Hola Woooh me disculpo de verdad lo siento por tardar tanto en subir este capitulo, pero la jodida universidad no me ha dejado aunque sea un tiempo de seguir escribiendo... :c pero bueno he aquí de nuevo, este capitulo es mas que todo Gruvia hoy no hay Rovia sorry (para la próxima les dejare un muy bonito momento de estos dos) me enfoque en esta pareja debido a que extraño tanto a estos dos juntos, incluso después de haber leído los últimos capítulos del manga y toda la cosa con el gremio oscuro de Avatar, aun espero un momento épico del GRUVIA... pero como siempre trollshima nos anda jodiendo, nos tocara seguir esperando.
En fin este capitulo contiene lemon y ciertas palabras que no son aptas para menores de edad, por favor recomiendo que si no les gusta el lemon mejor ni lo lean, a pesar de que lo deje a medias ya que estoy planeando algo realmente bueno para el próximo episodio XDDD jeje espero que les guste, realmente dude en hacer el lemon pero realmente me inspire y sobretodo leyendo otros fanfics realmente buenos de verdad que hay gente que tiene muy buena imaginación y creatividad para esto :) bueno sin mas nada que decir les dejo leer el capitulo, de nuevo disculpa por la tan larga espera pero bueno aquí estoy de nuevo.
El deseo de ambos.
Esa llamada tan extraña dejo a una paralizada y extrañada Juvia. ¿Quien se iba imaginar que tal hombre llamaría después de tanto tiempo?, realmente era de extrañarse. Juvia aun con el teléfono cerca de su oreja trataba de que salieran algunas palabras de su boca pero se le hacían imposibles.
-¿Cuánto tiempo ha pasado, mi querida Juvia, acaso ya no me recuerdas?- Eran las palabras de un joven que desde hace tiempo había roto sus lazos con la peli-celeste.
-B-bora- Fue lo único que salio de los labios de la joven.
-¡Vaya entonces aun me recuerdas¡- Dijo el hombre. –Necesito hablar contigo-.
-Bora…-Aun la joven estaba impactada.
-Te espero en el mismo lugar de aquella vez- colgó la llamada.
La peli-celeste con asombro y cierto nerviosismo, se sentó en el suelo clavando su miranda al suelo, como si este tuviera algo de interesante.
-¿Por qué él?- Se pregunto.
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-Levy necesito que me hagas un favor- Dijo el joven moreno a la pequeña mujer que estaba a su lado.
-¿Que necesitas?- Le pregunto con cierta sorpresa.
-Necesito que el Fullbuster hable con Juvia- Dijo mirándola a los ojos. –Juvia necesita hablar con él aunque se le sea difícil, no puede seguir huyendo, aunque claro que ese estupido es igual de cobarde-.
-Gajeel…- Dijo asombrada. –Te ayudare con eso déjamelo a mi- Sonrío y tomo su mano con ternura.
Los dos estaban preocupados de cierta forma por aquellos jóvenes que no sabían como volver o al menos asimilar palabras entre ambos, Juvia cada vez se deprimía, Gray se dejaba llevar por el alcohol, ambos eran un completo desastre.
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Gray caminaba hacia la estación de trenes para poder llegar a la universidad, pero derepente un mensaje de texto llego a su teléfono e hizo que instintivamente el pelinegro leyera lo que decía.
-"Hola Gray, necesito hablar contigo, será que podrías reunirte conmigo en la plaza para poder conversar, te prometo que no hare nada que te pueda incomodar o molestar"-
Ese mensaje pertenecía a la pequeña peli-celeste de Levy, obviamente que se sentía extrañado por aquel mensaje pero le urgía hablar con alguien, o al menos despejar su mente que aun no lo dejaba en paz, así que este espero el siguiente tren, para cambiar su rumbo he ir hablar con su amiga.
Al montarse en el tren, se sentó al final de este mirando hacia la ventana, el tren empezó andar y Gray solo observaba fijamente al horizonte. Miraba la ciudad y analizaba cada situación que ocurriese en ella, se preguntaba muchas cosas al mismo tiempo y muy pocas podían ser contestadas. Llego a la estación donde tendría que bajarse, camino despacio, no tenia prisa, incluso se quedo mirando una pequeña tienda que estaba en una esquina, miro por unos minutos aquellos objetos que la tienda contenía en las vitrinas y entonces vio el reflejo de una peliceleste y no era precisamente su amiga Levy. Giro rápidamente para ver si se trataba de ella, y efectivamente lo era, Juvia Locksar estaba a unos cuantos metros de allí, sus piernas estaban estáticas, su corazón latía mas rápido de lo normal quería correr y abrasarla, explicarle cuanto lo sentía y lo mucho que la echaba de menos, pero entonces vio algo raro en ella.
