Felices fiestas y año nuevo, etc, etc... (no soy muy festiva, ¿se nota?)

Hey Arnold! es propiedad de Viacom y escribir fanfiction es técnicamente una infracción de las leyes de copyright, pero con un vicio tan grande y mucha imaginación, ¿qué esperaban esos monstruos corporativos? Disfruten.

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EL ASISTENTE DEL DIABLO

CAPITULO 2

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-Dígame la verdad Doctora Bliss, ¿estoy muy enferma no es cierto?- preguntaba una muy preocupada rubia quien se encontraba recostada en uno de los sillones del consultorio mientras ponía una mano pesadamente sobre su frente como si de una escena dramática se tratase. La Doctora Bliss, quien de vez en cuando recibía la visita de su antigua paciente, no podía contener la pequeña risita que se asomaba en su rostro

-para nada Helga, contrario a lo que pudieras pensar creo que tu reacción es mucho mas común de lo que crees, bastante común diría yo tomado en cuenta todos los años que estuviste enamorada de Arnold

-¿lo dice en serio Doc? porque si estoy enferma puede solo decirlo, lo tomaré de la mejor manera posible, se lo aseguro- lo dijo mientras levantaba la mano derecha en señal de promesa

-déjame explicarte lo que pasa contigo Helga, lo que pensaste después de encontrarte con Arnold no es sino el remanso de lo que solías pensar cuando estabas cerca de él en tu época de adolescencia. Tu mente se acostumbró tanto a los soliloquios que hacías cada vez que lo veías que al verlo nuevamente sintió la necesidad de repetir uno de tus monólogos, no es nada mas que eso, te lo aseguro

-¿de verdad cree que eso es todo?- levantó una ceja incrédula

-por supuesto Helga, ambas sabemos que superaste tu obsesión por Arnold hace ya varios años. Trabajamos en tus relaciones interpersonales y logramos canalizar tus sentimientos por Arnold, los cuales representaban tus deseos de ser amada por tus padres y ser aceptada por los demás, en otras maneras diferentes de expresión, como tu escritura, por ejemplo. Además, no has mencionado a Arnold en una sola de nuestras sesiones en los últimos...-la Dra. Bliss miró unas cuantas paginas en su libreta, probablemente de anotaciones de las sesiones anteriores con la rubia -5 años- agregó -yo creo que definitivamente es un afecto que ha quedado en el pasado

-pero ¿y si no es así?

-Helga tranquila, estas pensando demasiado en cosas que no están allí. Dime, cuando viste a Arnold ¿qué fue lo que sentiste?

-bueno, me sentí nerviosa al inicio, hacía mucho que no lo veía pero al mismo tiempo me alegró saber que estaba bien y que había logrado ser una persona de provecho

-¿alguna vez cruzó por tu mente lo brillantes y verdes que estaban sus ojos, o su carismática sonrisa, alguna frase como "mi amado cabeza de balón", alguna apreciación acerca de su físico o algunas de sus cualidades que te atraían de adolescente?

-mmm- Helga se detuvo un momento para analizar lo que la Doctora Bliss le había comentado, efectivamente no pensó en nada mas que en lo alto que Arnold se había puesto

-pues ya que lo menciona, no, no me pasó por la mente nada de eso- confirmó tranquilizándose un poco

-¿lo ves Helga? no tienes nada de qué preocuparte, creo que tu actitud hacia Arnold no puede ser mas normal y admiro el hecho que le otorgaras la vacante para ayudarlo, eres una buena amiga Hel, estoy segura que él hará su mejor esfuerzo por ser un buen asistente

-jaja! estoy segura que así será, ese camarón con pelos puede ser bastante persistente cuando se lo propone- aseguró la rubia

-sin embargo Helga, debo informarte que debes tomar en cuenta las preocupaciones de tu amiga Phoebe. Ella tiene razón, no puedes permitirte desarrollar alguna clase de sentimiento romántico hacia Arnold, eso sería poco profesional y ético, sin tomar en cuenta que es prácticamente un hombre comprometido

-¡rayos Doc! ¿cree que no lo se? ¡no haré nada estúpido! creí que dijo que ya lo había superado ¡criminal!-bufó la rubia cruzándose de brazos y poniendo una mueca de desagrado

-y así es, pero ambas estamos conscientes que Arnold posee muchas cualidades que lo hacen bastante atrayente y me temo que en tu condición tan vulnerable pues...

