"otra vez volvieron a hablarme y no dejan de molestar diciendo que revelarán todo mi pasado, se que nunca debí de haberme metido con esos tipos pero en ese entonces era un muchacho que solo quería independencia y me importaba poco que tanto podía afectar esa mala reputación en el futuro, futuro que es ahora ¿Que qué pasó? Cuando aún era joven mis padres me exigían ser el mejor, querían que llevara las más altas calificaciones y me tuvieron siempre metido en la biblioteca de la casa estudiando día y noche hasta que un día arto de esa vida alrededor de los 17 años me uní a un grupo de vándalos de la escuela con los que estuve por más de tres años robando, peleando, metiéndonos en problemas a cada momento, hasta que por la muerte de mi padre mi madre me suplicó llorando que me alejara de ese tipo de vida, por lo cual dejé al grupo para mudarme de la ciudad con ella, no supe mas de ellos hasta hace poco que comenzaron a llamarme a casa pidiéndome dinero para no revelar ese largo historial vandálico que me sigue a todas parte, tal vez no suene muy grave pero si alguno de mis superiores se llegase a enterar de mis problemas legales seguro y me quedo sin trabajo, además de que soy una persona pública, no quiero ni imaginar que tan decepcionadas estarían mis fans.
Ya es de día y he comenzado a prepararme para salir a trabajar, otro día para tratar de regresar a esos sujetos al lugar al que pertenecen, aunque cada día que pasa Francis, Yao y Arthur parecen acostumbrarse más a este tipo de vida, en estos momentos es cuando agradezco que Alemania no esté aquí no es que tenga miedo de aferrarme como lo está haciendo Yuki y los demás, pero me preocupa sus reacciones después de que ellos se vallan. Mientras desayunaba el teléfono ha sonado.
-Diga?- contesté.
-Yasumoto, oye cómo has estado amigo, ¿ya está listo nuestro regalito?
-ya les dije que no voy a darles nada, no tengo porque hacerlo, no les debo así que no tengo por que pagarles.
-Yasumoto yasumo yasumoto, ¿en verdad crees que no nos debes nada? Lograste despegarte de tus padres por nosotros, así que nos debes más de lo que te imaginas, además ya sabes lo que puede paras si no nos das lo que pedimos o acaso quieres que todo tu pasado sea revelado, sabes que tenemos pruebas de cada unas de las cosas que hiciste con nosotros, así que no tienes más opción, o nos das el dinero o sacamos todo a la luz.
-Ustedes! Como pueden hacerme esto, nunca hice nada que no fuera de su agrado.
-pero ahora tienes más dinero que antes ¿no quieres compartir un poco con tus hermanos de la calle? Ya estas advertido, hoy es el ultimo día que estamos en l ciudad, así que nos darás lo que nos pertenece, nosotros te damos las pruebas físicas que tenemos y todos contentos.
-¿si les doy el dinero me darán las pruebas?- sé que es arriesgado, pero lo es aún más el dejar esas cosas en sus manos –Bien, en donde nos vemos-
-en el río Yusu bajo el puente Aya al caer el sol, espero que no faltes, de otra manera ya sabes las consecuencias.
-estaré ahí- he colgado tan pronto he dicho aquello, se que tal vez sea una locura pero no puedo arriesgarme así que debo llevar lo que piden.
Justo en el trabajo mi desempeño fue de los más bajo que he hecho, cambie diálogos, corté palabras y tartamudee cuando nunca lo he hecho.
-Estas bien?- me pregunta Daisuke –has estado distraído y normalmente no te equivocas mucho ¿tu madre está bien de salud?, en lo que sea sabes que te puedo ayudar- dijo tomándome del hombro.
-estoy bien, solo no he dormido bien estos últimos días, en verdad no hay nada de qué preocuparse pero gracias por hacerlo- digo mientras lo tomo de la cabeza y revuelvo su cabello.
-Duele doitsu, duele- grita sin liberarse de mi amarre, en cada ocasión todos nos metemos en los personajes para poder hacer bien nuestro trabajo, pero gracias a que tres de ellos están con nosotros sus seiyuus se han limitado a solo hacerlo en el set de grabación, tal vez por no experimentar esa situación es que aún podemos trabajar adecuadamente.
Justo antes de terminar el trabajo salí a toda velocidad al lugar en donde me habían citado, y efectivamente esos tipos estaban esperándome."
Yasumoto se encontró con los tipos, el ambiente era tenso y parecía que oscurecería en cualquier momento, era toda una escena de película vagabunda.
-Trajiste tu parte del trato-
-la tengo, pero antes entreguen las pruebas-
-Yasumoto, si que vas al punto, bien muéstranos el efectivo y con gusto te daremos las cositas-
Dijo el que parecía ser el líder mientras los demás comenzaban a rodear al seiyuu, las cosas comenzaron a tornar algo peligrosas cuando Yasumoto mostró el contenido de aquel bolso negro que lo acompañaba y unos de los tipos sujetó la muñeca del chico.
-que están haciendo, dijeron que primero me daría lo que pedí-
-amigo, se te olvida que el que da las órdenes aquí soy yo, así que se hace como yo diga-
-este no fue el trato- gritó el seiyuu al momento que era sujetado por la espalda por otro de los chicos que lo tenía rodeado y el momento se puso aún peor cuando comenzaron a golpearlo, parecía la escena de alguna película de acción en donde el protagonista era víctima de la violencia callejera donde los chicos malos se valían de vates y pedazos de madera para masacrar al galán de la película.
Mientras cierto tipo vagaba por una calle solitaria no pudo evitar ver como un grupo d rebeldes atacaban a un indefenso civil.
-OOyyyy, ustedes, que creen que hacen!- gritó el sujeto al momento que bajaba a auxiliar a Yasumoto.
-te dijimos que no trajeras a nadie más, como sea si se mete en esto no saldrá librado, muchachos denle un poco también.- el líder no pudo seguir al ver como sus vasallos eran vencidos fácilmente por el sujeto que vestía de ropas militares lo que provocó que no pudiera contener el miedo y saliera corriendo mas su camino no fue largo pues el militar logró darle su merecido.
"El cuerpo me dolía y mi vista era borrosa, no sabía si había perdido el conocimiento o que pasaba conmigo hasta que pude ver la sombra de alguien sobre mí.
-¿Oye, estas bien? Oye- me decía una voz que retumbaba en mi cabeza. – ¿El auto de arriba es el tuyo? Tengo tu bolso, si me dices alguna dirección te puedo llevar a algún hospital, o por lo menos trataré de llegar- no sabía quién era el sujeto pero por alguna razón sentí una plena confianza con ese tipo. Metí la mano en mi bolsillo y le extendí las llaves y sentí como segundos más tarde me subió a su espalda, justo cuando subía la pequeña colinita para llegar al auto pude escuchar la voz de Daisuke diciendo mi nombre a gritos, creo que se acercaba corriendo.
-Do..Doitsu!- gritó Yao aproximándose a nosotros.
¿Era Ludwin quien me había rescatado? Vi la espalda del sujeto y era grande y fuerte, el cabello rubio y piel blanca pero su voz la cual volví a escuchar fue la que confirmó mi sospecha.