Juvia estaba esperando cerca del lugar donde tendría que encontrase con aquel hombre, no sabría que decir mucho menos de cómo comportarse, estaba algo extraña, se suponía que iba salir con Lucy, eso es lo que ella planeaba pero ya no habría marcha atrás tendría que encontrase con aquel ser que tanto daño le causo. Camino poco a poco hasta el lugar de encuentro, era una cafetería donde antes se reunía con su ex pareja que justamente volvería a ver. Entro a la tienda y se sentó rápidamente en una mesa que estaba disponible, el lugar no estaba lleno.
-Le puedo ayudar en algo- Se dirigió una hermosa camarera.
-No se preocupe, hasta ahora no quiero nada gracias- Juvia le sonrío como pudo, pues no podía ocultar aquel nerviosismo que sentía.
-Esta segura señorita- Pregunto extraña y algo preocupada aquella joven.
-Emm…Quizá un vaso con agua me vendría bien...Por favor si no es de mucha molestia- Hablo la de cabellos celestes.
-Está bien con gusto la traeré-. Se fue buscando aquel vaso con agua dejando a la joven allí.
Juvia aun esperaba, y no podía dejar de mirar hacia la puerta, sin saber que unos ojos grises la observaban desde una ventana detrás de ella.
Pasaron unos minutos mas, Juvia ya bebía de su vaso con agua, y fue entonces cuando su cuerpo se tenso.
-¿Cuánto tiempo sin verte mi querida Juvia?- Dijo un aquel hombre, llamado Bora.
-¿Para que me citaste aquí? – Pregunto ella con el ceño fruncido. Pero aun así estaba nerviosa.
-Tranquila, tranquila. No voy hacerte ningún daño solo he venido a proponerte algo preciosa-. Dijo con voz socarrona.
-¿Qué quieres?- Preguntó
-Quiero que vuelvas a ser mía- Dijo él
-¡NUNCA¡- Respondió ella, casi gritando.
-Hmp, te has vuelto algo altanera mi querida juvia-
-No quiero saber, o tener, o al menos relacionarme contigo Bora…- Dijo ella con el ceño fruncido.
Bora tomo su muñeca apretándola muy fuerte que juvia soltó un quejido de dolor.
-Mira muchachita no quiero calarme tus berrinches y tus idioteces, gran estupida, he venido por ti, y voy a llevarte conmigo así sea a la fuerza, me entendiste- Dijo casi en un murmullo para no hacer un escándalo.
-Suéltame Bora… Me estas lastimando-
-No lo hare hasta que aceptes volver conmigo-
-Eso nunca-
-Entonces será por las malas-
La levanto de la asiento para casi arrástrala a la salida pero, un buen golpe hizo que cayera al suelo. Juvia era sostenida por un moreno de ojos grises quien obviamente sabía quien era él.
-Gray-sama…- Dijo susurrando aquel nombre con asombro.
-Pero que te pasa hijo de puta- Grito Bora, limpiando un poco la sangre de su boca.
-Mal nacido como te atreves a tratar así a Juvia, perro infeliz- Dijo este totalmente enfadado aferrando mas a juvia de su cuerpo.
-Deja en paz a mi mujer, gran idiota- Miro molesto aquella escena que estaba haciendo el Fullbuster.
-¿Tu mujer? JÀ gran imbecil ella no seria tu mujer ni en un millón de años, perro asqueroso, hijo de la gran puta- Dijo enfadado aquel moreno, podía notarse la furia de sus ojos, como ese animal podía decir que Juvia era suyo, ¡que osadía! Escuchar eso de nuevo y más por ese repugnante ser.
-Oigan por favor podrían discutir afuera por favor están molestando a los demás clientes- Suplicaba una camarera.
-Gray-Sama por favor larguémonos de aquí- Dijo Juvia tomando la mano de Gray para salir casi corriendo de allí.
Bora se quedo estático, y por un momento sonrío de medio lado.
-Así que, así serán las cosas ¿he Juvia?- Dijo mientras aun limpiaba la sangre de su boca y salía de la cafetería.
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En un callejón se encontraban dos jóvenes que estaba algo incomodados por lo que acaba de pasar hace unos momentos.
-Gracias- Dijo la joven de ojos azulinos.
-¿Quién era ese imbecil?- dijo enfadado aun pero, por alguna razón se alegraba de ver aquellos azules que tanto deseaba ver.
-No te preocupes, no es nada- Dijo esta en voz baja y se aparto de él para dirigirse a cualquier lugar pero alejada de Gray. Pero entonces fue detenida por un fuerte jalon del moreno. Juvia estaba acorralada.