-¿vulnerable? ¿a que demonios se refiere con eso? ¿vulnerable YO? ¡no estoy vulnerable!

-lo siento Helga, creí que aun no habías superado tu separación con Jessie

-eso fue hace mas de un año Dra. Bliss, es agua pasada!

-¿estas segura de eso Hel? dime, ¿aun conservas esa foto de ustedes dos en el cajón de tu escritorio o la desechaste en definitiva?

-¡mi relación con ese tarado no es el punto aquí Doc! -dijo evadiendo el contacto ocular con su interlocutora -y para que lo sepa, hace mucho que la rompí en miles de pedazos junto con todos sus recuerdos- mintió la rubia

-sabes que solo lo pregunté porque me preocupo por ti ¿no es así? no solo como mi paciente Helga, sino como mi amiga- la Dra. Bliss extendió su mano para tomar el antebrazo de la rubia en señal de afecto a lo que la rubia suavizó su expresión malhumorada y la cambió por una forzada sonrisa

-usted es la mejor psicóloga y amiga que una loca como yo pudiese tener

-agradezco el cumplido Helga pero tu no estas loca- Helga sonrió ampliamente ante la afirmación de su loquera personal

-dígaselo a mi jefe, insiste en que así es- rio socarronamente

-bueno yo podría hablar con él y explicarle que no estas loca sino solo un poco neurótica- terminó diciendo en tono de burla

-¡vaya vaya! miren quien decidió usar el sarcasmo hoy

-¿que puedo decir Helga? eso nos pasa a las personas que pasamos mucho tiempo contigo, aprendí de la mejor

-a buena hora le sale lo simpática Doc- Helga se levantó del sofá y prosiguió a la puerta -me gustaría quedarme y charlar con usted pero tengo una nueva victima por atormentar el día de hoy y sería muy descortés de mi parte hacerlo esperar

-buena suerte Helga y recuerda llamarme si necesitas algo mas- ofreció la experimentada doctora

-así será! y gracias por atender mi llamada de emergencia a tan temprana hora- dijo girando la manija de la puerta

-cuando quieras Helga

-Ah, una cosa mas. Dígale a alguien de lo que hablamos aquí y le retorceré el cuello!- dijo mientras sus manos hacían la representación de dicha amenaza

-no lo diré- confirmó, esta era ya una broma muy común entre las dos y cada vez que su sesión terminaba, Helga salía triunfante con la misma amenaza que hizo en su primera visita

el día de Arnold definitivamente había empezado con el pie izquierdo, su alarma no había sonado porque su novia la apagó la noche anterior para que no la despertara y arruinara su "siesta de belleza", el calentador de agua falló y tuvo que ducharse con agua fría, el desayuno se quemó y solo pudo rescatar una pieza de pan un tanto carbonizada y su automóvil no encendió, 'Helga va a matarme, demonios! el primer día y ya llevo 20 minutos de retraso!'

Arnold entró apresuradamente al edificio y apremió el paso para alcanzar el elevador no sin antes evadir, sin éxito, al guardia quien no se cansaba de pedirle su identificación de empleado o en su defecto de visitante. Tan rápido como pudo, Arnold explicó al policía ser el nuevo asistente de la editora en jefe, la Señorita Helga G. Pataki, el solo pronunciar su nombre hizo a todos a su alrededor temblar

-¿eres el nuevo asistente de la señorita Pataki? ¿que haces aquí tan tarde?- refunfuñaba el robusto guardia mientras apretaba los botones del elevador frenéticamente -¡sube de una buena vez! antes que la Srita. Pataki note que llegas tarde y hagas un nuevo record en el menor tiempo en ser despedido muchacho- las puertas del elevador se abrieron y el hombre empujó a Arnold dentro del mismo quitando de su camino a cualquiera que se atreviese a cruzarse con el infortunado joven.

