La Regla 34.
"Si existe, entonces debe tener una versión porno".
Manos
Nitori era un maestro con las manos. Y eso, aparte de la opinión de Rin, por extraño que pareciera, era más bien la percepción del propio Nitori.
Obligados a llevar una relación a distancia donde el pelirrojo residía en Australia y el de lunar en la capital de Japón, cursando la universidad a conveniencia, los juegos virtuales por la webcam y la imaginación de cada uno de ellos se había vuelto un recurso necesario.
Por ello, con las bocinas apagadas, el tiburón rojo utilizó todo su acopio de atención para poder imaginar los sonidos lascivos que el video probablemente le otorgaba ¡Maldito el momento en que hubo roto los auriculares por accidente!
Se conformó, pues, con mirar a su novio al otro lado del mar.
Rin says: Mueve tu mano izquierda por tu abdomen, lentamente.
Tras un momento en los que Aiichirou leyó el mensaje, Matsuoka se torturó mirando la mano derecha del muchacho, qué, desde hacía un momento se encontraba dentro de la propia boca del peligris, lubricándola justo como Rin le había pedido: "imagina que son mis dedos, mi propia mano que preparas para ti".
Con ambas manos ocupadas, Nitori no respondió el mensaje, pero el alterado pelirrojo, que sentado frente a su computadora, en Australia, cambiaba de una posición a otra en su silla bastante incomodo, leyó de sus pequeños labios un: "¿Así?".
Rin asintió, antes de volver a escribir.
Rin says: Justo así ¿estás listo?
Aiichirou miró la pantalla y asintió.
Ai says: ¿Y usted? Se ve incómodo
Rin say: Ya lo arreglo.
Los ojos de Nitori brillaron y su mirada se entornó, lujuriosa. El pelirrojo sacaba su miembro del pijama.
Ai says:Lama su palma un poco, Rin-San. Imagine que es mi lengua la que lo hace.
Rin así lo hizo, además del plus de llevarla después directamente a su pene hinchado. Intentó no cerrar los ojos ante el alivio de sentir algo que pusiera fin a su palpitante incomodidad, imaginando que era la experta mano de Nitori, quien recorría toda su longitud. No sabía cómo es que lo hacía, pero cuando Aiichirou lo hacía, era simplemente delicioso. Al otro lado de la pantalla, el muchacho de cabello gris acariciaba su propia erección sin esperar más instrucciones. Los dedos de la mano derecha justo penetraban en su propio cuerpo dándole un espectáculo casi perfecto a Matsuoka, salvo por los sordos gemidos, que necesitaban de encender las bocinas para hacer idílico el encuentro. Con su mano recorriendo su falo de arriba abajo y el "Ai" atrapado entre los labios, miró los de su amante pronunciar insonoros su nombre una y otra vez.
La liberación le llegó a Rin blanca entre los dedos.
Rin says: Acabé.
Nitori continuó entonces, con lentitud tortuosa, presionando o tocando o moviendo a su antojo con las manos guiándose a sí mismas. Sólo después de un par de minutos se decidió a contestar con reticencia.
Ai says: Descanse entonces. Tenga usted un buen día.
Rin says: Es tarde, deberías hacer lo mismo.
Ai says: Descanse usted. Seguiré un rato más, aprovechando que usted siempre termina muy rápido y hoy tengo libre acción.
Rin gruñó en protesta. Nitori desconectó la conexión llevándose el show con él y dejando al pelirrojo con las manos sucias y un sentimiento de molestia.
おわり
Segundo capítulo en línea. Se supone que el tercero será en la noche, pero probablemente sea en la madrugada, porque puede que me arrastren al cine.
Pásensela lindo.
También me alegra que el regalo le haya gustado a Japiera.
.Misao Kirimachi Surasai.
