Agradezco sus reviews, y les informo de que voy a continuar manos manchadas, cuestión de dragones y el dragón elegido.

Sin más disfruten del capitulo.

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Capítulo 4: Nueva inquilina

-¿Tú eres Salamader?-volvió a preguntar la vampiresa algo asustada pero con un sonrojo.

-Exactamente-respondió sonriendo-no pretendía traerte aquí, pero el idiota de tu padre me obligó-la ira y frustración se mostraban en su voz.

-Es cierto-la rubia se notaba triste-¿Qué harás ahora?

-Supongo que podría matarte-dijo observando aterrador a Lucy-o bien podrías quedarte aquí hasta que te recuperes-señaló el pelirosa la herida del torso perteneciente a la rubia.

-¿Porque haces esto?-la rubia parecía desconcertada y con tono de tristeza.

-Ya te lo había dicho, me pareces buena persona, además eres linda-sonrió Natsu con su típica sonrisa.

-Arigato Natsu-dijo sonrojada.

-Siento tener que marcharme ahora, pero tengo que ir a ver alguien-explicó Salamander-tú quedate aquí y recupérate.

-Pero Natsu, quiero ir contigo-rogó la rubia.

-Vamos Luce, volveré enseguida, lo prometo-el pelirosa desordenó el cabello de la rubia.

-Está bien-aceptó realizando un lindo mohín.

El pequeño anciano se encontraba con Erza en su despacho, la luz procedente de las ventanas se reflejaba en el cabello rojo de la joven, mientras que el peliblanco mostraba una mirada preocupada, aunque un ceño de frustración.

-Así que no pudisteis encontrar a Salamander- afirmó.

-No maestro-respondió Erza.

-Pero aún así os topasteis con un licántropo, aunque os causó bastante heridas, le causaste bastante daño-alagó Makarov.

-Arigato maestro.

-Bien, por ahora esperaremos a que Gajeel y Laxus se recuperen, y continuaremos buscando a Salamander-finalizó.

-Hola oni-chan-saludó la pequeña peliazul.

-Hola Wendy, veo que te encuentras mejor-señaló Natsu, observando que Wendy estaba recostada sobre una silla.

-Sí, incluso puede que vaya contigo algún día-esbozó una sonrisa.

-Por supuesto-respondió el pelirosa.

Wendy y Natsu mantuvieron una conversación, en la que el pelirosa trataba de hacer reír a su hermana continuamente tratando de animarla, ambos fueron interrumpidos por el sonido de golpes en la puerta.

-Ha venido alguien a por ti Natsu-dijo amablemente Aries dando paso a la rubia.

-Hola Natsu-Lucy se asomó tímidamente por la puerta.

¿Que haces aquí Luce?-preguntó sorprendido pero con algo de molestia.

-Quería verte-respondió la vampiresa con la cabeza agachada.

-Os dejo asolas-dijo la enfermera pelirosa retirándose.

El silencio que se formó tras la marcha de Aries fue interrumpido por Wendy.

-¿Ella es tu novia Natsu-ni?-preguntó inocente la peliazul.

-No es solo mi amiga-Natsu negaba agitando las manos de forma nerviosa.

-¿Seguro?, porque es muy linda.

-Arigato-dijo Lucy algo sonrojada.

-Bueno, será mejor que nos vayamos ya-dijo el pelirosa.

-Está bien-sonrió la pequeña.

-Nos veremos mañana, vamos Luce-Natsu arrastró a la rubia hacia fuera de la habitación.

Natsu y Lucy andaban juntos por la calle, a la vez que una niebla púrpura empezaba a cubrir las calles a causa de la proximidad de la noche, un silencia frío se mantenía entre ellos ya que el pelirosa mostraba un semblante molesto.

-Natsu yo...

-No digas nada-interrumpió-te dije que no me siguieras.

-Pero...

-Es peligroso que salgas a la calle herida, podrían cazarte-replicó el pelirosa molesto.

-¿Estás preocupado?-preguntó la rubia desconcertada y con tono de emoción.

-Por supuesto que lo estoy, quién sabe lo que hubiese podido pasar-exclamó.