Arnold no podía estar mas confundido con la actitud del guardia de seguridad pero, ya que le había facilitado un elevador solo para él, no le tomó gran importancia y pronto llegó a su destino. Piso 10, recordaba muy bien del día anterior, ahora solo necesitaba dirigirse con la asistente asignada a ayudarle a instalarse, quien también le explicaría sus deberes al detalle, la señora Potter. el elevador se abrió y como si hubiese entrado al piso la misma muerte. Todos los empleados dejaron de hacer lo que estaban haciendo en sus pequeños espacios de trabajo para mirar al nuevo empleado. Arnold miró por unos momentos a quienes lo miraban con asombro para luego buscar con la mirada el que sería su puesto de trabajo, al final del enorme pasillo pudo notar dos oficinas, una al lado de la otra, con dos grandes escritorios fuera de las mismas, en las puertas de las oficinas se podían leer "Sr. Grant" y "Srita Pataki" respectivamente. No dudó más a dónde debía dirigirse y sin que los susurros de los empleados sobre su persona lo detuvieran continuó caminando hacia el frente.

-¿ya viste? ese es el nuevo chico, pobre desafortunado, y mira que tener que trabajar para la loca de Pataki!- susurraba un hombre de mediana edad a otro de sus compañeros

-es tan guapo, ¿crees que tenga novia? será que puedo conseguir su teléfono antes que lo despida Helga?- decía una joven mujer

-¿porque llegó tarde?- se decía para sí otro empleado

-te apuesto 20 dólares a que no termina el día- se oyó decir en otro cubículo

Les oía susurrar a todos en el piso quienes le miraban desfilar por aquel largo y ancho corredor. Por fin llegó a su destino y fue recibido por la cálida bienvenida de una joven mujer

-Buenos días, usted debe ser el Sr. Shortman, yo soy Alice Potter, pero puedes llamarme solo Alice, la Srita. Pataki me informó ayer que debo mostrarle todo lo referente a sus deberes como su asistente- dijo la joven levantándose del escritorio localizado afuera de la oficina marcada con el nombre Grant, y de inmediato su vientre de embarazo salió a relucir, -tomaré mi licencia de maternidad en una semana, tiempo en el cual debo mostrarte tus ocupaciones, estas de suerte que Helga aun no llega a trabajar, muy raro en ella, usualmente es una de las primeras en llegar al edificio

-mucho gusto Alice yo soy Arnold, tuve un retraso esta mañana y llegué tan rápido como pude- se disculpó el rubio

-bueno, te recomiendo que te asegures de estar a tiempo de ahora en delante, Helga no tolera que sus empleados no respeten el horario de trabajo, y tampoco que su asistente no la espere con un café negro, sin azúcar, por las mañanas- Alice le extendió a Arnold un termo de café -si pregunta, tú lo compraste para ella de camino al trabajo-

-vaya muchas gracias, te debo una grande, de verdad necesito este empleo, no puedo permitirme fallar en nada-

-en ese caso permíteme ayudarte a instalarte en tu escritorio y te explicaré lo que debes saber sobre esta editorial-

mientras Alice y Arnold colocaban algunos de los objetos personales que Arnold había traído en una pequeña caja en su escritorio y charlaban un poco del ambiente de trabajo en la editorial, los mirones no se hacían esperar, todos estaban ansiosos de conocer a la nueva victima de Pataki, al nuevo asistente del diablo.

-solo ignóralos, la gente aquí cree que la Srita. Pataki es un monstruo come niños pero no es verdad, ella es una de las personas mas amables que haya tenido la fortuna de conocer- dijo con una sonrisa en la cara mientras frotaba una de sus manos en su vientre y la otra era usada como soporte en su espalda baja

-¿en serio?- dijo interesado

-bueno creo que ayuda un poco el hecho que este embarazada, me trata diferente de los demás, es estricta pero a la vez se preocupa por mi, la semana pasada me regaló un hermoso conjunto de marinerito para mi futuro bebe, es adorable. ella es una buena mujer pero desafortunadamente ha pasado por algunas decepciones que la han amargado un poco- afirmó la joven embarazada

-¿decepciones? ¿que clase de decepciones?- indagó

-bueno tu sabes, de todo tipo, tanto laborales como personales, pero eso no es importante ahora, lo importante es que no te dejes llevar por lo que todos dicen de ella ni por su aparente rudeza, se que muy en el fondo ella es una buena persona- aseveraba con un tono que la hacia asemejarse a él mismo de niño cada vez que decía lo buena que podía llegar a ser Helga, aunque fuera muy en el fondo

