Antonio no dejaba de pensar en aquellas palabras de sus antiguas colonias, a pesar de que sabía que en el fondo todos ellos le querían la frustración de que ahora su preciado Romano estaba desaparecido le causaba un remolino de sentimientos.
-Y..ya se! -dijo tratando de sonar animado -el hechizo de la alegría podría servir- y juntó sus manos para hacerlo -Fusosososososo, fusosososos, fusososososos... fu, fusosos... - decia mientras gradualmente comenzaba a bajar la voz para caer en realidad. -Soy patético- espetó en voz baja y sonrío cubriéndose el rostro con el antebrazo. El español veía su reflejo en el agua mientras pensaba en que pudo haber hecho mal, porque su reino no duró tanto como el deseo, y porque ahora estaba sucediendo la desaparición de sus amigos, sin mencionar que Prusia estaba de muy mal humor por la ausencia de Alemania. -Fusososososos- dijo por última vez cerrando los ojos fuertemente.
Geo observaba el libreto en sus manos mientras veía Alienígenas ancestr***, cosa que le causaba un gran temor al solo ir a la cocina por un vaso de agua, cuando fuera se escuchó un fuerte ruido. Su cuerpo se heló en un instante y como si se tratara de una película de terror su cuerpo se le llevó afuera en contra de su voluntad.
-Qu..quién anda ahí- para ese momento ya llevaba en manos un muy amenazador bate con el que apuntaba detrás de unos árboles. lo advierto, puedo ser muy violento si alguien se mete sin a mi casa.
Lentamente rodeo el lugar dirigiéndose al lugar de donde provenían unos ruidos raros. y con la linterna aluzó el sitio.
-AAAHHH!- Gritaron ambos al momento de ser encendida la luz de tras del chico.
-lo siento, no sé como llegue aquí, lo siento mucho- gritaba Antonio mientras hacía reverencias seguidas una detrás de otra.
-Antonio- afirmó Inoue pensando en guion que recién había ojeado en la sala.
-EH?, Me conoces? - preguntó el moreno tratando de ponerse en pie lo cual fue imposible.
-Estas lastimado?- cuestionó el seiyu acercándose para ayudarle.
-Al parecer si, un poco. verás, caí desde esa altura- contestó el país apuntando el segundo piso de la casa.
-y que estabas haciendo allá arriba- dijo el otro chico pasando un brazo del español sobre su hombro.
-No lo sé, simplemente aparecí aquí.
Para ese momento ya se podía ver el sonrojo del las mejillas de Geo inoue "Mi deseo se hiso realidad" y sonrió.
-... así que todavía no sabemos qué está sucediendo- Terminó de explicar el asiático.
-eh~, entonces Romano está bien?, menos mal, aunque ahora estoy preocupado por los demás.-
-Por los demás?-
-Mis antiguas colonias quieren sacrificar a uno de ellos como ofrenda a un dios azteca para llevarnos de vuelta a casa- Suspiró.
-Debe ser difícil tener que cuidarlos incluso después de sus independencias.
-No tanto- contestó mientras se soltaba a reír.
Ambos platicaron durante horas, hasta el la luz del día les aviso que uno de ellos debía ir a trabajar.
-Iré a ducharme, así que puedes ir a descansar a mi habitación, ponte lo que quieras de mi closet, estás en tu casa España.- señaló el seiyu dirigiéndose a la segunda planta.
-Gracias amigo- contestó el país poniéndose de pie y estirando los brazos.
"Ese sujeto tiene mucha vida, no por nada es el país de la pasión, y aunque no ha dormido nada quiso acompañarme al trabajo. Hablé con Yasumoto y dijo que no había problema si lo hacía pasar por un familiar lejano de Madrid, pero ahora que lo pienso no tenemos nada en común."
-No era necesario que prepararas el desayuno Antonio-
-Tómalo como un agradecimiento por recibirme en tu casa-
-La verdad es que tenia envidia a los demás por poder tener a sus países con sigo- dijo un poco nervioso el chico.
-No hay mucho que envidiar, somos como cualquier otra persona-
"y ese fue el rumbo de nuestra platica camino a mi trabajo"
-España- decía América desanimado con las piernas flexionadas, detrás de este se encontraba el moreno. -Es un gusto verte de nuevo-
-Lo mismo digo, ya sentía la usencia de tus gritos en el G20-
-Como ha estado todo por allá, ya que ni América, ni Ludwig están para dirigirlos- cuestionó algo preocupado el Inglés.
-Al principio todos querían tomar el control, pero creo que el pánico después de tanto pensarlo los hiso unirse y dejar el liderazgo a un lado-
-Bas..Bastardo tomates- dijo Romano en un hilo-
-Romano!- gritó el chico al momento que se le iba encima.
-Y ahora que, todos tenemos familiares extranjeros?- preguntó Konishi a los demás seiyus un tanto preocupado.
-Debemos ocuparnos de esto ¿cierto?- Dijo Noriaki dirigiendo una mirada seria a los demás.