-Lo siento-respondió apenada, pero con una pizca de alegría.

Natsu al ver el rostro cabizbajo de la rubia no pudo evitar un suspiro de resignación.

-Bah lo que importa es que no ha ocurrido nada, pero deberíamos apresurarnos a volver a casa, está empezando a anochecer-sonrió mostrando sus colmillos.

-Aye.

Lucy se encontraba sentada en un cómodo sofá mientras que el pelirosa se encontraba en la cocina preparando la cena.

-¿Qué es lo que quieres para comer Luce-llamó Natsu.

-Eh...Natsu...los vampiros solo tomamos sangre-respondió la rubia algo preocupada.

-Oh mierda es verdad, bueno, en ese caso no queda de otra.

-¿A qué te refieres?-preguntó la vampiresa desconcertada.

-Tendrás que conformarte con mi sangre.

Dicho esto el pelirosa se sentó en frente de la rubia, dejando al descubierto su cuello.

-Me niego, puedo salir de caza-se apartó Lucy.

-Lo siento, pero no puedo permitirlo, eres un objetivo fácil-negó Natsu.

-Pero Natsu...no puedo hacerlo.

-Tu cuerpo dice lo contrario-señaló el pelirosa.

Los orbes castaños de la rubia eran ahora orbes rojos, y sus colmillos se habían afilado, hasta tal punto que sobresalían de su boca.

-Itadakimasu-dijo Lucy acercándose.

-Adelante.

Natsu sintió una corriente eléctrica procedente de su cuello, a decir verdad el pelirosa no sentía dolor, pero la situación era bastante incomodo.

Lucy no pudo evitar disfrutar la experiencia, el sabor de la sangre de Natsu era inconcebible, la rubia empezaba a saciarse, a la vez que notaba sus fuerzas retornando.

-Arigato-Lucy se apartó del cuello de Natsu, el cual no presentaba ningún rastro de lo sucedido.

-No es nada-respondió-pero creo que debería descansar un poco-añadió tumbándose en el sofá.

-Por supuesto.

La rubia seguía sintiendo escalofríos a causa de la reciente experiencia, sin poder olvidar el delicioso sabor de la sangre del pelirosa.

-Bien Luce me marchó, por favor esta vez quedate aquí-rogó Natsu que ya se encontraba refugiado en su túnica y portaba su espada.

-Vas a volver a cazar-dijo la rubia con tristeza.

-Si-respondió decidido.

Salamander estaba a punto de salir por la puerta cuando fue interrumpido por Lucy.

-¿Porque lo haces?-preguntó con un tono apenado.

-No te lo diré-dijo riendo mientras salía disparado por la puerta.

-Natsu-susurró-ten cuidado.

La luna se encontraba cubierta por un manto nublado, y la luz que emanaba era escasa.

Salamander andaba por las calles frustrado tras no haber encontrado ninguna criatura paranormal.

Un sonido procedente de un próximo callejón lo hizo reaccionar, y rápidamente se coló en el angosto lugar.

-Parece que no hay nadie-farfulló-¿me habré equivocado?

-Al fin te encuentro Salamander.

Los pensamientos de Natsu fueron interrumpidos por una voz proveniente de una bella pelirroja, vestida con una armadura.

-¿Quién eres?-preguntó tensando sus músculos.

-Tranquilo-dijo la pelirroja al ver la intención del encapuchado-solo he venido a hablar contigo.

-Oh está bien-aceptó-¿Que quieres?

-Me llamo Erza Scarlet, y si te estoy buscando es porque quiero que te unas a Fairy Tail-explicó con solemnidad.

-Ah...pues no-respondió.

-¿Sabes que es Fairy Tail?-preguntó Erza sorprendida.

-No, pero te aseguro que no me uniré a nadie-dijo decidido.

La pelirosa explicó al pelirosa los fundamentos de Fairy Tail, y ante la nueva negativa de Salamander, trató de convencerlo, pero aún así solo recibió negaciones.

-Un grupo solo me retrasaría-exclamó Natsu.