-ese será tu escritorio, justo en frente del mío, puedes ponerte cómodo, y si necesitas algo solo llámame, estaré mas que complacida en ayudarte- la castaña le extendió la mano

-muchas gracias de nuevo Alice, eres muy amable- Arnold correspondió su apretón de manos y le mostró una mirada de verdadero agradecimiento

El rubio aun no se sentaba en su escritorio cuando el sonido del elevador llamó su atención, al abrirse la puerta se hizo un silencio casi sepulcral. Del otro lado se encontraba la tan aludida Helga Pataki, con una expresión seria en el rostro. Mientras caminaba por el pasillo todas las miradas estaban sobre ella, expectantes de ver lo que sucedería enseguida, al fin y al cabo algunas apuestas estaban en juego

-buenos días Señorita Pataki- la saludó Arnold con una sonrisa cálida y sincera, pues a pesar de todo Arnold se encontraba feliz de poder volver a verla después de esos años de no saber de ella -le traje un café y le informo que ya me he instalado y estoy listo para sus instrucciones-

Helga tomó el café de las manos de Arold con la mayor frialdad y le dio un sorbo, su cara no dio signos de expresión alguna y su mirada se mantenía fija, sin mas colocó un machote de papeles que llevaba bajo el brazo en el escritorio de su nueva victima, este casi del tamaño de un tomo enciclopédico

-necesitas leer esto y hacer las correcciones debidas, tanto de la redacción como de la ortografía y gramática, conozco al escritor así que sé que no te costará tanto trabajo ya que sus escritos suelen ser impecables. Asegúrate de dejarlo corregido en mi escritorio para antes de las 8 am mañana pues tengo que mandarlo al departamento de imprenta al medio día-

-Pe-pero Helga, son mas de 500 paginas yo no se si pueda leerlo tan rápido..- lo dijo mientras daba una rápida hojeada al manuscrito

-no se preocupe Sr. Shortman, la noche es joven- lo dijo mientras le devolvía una sonrisa socarrona y presuntuosa - le dije que esto no iba a ser fácil- concluyó. Caminó hacia su oficina no sin antes detenerse y, sin voltear siquiera, dijo -muchas gracias por el café Sra. Potter pero la próxima vez deje ese trabajo a mi asistente- entró a su oficina y cerró la puerta un poco mas fuerte de lo que una persona normal lo haría.

Arnold miró a Alice quien le dio un pequeño gesto de comprensión -te fue mejor de lo que creí- se encogió de hombros y regreso a teclear en su computador dejando a Arnold comenzar con su trabajo.

la mañana transcurrió como lo marca la costumbre en una oficina editorial, gente caminando de aquí para allá, teléfonos sonando en los cubículos vecinos, transporte de material de un lado a otro, etc. El trabajo de Arnold consistía en recibir las llamadas del conmutador, escribir recados, revisar y entregar el correo de la editora en jefe y en sus ratos libres comenzar a corregir el manuscrito que Helga le había encargado esa mañana. Como bien lo había dicho la rubia, la redacción era muy buena y no había mucho que corregir, además que la trama era muy fluida haciendo la lectura fácil y rápida. De verdad que era una obra muy bien pensada y narrada, miró nuevamente la portada y buscó al autor, deseaba saber si era algún escritor conocido, pero solo se encontró con una leyenda que decía "Geraldine", 'tal vez sea un seudónimo' pensó el rubio no dándole mayor importancia.

Después de un rato, Arnold se detuvo un momento en su lectura pues hubiese jurado oír un gran suspiro del otro lado de la puerta que separaba a los dos rubios, las paredes de la oficina de Helga eran todas de vidrio y a pesar que estaban cubiertas con persianas, Arnold pudo dar un vistazo sin mucho esfuerzo, pues las personas estaban solo medio cerradas. Helga estaba sentada en su gran escritorio de madera preciosa con una mirada de tristeza mientras recargaba su cabeza pesadamente en una mano, sosteniendo un lápiz con su boca y sostenía algo en la otra mano, parecía una fotografia pues estaba en un marco. Mientras la miraba fijamente, la expresión de Helga solo se hacía mas y mas intensa, algo había en esa mirada, Arnold se preguntaba si Helga era verdaderamente feliz con su trabajo, de repente Helga bajó el marco que sostenía devolviéndolo a uno de los cajones de su escritorio y comenzó a teclear frenéticamente en su computadora con una mirada decidida, Arnold regresó a su trabajo.

