Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi.
TU MANO EN LA MÍA (YT1)
Este capítulo es una traducción literal del inglés al español del capítulo 1: 'Your hand in mine', del FF 'Your touch' escrito por Jeremy Harper.
NOTA: este capítulo tiene lugar justo después de la aventura de Ryugunzawa.
Estaban sentados de lado, más juntos que otras veces. Tenían la casa para ellos solos esa noche, y la memoria de Ryugunzawa aún estaba fresca. En la televisión emitían una vieja película de kung fu, Akane parecía absorbida por esta, riendo de vez en cuando por lo ridícula que parecía en algunos momentos. Ranma sólo le prestaba una atención superficial, él estaba concentrado en Akane, en particular en la mano que tenía descansando en su regazo. Su mano, pequeña pero a la vez fuerte, se había sentido muy bien cuando volvían de Ryugunzawa; no se soltaron hasta que llegaron a los afueras de Nerima. Desde entonces él se arrepintió de no haber dicho lo que le pasaba por la cabeza durante su vuelta a casa. Quizás era algo bueno que no intentara acelerar las cosas. No tenía ninguna habilidad con las palabras; casi siempre le traicionaban. Este argumento que se planteó a él mismo no le proporcionaba ningún consuelo. El arrepentimiento se mantenía.
Ranma miraba de reojo a la mano de Akane. Quería volver a sentirla, la tentación de hacerlo latía en su pecho como un segundo corazón. Trató de reprimirla, pero fue en vano, volviéndose cada vez más fuerte tras cada intento. Él se movía inquieto en su sitio, volviendo su cabeza hacia la televisión cuando Akane lo miraba confusa. Tenía miedo que ella adivinara en qué estaba pensando y que le llamara pervertido, pero ella no dijo nada y volvió a prestar atención a la película.
El chico robó otra mirada a sus manos y se preguntó si debería evadir la tentación yéndose antes a la cama, aunque él no quería. Le gustaba pasar el tiempo junto a Akane, especialmente cuando no había nadie que los molestara. Quizás… ¿Quizás podría dejarse llevar por sus impulsos? A ella no le importó ir tomados de la mano antes. ¿Por qué debería molestarse ahora? ¿Y qué es lo peor que podría pasar si ella no quería? Un golpe. Tampoco era para tanto. Casi todo el mundo le había propinado un golpe alguna vez. El dolor era solo temporal y se podía aguantar estoicamente hasta que pasara. De todos modos se estremeció al pensar que Akane podría mandarlo a través del techo de una patada por atreverse a tomarla de la mano. El dolor físico no era nada, era otro tipo de dolor el que esa acción le proporcionaría y no quería que así fuera. Necesitaba alejarse de ella por un minuto para que pudiera pensar con claridad.
— ¿Quieres algo para beber? — preguntó el chico y se levantó.
— Sí, por favor. Sólo un refresco.
Ranma, agradecido, se retiró a la cocina. Sacó dos botellas de cola de la nevera y se tomó un momento para centrarse. Fue suficiente para que tomara una decisión. Volvió a la sala de estar, se sentó otra vez junto a Akane y le dio un refresco, que ella aceptó dándole las gracias. Mientras ella bebía a Ranma le fue muy difícil mantener su determinación. Él tomó un sorbo de su refresco y esperó que ella pusiera el suyo en la mesa. Cuando lo hizo, lentamente la alcanzó y vacilando cubrió la mano derecha de Akane con su izquierda.
Sorprendida Akane bajó la vista a su regazo donde estaba la mano de Ranma en la suya, cubriéndola por detrás. Ella levantó la mirada hacia su prometido; él tenía la vista al frente, hacia la televisión, aunque no parecía que prestara mucha atención a esta. Su cuerpo estaba tenso, como si esperara tener que moverse rápidamente enseguida. En sus mejillas un tímido rubor iba ganando intensidad tras cada segundo. Sin mirar, el chico dio a su mano una suave palmada.
Ranma esperaba la explosión que su parte pesimista decía que era inevitable. Nunca llegó. En su lugar notó como la mano de Akane daba la vuelta, los suaves dedos de la chica entrelazándose con los suyos y dándole un suave apretón. Ranma se atrevió a mirarla y encontró su vista puesta sobre él, y con una dulce sonrisa en sus labios. Ranma dejó escapar el aliento que no se había dado cuenta que estaba conteniendo, la tensión evaporándose de su cuerpo. El chico le devolvió la sonrisa y le dio un suave apretón a su mano. La sonrisa de Akane creció y se movió para estar más cerca de él, sus hombros casi tocándose.
Vieron el resto de la película en silencio, sus manos entrelazadas, en ocasiones dándose entre ellos afectuosos apretones, sus pulgares en constante movimiento, trazando suaves patrones. Demasiado pronto para ellos empezaron los créditos, y Akane, gentilmente y sin querer hacerlo, separó su mano de la de Ranma.
— Buenas noches, Ranma — murmuró la chica peliazul.
— Buenas noches, Akane.
Se sonrieron el uno al otro y Akane se acercó al chico para que sus hombros rozaran levemente antes de levantarse e ir a su cuarto. Ranma vió cómo se marchaba, después salió al jardín y se sentó en una roca de alrededor del estanque, mirando las estrellas, difuminadas por la luz de Tokio pero aún así visibles. Tenía la sensación que podía saltar y arrancarlas del cielo, y no podía dejar de sonreír.
Notas del autor:
Esta vez he actualizado muy rápido, como en los viejos tiempos xd
maxhika: gracias! un saludo!
Bry: bueno como siempre gracias por dedicarme unas palabras. Sí, esa era mi intención al hacer que Akane se pusiera ropa de Ranma, a los hombres no se que nos pasa con eso, debe de ser algo psicológico, pero nos gusta y mucho. Bueno sí que fue un hasta luego pero de momento solo voy a seguir con este fic, los otros ya veremos como va, no te prometo nada. Un saludo!
Aurora: eso formaba parte de mi plan maléfico, en realidad soy el hijo perdido de Rumiko y mi misión era volver a dejaros así muajajajajaja bueno gracias y me alegro que te gustara y siento que te enfadaras por que dejé los otros fics pero por favor entiende que no voy a forzarme si no tengo ganas de seguirlos por lo menos de momento . Un abrazo!
Elena 79: gracias y aquí tienes el siguiente, espero que te gustara!
