mano izquierda, y aún le quedaban varios soldados que enfrentar.
-[¡Rápido Héyihoss, recógeme en la proa!]- dijo Marcus mientras se batía en retirada.
-[¡Allá voy Marcus!]- dijo Héyihoss sin darse cuenta que toda una batería de cañones le apuntaba cerca de ahí.
De pronto, los proyectiles volaron y Marcus solo podía ver aquella nube de fuego volando a tiro certero hacia su dragón; de pronto, la inmensa figura de Saphira salió de la nada y recibió los tiros en vez de Héyihoss, no obstante, aquellos tiros pequeños en comparación, no hicieron más que sacarle chispas a su masiva armadura, para luego volver a ascender a los cielos con un rugido, mientras que muchos soldados miraban aterrorizados a la gran dragona.
-[No te preocupes por tu jinete, joven Héyihoss]- dijo Saphira- [Está en buenas manos]
-[¿Necesitas una mano, Marcus?]- dijo Eragon, quién ya se encontraba a su lado, con su gran mandoble azul, Brisingr, en la mano.
Otro grupo de soldados se dirigía a ellos, cuando Eragon levantó la otra mano y aquellos hombres se desplomaron en el suelo con alaridos ahogados y moribundos, de pronto Marcus sintió como recobraba sus energías mientras el resto de aquella energía vital arrebatada se almacenó en el pomo de su espada, Marcus estaba impresionado, nunca había visto a alguien transferir tanta energía de un cuerpo a otro que no sea el propio.
-Ah, gracias supongo que lo necesitaba- dijo aliviado.
-No cantes victoria aún chico; esto no acaba todavía- dijo Eragon, cerrando las fauces de su casco de dragón.
Ya con energías renovadas, Marcus se abalanzó nuevamente sobre los soldados mientras que Eragon, con una ligera blandida al aire con su espada, creo una gran nova de fuego azul que fácilmente incineró a casi todos los soldados en cubierta, para luego seguir matando a los demás con su espada al igual que Marcus.
No pasaron ni 10 minutos hasta que los jinetes y sus dragones tomaran control de la situación, mientras que Rhavaa había enviado a un grupo de ellos a controlar los incendios en Reavstone.
Un grupo de aquellos navíos de guerra que se había alejado de la batalla, ahora se encontraba en formación hacia la posición de los jinetes mientras que sus torretas se preparaban a disparar.
-[¡Nadie se mueva!]- gritó Eragon mientras extendía una mano al cielo.
BOOM, se escuchó justo antes de que la lluvia de fuego volara hacia ellos; pero cuando estaban por impactar, una columna de chispas y explosiones azules diezmaron hasta el último proyectil, mientras que de entre las nubes, apareció Saphira con fauces ya abiertas y de una profunda bocanada, transformó aquellos barcos en una brillante pila de restos ardientes que se podía ver hasta desde el horizonte, dejando atónitos a todos los presentes.
-Ahora sí ya acabó, Marcus- dijo Eragon levantando el visor (fauces) de su casco.
Y BIEN, ¿QUE LES HA PARECIDO? BUENO, MALO, INTERMEDIO; ESPERARÉ SUS REVIEW PRONTO, HASTA LA PRÓXIMA.
POR CIERTO GRACIAS DE NUEVO A TODOS LOS QUE HAN PUBLICADO SU OPINION SOBRE MI FANFIC…