Después de un rato el teléfono comenzó a sonar y el rubio contestó ya acostumbrado -editorial Rogers, habla a la extensión de la editora en jefe, la Srita. Pataki, ¿puedo ayudarle en algo?

-si claro, estoy buscando a Helga ¿podría comunicarla por favor?

-lo siento señorita ella esta ocupada por el momento pero puede dejarle algún recado y enseguida se lo comunico

-oh claro, dígale que la Dra. Heyerdahl llamó y que devuelva mi llamada

-¿Dra. Heyerdahl dice? ¿Phoebe, eres tú?

-¿A-arnold? ¡oh por Dios! hace mucho tiempo que no nos vemos, Helga me comentó que eras su nuevo asistente pero no reconocí tu voz. ¿cómo estas?

-bien, pero no tan bien como tu parece ser

-me alegra oír eso, es bueno saber de nuevo de ti Arnold, espero vernos pronto ya que solo he tenido nuevas tuyas de Gerald pero tu nunca llamas- dijo en un tono un poco de reclamo

-oh lo siento Phoebe he estado un poco ocupado los últimos meses, tengo planes de casarme pronto y he estado haciendo los preparativos para mi futuro compromiso

-oh claro! cómo olvidarlo arnold, Gerald me habló de tu repentina decisión unas semanas atrás, estoy muy feliz por ti! tengo que conocer a la afortunada

-gracias Phoebe, por supuesto que estas invitada a cenar un día de estos a mi departamento! además estoy seguro que a Gerald le encantará verte, todo el tiempo habla sobre ti

-¿de verdad?

-si claro! me comentó que pronto vendrá a Hillwood y quisiera reunir a la pandilla para darle una bienvenida ¿que te parece?

-Arnold suena como una maravillosa idea, estoy segura que estará muy emocionado

-¿qué es todo este escandalo y por qué no esta trabajando señor Shortman?

-eh? oh lo siento Hel...err... Srita Pataki, pero Phoebe está al teléfono y estaba poniéndome al día con ella

-pues hágalo en su tiempo libre que no le pago para charlar por teléfono- dijo un poco molesta

-S-si claro, discúlpeme- Helga le arrebató el teléfono y contestó

-¿Phoeb's? si, el mismo lugar de siempre en 20 minutos, ¿eh?... si claro...entiendo, nos vemos!- Helga colgó el teléfono y tomó del escritorio de Arnold una pequeña libreta y un lápiz y comenzó a escribir -toma- Helga le extendió el trozo de papel que arrancó de la libreta -Phoebe quiere que tengas su teléfono y dirección, dice que eres bienvenido a visitarla cuando te sea posible- el rubio tomó el papel y lo guardó en su escritorio -me voy a comer, deberías hacer lo mismo, abajo hay un comedor o si lo deseas hay algunos restaurantes en esta misma calle. Regreso en una hora- Helga se dirigió al elevador dispuesta a marcharse, pero Arnold tomó rápidamente el manuscrito en el que estaba trabajando y corrió al elevador para alcanzarla, la puerta se cerro casi inmediatamente después que él entrara.

-Oye Helga, quiero preguntarte, ¿quién es el autor de este manuscrito? es realmente una muy buena novela, los personajes y las situaciones, parece todo tan real!- dijo entusiasmado

-pues es una tal Geraldine- Helga se puso evidentemente nerviosa con ese tema

-¡wow! nunca había oído hablar de ella antes- impresionado miró de nuevo el manuscrito

-es una escritora nueva, ha escrito unos pocos libros y cuentos cortos, creo que también poemas, no es gran cosa- afirmó un poco ruborizada y con la mirada fija al frente

-bueno pues tiene mucho talento, su narración me ha envuelto tanto que llevo mas de cien hojas leídas, a pesar que he enfocado mi atención en otras tareas, a este ritmo acabaré para el anochecer

-¡ese es un grave error Arnold!- Helga volteó a mirarlo con el ceño fruncido y una mirada seria -no se supone que deba absorberte la lectura, debes mantenerte al margen de la historia, tu trabajo es corregir los errores y si te distraes con la narración serás incapaz de detectarlas!- la conversación fue interrumpida por el sonido del elevador que indicaba habían llegado ya a la planta baja

-te recomiendo que lo leas de nuevo desde cero Shortman, esta vez mantente al margen porque si hay algún error no detectado te podría costar el trabajo, esta editorial se distingue por su trabajo pulcro y meticuloso- con tal advertencia Helga salió del elevador y luego del edificio, Arnold caminó rumbo al comedor un poco confundido e impresionado con la actitud de la rubia, era obvio cuan importante era para ella el hacer un buen trabajo.

