Todo por culpa de USUK (segunda parte)
Terminó la grabación, ya todos estábamos cansados y era lógico, no solo tenemos que llevar Hetalia, son varios animes que debemos tener listos en una semana, y esta especialmente ha sido una muy pesada de trabajo. Esperamos a que el último miembro del equipo terminara su trabajo y salimos en grupo al estacionamiento.
-aahh? ¡Está lloviendo!- gritó Onosaka mientras veía por la entrada del lugar, efectivamente, llovía.
Pude ver como una gota resbalaba por la tubería pero no dije nada, nadie corría peligro de que esa malévola gota de agua fría, que parecía que se hacía más gorda callera sobre alguno de ellos, pero no presté atención hasta que bajé la mirada y vi llegar a Konishi justo debajo de la ahora endemoniada porción de agua.
-Koni….tan- reaccioné demasiado tarde, ahora Katsuyuki pegaba gritos de desesperación.
-Resbala, frio, espalada- nada de lo que decía era entendible para los demás compañeros, solo yo entendía lo que quería decir, así que me apresuré a quitar el abrigo del sujeto y rápidamente busqué entre mis cosas un pequeño pañuelo que siempre traigo conmigo. Todos reían de la rara escena que estábamos llevando a cabo.
-Nontan, me has salvado, has salvado al Hero- dijo entrando en su personaje, solo reí como respuesta. –Como premio te llevaré a tomar algunas cervezas-
-no gracias, ya no bebo- le respondí recordando lo que había sucedido la última vez que había aceptado su invitación, nada que quiera recordar, de hecho ambos prometimos no volver a hablar de eso.
-Non tan~~- dijo pegándose a mi brazo y haciendo berrinche.
-T..tu, chotto matte- respondí jalándome un poco, pero nadie me ayudó. –La próxima vez voy contigo, te lo prometo pero, por favor suelta mi brazo, me lastimas- no sé si fui duro, o simplemente entendió, pero soltó lentamente el agarre.
-Ok!, será en otra ocasión- contestó caminando al grupo de personas que se encontraba frente a nosotros, quizás lo lastimé, quizás no estaba tan borracho en aquella ocasión, quizás en verdad quería que fuera a beber con él como hace un par de años, quizás recuerda lo que hablamos y prometimos olvidar.
-M Minna, gakko ni ittekimasu- dije despidiéndome de todos mientras me acercaba a mi auto. Dentro me relajé en el asiento, y por el reflector pude ver a Katsuyuki entrar a su auto, lo mismo los demás seiyuus, cada uno fue saliendo lentamente. Onosaka y Konishi fueron los últimos en salir, supuse que ellos saldrían a relajarse. No puedo evitar ponerme celoso otra vez.
Ahora eran las 11:49 pm, estaba metido en mi cama, listo para dormir, casi terminaba la noche y parecía que, al igual que yo, mi familia también había olvidado la fecha, pero no me importó, mis padres ya habían hecho mucho con criarme con amor y ternura, tal vez sus viejos cuerpos les pedían que descansaran más de lo que me imaginaba. Tomé mi celular y mandé un mensaje a mi madre: "mamá, te quiero".
Justo al enviar, un mensaje entrante rompió el silencio en mi habitación, al abrirlo pude ver una foto de Onosaka san y Konishi san en lo que parecía ser la casa del primero, ambos sostenían un cerveza y con caras extrañas parecían decir algo "felicidades" decía el texto.
*Noriaki había sido vencido por vencido por el sueño, pacifico rostro ahora mostraba una paz aun mayor, mientras en su mesa de noche descansaba una foto de quienes parecían ser los mismos tipos del mensaje de texto ambos a los lados de este. Por otro lado, en casa de Onosaka, algo envuelto en sabanas estaba sentado en el sofá de la sala, sosteniendo en manos la misma foto del cuarto de Sugiyama, Konoshi parecía perdido en aquel recuerdo*
-Es hora de que te lleve a tu casa, ya casi son la 1 am, anda, levántate- decía Masaya levantando al sujeto con todo y envoltura.
-porque se habrá alejado de nosotros- respondió el hombre embriagado hasta el alma, se refería a Noriaki.
-Solo necesita entender que seguimos siendo sus amigos, pero eso el tiempo se lo mostrará, vamos Baka- dijo subiéndolo a su espalda y sacándolo del lugar.
La lluvia seguía cayendo, y casi dormido Sugiyama salió de la cama por un vaso de agua.*
-mi garganta está seca- dije poniéndome de pie, pero algo, no, alguien sostenía mi brazo. –Na..nani?!- alguien estaba metido bajo mis edredones, era una mano fina pero masculina.
-aahhh! Urusai, kono bakayaro – fue mi respuesta, lo raro no fue que me haya contestado, sinó la voz que lo hiso, era mi propia voz, me apresuré a quitar lo que ocultaba al extraño sujeto –I..IGIRISU?!-