-Como te atreves a dudar del poder de Fairy Tail-reprochó la pelirroja.

-Lo siento por eso, pero no creo que ninguno de vuestro Fairy Tail pueda siquiera hacerme un rasguño.

-Te lo mostraré.

Erza desenvainó su espada, y Salamander hizo lo mismo, haciendo que ambas armas colisionasen.

La pelirroja desapareció de la vista de Natsu, reapareciendo en su espalda, pero siendo golpeada por una patada del pelirosa, el que lanzó un tajo contra Erza que aunque logró bloquearlo tuvo que retroceder cayendo al suelo.

-Increíble-dijo la pelirroja impresionada por el poder del encapuchado.

-Lo mismo digo, tu habilidad es increíble, pero no puedo seguir peleando contra ti, la batalla ha perdido el sentido, conozco tus habilidades-explicó Salamander-nos vemos Erza-se despidió ocultándose en las sombras y desapareciendo.

-Salamander-gruñó la pelirroja.

Natsu abrió la puerta de su casa, siendo sorprendido por el sorprendente abrazo propinado por Lucy.

-Estaba preocupado Natsu-dijo la rubia .

-No tenías porque Luce, soy bastante duro-rió el pelirosa.

-Aún así-murmuró la rubia haciendo un lindo mohín.

-Sabes Luce, creo que hoy te llevaré a un sitio que te gustara-farfulló Natsu.

-¿Que es esto?-preguntó la rubia desconcertada.

-Es una cafetería, vamos entremos.

-Que bonito-dijo la rubia sorprendida por el lugar.

-Hola Natsu-saludó una peliblanca que se encontraba en la barra.

-Hola Mira-respondió el joven.

-¿Quién es ella?-preguntó la camarera.

-Oh es verdad, ella es Lucy, Luce ella es Mira.

-Encantada de conocerte Lucy-sonrió cariñosamente.

-Encantada-respondió de igual manera la rubia.

-¿Es ella tu novia Natsu?-preguntó la camarera dulcemente, aunque hizo estremecerse al pelirosa.

-No es solo una amiga-respondió Natsu.

-Seguro, porque parecéis una pareja.

Esta frase hizo reaccionar al pelirosa, moviendo sus manos en negación, pero por otra parte Lucy no pudo evitar esbozar una sonrisa.

-Bien-río la peliblanca-voy a traerte lo que habías pedido-explicó la muchacha entrando por una puerta detrás de la barra.

Después de esto se abrió la puerta, y apareció una muchacha pelirroja.

-Hola-saludó.

-Esa voz, ella-pensó el pelirosa comprobando que se trataba de Erza.

-Hola-respondió Lucy.

-Espero que no me reconozca-pensó Natsu observando a la pelirroja.

-¿Te ocurre algo?-preguntó Erza.

-No no es nada-respondió el muchacho.

-De que me suena esa voz-pensó Erza.

-Aquí tienes Natsu-salió Mirajane con una pequeña caja.

-Arigato Mira.

El pelirosa cogió rápidamente la compra, y arrastró a Lucy para salir velozmente.

-Ah se me olvidaba, mañana por la noche celebraremos una fiesta, espero que puedas venir, también tu Lucy-sonrió la peliblanca.

-Claro Mira, seguro que me paso-dijo saliendo.

Ya en su casa, Lucy se encontraba sentada en el sofá junto con Natsu.

-¿Que es lo que has comprado?-preguntó intrigada.

-Son unos pastelillos de chocolate, a Wendy le encantan-dijo el joven con una mirada nostálgica.

-¿Que le ocurre a Wen...?

-No es algo de lo que quiera hablar-interrumpió el pelirosa.

-D-De acuerdo-respondió sorprendida por la reacción de Natsu-por cierto,¿iremos a la fiesta?-preguntó emocionada.

-No suelo ir a fiestas-respondió el pelirosa.

-Por favor-rogó la rubia con ojos de cachorrito-me encantaría.

-Ahh, está bien-bufó Natsu.

-Arigato-Lucy abrazó al pelirosa.

-Podría acostumbrarme a esto-pensó Natsu.

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