Ya en la cafetería y con su charola de comida en mano y manuscrito bajo el brazo, Arnold escaneó con la mirada el lugar para encontrar un buen asiento, identificando a un amigo de la infancia -¡hey Brainy! - Arnold lo saludó de lejos y este le hizo una señal para que sentase a comer con él

-hey...ugghh .. Arnold!- dijo con la respiración entrecortada, el rubio tomó un asiento frente a él y colocó la bandeja en la mesa y el manuscrito al lado

-¿como va tu nuevo trabajo? preguntó el joven recordando como fue que ayer Helga había despedido a aquel desdichado hombre de recursos humanos y en su lugar lo reemplazó con Brainy

-bien... ughh ¿y tu?- 'vaya Brainy siempre ha sido un chico de pocas palabras' pensó para sí

-no puedo quejarme- afirmó mientras comenzaba a devorar su comida, después de todo su desayuno no fue el mas completo. Brainy y Arnold, pero mayormente Arnold, comenzaron a charlar de sus vidas actualmente, de sus amigos de la infancia y de algunas anécdotas divertidas, el tiempo se les pasó muy rápido -ohh rayos! ya debo volver a mi escritorio! dijo Arnold mirando su reloj - se supone que debo tener corregido este escrito para mañana y no he comenzado aun- Brainy miró el manuscrito el cual decía 'Geraldine' en la portada

-¿Geraldine? preguntó intrigado el joven escuálido

-ohh si, es una novela realmente admirable, es sobre una chica que desea ser una gran artista pero no tiene seguridad en sí misma, y su familia es un solo es un impedimento, pero conoce a un joven que la anima a pintar y logra sacar a la luz su verdadero talento, aun no la termino de leer pero estoy seguro que será todo un éxito cuando la publiquen- afirmó Arnold -¿acaso conoces al autor Brainy?- el rubio solo recibió una respuesta afirmativa con la cabeza

-me gustaría conocerla, seguro es muy interesante charlar con una escritora tan talentosa como ella- dijo entusiasmado -bueno, me ha dado gusto verte por aquí Brainy, seguro nos seguiremos viendo después, hasta luego- Arnold tomó sus cosas y se marchó

-pero si tu ..ughh... ya la conoces Arnold..- dijo Brainy mientras lo miraba marcharse

-atchuuu!- se estremeció la rubia por el estornudo involuntario

-Helga ¿acaso te estas enfermando?- Phoebe le acercó una servilleta de papel

-¡espero que no! no es un buen momento para enfermarme, estoy trabajando en algo muy importante. Me han pedido corregir unos textos de corte científico para su publicación y son bastante aburridos pero urgentes, además que estoy escribiendo algo nuevo que se me ocurrió ayer por la noche

-¿qué dices? ¿otra vez te desvelaste escribiendo? ¡pero si apenas acabas de terminar tu ultima novela!

-lo se Phoeb's, pero me tomé mucho tiempo para escribir esa, además, la inspiración es caprichosa! esta mañana en el trabajo comencé a escribir y no pude parar-

-¿y esa inspiración acaso tiene que ver con tu nuevo asistente?- dijo muy interesada. Helga, quien estaba tomando un sorbo de su bebida en ese preciso instante, comenzó a toser -cof, cof ¿acaso quieres matarme phoeb's? claro que no! Arnold no tiene nada que ver!

-¿en serio? y dime Helga, ¿cuál es la trama para tu nueva novela?