-¿Cómo puedes decir eso Juvia?, ese imbecil casi te lastima- Dijo con preocupación mirándola a los ojos. Aquellos ojos grises mostraban, ansiedad, preocupación, tristeza, todo lo que sentía en ese momento se reflejaban en aquellos ojos grises.
-No es de tu incumbencia, aléjate por favor- Dijo Juvia con ciertas lágrimas que aparecían en su bello rostro. –Tu no me hablas desde hace meses y aun así quieres que te de explicaciones, mas bien ni debería estar aquí contigo-.
-No sabes cuantas veces he tratado de hablarte, pero no me he atrevido, no sabes cuantas veces he tratado de llamarte, pero no he podido, no sabes cuantas veces he querido al menos verte a los ojos y decirte cuento te extraño tonta- Dijo abrazándola fuertemente. –No sabes nada…-
Juvia lo abrazo como si fuera algo tan apreciado para ella(Que obviamente lo era) y no dejo de hacerlo, le encantaba el aroma de aquel joven, sus abrazos, su melodiosa voz, su brillante mirada, sus callosas manos, todo absolutamente todo de el lo extrañaba.
-Gray-sama…- Dijo en susurro y poco a poco acercándose aquellos labios fríos que tanto deseaba besar.
Gray besaba con ternura y dulzura, pero a poco a poco el beso se convirtió en uno mas apasionado y exigente.
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-Gajeel, creo que no vendrá tengo horas esperándolo y él no aprese- Dijo la pequeña y bella mujer desde su teléfono celular.
-Joder menudo orgullo tiene ese desgraciado- Dijo su novio con cierto fastidio.
-Será mejor que lo intentemos otro día- Dijo un poco decepcionada la de ojos castaños.
-Esta bien mujer, ¡¿Oye que te parece si vamos a cenar hoy?!- Dijo el moreno para animar a su linda novia.
-Solo si no tratas de llevarme a ese horrible restaurante donde casi me sirven tornillos- Dijo un poco preocupada la chica.
-Tranquila, te prometo que esta vez será - Sonrío este y colgó el teléfono.
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Mientras tanto en el edificio de un apuesto joven de ojos grisáceos, besaba y acariciaba de manera sensual y erótica a una joven de hermosos ojos azules.
Gray besaba de forma demandante los labios de la peliceleste, recorría sus carnosos labios como si fuera un explorador buscando su preciado tesoro, el muchacho degustaba de sus ricos y jugosos labios, jugueteaba con su lengua mientras la sostenía con una mano la parte de atrás de su cuello para profundizar dicho beso. Era exquisito para él y obviamente que ella lo disfrutaba.
Los besos y caricias no faltaban, Gray poco a poco llevaba a juvia hacia el sofá de la sala, quería ya tenerla en sus brazos y poder degustar de su tez blanca, aquella mujer era su debilidad y también su fortaleza. Ambos cayeron al sofá, Juvia deslizaba sus finos dedos en la fuerte espalda de su amado, acariciaba y de cierta forma estrujaba la camisa del joven cada vez que este rozaba su sexo con la intimidad de ella, era algo toxico a la vez placentero y excitante, ambos estaban hundidos en la lujuria y el deseo.
-Gray…- susurro en forma de gemido en el oído del moreno dejando besos en su oreja y cuello. Eso dejo aun más excitado al joven, ver como las caricias y besos que le provocaba a la de ojos azulinos podía satisfacerla tanto.
-Juvia…Mmm…No sabes…Cuanto...Te deseo… - Trato de decir el moreno, estaba excitado y ya no aguantaba más sus ganas de embestir y hacer a la peli-celeste toda suya.
-¿Cuánto?...- Pregunto ella mordiéndole la barbilla y lamiendo atrevidamente los labios jugosos que tanto le gustaban.
Gray sintió pulsos eléctricos en su "gran amigo" por la acción que había hecho Juvia, esa mujer, estaba jugando con su poca paciencia y poca cordura, era obvio que deseaba tenerla, así que este abrió su camisa dejando en suelo los botones de esta fue entonces cuando mordió su cuello suavemente dejando un camino de besos hasta los grandes y suculentos senos de la joven.
-Te demostrare… cuento te he… deseado…- Dijo como pudo con una sonrisa ladina mientras quitaba el sujetador y lo tiraba lo mas lejos posible, dejando ver aquellos senos grandes redondos y con aquel botoncito color rosa que ya degustaba y juguetea con su lengua, Juvia soltó un gemido por aquel acto del de ojos grises, esta se mordió su labio inferior y empezó acariciar los cabellos rebeldes del joven, Gray al sentir sus delicadas manos por su cabeza, se sentía relajado, quería hacerla sentir en el paraíso como bien lo merecía aquella joven.
-Bésame- Demando ella con dificultad debido a la excitación que le provocaba Gray.
Este obviamente la beso apasionadamente, mordiendo y degustando aquellos labios jugosos y deliciosos de Juvia, empezó a bajar los pantalones de ella mientras aun seguía besándola, de repente Juvia sintió cierto escalofrío por sentir las manos de aquel joven recorriendo sus bien torneadas piernas, sus caricias eran delicadas y cuidadosas, se sintió relajada entregándose más al deseo y a la pasión que sentía.
Gray bajo dejando besos en su firme y plano abdomen, al llegar a la zona intima de ella, quito su ropa interior, Juvia cerro sus piernas por cierta vergüenza, Gray con una sonrisa de lado la mira fijamente, demostrando que puede confiar en él, la joven poco a poco abrió sus piernas, Gray se acerco para poder saborear los jugos vaginales que salían de Juvia, con su lengua exploraba cada rincón de su ser haciendo que esta soltara fuertes gemidos que no pudo contener, eso simplemente era música para los oídos de Gray. Juvia tenía una fina capa de sudor, estaba completamente excitada por aquellas cosas que le producía el joven moreno. El moreno se le podía notar el gran bulto de bajo de su sus pantalones, "su amigo" necesitaba atención, así que Gray dejo de lamer la parte intima de juvia para poder quitarse sus pantalones y el incomodo boxer, ya este no tenia su camisa ya Juvia se había encargado de eso así que completamente desnudo, la joven se deleitaba con el asombroso cuerpo de Gray Fullbuster, realmente ese hombre era increíblemente sensual.
Juvia tenia una mirada lujuriosa, el joven se dio cuenta de eso, se acerco mas ella pegando su cuerpo al de la muchacha de cabellos azulinos sin tratar de aplastarla, ella empezó a besar y lamer su cuello. –Hazme tuya- Dijo susurrando y jadeando por aquel deseo de tenerlo complemente a su merced.
Gray rozo su intimidad con la de ella, ambos soltaron un gemido, aun segundo a otro este la penetro y Juvia soltó un gemido seguido de unas lagrimas. –L-lo siento Juv- No lo dejo hablar, este comprendió enseguida que podía continuar. Las embestidas comenzaron suaves pero de tal forma de que fueran más profundas. En la sala del aquel apartamento solo se escuchaban los gemidos intensos de ambos jóvenes, Gray empezó a embestir con mas intensidad cada vez mas y mas rápido, Juvia se aferraba a su espalda y con sus piernas rodeo la cintura masculina de este, para él se le hacia mas fácil poder profundizar a la cavidad de la joven. Esa mujer era tan estrecha, sus paredes vaginales se aferraban al miembro del joven, haciendo que este soltara más gemidos roncos.
-¡Ahhh!..Gray…- Pronunciaba su nombre con tanta pasión, eso lo que hacia era excitarlo aun mas.
Gray estaba apunto de llegar al clímax al igual que ella, pero cuando sintió que ya estaba a punto de salir aquel intenso orgasmo se separo de ella, dejando a una confundida y extrañada Juvia.
-¿Gray…Sama…?- Dijo entre jadeos ya que le faltaba el aire a la peli-celeste. Gray sonrío ladinamente, se veía tan sensual y provocativo para los ojos de juvia. El moreno se acerco hasta su oreja y susurro aquellas palabras que sorprendieron y dejaron a una sonrojada juvia. –Esto aun no termina…- Gray mordió su cuello dejando una marca en la blanquecina piel de Juvia.
Gray cargo a juvia y ella solo se aferro a el enredando sus piernas a la cintura de este mientras lo besaba con intensidad, Gray la pego contra la pared, su objetivo era llevarla hasta su habitación, pero al perecer los besos de juvia lo debilitaban y su mente pedía agritos que la volviera hacer suya. –Me… Estas volviendo… loco…- Dijo entre besos y mordiscos que le daba la chica. –Lo… Siento… Pero es…- No pudo continuar ya que Gray se lo impedía por aquellos besos desesperados y apasionados que este le ofrecía.
Gray volvió a penetrar a la joven, ella solo soltó un gemido y dejo rastros de rasguños en los musculosos brazos del moreno, esto solo hizo estremecer más de placar al joven así que aumento la velocidad de sus embestidas, ambos estaban sudados, ellos estaban unidos por el deseo y la pasión, ambos necesitaban del uno del otro, ellos simplemente necesitaban amarse mutuamente.
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Continuara…