-bueno tu sabes,,.- Helga comenzó a girar su taza de te muy nerviosa - aun no hay ninguna trama establecida, solo son algunas ideas sueltas aquí y allá. jeje- terminó de decir

-Helga...- Phoebe la miró con incredulidad, pidiendole la verdad

-ahh esta bien tu ganas!, es sobre una mujer que esta pasando una crisis y de repente se encuentra con su pasado y comienza a cuestionarse qué sería de su vida si hubiese tomado otras decisiones- explicó derrotada Helga -una especie de fantasma de las navidades pasadas- terminó Helga mirando muy fijamente su bebida y con una expresión triste en el rostro

-Helga...- Phoebe tomó su mano en la suya pues sabia muy bien que todo lo que su amiga escribía estaba inspirado en lo que sentía -todos cometemos errores, y todos tenemos malas experiencias, pero eso no quiere decir que sea algo negativo, debemos tomar las enseñanzas que nos dejan esas malas experiencias y segur adelante

-lo se Phoeb's, pero a veces me pregunto como sería mi vida si hubiese tomado otras decisiones, si no hubiese sido tan cobarde o incluso si hubiese tenido una mejor relación con mis familia. a veces no puedo evitarlo pero preguntarme '¿que tal si...?'- dijo Helga levantando los hombros -acaso tu nunca te preguntas por el hubiera Phoebe?- cuestionó melancólica

-por supuesto que si Helga, todo el tiempo, pero las decisiones que tomas no se pueden revertir, a veces solo queda vivir con el resultado de tu decisión sabiendo que lo que hiciste fue lo que mejor consideraste en ese momento para tu vida y para la de los demás- dijo resignada

-aun si pudiese regresar el tiempo...es probable que tomase las mismas decisiones- Phoebe se conocía muy bien para saber que todo lo que hacia o hablaba se regía por la razón y no por la pasión, a diferencia de su interlocutora

-Gerald sufrió mucho por tu decisión cuando lo dejaste por ir a Harvard- atinó a decir Helga

-lo se, y él no fue el único que sufrió- aseguró Phoebe -además ¿desde cuando esta platica se volcó hacia mi?- dijo con un tono fingidamente animado para que no se notase su verdadero estado de animo

Helga captó esto y continuó -es verdad, además es cuestión de meses para que Gerald te invite a salir de nuevo hermana!- dijo tratando de levantar los animos

-no seas tonta Helga, eso no es posible!- dijo poniéndose roja

-¡te apuesto doscientos dólares que antes de tres meses pasará algo entre ustedes dos tortolos!, estoy segura que el cabeza de tuvo no podrá resistirse por mucho mas tiempo- Helga le ofreció un apretón de manos

-esta bien Hel, pero te advierto que esta vez perderás- se dieron un apretón de manos cerrando así el trato

-demonios! ya es tarde, debo irme, mi asistente no puede esperar para ser torturado, aun faltan unas cuantas horas para que se acabe la jornada y todavía no le muestro lo malvada que puedo ser- riendo Helga se apresuró a tomar su bolso, deposito unos billetes en la mesa y se despidió de Phoebe prometiendo repetir la agradable compañía otro día de la semana -nos vemos Phoeb's! gracias por todo

-no seas muy dura con él- fue lo ultimo que Phoebe atinó a decir antes que Helga corriera a su auto y se pusiera en marcha.

CONTINUARÁ...

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disculpen que tarde tanto en actualizar mis historias, no tengo de excusa mas que la flojera, pero prometo actualizar mas seguido aunque los capítulos sean mas cortos.

Les invito a leer mis otros fanfics y recomiendo a dos autoras en especial, las cuales me han inspirado para escribir, anillus (quien a pesar de anunciar hace poco su retiro en el mundo del fanfiction) y Marymorante, tienen unas historias que me encantan y deberían ser leídas por todo el que se diga fan de Hey Arnold! Y por todo conocedor de una buena lectura.

Recomiendo también a tear ot the sun girl y a aiyta, (autoras en ingles) y el fic "disease" de MoonlightMask y "whiskers" de Rui. Hay muchos más pero estos son los que se me ocurren por el momento ^^; Recomiendo fics porque recientemente he leído algunos, y no solo en el fandom de Hey Arnold, si no en otros que sigo, y debo decir que la calidad de las historias esta decayendo bastante y me sorprende más saber que son de agrado al publico...es una lastima. Yo no me creo una gran escritora ni mucho menos, pero trato de esforzarme por que mis historias sean mas que una novela barata y simplona. Y claro que las criticas constructivas son mas que bienvenidas. Aprecio las correcciones ortográficas y gramaticales, porque sé que tengo bastantes, nadie es perfecto. Nos leemos pronto

Zaijian!